Un Planeta sin futuro

La catástrofe climática está asegurada, queda prepararnos.

 Bernardo Pérez Andreo en Religión Digital

Hace apenas cinco años, el movimiento Fridays for future, impulsado por la joven estudiante sueca Greta Thunberg, me habría llenado de esperanza. Que sean, precisamente, los jóvenes, que por ley de vida heredarán la Tierra, los que se movilicen para tomar medidas que detengan la barbarie climática de nuestra civilización capitalista, hubiera sido un aliciente para mí. Durante muchos años dediqué mi labor docente a la concienciación juvenil ante el terrible problema de las consecuencias climáticas del modelo de desarrollo capitalista, depredador de recursos y despilfarrador de bienes, amén de las enormes injusticias que genera y la pobreza en la que sume a dos tercios de la población mundial. Pensaba entonces que la humanidad solo tenía puesta su esperanza en los jóvenes, aún dispuestos a ver la realidad del mundo tal y como es, sin pasar aún por el filtro de los intereses o de la ideología. El resto de la población está sumida en la modorra del consumo o en la lucha diaria para la subsistencia, sin posibilidad de cambio y sin fuerzas para transformar el desorden de este mundo. Lo creía con firmeza, porque las generaciones jóvenes siempre tienen que hacerse con el mundo y podemos, mediante la educación y la concienciación, conseguir que ese mundo lo transformen. 

Mis investigaciones sobre economía, historia y el sistema socioeconómico global, me llevaron a tener una visión muy clara del proceso de destrucción del hábitat planetario para la pervivencia del ser humano. Todo aquello se reflejó en varias publicaciones en revistas científicas y en libros. Impartí, e imparto, conferencias sobre esta situación; divulgué, y divulgo, los riesgos del modelo económico-social-ambiental, con la intención de llegar al mayor número posible de personas. Tengo constancia de que son miles quienes han seguido y siguen estas investigaciones y que tienen conciencia sobre el problema.  Leer más…


 

La Iglesia marginal

¿A dónde vamos por este camino?

La sociedad se “des-cristianiza” a una velocidad y hasta unos niveles que impresionan a quienes, por la edad y por los recuerdos de familia, tenemos la impresión de estar viviendo en una sociedad que, hace unas décadas, no podíamos imaginar

Si la Iglesia se ha situado en “lo marginal” de la vida y la sociedad, ¿pretendemos, desde fuera de la sociedad, influir en ella?

 José María Castillo en Religión Digital,

¿Qué presencia tiene la Iglesia en la ONU? ¿Qué influencia tiene en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas? ¿Tiene alguna capacidad de decisión en la Unión Europea, en Bruselas? ¿Es determinante la Iglesia en Ginebra? ¿Ha pintado algo la Conferencia Episcopal Española en la reciente campaña electoral que se ha debatido en España?

Por supuesto, habrá personas que, al leer estas preguntas, se van a partir de risa. Como habrá también quienes se van a crispar indignados por el solo hecho de que este tipo de cuestiones se escriban para que las difunda un blog de Religión Digital. Todo esto es posible. Y cualquier tipo de reacción resulta comprensible, cuando se toca el tema de la Iglesia y su presencia en los organismos internacionales, en los que se deciden cosas que hacen felices o desgraciados a miles y millones de ciudadanos.  Leer más...


 

Otras noticias


Es hora de pasar de la subalternidad de las mujeres a la igualdad; de la sumisión al empoderamiento

Mujeres diaconisas, cristianas subalternas. En los primeros siglos del cristianismo hubo mujeres sacerdotes, diaconisas y obispas que ejercieron funciones ministeriales y tareas directivas hasta que la Iglesia se jerarquizó, clericalizó, patriarcalizó y las mujeres fueron reducidas al silencio. Sin igualdad y justicia de género, la Iglesia seguirá siendo uno de los últimos bastiones del patriarcado que quedan en el mundo. En la Asamblea Plenaria de la Unión Internacional de Superioras Generales celebrada en Roma en mayo de 2016, le preguntaron al papa Francisco si había algún impedimento para incluir a las mujeres entre los diáconos permanentes, al igual que ocurrió en la iglesia primitiva, y por qué no creaba una comisión oficial para estudiar el tema.      Leer más (Juan José Tamayo)



Un alto en el camino de Francisco. Pederastia eclesial, diaconado femenino y reforma de la Curia

Conviene hacer un alto en el camino para mirar lo andado durante estos primeros meses del 2019 y, levantando la vista, otear el horizonte más inmediato al que se dirige la Iglesia católica en los restantes. El cuatrimestre que acabamos de despedir ha estado marcado por el drama de la pederastia eclesial, por la Cumbre de presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo en Roma (21-24 febrero) y por el discurso final del Papa. No le han faltado críticas, cierto que, con muy diferente fundamento, por haber contextualizado esta tragedia…      Leer más (Jesús Martínez Gordo)



El Papa lanza un pacto global para cambiar el modelo de economía

Mediante una carta, el Papa Francisco invita a todos los economistas, emprendedores y emprendedoras del mundo a participar en el evento titulado «Economía de Francesco», que tendrá lugar en Asís entre los días 26 y 28 de marzo de 2020; un evento que – tal y como asegura en la carta – le permitirá “conocer a quienes hoy se están formando y están empezando a estudiar y practicar una economía diferente, una que da vida y no mata, incluye y no excluye, humaniza y no deshumaniza, cuida la creación y no la despoja”.     Leer más (Vatican News) 



¡Cómo está el clero!

El clero y el superclero están mal. Rematadamente mal. Así lo confiesan los medios de comunicación social –hasta los más “piadosos”–, haciéndose eco fiel de las noticias documentadas con toda clase de argumentos y de testimonios, refrendados la mayoría de ellos por los mismos obispos, el papa y, además y sobre todo, por las víctimas. Es posible que tal situación eclesiástica no sea propia y específica de los tiempos actuales sino que en todas, o en la mayoría de las épocas y ambientes, también se registraran. Tan solo que ahora se saben “con pelos y señales”…     Leer más (Antonio Aradillas)