Atrio

Se han escrito muchas cosas a raíz de la muerte de Benedicto XVI y, como de cualquier persona, hay mucho que señalar en positivo y en negativo. Nadie está exento de equivocarse en muchas de sus decisiones, también es posible que haya actitudes que voluntariamente se toman con plena conciencia, aunque objetivamente no sean las más adecuadas y hay muchas otras realizaciones buenas porque, el ser humano tiende al bien, haciendo así posible este mundo bueno que tantas veces experimentamos.

De Benedicto XVI se reconoce el aporte de su teología antes de ser prefecto de la Congregación para la doctrina de la Fe y su honestidad para renunciar como Papa cuando se dio cuenta de qué los problemas de la iglesia le superaban. Desde mi experiencia personal me gustó mucho oírle decir en la inauguración de la Conferencia de Aparecida, en 2007, que “la opción preferencial por los pobres está implícita en la fe cristológica en aquel Dios que se hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza”. Con estas palabras, desde mi punto de vista, respaldaba el quehacer teológico latinoamericano y la opción preferencial por los pobres de la porción de iglesia de este continente que buscó hacer vida las conferencias de Medellín y Puebla. Pero no se puede olvidar que, como Prefecto, cuestionó el quehacer teológico de muchos teólogos y teólogas, favoreciendo ese ambiente de persecución y miedo a decir o a hacer cualquier cosa que no fuera lo “eclesiásticamente correcto”, lo que permitía que fácilmente se levantaran acusaciones que, efectivamente, eran escuchadas en aquellas instancias vaticanas. Con Francisco, ese ambiente de vigilar la ortodoxia se ha ido desvaneciendo y no porque no sea importante vivir la fe de forma adecuada, pero esto no se logra apegados a normas y reglas sino manteniendo el espíritu del evangelio que siempre sabe abrirse a nuevas realidades y responder a los signos de los tiempos.

No pueden dejar de mencionarse las resistencias a la puesta en marcha del vaticano II llevadas a cabo en el pontificado de Juan Pablo II, con Ratzinger como prefecto y, posteriormente de este, como Benedicto, en su pontificado. El volver a permitir la misa en latín, entre otras cosas, mostraron su contradicción con el espíritu de Vaticano II. Por todo esto se hablaba del “invierno eclesial” que se vivió en las últimas décadas y que hizo llamar al pontificado de Francisco de “primavera eclesial”, al notar que desde sus inicios volvió a poner en el centro de la vida de la Iglesia, el dinamismo que engendró Vaticano II y ha buscado impulsarlo decididamente. No le está siendo fácil, pero efectivamente, en algunos aspectos si ha vuelto a entrar aire fresco a la IglesiaLeer más…(Olga Consuelo Vélez)



Atrio

Tras cuatro horas de conversación de un gran periodista y un incansable teólogo de la liberación, salió esta espléndida entrevista, donde se habla clarito de las cosas más candente del cristianismo y la Iglesia. La publica Amerindía y  nosotos publicamos también, pues ambos protagonistas -que tienen tantos libros publicados como años vividos- están muy relacionados con Atrio. Tamayo desde el principio y Aradillás, ya lo veréis, cada vez más. AD.

Por Antonio Aradillas

Gracias sean dadas a Dios, en el inicio de mi camino hacia Emaús del año del Señor 2023, se me deparó la oportunidad de entrevistar a Juan José Tamayo, doctor en Teología y Filosofía y director emérito de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones “Ignacio Ellacuría” de la Universidad Carlo III” de Madrid. Con seguridad se puede afirmar que, hoy por hoy, Juanjo para los amigos, es el teólogo español con mayor proyección nacional e internacional. Se ubica en el horizonte de la teología de la liberación y sus obras son objeto de varias tesis doctorales. Su “curriculum” así lo salmodia, aunque, como ocurre con harta frecuencia, dentro del “establishment” y más en el clerical, tal reconocimiento resulta literalmente cicatero y hasta inviable. 

 Autor de más de setenta libros, es profesor invitado en diferentes universidades de Europa, América Latina, Estados Unidos y África, secretario general de la “Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII” y miembro del Comité Internacional del Foro Mundial de Teología y Liberación.

Y además y sobre todo, su conversación resulta amena, agradable, e inteligible, sin perder un solo gramo del saber teológico y humanístico.  La desclericalización es característica esencial en su lenguaje, que jamás huele a incienso y que no precisa de los ecos de ninguna clase de música celestial, ni siquiera de la “gregoriana”, si bien le encanta y disfruta oyéndola...Leer más…


 

 


Religión Digital

«Mira hacia atrás y, según dice, lo primero que le viene a la cabeza es cuántas razones tiene para dar gracias. Y es lo primero que hace, dar gracias»
«Le preocupa que eso cambie, y confiesa que reza a Dios para que su tierra “siga siendo tierra de fe” y para que sus compatriotas no se dejen distanciar de ella»
“A todos aquellos a los que haya de cualquier modo hecho daño, les pido de corazón perdón.” No añade nada más. No menciona a ninguna persona dañada ni reconoce daño concreto alguno que haya hecho
“¡Permaneced arraigados en la fe! ¡No os dejéis confundir!”. Eso es lo que quiere que, tras su muerte, le escuchen decir quienes lean sus palabras. Considera que existe un serio riesgo de que ambas cosas ocurran y lo advierte, para tratar de evitar que se materialice
«Qué lejos queda este mensaje de la actitud de escucha a las ciencias naturales y a las investigaciones históricas en general y a las exegéticas en concreto promovida por Juan XXIII cuando convocó el Concilio Vaticano II»… Leer más (Jesús L. Sotillo, sacerdote)



Público

Uno de los impactos más notables de la guerra de Ucrania es la enorme derechización de la vida política en Europa (tanto occidental como oriental), así como en Norteamérica (y muy en especial en Estados Unidos). Tal derechización está afectando de una manera muy negativa el bienestar de las clases populares que constituyen la mayoría de la población en todos los países en estos continentes. Pero antes de mostrar los datos que afirmen tal realidad es necesario aclarar qué entendemos por «guerra de Ucrania». Este término incluye muchas dimensiones. Una, la más visible mediáticamente, es el conflicto bélico entre las Fuerzas Armadas de dos estados, el ucraniano y el ruso, que está afectando no solo a la población militar, sino también -y de una manera brutal y masiva- a la población civil, y muy en particular a la que vive en Ucrania. Pero además de este conflicto bélico, existen otros conflictos dentro del propio Estado ucraniano que están afectando el desarrollo del conflicto militar, y que apenas tienen visibilidad mediática… Leer más (Vicenç Navarro)