- ADVIENTO CICLO –B- ((Noviembre 30 de 2014)
- Su significado y actitudes.
- “EL MISTERIO DE LA PERSONA HUMANA SOLO SE ESCLARECE A LA LUZ DEL VERBO ENCARNADO”
- Un año más recordamos que el ADVIENTO presenta un doble aspecto: por una parte, es el tiempo de preparación a la NAVIDAD, en la cual se conmemora la primera “venida” del Hijo de Dios y, por otra, dirige nuestra atención hacia la “segunda venida” de Cristo al final de los tiempos. Por esta doble razón se presenta el ADVIENTO como el tiempo de la alegre esperanza. Nuestra vida cristiana adquiere sentido a partir de estos dos momentos históricos.
- Este hecho de la venida del Señor, debe despertar en nosotros unas actitudes:
ACTITUD DE FE Y VIGILANCIA. Descubriendo la presencia misteriosa del señor en los sacramentos, en su Palabra, en la asamblea cristiana y en el testimonio de cada uno de los bautizados. Descubrir al señor presente entre nosotros. La vigilancia no sólo como el mal que nos acecha, sino como confianza gozosa de dios que nos salva y libera del mal.
ACTITUD DE HAMBRE O POBREZA ESPIRITUAL. El Adviento es también tiempo de CONVERSIÓN. Porque ¿cómo podemos buscar al señor si no reconocemos que tenemos necesidad de El?
ACTITUD MISIONERA O PRESENCIA EN EL MUNDO. En el misterio de la Encarnación descubrimos la razón de existir de comunicarnos; los medios modernos y la técnica no nos facilitan esta comunicación y menos a descubrir que Cristo viene para todas las personas.
* El Adviento ha de ser un tiempo donde se nos den las claves principales para que verdaderamente Dios pueda llegar a nuestras vidas y hacerse uno entre nosotros… Para que sea Navidad es preciso que nos abramos al señor. El siempre llega, lo único imprescindible es abrirle nuestra vida. Para eso hemos de abrir todas las cerraduras de nuestra persona que nos impiden encontrarnos con El. En efecto, el tiempo de Adviento que hoy da comienzo es como una puerta que se abre para nosotros.
- DOMINGO 1º. VIGILA.
Al empezar el Adviento, escuchamos, lo primero, un timbrazo de alarma. ¡VIGILA!. Lo necesitamos, porque el Adviento es tiempo de esperanza y la esperanza ha de ser atenta y vigilante: No durmáis, despertad. Encended vuestra esperanza.
Vivimos muchas veces distraídos. Cristo se nos hace presente en cualquier oportunidad. Necesitamos velar para reconocerlo y acogerlo. El Señor está cerca. Es el tiempo de preparación.
Dios se hace presente en nuestra vida cotidiana. Descubrirle en la vida es una de nuestras tareas más difíciles e importantes como cristianos, pero sólo lo conseguimos si vivimos en actitud de búsqueda y atención.
Esta es una de las claves para poder llegar a la Navidad y dejar que Dios entre en nuestras vidas. ¡VIGILA!. Y la vigilancia es fruto de la fe, de la esperanza y del Amor.
*VIGILAMOS CUANDO CREEMOS, VIGILAMOS CUANDO CONFIAMOS, VIGILAMOS CUANDO AMAMOS. ¡No dejemos de velar!
PREGÓN DE ADVIENTO.
- Hermanos, hermanas. Buenos días. Ongi etorri.
¡ES ADVIENTO!
Preparemos nuestros corazones y Dios los llenará con su alegría.
Allanemos los caminos de nuestras vidas y Jesús que viene nos conducirá a vivir en Verdad.
Abramos nuestros corazones y Jesús los inundará con su presencia.
¡ES ADVIENTO!
- Viene el Señor y, tal vez, no nos preguntemos por qué ni para qué viene.
Viene para todo aquel que, desee nueva vida, nueva sociedad, nuevo mundo. Así seguir construyendo el Reino.
¡ES ADVIENTO!
- Preparemos nuestros corazones. Dios viene haciéndose humanidad en Jesús.
Desciende buscándonos a cada uno de nosotros y a todos, si sabemos esperarle y abrirle la puerta. El llega.
¡ES ADVIENTO!
* Sólo velando, reflexionando, orando, abriendo los ojos a nuestra realidad actual en actitud de servicio, podremos descubrir la llegada de nuestro Salvador. El, Jesús, llama a nuestra puerta.
¡ES ADVIENTO!. EL SEÑOR VINO, VIENE Y VENDRÁ.
- Jesús nos advierte que estemos atentos, porque El viene. Viene a llenarnos de vida, de alegría, de Paz, y de Luz para caminar
¡ES ADVIENTO
* Hermanos, hermanas aquí, juntos en comunidad, lo vamos a celebrar.
- ORACIÓN
* Cristo Hijo de Dios, has aparecido en forma humana, te has hecho caminante como nosotros e intentas entrar en lo más íntimo de nuestras vidas, con el fin de compartir tu vida con nosotros. Sabemos que llamas a la puerta de nuestro interior pero jamás forzarás la entrada.
Ayúdanos a profundizar desde nuestro interior: ¿Por qué vienes? ¿Para qué?
Tú mismo nos dices: “ESTAD EN VELA”. “ESTAD PREPARADOS”.
Que el Adviento que hoy comenzamos, nos impulse a seguir tu Camino de salvación llenos de fortaleza y esperanza. Tú palabra es esta: “HE AQUÍ QUE ESTOY ALA PUERTA Y LLAMO”.
Señor, que sepamos escuchar tu voz, que nos llega por medio de los otros. Que abramos la puerta de nuestro corazón para acogerte a Ti. Y en ti a todo el que necesite ayuda.
Así nos harás descubrir el por qué vienes y el para qué.
Que en este Adviento escuchemos tu Palabra con fe, que la oración nos lleve al compromiso, que la Eucaristía con tu presencia y alimento nos llene de fuerza y que unos a otros nos contagiemos la alegría de tu venida y nos haga comprender y vivir tus tres venidas:
“VINISTE, VIENES, ESTÁS EN NOSOTROS Y VENDRÁS”
Cada día llamas a mi puerta, a nuestra puerta: ¿La abriré? ¿La abriremos?
Que la comunidad Parroquial sea una de nuestras llaves para abrirte la puerta de nuestro interior.
AMÉN. ZURIÑE