* ORAR CON EL EVANGELIO.(Mc.13.33-37)

  • ADVIENTO CICLO –B- ((Noviembre 30 de 2014)

  • Su significado y actitudes.
  • “EL MISTERIO DE LA PERSONA HUMANA SOLO SE ESCLARECE A LA LUZ DEL VERBO  ENCARNADO
  • Un año más recordamos que el ADVIENTO presenta un doble aspecto: por una parte, es el tiempo de preparación a la NAVIDAD, en la cual se conmemora la primera “venida” del Hijo de Dios y, por otra, dirige nuestra atención hacia la “segunda venida” de Cristo al final de los tiempos. Por esta doble razón se presenta el ADVIENTO como el tiempo de la alegre esperanza. Nuestra vida cristiana adquiere sentido a partir de estos dos momentos históricos.
  • Este hecho de la venida del Señor, debe despertar en nosotros unas actitudes:

ACTITUD DE FE Y VIGILANCIA.  Descubriendo la presencia misteriosa del señor en los sacramentos, en su Palabra, en la asamblea cristiana y en el testimonio de cada uno de los bautizados. Descubrir al señor presente entre nosotros. La vigilancia no sólo como el mal que nos acecha, sino como confianza gozosa de dios que nos salva y libera del mal.

ACTITUD DE HAMBRE O POBREZA ESPIRITUAL. El Adviento es también tiempo de CONVERSIÓN. Porque ¿cómo podemos buscar al señor si no reconocemos que tenemos necesidad de El?

ACTITUD MISIONERA O PRESENCIA EN EL MUNDO. En el misterio de la Encarnación descubrimos la razón de existir de comunicarnos; los medios modernos y la técnica no nos facilitan esta comunicación y menos a descubrir que Cristo viene para todas las personas.
*             El Adviento ha de ser un tiempo donde se nos den las claves principales para que verdaderamente Dios pueda llegar a nuestras vidas y hacerse uno entre nosotros… Para que sea Navidad es preciso que nos abramos al señor. El siempre llega, lo único imprescindible es abrirle nuestra vida. Para eso hemos de abrir todas las cerraduras de nuestra persona que nos impiden encontrarnos con El. En efecto, el tiempo de Adviento que hoy da comienzo es como una puerta que se abre para nosotros.

  • DOMINGO 1º. VIGILA.

Al empezar el Adviento, escuchamos, lo primero, un timbrazo de alarma. ¡VIGILA!. Lo necesitamos, porque el Adviento es tiempo de esperanza y la esperanza ha de ser atenta y vigilante: No durmáis, despertad. Encended vuestra esperanza.

Vivimos muchas veces distraídos. Cristo se nos hace presente en cualquier oportunidad. Necesitamos velar para reconocerlo y acogerlo. El Señor está cerca. Es el tiempo de preparación.
Dios se hace presente en nuestra vida cotidiana. Descubrirle en la vida es una de nuestras tareas más difíciles e importantes como cristianos, pero sólo lo conseguimos si vivimos en actitud de búsqueda y atención.

Esta es una de las claves para poder llegar a la Navidad y dejar que Dios entre en nuestras vidas. ¡VIGILA!. Y la vigilancia es fruto de la fe, de la esperanza y del Amor.

*VIGILAMOS CUANDO CREEMOS, VIGILAMOS CUANDO CONFIAMOS, VIGILAMOS CUANDO AMAMOS. ¡No dejemos de velar!

PREGÓN DE ADVIENTO.

  • Hermanos, hermanas. Buenos días. Ongi etorri.
    ¡ES ADVIENTO!
    Preparemos nuestros corazones y Dios los llenará con su alegría.

Allanemos los caminos de nuestras vidas y Jesús que viene nos conducirá a vivir en Verdad.

Abramos nuestros corazones y Jesús los inundará con su presencia.

¡ES ADVIENTO!

  • Viene el Señor y, tal vez, no nos preguntemos por qué ni para qué viene.

Viene para todo aquel que, desee nueva vida, nueva sociedad, nuevo mundo. Así seguir construyendo el Reino.

¡ES ADVIENTO!

  • Preparemos nuestros corazones. Dios viene haciéndose humanidad en Jesús.

Desciende buscándonos a cada uno de nosotros y a todos, si sabemos esperarle y abrirle la puerta.  El llega.
¡ES ADVIENTO!
*       Sólo velando, reflexionando, orando, abriendo los ojos a nuestra realidad actual en actitud de servicio, podremos descubrir la llegada de nuestro Salvador. El, Jesús, llama a nuestra puerta.

¡ES ADVIENTO!. EL SEÑOR VINO, VIENE Y VENDRÁ.

  • Jesús nos advierte que estemos atentos, porque El viene. Viene a llenarnos de vida, de alegría, de Paz, y de Luz para caminar

¡ES ADVIENTO

* Hermanos, hermanas aquí, juntos en comunidad, lo vamos a celebrar.

  • ORACIÓN

*    Cristo Hijo de Dios, has aparecido en forma humana, te has hecho caminante como nosotros e intentas entrar en lo más íntimo de nuestras vidas, con el fin de compartir tu vida con nosotros. Sabemos que llamas a la puerta de nuestro interior pero jamás forzarás la entrada.

Ayúdanos a profundizar desde nuestro interior: ¿Por qué vienes? ¿Para qué?

Tú mismo nos dices: “ESTAD EN VELA”. “ESTAD PREPARADOS”.
Que el Adviento que hoy comenzamos, nos impulse a seguir tu Camino de salvación llenos de fortaleza y esperanza. Tú palabra es esta: “HE AQUÍ QUE ESTOY ALA PUERTA Y LLAMO”.
Señor, que sepamos escuchar tu voz, que nos llega por medio de los otros. Que abramos la puerta de nuestro corazón para acogerte a Ti. Y en ti a todo el que necesite ayuda.

Así nos harás descubrir el por qué vienes y el para qué.
Que en este Adviento escuchemos tu Palabra con fe, que la oración nos lleve al compromiso, que la Eucaristía con tu presencia y alimento nos llene de fuerza y que unos a otros nos contagiemos la alegría de tu venida y nos haga comprender y vivir tus tres venidas:
“VINISTE, VIENES, ESTÁS EN NOSOTROS Y VENDRÁS”
Cada día llamas a mi puerta, a nuestra puerta: ¿La abriré? ¿La abriremos?
Que la comunidad Parroquial sea una de nuestras llaves para abrirte la puerta de nuestro interior.
AMÉN. ZURIÑE

 

 

 

 

 

 

*ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt.25.31-46)

  • DOMINGO XXXIV. T.O.-A– NOVIEMBRE 23.
  • JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

*Con la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo terminamos el año cristiano y el ciclo litúrgico A.
Se nos habla de un tiempo por llegar, de un futuro que esperamos.

En el momento del mayor fracaso de Jesús, cuando todos los que pusieron en Él sus esperanzas lo dan todo por perdido. Cuando el desánimo cunde y el pánico se apodera de sus seguidores, al ver a su Maestro en tal actitud. Él, nuestro Jesús de Nazaret está ahí, tan tranquilo, dando el testimonio que ninguno de sus amigos no llegaron a comprender, ahí está, ante Pilato. Y con valentía, ante la pregunta de ¿Tú eres rey? La valiente respuesta de Jesús:
Yo soy Rey, tú lo has dicho” Pero mi Reino no es de este mundo.
* Jesús afirma con esto que su Reino no es del mundo del poder, ni de los políticos, ni de los sabios sumos sacerdotes, no es de aquí.

*          Mi Reino es de la Verdad. El que vive en la verdad escucha mi voz, y vive de otra manera. Vive entre personas, no entre cosas. Vive de la palabra dada. Vive vida verdadera de lealtad, de afecto, perdón, levantando al caído y protegiendo al débil. Esa vida que es pequeña y pasa desapercibida a los grandes. En el Reino que proclama Jesús, caben todos los que lo quieren a Él por Rey. Y no rey de corona, sino Rey de sus corazones. Rey de lo más hondo de cada uno.
*          Por el seguimiento de Jesús, uno se incorpora al Reino de Dios. En esta vida temporal, entrar o no entrar en el Reino de Dios es pensar y actuar como piensa Jesús, mirar con la mirada de dios. Y esto es un proceso que empieza por la CONVERSIÓN. No será una realidad plena hasta el final de los tiempos, pero no será sólo tarea de Dios este camino.  Él la llevará a su plenitud pero el discípulo de Jesús la tendrá que ir haciendo posible día a día al modo de que Jesús lo hizo realidad en su persona. Y el hilo conductor  de todas esas actitudes tiene que ser el Amor. Pero al tiempo que es tarea, es también esperanza. Es esa maravilla que nos hace saber, que nosotros solos no podemos sin la acción de Dios y que Dios no va a llevarlo a cabo sin nuestra colaboración. Así, la pertenencia al Reino requiere ponerse en marcha, iniciar el camino, recorrerlo y andarlo en sus diversas etapas.
*          Nos dirá: “Venid vosotros, benditos de mi Padre”… Así será, si podemos escuchar también:
“Os aseguro que cada vez que distéis de comer, vestiréis al desnudo, visitasteis al enfermo… a Mí me lo hicisteis”…
*          Tiempo propicio el ADVIENTO que comenzamos el próximo domingo, para de nuevo ponernos en marcha y recorrer el  camino llenos de esperanza, al encuentro del DIOS-CON-NOSOTROS.

  • ORACION
  • En este día grande y en todo momento
    , Jesús de Nazaret, es bueno darte gracias y reconocerte en todo lo noble y bueno que, aunque a veces parezca escondido, está en nuestras vidas. En este día, final del año litúrgico, te muestras como Rey del universo, Tú que nunca dudaste de acercarte a cuantos lo necesitaban, en denunciar la injusticia con valentía, en consolar a los que estaban tristes. A ti Jesús Rey nuestro quisiéramos seguirte, actuando como Tú lo hiciste.
  • Sigue llamándonos para que hagamos presente cada día tu Reino, de verdad, de paz, de entrega, allí donde estemos. Sigue mostrándonos el Camino y llamando a nuestras conciencias a veces dormida para que en este mundo camino del de la plenitud, seamos tus testigos y sigamos construyendo tu Reino en el día a día. AMÉN
    ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mt.25.14-30)

  • DOMINGO 33 T.O. –A- NOVIEMBRE 16- 2014
  • DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA

*          La parábola de la que nos habla hoy el Evangelio encierra un mensaje muy positivo: La llamada a vivir con corazón abierto. Somos cada uno una vida llena de semilla y se nos llama a dar fruto trabajando nuestra tierra y cuidando la simiente. Todos podemos dar el ciento, el setenta o el treinta (Mt. 13,23) cada uno según su posibilidad.

Hoy se nos convoca a emprender este proceso. Pero para dar buenos frutos el evangelio nos da unas sugerencias.

Los cinco talentos iniciales son Don de Dios, sin embargo su desarrollo no se consigue sin nuestro esfuerzo.

La parábola nos muestra nuestra vida como un tiempo de espera; somos como un grano de trigo caído en el surco que tiene que germinar para que de espiga llena de granos. Cada uno según nuestras posibilidades, pero sin ambicionar más de lo que podemos y sin dormirnos ante lo que se puede pero  con esfuerzo.

Todo proceso de maduración (todos tenemos que seguir madurando hasta la meta final) lleva consigo un riesgo. En el proceso de nuestra vida  algo tiene que morir transformándose, de lo contrario no llegaríamos a la fecundidad. Este evangelio quiere alentar nuestra esperanza: el que arriesga, el que se compromete, el que busca, cuando venga el Señor, entrará en el gozo definitivo del Reino.
A veces, puede ocurrir que conforme vamos alcanzando metas, nos quedemos satisfechos, frenados, pero así, nos vamos paralizando.
Nos puede rondar también la actitud parecida a la de esconder los talentos, que consiste en querer que todo nos lo den hecho. Queremos que la sociedad cambie, que la Iglesia  sea reformada. Pero si no nos cambiamos a nosotros mismos, si no aceleramos el proceso de cambio de la sociedad, si no buscamos vivir el misterio de la Iglesia, seremos como un siervo inútil que escondió su talento. (Mt. 25,18)
Dios ha empezado la creación y nos ha hecho sus colaboradores en esta obra. Dios, que ama, no quiere hacer las cosas solo.
La parábola se aplica a la vida de cada uno y a la de la Iglesia. Por eso nos podemos preguntar: ¿Qué tipo de administrador soy? En breve comenzaremos de nuevo el año Litúrgico, el Adviento. Buen tiempo para que con ilusión y empuje, comencemos de nuevo.

* ORACIÓN

* Jesús de Nazaret, Tú eres la primera semilla del Reino de Dios y quieres que nosotros también hagamos fructificar las semillas de tus dones que has puesto en cada uno de nosotros.
Te damos gracias porque cuentas con nosotros para la edificación de tu Reino. Nos has regalado la vida, no para guardarla,  esconderla o disfrutarla individualmente, sino sobre todo para hacer progresar nuestro mundo, la Iglesia, la sociedad desde la justicia y el amor. Tú nos envías a dar frutos y tenemos que dar frutos propios de la luz.

Te damos gracias  por confiar en nosotros y hacernos tus colaboradores.

Ayúdanos, Jesús de Nazaret a que no escondamos nunca nuestro talento, al contrario, que sepamos trabajar con ellos y valorar los de nuestros hermanos. Que no tengamos miedo de gastar la vida poniéndola al servicio de los que más lo necesitan. Y así,  que un día nos puedas decir:
Eres un empleado fiel y cumplidor” y “Pasa al banquete de tu Señor, al reino de Dios” AMÉN.

ORACIÓN – IGLESIA DIOCESANA

EN CADA UNO EL ESPÍRITU SANTO REVELA SU PRESENCIA, DÁNDOLE ALGO QUE ES PARA EL BIEN DE TODOS”
(
I Cor. 12, 7)

Ayúdanos Jesús de Nazaret, Dios nuestro a perseverar en nuestra Iglesia, con una fe activa.
con una esperanza contagiosa . Con amor cotidiano y perseverancia en la construcción de la Iglesia.

La celebración del  “DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA” es una buena ocasión para renovar nuestra perseverancia en:Escuchar la Palabra. Agradecer el encuentro contigo en los Sacramentos. Sentirnos comunidad y colaborar de la manera que podamos en la labor Pastoral.

Por eso hoy te pedimos muy especialmente por esta comunidad parroquial.  Por la generosidad y entrega de nuestros Sacerdotes. Por las familias creyentes.  Por los que cuidan de la limpieza y con delicadeza  y esmero adornan con flores tu altar.

Por los que participan en las lecturas y otros detalles que nos ayudan a Celebrar  con alegría y respeto.

También reconocemos nuestras limitaciones pero queremos seguir caminando como Iglesia diocesana, que avanza y persevera en tu servicio, porque en servirte a Ti, Dios nuestro creador de todo bien, que nos impulsas a la entrega a los demás, consiste el gozo pleno y verdadero. AMÉN.

ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Jn.2,13-22)

  • DOMINGO 32º. T.O. –A– Noviembre 9 – 2014.
  • DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN
  • Durante los tres primeros siglos del cristianismo, los cristianos no tenían templos ni Iglesias. Se reunían en las casas. Pero cuando Pablo nos escribe (2ª lectura) nos recuerda la misión de construir lo más importante, que es la propia persona y la comunidad. Lo hacemos en la medida en que vivimos como continuadores de Jesús de Nazaret en nuestro tiempo.
    La palabra ekklesia, tiene un significado de asamblea, comunidad. Por eso, en cristiano el  templo no es tanto la casa de Dios cuanto la “casa donde el pueblo de Dios se encuentra”., donde la comunidad cristiana se reúne “en nombre de Dios” para celebrar su fe y alimentarla.
  • Nos choca el relato del evangelio con la actuación de Jesús y sus Palabras:
    “No convirtáis la casa de mi Padre en un mercado”.

  • El templo, la religión e incluso el mundo dejan de ser lugar de encuentro con el Padre cuando vivimos en ellos con intereses egoístas. Pero construimos iglesia, comunidad, pueblo de Dios, en la medida en que vivimos como continuadores de Jesús en nuestro tiempo movidos por el mismo Espíritu de Jesús y anunciando con la vida y la palabra la liberación de cualquiera esclavitud.

  • Jesús nos habla “del templo de su cuerpo”. Cuando Resucitó Jesús de entre los muertos, los discípulos se acordaron de lo que les había dicho: El verdadero templo, es Jesús mismo y cada uno de los bautizados:
    No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros”.
    Si la comunidad se encuentra y hace del templo ese lugar querido, como signo de unidad y pertenencia a la familia de Dios (cristiano) el lugar que llamamos Iglesia habrá alcanzado su sentido. Pero si el templo, la iglesia se queda en vistosidad, en ritos sin sentimientos internos (porque hay que ir…) necesitaremos de purificación, conversión que es el ejemplo que nos da Jesús hoy en el Evangelio.
    “No convirtáis en un mercado la casa de mi Padre”

  • Bienvenida esta fiesta de  la Basílica de Letrán si ello nos lleva a descubrir el verdadero valor del templo, de la Iglesia y si esto nos ayuda  a seguir construyendo comunión, familia universal, etc.

  • ORACIÓN
  • Ante ti, Jesús de Nazaret, presentamos al Padre nuestra oración confiada.
    Pidamos  en este día en nuestra oración, para que nuestros templos, iglesias sean espacios de celebración, de encuentro de familia cristiana, de reconocimiento del valor supremos de la persona humana;
    Ayúdanos Jesús de Nazaret, a que acudamos a ti verdadero templo para oír el evangelio y hacernos cada uno de nosotros evangelio para el mundo como agua de vida  y canales fecundos de encuentro.
    Que nuestras iglesias sean lugares donde se escucha la Buena noticia del evangelio y donde celebramos nuestros compromisos y manifestamos la justicia, la verdad y la fraternidad.
    que no seamos una Iglesia que vive para sí misma, sino que nos desvivamos buscando cómo servir más y mejor construyendo así tu Reino, aquí y ahora. AMÉN.  ZURIÑE 

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Jn.14.1-6)

  • DOMINGO 31º. T. O. –A– NOVIEMBRE 2
  • CONMEMORACIÓN DE LOS DIFUNTOS

* La celebración de hoy es buena para renovar nuestra esperanza en el final de los tiempos.
Nuestra vida y la de toda la humanidad no caminan hacia la nada o el fracaso, sino al encuentro con Dios, que es quien nos da la felicidad plena. Este Amor de Dios, ya comienza con la Resurrección de Jesús que nos llena de esperanza.
Jesús nos invita a fiarnos de el y del Padre. Por eso nos habla con la imagen de “ir a la casa Paterna” donde hay lugar para todos y donde todos seremos tratados como hijos: “Para que donde yo estoy, estéis también vosotros”. Nos dice Jesús.
*          Nuestra esperanza, nos anima a darnos la certeza de que nuestros difuntos han sido llamados a vivir en la casa del Padre (La otra vida, el cielo, llamamos) Pero esta esperanza, debe dar calidad, fuerza y fidelidad a nuestra vida presente. Creer en la Palabra de Jesús y reconocer que él es el Camino hacia el Padre y esto nos quiere decir que tenemos que seguir los valores que nos enseñó aquí en la tierra y su estilo de vida, que muy bien nos decía ayer en la festividad de Todos los Santos, son la Bienaventuranzas.
*          Una vez más recordamos la ingenuidad de Tomás: “Señor, no sabemos a dónde vas” ¿Cómo podemos saber el camino? Jesús Le responde, nos responde a cada uno de nosotros:
*          Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí”.
*        Lo tenemos claro: Volvamos a la “frescura del Evangelio”, como nos dice J. A. Pagola.

  • ORACIÓN
  • Dios y Padre nuestro, Dios de la vida sin fin. Recordamos hoy a todos los que ya terminaron su camino en este mundo; y lo hacemos con la confianza de saber que han sido recibidos en tu casa, preparada para todos con tu Amor.
  • Te damos gracias, porque esto nos llena de esperanza.
    Que mirando a tu Hijo Jesús de Nazaret, nuestro Camino, Verdad y Vida aprendamos a valorar como Él la vida humana y con la fuerza de su Amor y de su Palabra aprendamos a construir un mundo más humano y fraterno que sea signo de la felicidad que Tú nos prometes para la otra Vida, en la que nosotros creemos.
  • ¡Haznos Dios de Jesús, testigos de esta Esperanza! AMÉN.  ZURIÑE

Bienaventuranzas de la Solidaridad (O.N.G.)

1 -Felices los que siguen al Señor por la senda del buen Samaritano.
Los que se atreven a andar tras sus pasos a superar las dificultades del camino, a vencer los cansancios de la marcha.
Los que al andar van trazando sendas nuevas  para que otros sigan, entusiasmados, y continúen la obra del Señor.
Los que, atentos y presurosos, cambian su ruta para salir al encuentro del Señor vivo en el que sufre,
tan presente en estos tiempos, tan cercano para algunos, para otros tan lejano.

2 -Felices los que dan la vida por los demás.
Los que trabajan duro  por la justicia anhelada.
Los que construyen el Reino desde lugares remotos.
Los que, anónimos y sin primeras planas, entregan su vida para que otros vivan más y mejor.
Los que con su diario sacrificio abren huellas de humanidad nueva en un mundo lleno de egoísmo

1 -Felices TODOS los que trabajan por los pobres. Desde los pobres. Junto a los pobres. Con corazón de pobre. Contemplando a diario la hermana muerte, temprana, injusta, dolorosa, en los rostros de los niños olvidados, sin salud, ni educación, ni juegos

2 -Felices los que viven solidarios dejando el asfalto limpio y prolijo para caminar los senderos pedregosos, polvorientos que abren al mundo de los que no cuentan en los números o estadísticas de los ministerios de turno.

1 -Felices los que aman al hermano concreto. Los que no se van en palabras sino que muestran su amor verdadero en obras de vida, de compañía y de entrega sincera.

2 -Felices los que enseñan, los que intentan que todos aprendan sin distinciones de color, piel o dinero.
Felices los que comparten sus bienes don-regalo del Buen Dios  para vivir como hermanos  y demostrarlo en la práctica. Los que no guardan con egoísmo sino que brindan y comparten.

1 – Felices los que caminan juntos,  en búsqueda comunitaria del Reino de Vida Nueva  y Fraternidad Realizada. Los que se ayudan, los que aprenden que mas pueden dos juntos que uno solo.

2- Felices TODOS los que piensan primero en el hermano y que encuentran su alegría
y el gozo y el sentido de la vida  en trabajar por los demás y por el Reino y por el Señor vivo en medio nuestro. Olvidado, marginado, solo y abandonado en los rostros de jóvenes de ancianos
de mujeres solas de desempleados y de tantos otros.
Felices, los que viven el  MANDAMIENTO PRIMERO QUE ES AMOR A DIOS EN EL HERMANO. AMÉN

* ORAR CON EL EVANGELIO:Mt.22.34-40)

  • DOMINGO 30º. T.O. –A- Octubre 26

  • AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS, Y A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO.

  • El amor es lo que nos proporciona la liberación de toda ley, para poder vivir la fe en libertad.No se puede amar porque esté mandado. El amor es una decisión libre. Yo sabré amar cuando viva la experiencia de ser amado.El Evangelio de hoy como el del Domingo pasado, nos presenta a los fariseos acercándose a Jesús con preguntas para tentarle. “Maestro ¿cuál es el primer precepto de la Ley? Y Jesús, como siempre les ataja y diríamos nosotros, les deja “cortados”. Les dice: la libertad; es decir: “amarás”:

Al decir Jesús que el amor es el primer mandamiento nos proclama que el amor es la única realidad humana que no puede ser impuesta (como lo es la ley) ni mandada, ya que el amor no se acomoda a ninguna ley; se tiene que sentir dentro..La ley no salva a las personas por el contrario suele resultar pesada. Lo que nos salva es la fe que es un estilo de vida que nos alimenta desde dentro.
La característica del amor, como hemos dicho, es que surge desde lo hondo de la persona. Nadie puede ser obligado a amar. Cuando Dios nos anima a amar, nos inculca el amor, no hace otra cosa más que ayudarnos a vivir y realizarnos como personas. El amor es la vida misma  que nos convoca la fe. El que ama, por la gracia de Dios vive.
*        El amor, surge de la vida; intenta comunicar vida al otro. El que ama no da lo justo, lo que debe, sino que en cada momento se desborda.  Este tener amor, para poder amar, es un don de Dios y
se derrama en nosotros cuando queremos recibirlo, confiando que es la vida de nuestra vida.
La fe es ante todo una experiencia de ser persona, una experiencia de vida que nos hace confiar prácticamente en que es mejor dar que recibir, entregarse, poner en común. Se ama cuando se descubre que dándose se recibe  y compartiendo se gana. Somos libres para amar y en el servicio a los demás encontramos nuestra propia realización. (Gálatas 5, 13) nos dice: Haceos servidores los unos a los otros.

El verdadero  amor, se aprende en Jesús. El nos dice: Amar, como Yo os he amado.

ORACIÓN

  • Jesús de Nazaret, Maestro y Amigo, cuando dices que lo más importante es el Amor  a Dios y al prójimo, no haces sino decirnos cómo has vivido tú mismo. Por eso te pedimos que nos enseñes a fijarnos en ti, cuando te relacionabas con Dios y con los demás.
    Que no se nos acostumbre el corazón a ver personas sufriendo en situaciones injustas.

Que no nos acostumbremos a un mundo como el que hemos montado, en el que unos podemos tener de todo y otros no tienen de nada…

Ayúdanos a ser sensibles a la necesidad de quien nos necesite aunque no nos lo pida.
A gastar nuestro tiempo, a dar de nuestras cosas, pero sobre todo a darnos a nosotros mismos, sin exigir respuesta.

Ayúdanos, Jesús de Nazaret, a vivir lo que nos enseñas, porque sabemos que es fácil decir la palabra “Amor”, pero nos cuesta que esa palabra pase a las obras.

Tú mismo nos dices, dándonos ánimo:

“El que me ama guardará mi Palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a El.” AMÉN.  ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Mt.22.15-21)

* DOMINGO 29º. T:O: -A- DOMUND. (Octubre 19)

*          Al leer El Evangelio de hoy, podemos  caer en la trampa de pensar que Jesús divide nuestra vida en dos partes, obedecer a Dios en lo religioso, lo espiritual y a las autoridades humanas en lo material. Los fariseos, tientan con la pregunta a Jesús para que caiga en la trampa. Hay que dar a Dios lo que es de Dios. El pueblo es de Dios. Cada persona somos hijos de Dios. Y quien ejerce la autoridad  debe hacerlo como un servicio a la comunidad, jamás como señor y menos como opresor.

La respuesta de Jesús, tan inteligente, tiene mucho que decirnos en este mundo en que la riqueza está cada día en más pocas manos. Por tanto, menos al servicio del bien común y en especial de los más débiles. Y donde la dignidad de la persona, en la que  Dios a grabado su imagen, se está devaluando.

Es cierto que existen dos poderes, está a la vista, el civil y el religioso. Pero el proyecto de Dios, lo que a El hay que devolverle, es la vida del pueblo y de las personas, un mundo justo y fraternal y esto tiene mucho que ver no sólo con la religión, sino con la política.
No caigamos en escuchar la Palabra de Dios sólo en sentido político,  o encasillándola sólo  en lo religioso sin respuesta comprometida. La Palabra de Dios tiende a iluminar toda realidad en la que vivimos. Por ora parte sabemos que la Palabra de Dios remueve, arranca, llama a comprometerse en la edificación de la Nueva Creación el Nuevo Reino que Jesús nos trajo y que lo estamos “maltratando”.

Hoy todo esto nos hace una llamada con lo que celebramos, tantas veces escuchado desde niños y por eso nos parece que sólo es para ellos: EL DOMUND y con un slogan:

CRECE LA ALEGRÍA” Pero nos podemos preguntar ¿Podrá crecer en una sociedad, en un mundo  donde se vive con tanta desigualdad?… Sí, la Palabra de Dios tiene vida y da Vida, si la escuchamos desde nuestro interior y la ponemos en práctica. ¿Qué es dar a Dios lo que es de Dios? Es dar Vida y para que los que no pueden vivir, VIVAN… Las noticias de radio y televisión dicen poco de lo que en estos momentos “sangrantes” está sucediendo en África…  La riqueza de Dios es cada persona. Es en ella donde se juegan los derechos de Dios. Y la humanidad también tiene que contar en los derechos políticos.
*                                  * ORACION

  • Para el Dios de Jesús, nuestro Dios, la moneda de mayor valor, es la persona humana y de ellas las mas necesitadas y marginadas.”
  • Por eso, hacemos nuestra la oración del DOMUND de este año.

Señor Jesús, que has prometido permaneces entre nosotros si nos amamos como tú nos amas.
Te rogamos lleves a buen término por los caminos de la paz, de la justicia y del perdón a esta humanidad lancerada de guerras, violencia y hambrienta de pan y fraternidad.

Da fortaleza a los misioneros y misioneras que están llevando la antorcha de la fe y haz que, siguiendo los pasos de San Francisco Javier, sean testigos valientes del evangelio.

Infunde en muchos jóvenes la ilusión de seguirte por el camino de la vocación al laicado comprometido, a la vida consagrada y a la vida sacerdotal.

Con la solidaridad y entrega, CRECERÁ EN TODOS LA ALEGRÍA.

Te lo pedimos en unión con María, Reina de las Misiones y Estrella de la Nueva Evangelización. Amén. ZURIÑE

 

 

* ORAR CON EL EVANGELIO:(Mt.22.1-14)

  • DOMINGO 28º. T.O. –A- (Octubre 12 DE 2014)

*     Esta parábola, como todo el evangelio, conviene leerla desde nuestra cultura.

Aquí se habla del Reino de los cielos, es decir, de la Promesa de la nueva  tierra que Dios nos ofrece. Tierra que tiene que ir surgiendo con nuestro esfuerzo. Esta tierra nueva a la que todos estamos
llamados, está contada como una fiesta de bodas que un rey celebra en los desposorios de su hijo.
La Promesa de Dios para todos es la abundancia… “Un festín de manjares suculentos”.
Pero claropara los que viven en abundancia, la Promesa no tiene ningún aliciente.

Los importantes se niegan a aceptar la invitación, lo que tienen les basta, no quieren el mundo nuevo, el

Futuro, a ellos les va bien… Esto ha pasado siempre y tristemente, seguirá pasando.

Pero el banquete, no se suspende; el ofrecimiento del Reino sigue haciéndose a pesar de la falta de

Acogida, esto nos llena de esperanza.

  • “Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encontréis invitadles a la boda.”

Estos transeúntes anónimos, gente marginal sin poderes, pobres de posesiones y negocios, si escuchan la invitación y abarrotan la sala de fiesta. No sólo son los privilegiados de la buena noticia sino los llamados a formar parte del Reino; son el número de la nueva humanidad.

*    Luego en la parábola hay otro punto que nos puede desconcertar cuando nos dice: “¿Cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?… arrojadlo fuera”. La llamada ha sido una gracia pero exige un comportamiento, porque no se va al banquete sólo para comer y aprovecharse sino para juntarse a otros y compartir con otros. Es la esperanza de una humanidad unida compartiendo por igual los bienes, rompiendo soledades y aislamientos. Hay que ir acompañados con las obras de la fe; hay que mostrar  con obras las entrañas de misericordia del Padre que convoca, en vez de las entrañas endurecidas que mostraron los que rechazan la invitación. Hay que colaborar con los demás para que el banquete se logre. De lo contrario no tendrás sitio en la mesa.

*          La “parábola del banquete nupcial” nos habla de esa invitación que nos llega insistentemente a cada persona, pero es rechazada cuando sólo estamos ocupados en nuestras cosas.

El mensaje es claro: hay que decidirse. Hay que escuchar la llamada que nos llega de Dios. No hay que temerla pues, aun siendo a veces exigente, siempre es llamada que conduce a la fiesta y plenitud. Escuchemos hoy la esperanza que se nos anuncia. La Promesa del Reino es nuestra, si queremos recibirla. Hay que saber responder.

*                                                                      ORACIÓN


Jesús de Nazaret, Cristo del Reino, dinos de nuevo la invitación casi olvidada:
“Ha llegado el Reino de los cielos convertíos”.
Danos tu Espíritu  de vida, de energía, de amor y libertad, de justicia y de verdad de bondad y de paz, de confianza en Dios como Padre.

Ayúdanos a crecer en unión, fraternidad y justicia. Que demos pasos de conversión caminando y construyendo tu Reino, aquí y ahora.

Que como María (Fiesta del Pilar que hoy celebramos) en la fiesta de bodas en  Cana,  seamos una comunidad de ojos y corazón abiertos a las necesidades de los demás. AMÉN. ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Mt.21.33-43)

  • DOMINGO 27º T.O. -A- OCTUBRE 5 de 2014
  • UNA HISTORIA DE AMOR NO CORRESPONDIDO.

*          De nuevo, la primera lectura de este Domingo (Is. 5, 1-7) y el evangelio, nos hablan de la
VIÑA”.
La viña es una metáfora muy usada en el antiguo Testamento para referirse al pueblo de Israel y el canto de Isaías “un canto de amor”  de los más bello.

*          Los personajes: La viña: El pueblo de Israel.; los arrendatarios son sus soberanos y jefes; el propietario es Dios; los mensajeros son los profetas; el Hijo es Cristo.
Es la historia de amor no correspondido ante un propietario, Dios, que ha puesto con mimo sus esperanzas y proyectos en este pueblo elegido. Y como dice Isaías:
Se dará la viña a un pueblo que produzca frutos.

*          La parábola nos invita a hacer diversas reflexiones: La viña sin duda nos dice en síntesis la historia del pueblo de Israel. Pero sobre todo se ve como los jefes sólo trabajan en beneficio propio.
Los labradores llegan hasta eliminar a los enviados a la viña.
*         En una segunda reflexión, la viña es nuestro mundo. El proyecto de Dios que ha puesto una creación para todos se ve frustrado. Un mundo creado para ser una casa común, una humanidad de diálogo y encuentro, una mesa común, se ve frustrado.
*        Hacemos una 3ª reflexión. La viña es también la Iglesia. El proyecto de Jesús de hacer de la comunidad eclesial un espacio donde se hace presente el Reino de Dios. Es frustración de lo que espera Jesús cuando la comunidad cristiana no es lugar de paz, de justicia y de verdad. Cuando la Iglesia algunas veces se empeña más en poseer verdades, poderes que en producir frutos de libertad, amor, perdón, cercanía, misericordia. Cuando deja de ser anunciadora de la Buena noticia del Reino.
*      Quizá, nos tenemos que parar más aquí. La viña del Señor, somos también cada uno de nosotros; viña y cepa. El proyecto de relación personal de Dios con cada uno de nosotros. El canto de la viña de Isaías (5, 1-7) es la historia del amor de Dios frustrado en mí como cristiano sin talante, sin firmeza en mi fe, sin compromiso, sin esperanza, sin horizonte de futuro, derrotado por una sociedad, un mundo que parece sin remedio. Y nos dice Jesús: Os digo que se os quitará a vosotros el Reino. No se trata de quitar; el Reino pasa a otras manos donde haya personas que den frutos, donde haya personas que acogen, que proclaman el Amor gratuito de nuestro Dios.

La piedra que rechazaron los arquitectos es ahora la piedra angular. Lo fundamental para la construcción del Reino, para que la viña de frutos es Cristo Jesús. Dios vuelve a poner el mundo, la sociedad en nuestras manos. Esta es la maravilla que nos hace nuevos y nos enseña a aprender todo de El, Jesús de Nazaret.
Nos podíamos preguntar: ¿Me dejo interpelar por Jesús? ¿Habla en mi vida y con mi vida el Evangelio? ¿Estoy convencido de que Jesús, el Hijo enviado, es la base más firme para construirme como persona, seguidora de El, libre y responsable?…

ORACIÓN

(Pablo, en la 2ª lectura nos propone, no caer ante los apuros de la vida, sino que en la oración y súplica con acción de gracias presentemos a Dios nuestras peticiones.)

*  Queremos orar por la Iglesia, para que la tarea evangelizadora lo haga con libertad y desprendimiento, inculcando sentimientos de esperanza y solidaridad.

  • Para que la viña que Dios pone en nuestras manos no sea considerada una propiedad privada ni resolvamos los conflictos con violencia.
  • Para que las tensiones que se viven en nuestra sociedad, en el mundo se encaucen a través del diálogo abierto y los deseos sinceros de que la viña común produzca frutos de justicia y paz.
  • Para que los cristianos sepamos unir fe y vida, oración y trabajo, contemplación y compromiso.

*    Ayúdanos, Jesús de la Viña, a sentirnos pueblo tuyo, a recibir tus dones, tus Palabras, tus cuidados, tu Amor. Haciendo que den frutos buenos en bien de los demás.
A luchar contra el hambre, la enfermedad, la marginación, la violencia.
Jesús de la Viña, ten paciencia con nosotros cuando en vez de frutos sabrosos damos agrazones, o no sabemos reconocer que esta Viña del mundo y nosotros como viña somos fruto de tu Amor.
Ayúdanos Jesús de la viña a ser testigos y constructores de tu Reino, que es la viña que has plantado para que trabajemos en ella Y demos frutos de Amor. AMÉN – ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt.21.28-32)

  • DOMINGO 26º. T.O. –A- SEPTIEMBRE 28.

*          El Evangelio de hoy comienza con un interrogante ante los que le acusaban a Jesús, por acoger a pecadores y marginados; interrogante que nos lo puede hacer hoy a cada uno de nosotros: “A ver ¿Qué os parece?. Un hombre tenía dos hijos…

Jesús, centra la cuestión en la contraposición que tenían, que a veces tenemos, entre palabras y obras, entre el hablar y el hacer. Lo que importa no son las palabras que pronuncian cada uno de los dos hijos sino su conducta real. Jesús denuncia las actitudes de personas que aparecen de una manera y se comportan de otra.

*          Nuestra vida está llena de oportunidades para decir “SÍ” a Dios, y también, para decirle “NO”.

Somos libres, y podemos escoger tanto lo uno como lo otro. Pero cuando escogemos decir “sí”, Dios espera que nos mantengamos fieles a Él, y que seamos coherentes con nuestra decisión.

De nada vale decir “sí”, con los labios, si nuestra manera de actuar no responde a nuestras palabras.

En este caso del evangelio es más meritorio, después de haber dicho “no”, arrepentirse de lo dicho, y actuar como si hubiéramos dicho “sí”, tal como nos enseña Jesús en la Parábola.

*          La 1º lectura del día de hoy y el Evangelio nos invitan a la conversión, pero no a una conversión hecha de palabras y propósitos vacilantes sino a una conversión sincera que suponga un cambio de vida. Para ser cristiano no basta decir sí y afirmar la fe sino que hace falta ser consecuente con lo que se dice y vivirlo.

*          Fidelidad y coherencia son dos cualidades esenciales de los discípulos de Jesús. De sus seguidores que nos llamamos cristianos.
La fidelidad nos hace capaces de perseverar en el tiempo en nuestras decisiones  originales de hacer realidad en nuestra vida, el mensaje de Jesús de Amor y Salvación. La fe, no es una doctrina, sino una vivencia. Por eso la coherencia nos lleva a hacer coincidir nuestras decisiones y nuestras acciones. Sabemos, que las dos exigen un gran esfuerzo, pero con la gracia de Dios, que siempre está dispuesto a ayudarnos, tanto una como otra son posibles.

  • Llevemos a la reflexión, oración el ¿cómo lo vivimos? Que resuene en nuestro interior las palabras de Jesús: “A ver ¿Qué os parece?…

*          Vivimos tiempos difíciles para la fe; tiempos en los que mantenerse fiel y ser coherente, puede traernos incluso disgustos, ser mal vistos… Pero Dios espera de nosotros generosidad y entrega a su causa, a trabajar en su Reino que es el aquí y ahora; por eso no podemos claudicar.
La fe nos da la certeza de que pase lo que pase, El, nuestro Dios, estará con nosotros, acompañándonos, fortaleciéndonos, iluminándonos con su luz, como lo hizo con Jesús de Nazaret cuando vivió nuestra experiencia humana.

ORACIÓN
Ayúdanos Dios nuestro, a ser capaces de corregirnos cada vez que decimos un “no” a tu Palabra, y a no decir jamás  un “sí” solo con los labios sin comprometer en él la propia vida.

Que aprendamos de Jesús de Nazaret a acudir a ti, Padre nuestro para conocer lo que quieres de nosotros y a responder en verdad desde nuestro interior con confianza y fidelidad.

Enséñanos a vivir con la palabra dada. Concédenos, que nuestras palabras sean palabras llenas de verdad.
Y que nuestras obras vayan llenas también de constancia.
Si en nuestra vida hay palabras incumplidas. PERDÓN, SEÑOR.
Si no somos fieles en el camino emprendido. PERDÓN, SEÑOR.
Te pedimos, Jesús de Nazaret, por los que no se fían ni creen en tu Palabra…
Queremos ser fieles al compromiso de seguirte y escuchar y vivir tu Palabra
que es CAMINO, VERDAD y VIDA, para todos. Estando siempre cerca, del que más lo necesita. AMÉN

*SEGUIMOS REFLEXIONANDO: LLEGÓ EL “OTOÑO”.

Es tiempo de cosecha.
Tiempo de recoger, para recogerse.
Para mirarse un poquito hacia dentro.
Tiempo para soltar. Para dejar caer. Para dejar ir.
Tiempo para guarecer el alma.
Tiempo para dejarse empapar por la lluvia.
Tiempo para crear. Tiempo para pensar. Para imaginar. Para crear.
Tiempo para la Esperanza y trabajo en el Reino con fidelidad y entrega. AMÉN. ZURIÑE