‘La amenaza contra el pueblo iraní es inaceptable’REFLEXIÓN y liberación

El Papa León XIV, a horas del término del ultimátum de Donald Trump, renovó su firme llamado al fin de la guerra y urgió a retomar el diálogo, consolidándose como una de las principales voces morales a nivel global que reclama responsabilidades frente a la escalada militar impulsada por Estados Unidos e Israel.

En una declaración desde Castel Gandolfo, a horas del ultimátum de Trump a la República Islámica de Irán, el Papa León hace un urgente llamado a la paz, al diálogo diplomático e invita a ponerse en contacto con los miembros del Congreso para pedir el fin de la guerra. ‘Lo que enfrentamos es una cuestión moral. Piensen en los muchos niños, los muchos ancianos y las muchas víctimas inocentes de esta escalada’.

“Hoy, como todos sabemos, se ha producido esta amenaza contra todo el pueblo de Irán, y esto es realmente inaceptable”, claras y directas fueron las palabras del Papa León a las puertas de su residencia en Castel Gandolfo. En una breve declaración a los periodistas, primero en italiano y luego en inglés, esta noche del 7 de abril, reitera la urgencia de la paz, pensando en la grave situación que se está viviendo, ante el brutal ultimátum lanzado por el presidente Trump a Irán con la amenaza de ‘destruirlo todo en una noche’ si no se aceptan las condiciones impuestas previamente y rechazadas por Teherán en relación con el estratégico Estrecho de Ormuz.

El Papa repite los mismos conceptos expresados hace unas semanas e invita a ‘todas las personas de buena voluntad a buscar siempre la paz y la no violencia, a rechazar la guerra, especialmente una guerra que muchos han calificado de injusta, que sigue intensificándose y que no resuelve nada’… Leer más (Jaime Escobar Martínez / Director de revista ‘Reflexión y Liberación’)



Niños jugando en Gaza bajo los escombrosReligión Digital

«Antes que nada, necesitamos aclarar qué se entiende por resurrección. No debemos confundirla con la reanimación de un cadáver. Resurrección significa otra cosa: una transformación radical de la existencia histórica de Jesús de Nazaret, crucificado, muerto y sepultado»

Ni el más optimista puede negar que vivimos tiempos sombríos y amenazantes. Estamos dentro de un mundo sin reglas y en medio del caos, sin tener la certeza de que este caos pueda ser generativo y no solamente destructivo. Ahora estamos bajo la regencia del caos destructivo. Hay unos 18 lugares de guerra, muchos genocidios y amenazas de uso de armas de destrucción masiva. Tal vez ni siquiera ocurran en la Tierra, sino en el espacio por donde giran cientos de satélites, algunos cargados con armas mortíferas. Existe además la amenaza de una paralización cibernética mundial, realizada por alguna de las potencias beligerantes. Todo puede detenerse: celulares, aviones, automóviles, sistemas eléctricos y de comunicación. Todos quedaríamos de rodillas, reconociendo la derrota.

Estamos en manos de unas 4 o 5 personas que pueden desencadenar, en momentos de insania o bajo amenaza existencial —como es el caso del presidente designado de Estados Unidos—, una guerra nuclear con armas atómicas estratégicas (no tácticas) capaces de producir un invierno nuclear. Tal sería la densidad de partículas en la atmósfera que impediría la penetración de la luz solar. Los efectos letales sobre la humanidad y la naturaleza (las plantas ya no producirían oxígeno) son inimaginables, rozando la desaparición de la especie humana.

Nos preguntamos: ¿cómo celebrar la Pascua y la fiesta de la resurrección en este contexto? La mayoría de la humanidad vive ajena a estas amenazas, ya sea por la negación de información por parte de los medios de los países hegemónicos del gran sistema imperante, o por ignorancia o desinterés. De todos modos, con amenazas o sin ellas, la vida debe continuar con sus tareas y trabajos que garantizan el alimento en la mesa de las personas. Vivir sin desesperarse… Leer más (Leonardo Boff)


 

 


Religión Digital

El nombramiento de Sarah Mullaly como arzobispa de Canterbury y las supuestas declaraciones de León XIV sobre el cierre del sacerdocio femenino han reavivado el debate sobre el lugar de la mujer en la Iglesia

En los relatos de la Resurrección de Cristo se encuentra una de las afirmaciones más revolucionarias del cristianismo primitivo: las primeras testigos del acontecimiento fundante de la fe no fueron los apóstoles, sino las mujeres. María Magdalena, junto a otras discípulas, acude al sepulcro (Mc 16,1-8; Mt 28,1-10; Lc 24,1-12; Jn 20,1-18), descubre la tumba vacía y recibe el encargo de anunciar la Buena Noticia. En el Evangelio de Juan, el Resucitado le dice explícitamente: “Ve a mis hermanos y diles…” (Jn 20,17). En un contexto cultural donde el testimonio femenino carecía de valor jurídico, el Evangelio sitúa a las mujeres como portadoras del primer anuncio pascual. No es un detalle menor, sino una clave teológica de enorme alcance: han convivido con el Señor, han sido testigos de su Resurrección y han sido enviadas por el mismo Cristo…  Leer más (Javier Gil Quintana)



noticias obreras

En el Día Internacional del Pueblo Gitano, la Fundación Secretariado Gitano advierte que “es tiempo de reconocimiento, de igualdad y de promoción”. La organización reivindica un compromiso firme de las instituciones y de la sociedad para avanzar hacia la igualdad real y combatir el antigitanismo que sigue marcando la vida de miles de personas.
Tras la conmemoración en 2025 de los 600 años de presencia documentada del Pueblo Gitano en la península ibérica, este año la fundación, a través de su Grupo de Participación, insiste en que la historia no es solo pasado: “sigue viva en nuestras familias, en nuestra cultura y en nuestra forma de resistir y aportar a la sociedad”. “Conocer es necesario, reconocer es imprescindible”, subraya.

El comunicado denuncia que, pese a siglos de convivencia, las personas gitanas continúan siendo vistas como algo ajeno, atrapadas en estereotipos que no reflejan la diversidad ni la riqueza de su identidad. La desigualdad persiste en ámbitos como la educación, el empleo, la vivienda o la igualdad de trato…  Leer más (José Luis Palacios)