* ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn.6.41-51)

  • DOMINGO XIX. TO –B- (Agosto 9 de 2015)

 

Seguimos llenándonos de Jesús en la Eucaristía, como El Pan de nuestra vida Cristiana.

La Liturgia sigue insistiendo y acercándonos esta imagen de Jesús, llamándonos a vivir en el Amor.

Siguiendo a Jesús hasta que todos seamos sus discípulos y así discípulos de Dios.

El camino puede ser superior a nuestras fuerzas, y lo sabemos bien, lo experimentamos cada día cuando no conseguimos alcanzar o vivir  tal como nos lo habíamos propuesto. Pero no estamos solos, y Dios, como buen Padre, nos ofrece en Jesús de Nazaret el verdadero Pan de Vida.
Jesús habla del banquete de la Palabra, del banquete del Pan y del banquete del Espíritu que nos ha sido preparado por El que es el Pan vivo, que calma nuestra hambre de vida.

En todas las culturas, hay una especie de sentido religioso de la comida: compartir la misma mesa, comer en común. En la comida se expresa mejor la acogida, la comunicación, la hospitalidad. Comulgar, sentarnos juntos a la misma mesa, es un momento de amistad, de encuentro. De ahí que Jesús nos diga: “El que coma de este Pan, vivirá para siempre”.

Comulgar es comprometerse con el proyecto de Jesús, que no dejó marchar a aquella multitud hambrienta, sino que le dio de comer y que la solidaridad de lo que era escaso, se fue multiplicando.

La Eucaristía es el lugar privilegiado en el que se edifica la Iglesia. Nos muestra la realidad de un Amor compartido, de un compromiso de servicio. La Eucaristía nos invita a ensanchar la mesa de nuestra vida para que puedan sentarse en ella los que no caben en ningún sitio.

Que nos animemos y animemos a participar dando gracias
DEL PAN DE LA VIDA DEL MUNDO QUE ES JESÚS DE NAZARET, QUE SE ENTREGA, COMPARTE Y REPARTE.

ORACIÓN

Jesús de Nazaret, nuestro Maestro y Amigo que te das a conocer como el Pan de Vida para el mundo.
Te damos gracias porque sólo Tú podías hacernos un regalo así.

Que tu Palabra y tu Presencia sean la fuerza que nos haga seguir adelante con confianza.

Hay millones de seres humanos que mueren de hambre sin haberlo merecido.

Que mueren de sed sin haber hecho nada para morir de sed.

Que no te conocen a ti Jesús de Nazaret sin ser culpables de esta ignorancia.

Enséñanos a amar y a descubrir a aquellos que no tienen quien les ame y que no han descubierto tu AMOR. No permitas que vivamos felices en nuestro pequeño mundo.
Haznos entender la angustia y miseria universal. Y líbranos de nuestro yo, ciego.

Esta es nuestra ardiente oración que hoy te hacemos en comunidad. AMÉN. ZURIÑE

 

 

* ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn.6.24-35)

  • DOMINGO 18º TO –B- Agosto 2 de 2015

 

El evangelio de hoy, comienza con una buena noticia sobre el diálogo y el conocimiento de quién es Jesús de Nazaret. La gente le buscaba. Se montaron en una barca y se fueron en su busca a Cafarnaún. Entran en diálogo con Jesús. Jesús les reprocha porque su búsqueda era porque les había dado de comer…

La Palabra de Dios hoy nos sigue mostrando que Jesús es el Pan que Dios Padre da a las personas para que seamos de verdad sus hijos.

Hoy la liturgia nos invita de nuevo a vivir fiados de Dios, que tiene todo empeño en darnos lo necesario, para que la vida sea una experiencia de felicidad y nunca una losa pesada.

A veces perdemos esa confianza en Dios cuando sentimos cerca las limitaciones, el dolor y los problemas; es entonces como cuando les pasó a los Israelitas en el desierto, parece o creemos que “Dios se ha olvidado de nosotros”…

Pero Jesús sigue siendo la mejor oferta que Dios nos hace. Ante tanta “hambre” como hay en el mundo (hambre de pan, pero además de justicia, de cariño, de escucha, compañía, felicidad…) Jesús nos dice que quien acuda a El nunca más tendrá hambre.

Que nosotros, que nos confesamos tus seguidores y formamos la Iglesia sepamos con nuestro testimonio indicar el camino que conduce a ti Jesús de Nazaret. Que nos convirtamos para que no pongamos tropiezos  a quienes te buscan.

Que sepamos darte gracias  por los signos sencillos de tu presencia en que te has quedado con nosotros: “tu Palabra y el Pan de la Eucaristía”.

  • ORACIÓN
  • (Recordamos algunos pasos para la Oración).

* Buscamos un sitio tranquilo…  Tratamos de dejar los ruidos… preocupaciones… todo lo ponemos en manos de Jesús de Nazaret… en actitud de encuentro de escucha…

  • Jesús nos dice “Venid a mí los que estáis cansados y agobiados”…(Mt.11,28-30)
  • Y hacemos nuestra la estupenda oración escrita por Juan Jauregui. Dejando que cada frase, cada palabra nos hable dentro. Porque LA ORACIÓN DESCANSA EL ALMA.

  • Jesús es un tipo bien observador. Jesús es de los que camina pero se fijan en todo.
    Y llega incluso a darse cuenta de que: La gente vive cansada.
    La gente vive con demasiados agobios. Hoy diría “Venid a mi todos los estresados”

    * Hoy abundan por todas partes las técnicas de relajación. Sin embargo en ningún manual de relajación encontré la sugerencia de  “acercarse a Jesús, pues Él nos aliviará”,
    “En Él encontraréis vuestro descanso”.
    No niego el valor de muchas de esas técnicas o ejercicios. Pero ¿habremos descubierto que un rato con Jesús, también es una manera de descansar y de salir de nuestros agobios, de nuestros estrés?

  • Charlar con alguien unos momentos ayuda a relajarnos. Sentir la compañía de los otros ayuda a relajarnos. Compartir serenamente unos momentos con alguien, siempre resulta relajante.
    Pasarnos un rato de silencio con jesús de Nazaret, también afloja los nervios y los músculos.
    Charlar un rato con Jesús, también calma nuestra ansiedad.
    *Compartir incluso sin decir nada, un rato con Jesús, serena nuestro espíritu.
  • Contemplar en silencio un lindo paisaje, pone paz en el espíritu. Contemplar en silencio el color de las rosas, pone paz en el espíritu.
    contemplar en silencio el corazón de Jesús, pone serenidad en el espíritu.
    contemplar en silencio el rostro de Jesús, pone serenidad en el espíritu.
    contemplar en silencio la paz de Jesús, pone paz en nuestro espíritu.
  • Unos momentos de Oración:
    De oración callada, descansan el alma. De contemplación silenciosa, descansan el alma.
    De escucha callada de Jesús que nos habla, descansan el alma.

 

  • Planificar unos momentos diarios de silencio con El, nos devuelve la serenidad.
    Planificar unos  omentos diarios de conversación con él, nos dará tranquilidad.
    Planificar unos momentos diarios de silencio interior, apagando todos los ruidos y escuchando a Dios en nosotros, nos aliviará en nuestros agobios y tensiones.

 

  • Hay personas cuya sola presencia nos serena. ¡Mucho más la presencia de Dios en nuestro corazón! Hay personas cuyas palabras nos regalan paz.
    ¡Mucho más las palabras de Amor de Dios habitando en nosotros!
  • El vivir a golpe de reloj nos crispa los nervios. El regalarnos unos minutos de silencio nos tranquiliza. El romper nuestras prisas regalándonos unos momentos de silencio para escucharle, es como la suave  caricia de la mano de Dios regalándonos paz.
    el regalarnos esos pequeños espacios cada día: Nos ayuda a encontrarnos con nosotros mismos. Nos ayuda a sentir latir nuestro corazón.
  • Nos ayuda a mirarnos interiormente. Nos ayuda a ver nuestro paisaje interior.
    Nos ayuda a vivir con nosotros mismos como amigos y no como extraños.
  • La experiencia de Dios nunca es estresante. La experiencia de Dios siempre es relajante.
    La experiencia de Dios siempre es fuente de paz…
  • ¿Qué quiere usted irse a gastar su dinero en el gimnasio? Puede hacerlo.
    ¿Qué no cree usted que el encuentro de Dios en el silencio del corazón nos proporciona serenidad y descanso? No me crea a mí.
    Haga usted mismo la prueba. Además no le cobran nada.
    ¿Qué no le resulta? Puede dejarlo cuando guste.
    Pero le aseguro de que posiblemente le va usted a coger gusto.
    Sólo le pido que haga la prueba. El resto lo dejo a su discreción.
  • ZURIÑE, se une a vosotros  porque la ORACIÓN:
    “DESCANSA EL ALMA”
     

 

 

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Jn.6.1-15)

DOMINGO 17º. T.O.-B- JULIO 26 de 2015

“REPARTIÓ A LOS QUE ESTABAN SENTADOS TODO LO QUE QUISIERON”

Las lecturas de hoy saben a solidaridad y celebración a la vez. Al leer la narración de San Juan que tradicionalmente llamamos multiplicación de los panes. Parece que en la escuela de Nazaret no se estudiaban matemáticas como las nuestras y que Jesús y los suyos no usaban calculadoras…

Conmovido un día Jesús por la situación de la gente que le escuchaba y estaban sin comer, plantea el problema a los discípulos (para tentarlos, dice el evangelio):
“DADLES VOSOTROS DE COMER”.

Uno de ellos, Felipe, hace números: Con 200 denarios no nos basta para comprar pan… Andrés, el pescador viene diciendo: Hay aquí un chaval con dos panes y peces, mucho para él pero poco para tanta gente. Jesús, les mira… les escucha…

Cuando Jesús se encuentra con aquel joven dispuesto a compartir lo que tiene con los demás, empiezan a funcionar otras matemáticas, las que no se estudian, la SOLIDARIDAD.  Y  entre Jesús, el muchacho y los discípulos, hicieron que aquella multitud no pasara hambre.

La muchedumbre, pasa de un momento a otro (como cuando nosotros esperamos un sermón rapidito para que la misa sea de 20 minutos…)
Jesús les ordenó que hicieran sentar a todos por grupos sobre la hierba… verde. Era Primavera. Aquella multitud se convierte como en una bella reunión de comunidades que quieren celebrar sencillamente, sin prisas…

Aquí descubrimos que la Eucaristía es celebración viva a la que llevamos nuestra vida, nuestro compartir y nuestro servicio al altar porque todo cobra sentido desde la presencia de Jesús. Y nos devuelve a la vida. Como Cristo asume el peso del pan y del vino, los cristianos, sus seguidores debemos compartir los problemas que más fuertemente nos “interpelan”. Porque somos llamados a ser con Cristo eucaristía en el mundo de hoy. Ite Missa est se decía. ID y contadlo. El final de la Misa es la Misión. La Misa que no se hace vida se convierte en un rito más… Todos comieron hasta quedar saciados y… sobraron 12 canastas… este detalle nos recuerda las maravillas del Reino de Dios que se parece a la semilla más diminuta de todas las plantas y da grandes frutos.

No nos pide Dios mucho más a cada uno viendo tanto problema y tan grandes en estos tiempos, ante los que nos sentimos impotentes como Felipe, “¿qué es eso para tantos?”. Le basta nuestra pequeña  aportación. Tengamos la misma actitud que el joven, que aunque era poco, dio todo lo que tenía. Jesús bendijo y fecundó todas las pequeñas semillas del Reino que hoy nosotros podemos ofrecer al mundo. El amor, une esfuerzos, ideas, y recursos. El amor estimula la confianza, la oración. Todo sumado va consiguiendo metas que parecían un sueño.

El evangelio de Juan nos enseña a ejercitar la fe y abrir nuestras manos.

La eucaristía es signo  y proyecto de solidaridad para los cristianos.

ORACIÓN

Hoy Jesús de Nazaret, te vemos repartiendo pan y pescado. Lo que un joven tenía.

Es posible que otros tuvieran algo para ellos…sin que los apóstoles supieran.

Pero la fuerza de tu Palabra y de tu acción rompe el egoísmo humano.

Te damos gracias porque te has ocupado y te ocupas de nuestros problemas y dificultades y con tu actitud nos enseñas que las soluciones pasan por nuestra generosidad…

Cristo Jesús: que seamos personas dispuestas a compartir cualquier necesidad: hambre de pan, de escucha, de compañía de unión de perdón de alegría. Que estemos convencidos de que el compartir es un milagro que Dios quiere continuamente. Pero siempre con nuestra libertad y generosidad.

JESÚS TOMO LOS PANES… Y LOS REPARTIÓ.

Cristo es el pan partido que comparte en la mesa del mundo y que impulsa a la solidaridad entre los que más lo necesita,

Que vivamos la Eucaristía en plenitud que es Celebración y Solidaridad. AMÉN. ZURIÑE

 

 

 

 

 

*ORAR CON EL EVANGELIO:(Mc.6.30-34)

DOMINGO 16º. T.O. –B- JULIO 19-2015

“VENID VOSOTROS SOLOS A UN SITIO TRANQUILO A DESCANSAR”

El domingo pasado contemplábamos a los discípulos que salían a evangelizar, enviados por Jesús. Hoy les vemos volver, rebosantes de gozo y deseosos de contarle lo que habían hecho y visto.

Jesús aprovecha esta ocasión para invitarlos a un merecido descanso y, entrenarles a dedicar tiempos para “interiorizar” todo aquello que pasa por nosotros y ver si es válido o no.

Este era el plan de Jesús. Pero los planes del Padre (¡siempre imprevisibles!) muchas veces no son los nuestros. Y al desembarcar, Jesús vio una multitud que le buscaban y se les habían adelantado y le dio lástima de ellos. Ante “esa multitud… “que andaban como ovejas sin pastor”, tuvo compasión, el descanso personal, la enseñanza a los discípulos y otras muchas cosas “normales”, quedan a un segundo lugar y se puso a enseñarles “con calma”…
La frase “ovejas sin pastor”, tiene un gran sentido Bíblico que habla de Dios como Pastor de Israel” y también personajes célebres: Moisés, Jeremías…  Y en Jesús descubrimos al verdadero Pastor que compadecido atiende con calma a la multitud. Este es el “estilo” que tiene Jesús de ser Pastor. El cuidado de Jesús, acogiendo y enseñando sin prisas da origen a la palabra “pastoral”. Todo lo que Jesús hace para el pueblo con vistas al Reino es pastoral, cuidar el rebaño de Dios. Por esto Jesús dará hasta la propia vida. Pastoral no es cualquier actividad sino aquellas actividades y silencios que transforman a las personas sin rumbo, llevar el rebaño al Padre al estilo de Jesús. Es cierto que Jesús dedica tiempo y aguante a los discípulos en privado y en casa, para iniciarlos y hacerlos madurar en los secretos del Reino de Dios. Los reprende, les anima, les da luces sobre todo en cuestiones de poder. Pero Jesús no abandona al pueblo en general:

“Llama a los discípulos y a toda la gente” para proponerles su modo de vida.
Construir el Reino de Dios.

ORACIÓN

Jesús de Nazaret, tú dijiste a tus discípulos:

“venid conmigo a un lugar apartado y descansad un poco”.

Te pedimos por nuestras vacaciones. Descansos.

El afán de cada día multiplica nuestra vida de quehaceres, urgencias, agobios, prisas.

Necesitamos el reposo y sosiego. Necesitamos la paz y el diálogo.
Necesitamos el encuentro y la amistad. Necesitamos oxigenar el cuerpo y el alma.

Bendice, Jesús de Nazaret, nuestras vacaciones o descansos.

Que sean tiempo fecundo para la vida de familia, para el encuentro con nosotros mismos y con los demás. Para la brisa suave de la amistad y el diálogo.

Para el ejercicio físico que siempre rejuvenece. La lectura que siempre enriquece.

La fiesta auténtica que llena el corazón de las personas.

Haz que nuestras vacaciones sean un tiempo santo para descubrir tu presencia en nuestras vidas, para compartir la fe y el testimonio, para escuchar tu Palabra y celebrarla en la eucaristía.

Tú vienes siempre a nosotros. Tú siempre te haces el encontradizo.

Tus caminos buscan siempre los nuestros.

Haz que en las vacaciones o descansos, sepamos encontrarte a Ti, y a los hermanos.

Ayuda también para que encuentren sosiego los que no pueden gozar de ellas.

Ayúdanos. Te necesitamos también en vacaciones, en el descanso y te escuchamos que nos dices:

“VENID CONMIGO A UN LUGAR APARTADO Y DESCANSAD UN POCO”… AMÉN. ZURIÑE

 

 

 

 

 

 

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.6.7-13)

DOMINGO 15º. T.O. –B- JULIO 12 de 2015

 

El Evangelio de hoy nos presenta el día en que Jesús, a cuyo alrededor se había reunido un grupo de personas, a los que El mismo había escogido, los envía a predicar la misma Buena Noticia que El había ido enseñando. “Está cerca de vosotros el Reino de Dios”. Los envía con un mínimo de cosas. Los envía en comunidad humana y de fe.  “De dos en dos” para darse apoyo mutuo, dar credibilidad a su testimonio y fuerza al grupo comunidad, aunque de momento pequeña. Jesús sabe lo que les espera a los doce. De dos en dos, la compañía es apoyo, fuerza y motivación para cumplir bien la Misión y resistir  a las dificultades. Los envía con Autoridad” Puesta su confianza  en la fuerza de Dios, más que en sus capacidades. Jesús no predicó en solitario y tampoco quiso que sus discípulos lo hicieran. Importante es la Misión, pero nos hace caer en la cuenta que también es importante  en la Misión la comunión con los demás y compartir tareas y proyectos. “En pobreza” : que lleven lo . preciso combatir todo lo que empobrece la vida humana.
El cristiano evangeliza humanizando y humaniza  evangelizando.

Creemos que desde los valores del evangelio podemos ser más plenamente humanos.

El punto de mira del enviado: LA PERSONA. (Escuchar, respetar, defender, formar, rehacer personas).

Jesús les dice a sus enviados que si no es recibido el Mensaje, se vayan, es claro que no quiere que obliguen a nadie a aceptar el Mensaje. Quiere personas libres. Jesús propone no impone.

En la persona de Jesús y su Mensaje está la fuerza del Enviado. Y Jesús nos sigue enviando a nosotros a comunicar y a ensanchar la BUENA NOTICIA a todos. En el alma y en el corazón llevamos otras “alforjas”, otros medios y otra tierra, es nuestro equipaje:
LA FE EN JESÚS Y SU MENSAJE PARA SEGUIR CONSTRUYENDO EL REINO.

No hay evangelización verdadera mientras no se anuncie, la doctrina, la vida, las promesas, el REINO, en una palabra el misterio de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios. Y sosteniendo todo esto con:
EL TESTIMONIO DE NUESTRA VIDA.


ORACIÓN

Jesús de Nazaret: Les diste una misión a los discípulos para anunciar el Evangelio y les insistes: “Poneos en camino”

“Está cerca de vosotros el Reino de Dios”.

También hoy nos envías a nosotros al mundo, a nuestro mundo cercano y nos sigues diciendo: “Poneos en camino”

No debemos quedarnos inactivos, acomodados… sino proclamar que podemos vivir tu “paz y misericordia”. Quieres contar con nuestra tarea evangelizadora.

Ayúdanos a tener el coraje del profeta y de los apóstoles; y el coraje de no poner la confianza en el poder, el dinero, el prestigio, sino en la fuerza del evangelio que queremos vivir,

Seguir tu Camino de Verdad y Vida..

También añades algo más, Jesús de Nazaret,

Y es que no basta la acción, aunque “la mies es abundante y los obreros pocos”

Sino que hace falta también la ORACIÓN.

Ayúdanos a seguir en la fe y en el compromiso por crear un mundo donde la verdad, la paz, la justicia y el amor sean realidad. AMÉN. ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.6.1-6)

DOMINGO XIV. T.O –B-  JULIO 5 de 2015

LA DESCONFIANZA HACIA EL PROFETA

El pasaje evangélico de hoy nos recuerda El refrán que dice “nadie es profeta en su tierra”.

Si lo de ser profeta resulta difícil y duro, lo de intentar serlo en la propia tierra es más difícil aún.

En Nazaret Jesús fracasa como evangelizador. Sus paisanos no sólo desconfían de Jesús, sino que se mofan de él diciendo, en tono despectivo, “es el hijo de María”, sencilla campesina. No creen ni en la “sabiduría” de Jesús, ni en sus “obras”. Sencillamente se muestran faltos de fe.

Nada raro sucede hasta que llega el sábado y acude a enseñar en la sinagoga y sus convecinos, “desconfían de Él”. La reacción de Jesús va más allá de la palabra desconfianza, dice desprecio:

No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.

El profeta ha de anunciar un mensaje que le viene dado y que no es suyo. Ese mensaje contiene esperanza y consuelo, pero también lleva denuncia y anuncio. Una denuncia que no suele caer bien y un anuncio que no siempre es el esperado. En la biblia encontramos abundantes ejemplos de rechazo, de amenazas, destierros, soledad de los profetas. En el rechazo del mensaje va también el rechazo al mensajero. Y esto, también ocurre en nuestros días.

La desconfianza hacia el profeta nos priva de los beneficios que nos puede ocasionar.

La fe mueve los corazones a la conversión, y la conversión es capaz de hacer maravillas.

La vida del cristiano comienza a cambiar de manera insospechada el día que descubre que Jesús es Alguien que le puede enseñar a vivir; el día en que empieza a admirarle y se deja interpelar por su mensaje  y lo llevan a la práctica. Pero también hay cristianos que creen conocer perfectamente a Jesús y sigue siendo para muchos el gran desconocido, no concuerda lo que viven con el Mensaje y práctica en el vivir de Jesús.

A Dios, no se le encuentra en lo espectacular. El Dios encarnado en Jesús es el Dios cercano que no humilla, el Dios que se ha hecho pobre con el pobre y marginado para darles vida y libertad.

También el Dios de Jesús ha suscitado profetas entre nosotros para ayudarnos a vivir, pero a veces no nos gusta que nos digan las cosas que estamos haciendo mal en lugar de ver en él, un regalo que Dios me hace para ayudarme a ser mejor… Más bien pensamos ¿quién se ha creído que es?… Lo mismo que hicieron con Jesús. Quizá nos puede venir bien hacernos algunas preguntas:

¿Y a los que se acercan a sugerirme otro modo de hacer las cosas, de vivir, a invitarme a cambiar el modo de pensar de actuar?

¿Hemos pensado que pueden ser los profetas que Dios nos envía hoy?…

Y también nos tenemos que preguntar: ¿Cómo somos profetas nosotros?

A nosotros Dios nos ha regalado unos ojos críticos con los que poder descubrir en el vivir cotidiano todo aquello que no es propio de su Reino y denunciarlo, al estilo de Jesús.

Ser cristiano exige, en cada momento, ser transmisor de la BUENA NOTICIA… y denunciar todo aquello que supone rebeldía contra Dios, haciendo las cosas con amor y por amor. Aunque no olvidemos: a Jesús al final le crucificaron. Pero tú y yo un día decidimos seguirle, ¿NO?

ORACIÓN

Señor Jesús, hoy te contemplamos totalmente humano como nosotros, enraizado en un pueblo y en una familia de trabajadores, y portador de la buena noticia de Dios que es fuente de paz, de salvación y salud…

Que nuestra vida sea nuestro primer y más importante testimonio,

Así seremos profetas, tan necesarios en estos tiempos.

Y que como nos recuerda la canción de “GRITA PROFETA” llevemos sus palabras a la vida.

Has recibido un destino de otra palabra más fuerte, es tu misión ser profeta palabra de Dios viviente., tú irás llevando una luz en una entrega perenne, que tu voz es voz de Dios y la voz de Dios no duerme.

VE POR EL MUNDO GRITA A LA GENTE QUE EL AMOR DE DIOS NO ACABA
NI LA VOZ DE DIOS SE PIERDE. AMÉN

* * * * * * *

*Imposible terminar, sin recordar a nuestro gran santo Navarro y Profeta, SAN FERMÍN, CUYAS FIESTAS VAMOS A CELEBRAR. El, como los profetas de hoy, fue rechazado. En Francia se le encarceló, pero el pueblo invadió la cárcel y se le liberó.

El jefe pagano de  Amiens le ordenó que dejara de predicar la religión de Cristo. Como santo no quiso hacerlo, entonces el gobernador mandó cortarle la cabeza.

Que nuestro “PAÑUELICO ROJO” nos ayude a vivir las fiestas con alegría, paz, servicio, entrega y mucho más, así, como San Fermín, seremos profetas.  ¡FELICES FIESTAS! ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO. (Mc.5.21-43)

  • DOMINGO XIII. T.O. –B- JUNIO 28 de 2015

  • “TU FE, TE HA SALVADO”. “FE Y CONFIANZA”

El evangelio de hoy nos muestra la humanidad, la ternura de Dios que se acerca a las
personas para darles la salud. El camino de unas personas que encontraron en Jesús la salud y la vida o la posibilidad de vivir en plenitud porque confiaron en El.
El mensaje de la Palabra de Dios de este Domingo es un mensaje de vida. Jesús, da la salud y la vida a dos mujeres cuyo corazón está lleno de fe. Confiarse a El en la fe, es elegir la vida.

Y la fe de Jairo, hace devolver la vida a una niña de 12 años a quien Jesús habla con ternura y dice que no está muerta sino dormida. Unas personas que creyeron ciegamente y confiaron en alguien.
Creer es confiar siempre en alguien.

La palabra creer, cuando expresa una relación interpersonal, significa tener confianza en alguien, fiarse de el, de su palabra dada, de su compromiso.

Creer en Dios compromete totalmente la vida de las personas. En los Evangelios, la única condición previa que Jesús plantea a los que le escuchan  la confianza en su persona. Ella es la puerta de la fe.

“TU FE TE HA SALVADO”, dice. Sí, a partir del día en que me atrevo a confiar en Jesús, a partir del momento en que comienzo a creer de verdad que soy amado por Cristo, nos liberamos de una vida centrada en sólo en nosotros que nos trae tristeza o preocupación. Dios nos libera amándonos. Un acto de confianza, puede desbloquear una situación que nos parece sin salida y nos pone de nuevo en el camino de la vida. La fe es una fuerza capaz de reanimar nuestro vivir diario. Una fuerza capaz de valorar la confianza y la amistad.

Jesús de Nazaret sabe de nuestras enfermedades y miedos. El se hace presente en nuestras vidas con la misericordia que nos llena de esperanza y paz.

Por eso llenos de confianza, le decimos. “Jesús de Nazaret, auméntanos la Fe”.

 

ORACIÓN
Jesús de Nazaret: Te contemplamos hoy “apretujado por mucha gente”.
Invitando a los necesitados a confiar siempre en el Amor de Dios.

Contigo, Jesús de la Fe, queremos confiar en el Amor del Padre Dios., Él quiere dar vida a todos, sin excepción; Él nos amó primero. Su Amor nos impulsa a la fraternidad universal, sin violencia.

Que nos dejemos tocar el corazón y transformar por tu Amor y tu Misericordia para que, desde nuestra pobreza y limitaciones, también nosotros sepamos ser hoy portadores de vida y de esperanza.

Ayúdanos, Padre de Misericordia, a no dar por perdida, ninguna situación negativa que vemos en nuestro mundo, en la Iglesia, en nuestras familias, grupos y comunidades o en nosotros mismos.

De todo corazón te damos gracias, Dios y Padre nuestro, porque tu deseo es que vivamos en plenitud. AMÉN.


SEGUIMOS ORANDO

Jesús DE Nazaret, tú dijiste a tus discípulos

“venid conmigo a un lugar apartado y descansad un poco”.

Te pedimos por nuestras vacaciones.

El afán de cada día multiplica nuestra vida de quehaceres, urgencias, agobios, prisas.

Necesitamos el reposo y sosiego. Necesitamos la paz y el diálogo.

Necesitamos el encuentro y la amistad.  Necesitamos oxigenar el cuerpo y el alma.

Necesitamos descansar. Necesitamos las vacaciones.

Bendice, Jesús de Nazaret, nuestras vacaciones.

Haz que sean tiempo fecundo para la vida de familia, para el encuentro con nosotros mismos. Y con los demás. Para la brisa suave de la amistad y del diálogo.

Para el ejercicio físico que  siempre rejuvenece. La lectura que siempre enriquece.
La fiesta auténtica que llena el corazón de las personas.

Haz que nuestras vacaciones sean un tiempo santo para descubrir tu presencia en nuestras vidas, para compartir la fe y el testimonio, para la escucha de tu Palabra, para participar en la Eucaristía.

Tú vienes siempre a nosotros. Tú siempre te haces el encontradizo.

Tus caminos buscan siempre los nuestros.

Haz que en las vacaciones, sepamos encontrarte a ti, y a los hermanos.

Ayuda también para que encuentren sosiego los que no pueden gozar de ellas.

Ayúdanos, Jesús de Nazaret. Te necesitamos, también en vacaciones. AMÉN. ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.4.36-41)

DOMINGO XII. TIEMPO ORDINARIO. Junio 21.

  • “JESÚS, CALMA LA TEMPESTAD

 

El milagro del que nos habla hoy Marcos. en el Evangelio es seguido de los anteriores que nos narraban las parábolas. (Mc. 4.1-34).

Jesús deja a sus gentes, que le escuchan encantados y admirados por sus enseñanzas llenas de autoridad. Y se dirige por barca con sus discípulos a la otra orilla del lago de Galilea. Y en medio del lago les ocurre algo no  corriente en esa zona: Un fuerte huracán pone en serio peligro las vidas de los ocupantes de la frágil embarcación, mientras Jesús duerme plácidamente en popa, ajeno al peligro.

Este episodio cierto en la historia de Jesús tiene un claro simbolismo intuido por Marcos.

La barca con los discípulos llenos de temor por el peligro mortal que les acecha es una representación clara de la Iglesia. Este es su caminar por la Historia, está expuesta a toda clase de tormentas. Por eso como los primeros seguidores de Jesús, sentimos miedo, mucho temor…

Pero la comunidad de Jesús de cualquier época está llamada a vencer temores, porque Jesús está en medio de ella. Con la presencia de su Palabra y la fuerza de sus hechos, tiene, tenemos que ser capaces de vencer las dificultades por grandes que sean. Jesús, el enviado del Padre, permanece siempre cercano a los suyos. (Mc. 1,911; 9.7) aunque en ocasiones parezca que se encuentra dormido.

Como a los discípulos de entonces nos puede decir:

*“¿Por qué sois tan cobardes?”. ¿Aún no tenéis fe?

Estos miedos, según las circunstancias personales, los tenemos también los cristianos en el momento presente. Pensamos que la iglesia puede acabar entre nosotros. Vemos que cada vez somos menos los que nos reunimos en la Eucaristía de los domingos.  Que los jóvenes parece que se resisten a creer etc. ¡Tenemos tantos temores personales y comunitarios!… Pero tenemos que recordar las palabras de Jesús: Sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.

Son como un aire fresco y una llamada a la esperanza.

En realidad lo que despertó la fe de los discípulos no fue el poder de Jesús que calma la tempestad, sino la PRESENCIA DE JESÚS QUE DORMÍA EN LA BARCA.  Una presencia callada, silenciosa, como quien duerme, pero real y actuante.

Por eso este domingo es una llamada a renovar nuestra fe, nuestra confianza, en la presencia de Jesús de Nazaret en nuestra vida cotidiana, en la sociedad de hoy y en la vida de la <Iglesia. No para vivir encerrados en nuestros ambientes, sino para comunicarla. Para testimoniar nuestra fe como comunidades creyentes que son fermento del evangelio de Jesús en el mundo de hoy, como pequeñas semillas que van creciendo, por difícil y duro que nos pueda parecer, sin encerrarnos en nosotros y para perseverar en la misión de Evangelizar, descubriendo y reflejando los signos de la presencia callada y a la vez sonora y eficaz de Cristo Resucitado en medio del mundo de hoy, en medio de nosotros.

 

* ORACIÓN

 

  • Qué resuenen en nuestro interior las palabras de Jesús:

¿Por qué teméis, hombres de poca fe?

Es cierto,  que se nos nubla el cielo con grandes tormentas como estos días.

Es cierto que nos asustan los vientos huracanados que nos surgen en el día a día.

Y ya nos parece que nos hundimos. Dejemos que resuenen dentro de nuevo las palabras de Jesús:

“¿Por qué sois tan cobardes?”. ¿Aún no tenéis fe?…

A veces llueve a cántaros, dudamos de todo y quizá gritamos como aquellos primeros discípulos:

¡SEÑOR, SÁLVANOS!

Ayúdanos a ser valientes y como tú Jesús de Nazaret pasar a la otra orilla, dejar la tierra firme.

Saber poner delante de Ti, todos nuestros miedos.

Recordar aquellas palabras tuyas:

¡Ánimo; no tengáis miedo!

Ayúdanos a no vivir a la deriva dejándonos llevar por el viento que más sopla, sino por el de tu  Espíritu.

En la oración, como en la barca de la vida, a veces Jesús guarda silencio. A veces parece que duerme, pero es que confía en nosotros, en nuestra responsabilidad.

Que nos montemos con confianza en la barca, El, Jesús, va con nosotros si seguimos navegando para llegar a buen término. AMÉN. ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO: Mc.4.26-34)

DOMINGO XI. TIEMPO ORDINARIO –B-

JUNIO 14 DE 2015

  • El Reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra”.
  • ¡Qué bien dicen estas parábolas lo que es la Oración!: “Semilla y tierra.” Dios y yo…

El Reino de Dios, presente ya en este mundo aunque a veces no lo parezca. Aunque el mal mete

mucho ruido, la tierra está sembrada de semillas de Evangelio. Jesús las ha sembrado. Está el Espíritu. No perdamos la esperanza. Podemos sembrar con la humildad del sembrador, porque nada se pierde.

Con la humildad de saber que no son nuestras fuerzas, sino la fuerza de Jesús de Nazaret la que va

haciéndonos crecer por dentro. La tierra reseca se va llenando de flores, la esperanza se levanta y camina… Todo puede llevar el sello de Dios, desde la Oración. Y la Oración es abrirse a Dios, dejar que Él sea y haga su obra en nosotros, sabiendo que brotará vida, si le dejamos hacer.

El Reino, rompe nuestros esquemas, es Don y no depende sólo de nuestro trabajo y esfuerzo, aunque Él pide y espera, con mucha paciencia, nuestra colaboración.

¿Con qué podemos comparar el reino de Dios?

Con un grano de mostaza. Dios, hecho a nuestra medida. El Reino de Dios hablando nuestro lenguaje, encarnado, Jesús de Nazaret. La oración es abrirse a Dios, dejar que Él haga su obra en nosotros, sabiendo que brotará vida, si le dejamos hacer.

La vida no se reduce a actividad y trabajo. Es un misterio más profundo. Nuestra vida es regalo y don; por eso debe brotar también de nosotros, gozo agradecido.

Entonces, ¿qué hacer ante la avalancha de malas noticias?.  ¿Ante tanto sufrimiento? ¿qué podemos hacer para que crezca el Reino de Dios?. Quizá pensamos, que nada o muy poco. Y no es así.

La parábola de la mostaza es una llamada a todos, una invitación a sembrar pequeñas semillas de una nueva humanidad. Jesús no nos habla de grandes cosas, el Reino de Dios es algo muy humilde y modesto desde sus orígenes. Pero está llamado a crecer y dar fruto. Quizás necesitamos todos aprender a valorar las cosas pequeñas y los pequeños gestos del día a día.

Seguramente, no estamos llamados a ser héroes ni mártires cada día, pero, sí  a todos se nos invita a vivir poniendo un poco de felicidad en cada rincón de nuestro pequeño mundo diario.

  • ORACIÓN
  • Tú eres, Jesús de Nazaret, la primera semilla del Reino de Dios.

Tú eres el primer árbol. El Reino de Dios, viene contigo.

Si te sabemos seguir, también nosotros seremos reino de Dios.

Y crecerá en la oscuridad tu semilla, dentro de nosotros.

Y crecerá en mi familia, Comunidad, grupo

Y juntos contigo sembraremos una semilla con tu nombre, en todo el mundo.

Y entre todos haremos una tierra, un mundo, un poco mejor.

Así, será,  REINO DE DIOS.

 

SEGUIMOS ORANDO

En silencio, contemplo tu vida Jesús de Nazaret.
Vida, alegre, libre: Vas a la oración, cuando otros duermen;

Andas entre la gente más perdida.

Te desvives por los que malviven marginados.

Siempre ofreces una semilla de fraternidad y esperanza…

Te pedimos tu sencillez. Tú tenías en tu oración una pequeña palabra. “ABBA” PADRE.

La oposición que sufres es grande y los conflictos aumentan día a día. A Ti, se te ocurren caminos, formas de actuar… pero, Tú sigues los caminos que te indica el Padre:

Trabajo oscuro, paciente, generoso, todo con la fuerza de Dios.

¿Sabremos  seguirte, imitarte?..

Jesús de Nazaret. Ilumínanos, que sepamos sembrar pequeñas semillas y cuidarlas y esperar…

Eso te pedimos, paciencia, confianza, fortaleza y sensibilidad para entender la vida y sembrar. Pequeñas semillas.

Los frutos con tu ayuda, florecerán.

Gracias por tu don el don de nuestra vida. AMÉN. ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.14.12-16.22-26)

  • DOMINGO X. MAYO 7 de 2015
  • EL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

  • Corpus Christi es una fiesta de alianza, pacto, con Jesús de Nazaret; una fiesta en la que hacemos memoria de su compromiso de Amor y entrega; una fiesta en la que recordamos que la celebración cristiana va unida siempre a la justicia. Jesús se da como alimento y comida, al alcance de lo que nosotros podemos comprender; para darnos vida, para hacernos partícipes de su Vida.
  • La última cena con los discípulos tiene lugar en la fiesta de la Pascua, en ella recordamos el paso del pueblo de Israel  -gracias a la intervención liberadora de Dios- de Egipto, tierra de opresión e injusticia, a la tierra prometida, de libertad y justicia.
  • En esa cena, Jesús realiza un signo de lo que ha sido su vida y de lo que está a punto de acontecer con su muerte: Un pan que se comparte, una existencia entregada y rota por todos. Es, pues, la explicación del misterio de la Encarnación y, en definitiva la historia de la Salvación, historia de donación y comunión.
  • En el pan y en el vino entregado está la presencia de una vida vivida como Don, dada y rota  por todos y que nos obliga a dar una respuesta. El gesto que Jesús hace es simbólico, pero recoge todo lo que El ha hecho: El ha ido rompiendo el pan de su vida hasta la muerte. Ha compartido con la gente su pan, su vida, su fe en el Reinado del Padre. Ahora comparte su cuerpo-pan para la vida, y su sangre será el sello de la alianza que forma el nuevo pueblo de Dios, el nuestro.
  • En el gesto simbólico-profético de Jesús en la última cena, a la que precedieron otras muchas con los pobres, hambrientos, pecadores arrepentidos y los discípulos amigos y las que siguieron después de su Resurrección con los suyos, es hoy la que Celebramos en comunidad de creyentes hasta que El vuelva. Esta es la gran fiesta del CUERPO Y SANGRE DE CRISTO que hoy celebramos y a quien recibimos cuando comulgamos. De vez en cuando, sería bueno cambiar  la expresión comulgar por la de “tragarnos a Jesús” (aunque nos parezca fuerte la expresión) para caer un poco más en la cuenta de que al recibirlo “tragamos” su mentalidad, sus preferencias, sus opciones, su estilo de vida, su entrega su vivir y su actuar. Esto tiene que ser para nosotros sus seguidores. “COMULGAR”. Que siempre seamos fieles, a vivir en Comunidad la gran fiesta de LA EUCARISTÍA. Sobre todo nuestra Misa del domingo día del Señor.

  • ORACIÓN

  • Jesús de Nazaret, Maestro y Amigo, compañero de ruta en el caminar de la vida.

¡Gracias! por “este Sacramento admirable” que nos dejaste la EUCARISTÍA, para seguir presente con nosotros y entre nosotros.

Sacramento, que es encuentro, “fuente y cumbre” de la vida de la  Iglesia.

Que significa la propia entrega.

Memorial de tu Pasión y Muerte, que actualiza la Resurrección y te hace presente.

Compromiso de solidaridad y enseñanza del compartir, para “que todos coman.”

Sacramento de unión contigo y compromiso de amor a los hermanos.

Por eso recordamos en este día a CARITAS, dimensión de caridad para nuestras vidas.

Esta es nuestra misión: ser eucaristía en la vida, como lo fue Jesús.

“Amar y vivir la justicia”.

Además, este es el camino de la verdadera felicidad. AMÉN. ZURIÑE