*ORAR CON EL EVANGELIO:(Jn.20.19-23)

  • LA SANTÍSIMA TRINIDAD. Mayo 31 de 2015.

La fiesta de hoy nos recuerda un punto central de nuestra fe.

Nos situamos en Galilea, allí donde Jesús realizó preferentemente su ministerio. Desde allí, son enviados los discípulos a anunciar el Evangelio y bautizar “en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo”
El envío tiene lugar en un monte (La Biblia sitúa a los acontecimientos importantes en un monte).

La misión a la que les envía es “hacer discípulos” que  es lo mismo que “Proclamad el Evangelio”
Es decir, hacer de quienes lo escuchan seguidores de Jesús de Nazaret. Personas que hagan de este seguimiento la pauta de sus vidas; teniendo en cuenta dos aspectos, que la palabra, sin el COMPROMISO es hueca, vacía  y el compromiso sin la palabra no es claro. Se trata de seguir el comportamiento de Jesús de Nazaret que da vida y explica su sentido con su Mensaje.

La tarea es hacer discípulos a todas las gentes”, “todos los pueblos.” El discípulo, el seguidor de Jesús no es una persona aislada, la Fe se vive en COMUNIDAD, Y LA Fe anuncia un Dios-Comunidad. (TRINIDAD) fiesta que hoy celebramos. Un Dios presente en la Historia por AMOR.

El discípulo (nosotros) es el que encarna, transmite, a través de gestos y palabras, el Evangelio de amor y justicia en la historia del día a día. Es decir en la vida diaria en la que está faltando lo más elemental. Desempleo, conflictos sociales, familiares, juveniles y por supuesto desconocimiento o rechazo de un DIOS AMOR.

El misterio de la Trinidad empapa nuestra vida. La vida cristiana consiste fundamentalmente: en desarrollar el Amor del Padre en nuestra historia, en vivir la amistad con el Hijo, hermano mayor de todos, Jesucristo y caminar según los impulsos y la luz de su Espíritu.

Por eso, el misterio, no hay que entenderlo, sino ASUMIRLO, CREERLO Y VIVIRLO. Así va creciendo la vida de nuestra FE

* ORACIÓN

Gracias Dios Padre, por infundir en nuestros corazones la alegría festiva de sentirte entre nosotros, regalándonos tu Amor y recordándonos tu promesa de seguir con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Danos tu mismo Espíritu para ser fieles nosotros, cumpliendo la promesa de vivir como hijos tuyos y seguidores de Jesús.

Que nuestro estilo de vida cristiana y nuestro amor mutuo sean un reflejo del Amor que tú compartes con Jesús, con el Espíritu y con cada una de tus criaturas.

Que sepamos cada día, anunciar el Evangelio, aunque surjan conflictos al estilo de Jesús y ser, como Él, constructores de comunidad, y saber estar al lado de los enfermos, pobres, marginados

Como Él,  seguir construyendo el REINO, aquí y ahora. AMÉN.

 

* SEGUIMOS ORANDO

Creo en Ti, Dios Padre. Creo en Ti, Dios Hijo. Creo en Ti, Dios Espíritu Santo

Pero aumentad mi fe.

Espero en Ti, Dios Padre, Espero en Ti, Dios Hijo. Espero en Ti Dios Espíritu Santo.

Pero aumentad mi esperanza.

Te amo Dios Padre. Te amo Dios Hijo Jesucristo, Dios y hombre verdadero.
Te amo Dios Espíritu Santo.
Pero aumentad mi amor.

Gloria al Padre. Gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.

Gloria a la Santísima trinidad, como era en el principio, ahora y siempre,
por todos los siglos de los siglos. AMÉN. ZURIÑE

 

* ORAR CONEL EVANGELIO: (Jn.20.19-23)

  • PENTECOSTÉS. LA FIESTA DEL ESPÍRITU

  • Pentecostés, la fiesta del ESPÍRITU. Difícil en pequeña reflexión, expresar la riqueza y grandiosidad de esta fiesta. Sólo a través de símbolos, podemos acercarnos a ella. Y la gozaremos, cuando de verdad, vivamos la experiencia de esa fuerza del Espíritu en nosotros.
    Por eso, hago, una pequeñísima reflexión, después de un rato de Oración e invocación a este Santo Espíritu.
    El Espíritu Santo es el propio Dios en cuanto a cercanía a las personas y al mundo. Lo simbolizamos:
  • VIENTO. Es la idea de energía, dinamismo. Se contrapone a la tierra, inerte y estéril, por su ligereza y poder de dar vida.
  • EL FUEGO. Figura también del Espíritu por lo que tiene de Luz y Calor, ardor, amor.
  • EL AGUA. aspecto de fecundidad en todos los aspectos: la lluvia, el rocío, el agua “viva” de los manantiales.

En estos tres símbolos vemos claramente dos sentidos: El viento es brisa o tempestad. El fuego, ilumina y calienta, pero también consume; el agua purifica y fecunda pero a veces también devasta…Es lo mismo que lo que puede ocurrir con el Espíritu de Dios en nosotros…
Lo importante en lo que nos tenemos que centrar, es que Jesús se nos presenta como “El Hombre del Espíritu,” (Hechos 10,38), nació del Espíritu (Lc. 1.31-33)… A Jesús, Dios le concedió el Espíritu sin medida (Jn.3,34). El Espíritu de Jesús lo envuelve todo y nos hace caminar en la realidad de cada día.
Con el Espíritu podemos caminar con serenidad e ir a la plenitud interior. El Espíritu de Dios y de Cristo es un Espíritu de Libertad, que impulsa el futuro, que orienta a las personas hacia adelante, a un presente comprometido en el mundo de cada día.

Jesús ha transmitido el Espíritu que Él tuvo a su Iglesia y gracias a Él ésta ha podido llevar adelante y debe llevar adelante al estilo de Jesús, el Reino de Dios en el aquí y ahora. Por eso necesitamos como Iglesia un fuerte “viento” de renovación. El primer pentecostés, comenzó estando en “grupo”  en “comunidad”. “Estando todos reunidos…”

Termino con unas frases que se dijeron en un consejo Ecuménico de la Iglesia:

  • “Sin el Espíritu Santo, Dios está lejano,
  • El evangelio es como letra muerta.
  • La Iglesia una simple organización
  • La misión una propaganda.
  • La autoridad una dominación,
  • El culto una evocación.
  • El actuar cristiano una moral sin libertad.”
  • Que como San Pablo nos dice: No apaguemos el Espíritu… porque en cualquier parte, en un acontecimiento, en cualquier persona, puede hacerse presente el Espíritu de Dios, teniendo unos criterios por lo que podemos discernirlo:
  • El Espíritu de Dios crea comunión. (II Cor. 13,13; Flp.2,1)
  • El Espíritu de Dios está a favor de la vida. (Ez.37.14: salmo 33,6)
  • El Espíritu de Dios crea libertad. (II Cor. 3,17; Lc.14.12-14; Gal.5,13)
  • El Espíritu nos mueve siempre hacia adelante (Gal.5.25; Ef.4.23; IICor.5,17)

Que este nuevo PENTECOSTÉS, nos impulse a vivir hoy:

  • “AL AIRE DE JESÚS”

Recordamos las palabras de Jesús a sus discípulos cuando les promete el envío del Espíritu:

  • “El os enseñará todo y os irá recordando todo lo que os he dicho (Jn.14.26), y además os guiará hasta la verdad plena…, y os anunciará lo que ha de venir” (Jn. 16.13).
  • Y  lo que el Espíritu recuerda no son conocimientos o doctrinas, sino al propio JESÚS, que es nuestro
    CAMINO, VERDAD Y VIDA.

 

  • ORAMOS CON FE, AL ESPÍRITU DE DIOS

La fuerza de tu Espíritu, Señor lo llena todo; pero sobre todo invade a hombres y mujeres que son capaces de hablar y de hacer signos que revelan tu presencia.

  • Gracias por llenar de silencio profundo a quienes han escuchado tu Palabra y la proclaman desde el susurro.
  • Gracias porque tú construyes comunidad y estás en ella.
  • Gracias por llenar de voz clamorosa a quienes han sentido la urgencia de pregonar tu Mensaje por todo lugar.
  • Gracias por llenar de fuerza a quienes han sellado con su compromiso de vida una fidelidad por siempre a las exigencias de tus Palabras.
  • Gracias por llenar de futuro a quienes han entendido que el Reino es una tarea larga y tiene la meta más allá de cada día.
  • Gracias por llenar de ternura a quienes son capaces de verte donde hay sufrimiento de cualquier forma.
  • Gracias por llenar de valentía a quienes saben denunciar lo que es mentira y lo que es injusto.
  • Gracias, Jesús, porque la fuerza de tu Espíritu desciende sobre nosotros y sobre gente sencilla que sabe anunciar tu Mensaje.
  • Gracias, Jesús de Nazaret, por invadir la geografía de nuestra tierra con presencia profética, con palabras de salvación, con gestos de generosidad y ayuda, con creyentes que quieren seguir construyendo tu Reino.
  • Ven, ESPÍRITU DE DIOS SOBRE NOSOTROS Y SOBRE EL MUNDO ENTERO.  AMÉN

    SEGUIMOS ORANDO

  • “MANARÁN TORRENTES DE AGUA VIVA” (Jn. 7,39)
    Espíritu Santo: eres Dios igual al Padre y al Hijo.
  • Eres el “alma de la Iglesia naciente”, y sigues dándonos los “torrentes de agua viva” que necesitamos para saciar nuestra “sed” y “beber” del Amor de
    Jesús de Nazaret.
  • Eres el que “infundes el conocimiento de Dios” y permites “encender en nosotros la llama” para darla a conocer a todos los pueblos.
  • Eres el “soplo” que revitaliza nuestras vidas. Por eso te pedimos:
  • VEN ESPÍRITU SANTO, LLENA LOS CORAZONES DE TUS FIELES Y ENCIENDE EN NOSOTROS EL FUEGO DE TU AMOR”.
  • Ayúdanos a trabajar por tu Reino renovando la Iglesia y trabajando por la justicia y la paz. AMÉN. ZURIÑE

 

*ORAR CON EL EVANGELIO. (mC. 16.15-20)

  • DOMINGO VII DE PASCUA – B –  Mayo 17
  • LA ASCENSIÓN  DEL  SEÑOR.

*          La fiesta de hoy, la Ascensión del Señor, es fundamentalmente, la culminación de la Resurrección de Jesús. Su vuelta al Padre. Pero hay también algo que se refiere a nosotros. Jesús, acabada la tarea que el Padre le encomendó, nos mira y nos dice:
¡Ahora os toca a vosotros! “ID por todo el mundo”
ID”, es decir: ¡Poneos en marcha!  No nos impone, nos impulsa. Se acabó el tiempo de apoyarse en la persona visible de Jesús, de su sonora palabra, gestos, hechos…
ID” “Yo estoy con vosotros”, pero de otra manera. A veces, muchas veces quizá, no le sentiremos y nos puede venir la tentación de que nos hemos quedado solos, dejados de la mano de Dios.

“ID”, es como decir: ¡No os detengáis! Mirad Más hacia delante que hacia atrás.

Jesús de Nazaret, sin duda, con este “ID” nos quiere impulsar a ser una Iglesia caminante, desinstalada, misionera. Quiere que demos a la Evangelización nuestras mejores energías, nuestros mejores recursos. Nos va a seguir hablando desde los que todavía no le conocen, desde el sufrimiento de los olvidados, desde los  gozos y alegrías de la gente.

“ID”, Es como decir ¡El mundo os necesita! En este “ID”, nos hace descubrir que la Buena Noticia no es sólo para nosotros. El nos dice:

“Yo os he elegido para que vayáis y llevéis la buena Noticia por el mundo”

Es decir por todas las culturas, edades y preferentemente a los más sencillos y necesitados.

Es mucho lo que nos pide para nuestras fuerzas, pero así quedará más claro que la fuerza  nos viene como le vino a El (a veces difícil de entender) del Padre.

Y Jesús nos sigue diciendo: “No temáis, yo seré vuestra fortaleza”.

“ID”, Nos quedamos hoy con este sencillo imperativo “ID” Y con la ilusión de ponernos en marcha. El mundo nos necesita… Y mucha fuerza nos la da por medio del grupo de la comunidad. El, no fue en solitario.

“No temáis”. Alentadoras palabras de despedida, las de Jesús de Nazaret, para nosotros, para su Iglesia. Ha llegado la hora de que no se nos quede en palabras. Ha llegado la hora de ¡Ponernos en marcha!

ORACIÓN

Jesús de Nazaret, compañero de nuestro camino. La semana pasada nos decías que eras nuestro Amigo. Te pedimos hoy  que descubramos de verdad, que hemos sido Bautizados

Con la fuerza de Tu Espíritu para ser tus testigos por toda la tierra y en el día a día de la vida; no permitas que nos quedemos “MIRANDO AL CIELO” sino que sigamos construyendo tu Reino con la Luz de tu Evangelio.

Que tu gracia nos ayude a vivir, sin dejarnos llevar por lo negativo de la sociedad que a veces nos atrae.

Que seamos capaces de estar al lado de los que de una manera o de otra sufren.

Que vivamos de tal modo que el mundo al vernos entienda que la Salvación consiste en vivir según tu Evangelio  que es el verdadero mandamiento del Amor. AMÉN. ZURIÑE

 

SEGUIMOS ORANDO. HACIENDO DEL CANTO ORACIÓN A MARÍA.

¡AVE MARÍA!. ¡AVE!. ¡AVE MARÍA!. ¡AVE!.

Madre de la espera y mujer de la esperanza. ¡Ora pronobis!

Madre de sonrisa y mujer de los silencios. ¡Ora pronobis!

Madre de frontera y mujer apasionada. ¡Ora pronobis!.

Madre del descanso y mujer de los caminos. ¡Ora pronobis!.

¡AVE MARÍA!. ¡AVE!. ¡AVE MARÍA!. ¡AVE!.

Madre del respiro y mujer de los desiertos. ¡Ora pronobis!

Madre del ocaso y mujer de los recuerdos. ¡Ora pronobis!

Madre del presente y mujer de los retornos. ¡Ora pronobis!.
Madre del Amor y mujer de la ternura. ¡Ora pronobis!.

¡AVE MARÍA! ¡AVE!. ¡AVE MARÍA!. ¡AVE!

* ORAR CON EL EVANGELIO. (15.9-17)

  • DOMINGO 6º DE PASCUA –B- Mayo 10 de 2015
  • “PERMANECED EN MI AMOR”
  • El domingo pasado, se nos hablaba de “permanecer” unidos a la CEPA para dar frutos: “permaneced en mí,” Hoy se da un paso más y nos dice “Permaneced en mi Amor”.

Las lecturas de este Domingo se centran directamente en el núcleo del cristianismo.
EL AMOR.

Hasta nueve veces se repite en el evangelio de hoy “amar”, “amor.” La vivencia del amor según Jesús acaba en alegría. La experiencia de Jesús, es clara: si no hay amor no hay vida, no hay comunicación, no hay experiencia del Padre. La alegría de Jesús es la de quien vive en confianza con el Padre, la de quien sabe acoger la vida con agradecimiento, es la alegría de quien se esfuerza por dar vida, ayuda a crecer, crea condiciones para que la vida sea más humana.
Durante tres domingos Jesús nos ha ido mostrando el programa de vida:

El buen Pastor. Estar unidos a la cepa para llevar savia y dar frutos.
Entregarse totalmente a los amigos por Amor.

Jesús, en su largo discurso en la Última Cena que tiene con sus discípulos, les da las últimas recomendaciones y enseñanzas.

El mensaje es especialmente hermoso, porque todo él se centra en EL AMOR. Jesús nos dice que nos ama como el Padre lo amó a El. Y nos pide permanecer en el amor. Nos llama amigos.

Nos dice que el que vive en el amor debe dar vida y entregarse a los demás. Y añade que nos ha elegido para amarnos y para que amemos. Vivir sin egoísmo hasta  dar a cada uno de los que me rodean un poco de mi vida.

Esa es la forma en que Jesús quiere que entendamos nuestra propia existencia, la existencia cristiana.

Estamos rodeados de símbolos que nos llevan a conocer esta realidad del Amor, aunque no vemos palpablemente a Jesús, pero toda experiencia nos habla de El y siempre tenemos la Luz de la Fe. “Dios es amor» “Quien ama ya ha cumplido los mandamientos” Pero no nos olvidemos que LA TAREA DEL AMOR ES SER DON para los demás.

  • ORACIÓN
  • “Como el Padre me ha amado, así os he amado yo. Permaneced en mi amor”
  • Con estas palabras, Jesús de Nazaret, recogió Juan en su evangelio el deseo más profundo de tu corazón, Tú nos amas como el Padre nos amó, Tú nos brindas tu amistad y nos dices: “vosotros sois mis amigos”.

¿Qué Más podemos esperar? ¿Estamos convencidos de que así es? Si es que sí,

¿Qué respuesta te debemos dar?

Que la fuerza de tu Amor, Jesús de Nazaret, nos ayude a amarnos verdaderamente entre nosotros.

Ayúdanos a dar cada día un paso, por menor que sea, en el camino de ser tus seguidores y por eso llamarnos cristianos.

Que la corriente de tu savia corra por los sarmientos de nuestras vidas para que en nuestras relaciones nos comprendamos y perdonemos, nos  ayudemos, especialmente a los más necesitados así lograremos que crezca el
AMOR VERDADERO. AMÉN.

ORAMOS A MARÍA EN ESTE PRECIOSO MES DEDICADO A ELLA

María de Nazaret, mujer del “SÏ” al plan de Dios, ayúdanos a ser fieles en el seguimiento de tu Hijo Cristo, Jesús.

María, mujer en camino, en marcha, riesgo y refugio. Con Cristo queremos ser, silencio y voz, contemplación y acción. El es el guía en nuestro camino.
María de Caná, mujer de fe y de armonía. Con Cristo queremos ser enviados a lo esencial:
“Haced lo que el os diga”

Él es la solidaridad, la delicada amistad en nuestro camino.
María de la Resurrección, mujer del gozo y la esperanza. Con Cristo queremos ser: liberación, fraternidad, anuncio y fiesta. Él es el Perdón, el Tabor, la Llamada, el envío…, en nuestro camino.

María del Espíritu Santo, mujer de un mundo nuevo:

Con Cristo queremos ser paz con justicia, reconciliación, verdad.

María de nuestro mundo, renueva nuestros sentimientos, transforma nuestras vidas.

Reina en nuestras vidas. Mujer de la entrega en el Amor. Quédate con nosotros. AMÉN .  ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn.15.1-8)

DOMINGO V DE PASCUA –B– MAYO 3 de 2015.

“EL QUE PERMANECE EN MÍ Y YO EN ÉL,  ÉSE DA FRUTO ABUNDANTE”

* El evangelio de hoy, gira en torno a tres palabras: Jesús (“YO SOY…”), el Padre (“MÍ PADRE ES…”) y nosotros (“VOSOTROS SOIS…”).
El labrador es el que escoge y planta las vides. Así el Padre ha enviado o “plantado” a Jesús en el mundo como “verdadera vid” o persona verdaderamente humana.

La imagen de la viña y su fruto, por tanto, no es sólo la de un cultivo cualquiera; se trata del origen del vino, símbolo de la alegría y la fiesta en aquella cultura, y también todavía en la nuestra.

Jesús nos dice que Él es la vid verdadera, que nuestra unión con el favorece nuestro fruto. En nuestra vida podemos perdernos buscando  otras vides que nos prometen en la sociedad, mil frutos y felicidad, pero que si no prestamos atención, podemos perdernos. Sólo encontrando a Jesús, uniéndonos a Él, la auténtica savia del Amor de Dios correrá dentro de nosotros y se manifestará en frutos de fraternidad y solidaridad.
La misión del Padre es presentada como la del viñador, que corta los sarmientos que han decidido no dar fruto y poda y limpia a los que pueden dar más.  A veces, nos queremos conformar con dar los mínimos… Pero Jesús no ha venido a traernos tranquilidad, sino a impulsarnos para que lleguemos a la plenitud de nosotros mismos. Dios nos da los talentos  para que los hagamos fructificar, para convertirnos en regalos para los demás. Por eso el Padre nos poda, nos limpia de la comodidad…y nos posibilita una vida profunda y auténtica que, sin Él, no podríamos ni soñar.
Pero la clave del fruto, sin embargo, está en la unión con Jesús, en “estar en Él” Y, ¿Qué quiere decir eso?. En primer lugar tomar conciencia de que somos amados por Él. Todo lo que Jesús al venir, ha dicho y ha hecho ha sido expresión de su Amor total por nosotros. ¿Cuándo nos convenceremos de esto?…  Si nos ponemos a trabajar por el Reino sin sabernos queridos por Dios, llegarán pronto las dificultades, cansancios, limitaciones, y no tendremos ningún lugar donde agarrarnos.

Es Jesús la vid y nosotros las ramas. Y nos afirma que las ramas que no están unidas a la vid, se secan y no producen fruto. La oración, personal y comunitaria, debe intensificar esta unión con El. Cuando se rompe una rama de cualquier árbol o arbusto, rápidamente se seca. Lo mismo nos sucede a los cristianos cuando rompemos o nos separamos de Aquél que nos da la vida, la savia verdadera, para dar frutos de fe y abundantes frutos sociales tan necesarios: La vida, la justicia. La paz, la alegría, la solidaridad. Si rompemos la unión, nos secamos… Seguimos escuchando las palabras del evangelio:
“POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS”
* ORACIÓN

Te damos gracias Padre nuestro y de Jesucristo, porque has querido injertarnos en la Vid verdadera que es  Jesús de Nazaret; Y te pedimos que nos dejemos trabajar e incluso podar por Ti y por el Espíritu Santo, para que lleguemos a producir el fruto que esperas de cada uno de nosotros tus hijos y de toda la comunidad cristiana…

Ayúdanos para que no nos quedemos en sarmientos secos que dan uvas agrias.

Jesús de Nazaret, Tú mismo nos dices que eres la vid y nosotros, los sarmientos. Tú la cepa, la fuente de la vida plantada en nuestra tierra; el origen de la alegría verdadera; el manantial constante de salvación.
Jesús de la humanidad entera, todo esto nos compromete a vivir muy unidos a Ti y a dar frutos para los demás, de justicia, paz, alegría, escucha, solidaridad.

Que no se nos quede esto sólo en palabras, sino en vida fecunda. Así, nuestro mundo, sociedad, familia, grupos, amistades llegarán a ser campos y viñas fecundas. AMÉN – ZURIÑE

SEGUIMOS ORANDO

Señor Dios nuestro: en los tiempos antiguos, a tu pueblo lo comparaste con una vid o con una viña, pues expresaba la belleza de la planta y los cuidados del agricultor para que diera frutos abundantes.

Jesús de Nazaret, tú, utilizas la misma alegoría para decirnos en qué consiste la vida cristiana: en estar unidos a ti, ya que gracias a tu “savia” somos capaces de seguir tu camino. Con tu ejemplo, los discípulos  siguieron usando esta imagen para referirse a la Iglesia como el nuevo pueblo y continuadora de tu presencia en la Historia.

Gracias Jesús de Nazaret, porque tú eres el tronco cuyas raíces están en el corazón del Padre. Ayúdanos a que seamos siempre sarmientos unidos a Ti y así  podamos vivir de esa Vida que brota del corazón del Padre. Que no tengas necesidad de cortarnos por ser hojas secas e inútiles, sino que de nuestras vidas, unidas a Ti, broten racimos de uva, como frutos de vida en servicio y entrega a las necesidades urgentes de nuestro mundo. AMÉN . ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn.10.11-18)

*DOMINGO IV DE PASCUA –B. Abril 26 DE 2015.

*EL BUEN PASTOR.

Jesús se aplica a sí mismo la bella imagen bíblica de Dios, Pastor de su pueblo (Ez. 34, 11-31). “Conoce” personalmente a cada una de sus ovejas por su nombre y ellas le conocen.  Es un conocimiento interior, profundo, cordial y amoroso., muy alejado de un saber intelectual, frío. San Juan nos invita con su evangelio hoy a ahondar en esta experiencia de ser hijos de Dios.

A Jesús, Buen Pastor, “le importan las ovejas” Y por eso cuida y vela por su rebaño. El cuidado de la vida es el modo de ser humano y de relacionarnos con el otro, con la naturaleza, con nosotros mismos y con Dios. La palabra “cuidado” expresa, como bien sabemos, desvelo, atención, delicadeza y, también preocupación y responsabilidad ante alguien o algo que es importante para nosotros.

Cuatro veces aparece, en el evangelio de este día, la razón última en la que el Buen Pastor afirma su amor hasta el extremo”. La entrega de su vida por los suyos

Para Jesús, nosotros somos sus ovejas, su comunidad o familia. Pero la misión de Jesús es universal (“Tengo otras ovejas”).

El mensaje de este evangelio sólo tiene sentido en el contexto Pascual, cuando celebramos la Resurrección de Jesús. Si Jesús no hubiera resucitado, sería como mucho para nosotros una doctrina o un ejemplo a imitar, pero no el Buen Pastor que nos llama y nos conduce y al que nosotros sigamos. Y seguir a Jesús no es entrar en un refugio sino emprender un Camino. Para seguir hace falta coraje y confianza. Se trata de entrar y seguir los valores del Reino.

Jesús, nos indica no la “puerta” sino un itinerario y nos invita a recorrerlo para acercarnos a Él.

“Quien entre por mí se salvarános dice. Su “puerta” es la vida, la paz, la esperanza, la fuente… En el mundo hay otros caminos, y otras puertas posibles, pero algunas de ellas nos desvían del camino de la Verdad.

“Quien entre por mi se salvará”. Jesús es la Puerta. Quien entra por Él podrá entrar y salir y encontrará pastos abundantes. Algunas veces podemos pensar que Jesús con sus caminos impide nuestra libertad, cuando en realidad es la entrada a la verdadera Vida…Jesús es la “Puerta” que no tiene “cerrojos”.  Jesús es la “Puerta” que nos abre al misterio de Dios. Al encuentro con los otros.

Sólo la Puerta de la Verdad, que es Jesús Resucitado, nos abre el Camino a la verdadera Vida.

Seguir a Jesús, libre y amorosamente, es algo que nos dignifica, que nos introduce en la misma Vida de Dios. Porque Jesús es uno con el Padre: “Yo y el Padre somos uno”, nos dice. Es también lo que nos une lo tan deseado, formar un solo pueblo, lo que nos une con los otros para construir por Jesús y en Jesús una comunidad de Vida y Salvación, así seguir construyendo el Reino, aquí y ahora.

Nos podíamos hacer algunas preguntas, muchas. Hacemos alguna:

  • ¿Por qué seguimos a Cristo? ¿Lo seguimos de verdad?, ¿sólo hasta cierto punto?, ¿hasta la cruz?…
  • Jesús es la Puerta que no tiene cerrojos… Podemos acercarnos a Él o ignorarlo: ¿Qué hacemos?
  • ¿Tenemos claro que Jesús nos abre la puerta: nos sale al encuentro, nos acoge, nos perdona, busca la oveja perdida, abraza a la más débil…?

*                                                         ORACIÓN

Gracias, Cristo Jesús, por haberte hecho Pastor nuestro.

La imagen de pastor recuerda la vida pastoril antigua: vivían pegados al redil, en una choza pobre.

Conocían a cada uno de sus animales, les ponían nombres…

Por eso, Jesús Resucitado, entendemos esa imagen:
Jesús es el Buen Pastor que nos conoce, nos ama, y da su vida por nosotros.

Ayúdanos a dejarnos conocer, amar y guiar por ti, que siempre nos conduces a buenos pastos.

Ayúdanos a descubrir la riqueza de vida que has puesto en nosotros para, como el buen pastor acercarnos y estar junto a los que andan perdidos, necesitados, sin pastor; con necesidad de ayuda, acogida, luz, orientación, un hombro de amigo donde apoyarse

A que sepamos continuar tu obra del Reino nuevo entre nosotros.

Ayúdanos a descubrir nuestra vocación para que seamos buenos pastores.

Y que también, surjan en la Iglesia nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas que por tu llamada se entreguen al servicio de los demás. AMÉN. ZURIÑE

*DOMINGO IV DE PASCUA –B. Abril 26 DE 2015.

*EL BUEN PASTOR.

Jesús se aplica a sí mismo la bella imagen bíblica de Dios, Pastor de su pueblo (Ez. 34, 11-31). “Conoce” personalmente a cada una de sus ovejas por su nombre y ellas le conocen.  Es un conocimiento interior, profundo, cordial y amoroso., muy alejado de un saber intelectual, frío. San Juan nos invita con su evangelio hoy a ahondar en esta experiencia de ser hijos de Dios.

A Jesús, Buen Pastor, “le importan las ovejas” Y por eso cuida y vela por su rebaño. El cuidado de la vida es el modo de ser humano y de relacionarnos con el otro, con la naturaleza, con nosotros mismos y con Dios. La palabra “cuidado” expresa, como bien sabemos, desvelo, atención, delicadeza y, también preocupación y responsabilidad ante alguien o algo que es importante para nosotros.

Cuatro veces aparece, en el evangelio de este día, la razón última en la que el Buen Pastor afirma su amor hasta el extremo”. La entrega de su vida por los suyos

Para Jesús, nosotros somos sus ovejas, su comunidad o familia. Pero la misión de Jesús es universal (“Tengo otras ovejas”).

El mensaje de este evangelio sólo tiene sentido en el contexto Pascual, cuando celebramos la Resurrección de Jesús. Si Jesús no hubiera resucitado, sería como mucho para nosotros una doctrina o un ejemplo a imitar, pero no el Buen Pastor que nos llama y nos conduce y al que nosotros sigamos. Y seguir a Jesús no es entrar en un refugio sino emprender un Camino. Para seguir hace falta coraje y confianza. Se trata de entrar y seguir los valores del Reino.

Jesús, nos indica no la “puerta” sino un itinerario y nos invita a recorrerlo para acercarnos a Él.

“Quien entre por mí se salvarános dice. Su “puerta” es la vida, la paz, la esperanza, la fuente… En el mundo hay otros caminos, y otras puertas posibles, pero algunas de ellas nos desvían del camino de la Verdad.

“Quien entre por mi se salvará”. Jesús es la Puerta. Quien entra por Él podrá entrar y salir y encontrará pastos abundantes. Algunas veces podemos pensar que Jesús con sus caminos impide nuestra libertad, cuando en realidad es la entrada a la verdadera Vida…Jesús es la “Puerta” que no tiene “cerrojos”.  Jesús es la “Puerta” que nos abre al misterio de Dios. Al encuentro con los otros.

Sólo la Puerta de la Verdad, que es Jesús Resucitado, nos abre el Camino a la verdadera Vida.

Seguir a Jesús, libre y amorosamente, es algo que nos dignifica, que nos introduce en la misma Vida de Dios. Porque Jesús es uno con el Padre: “Yo y el Padre somos uno”, nos dice. Es también lo que nos une lo tan deseado, formar un solo pueblo, lo que nos une con los otros para construir por Jesús y en Jesús una comunidad de Vida y Salvación, así seguir construyendo el Reino, aquí y ahora.

Nos podíamos hacer algunas preguntas, muchas. Hacemos alguna:

  • ¿Por qué seguimos a Cristo? ¿Lo seguimos de verdad?, ¿sólo hasta cierto punto?, ¿hasta la cruz?…
  • Jesús es la Puerta que no tiene cerrojos… Podemos acercarnos a Él o ignorarlo: ¿Qué hacemos?
  • ¿Tenemos claro que Jesús nos abre la puerta: nos sale al encuentro, nos acoge, nos perdona, busca la oveja perdida, abraza a la más débil…?

ORACIÓN

Gracias, Cristo Jesús, por haberte hecho Pastor nuestro.

La imagen de pastor recuerda la vida pastoril antigua: vivían pegados al redil, en una choza pobre.

Conocían a cada uno de sus animales, les ponían nombres…

Por eso, Jesús Resucitado, entendemos esa imagen:
Jesús es el Buen Pastor que nos conoce, nos ama, y da su vida por nosotros.

Ayúdanos a dejarnos conocer, amar y guiar por ti, que siempre nos conduces a buenos pastos.

Ayúdanos a descubrir la riqueza de vida que has puesto en nosotros para, como el buen pastor acercarnos y estar junto a los que andan perdidos, necesitados, sin pastor; con necesidad de ayuda, acogida, luz, orientación, un hombro de amigo donde apoyarse

A que sepamos continuar tu obra del Reino nuevo entre nosotros.

Ayúdanos a descubrir nuestra vocación para que seamos buenos pastores.

Y que también, surjan en la Iglesia nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas que por tu llamada se entreguen al servicio de los demás. AMÉN. ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO:(Lc. 24.35-48)

  • DOMINGO 3º de PASCUA. (ABRIL 19 de 2015)
  • AUNQUE NOS CUESTE RECONOCERLO, EL RESUCITADO ¡VIVE!
  • La aparición que nos cuenta el Evangelio de hoy según S. Lucas, sucede cuando los de

Emaus todavía estaban contando a sus compañeros reunidos, los hechos que les habían ocurrido en el camino y como “habían reconocido a Jesús al partir el pan”. Y todo ocurre en la comunidad reunida, lugar de la presencia de Jesús.  Y el texto nos dice también como se le reconoce si acogemos con fe la Palabra de Dios. Aquí podemos descubrir, la riqueza de la Celebración de  la Eucaristía el domingo.

  • Jesús no sólo les enseña sus manos y sus pies, sino que se sienta con ellos a comer, gesto de  cercanía y de hacerles superar la incredulidad.
    En este último y entrañable encuentro el evangelista como buen maestro nos muestra el significado de este encuentro para nuestro vivir presente:
    Aunque nos cueste reconocerlo, el Resucitado ¡VIVE! Se encuentra en el corazón de la comunidad y en la alegría de sus fiestas con la fuerza de la paz, que siempre le acompaña y otorga a quienes se dejan encontrar por Él. (En los encuentros son sus primeras palabras:

( La Paz con vosotros) Esta presencia del Resucitado se manifiesta plenamente en la celebración de la Eucaristía, centro de la vida comunitaria.
Lo reconocieron al partir el pan”

”Se llenaron de profunda alegría”
“Daban testimonio de Jesús con gran valor”

El mensaje de la Pascua es una llamada a la vida en plenitud, desde ahora, que es preciso hacerla realidad y extenderla por todo el mundo, allí donde estemos. Nunca acabaremos de descubrir la grandeza de la victoria de Dios en Jesús y su deseo del bien y de la vida.
La Resurrección de Jesús nos llama a la experiencia de la vida, al encuentro con la comunidad, con los otros, a dejarnos interpelar por el Señor para cambiar de actitudes negativas y pasar a una vida digna.
La paz, es un don del Resucitado, que hay que extender en el mundo. La Paz del Resucitado que se forja cada día y se contagia y la fuerza de la Palabra que nos da luz en el caminar. Y que así nos dice: Vosotros sois testigos de todo esto”. Y esta sigue siendo la tarea nuestra como comunidad y de cada uno y de la Iglesia: “SER TESTIGOS DE TODO ESTO”.

*ORACIÓN

Jesús Resucitado, llegaron al grupo los de Emaús contando lo que habían vivido en el camino.
“Les abres el entendimiento para comprender las Escrituras”.
Les dices: “vosotros sois testigos de esto”: Habéis visto mi trabajo por el Reino,
habéis compartido mi Espíritu: hecho confianza plena en el Padre “mío y vuestro”.

Jesús Resucitado y Viviente, como los primeros discípulos queremos reconocerte en la comunidad cuando nos reunimos en tu nombre; en la Palabra que escuchamos y que es luz para nuestro camino, en el Pan de Vida que partes y repartes en cada Eucaristía, en cada persona del mundo, especialmente en los pobres y marginados.
Es tiempo Pascual, todo florece con la primavera y nos invita a orar para que tu vida florezca renovada en la comunidad, en las personas en la Iglesia, en las familias, en el mundo; en todo servicio que realizamos  que en todo actuemos como testigos tuyos.

Porque VIVES Y caminas con nosotros, unidos podemos cantar

CRISTO ESTÁ CONMIGO

Junto a mí va el Señor, me acompaña siempre en la vida hasta el fin
Ya no temo, Señor, la tristeza. Ya no temo, Señor la soledad; porque eres, Señor mi alegría, tengo siempre tu amistad.

SEGUIMOS ORANDO

Jesús DE Nazaret, “andando por el camino de la vida en el día a día” te queremos encontrar.

Ábrenos el entendimiento para comprender las escrituras y dar sentido a la vida.

Queremos aprender a vivir  y relacionarnos desde el evangelio y como lo hiciste Tú, Jesús.

Ayúdanos, Jesús compañero de camino, a afrontar los problemas, a estar cerca de las víctimas de las injusticias, y que sintamos el apoyo y la fuerza tuya, Jesús Resucitado, como aquellas mujeres que te vieron vivo.

Ayúdanos a vivir en familia y en comunidad, compartiendo comida, sentimientos, alegrías y penas, porque donde hay amor allí estás Tú, y necesitamos más que nunca, crear un clima fraterno y de amistad. AMÉN. ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Jn.20.19-31)

*DOMINGO II DE PASCUA. ABRIL 12 DE 2015.

* ¡FELICES PASCUA! ¡ZORIONAK!

Es Pascua. El paso de Jesús de Nazaret de la muerte a la vida.

¡ALEGRAOS!, así corrían unas “mujeres” gritando a los discípulos: ¡JESÚS HA RESUCITADO!

Esta Es la gran noticia que, desde esta noche pasada, corre por todo el mundo allá donde hay cristianos, seguidores de Jesús… ¡JESÚS VIVE! Dios lo ha resucitado. Esta gran verdad llena nuestras vidas de alegría. También nosotros resucitaremos con El.

Creer sin haber visto, se nos hace difícil como a Tomás. Pero Cristo vence el miedo, la cobardía y la incredulidad de los apóstoles y sin duda la nuestra.
La fe en Cristo Resucitado lleva a la primera comunidad cristiana a tener un solo corazón, viviendo en común. Jesús se aparece al grupo.
Hoy el evangelio  nos habla de los discípulos de jesús encerrados por miedo a los judíos y de la aparición de Jesús Resucitado que los llena de alegría y les envía, fortalecidos por el Espíritu, a llevar la Buena Noticia. Pero la fe no es fácil. Tomás, que no estaba con el grupo cuando se encontraron con Jesús, exige pruebas para creer. Y las tendrá cuando jesús se encuentre cara a cara con él y le diga

  • “Dichosos los que crean sin haber visto”. Sin duda, palabras para nosotros.

El resucitado se deja ver por los suyos, que no caben de gozo. Y Jesús les saluda con una buena noticia: La implantación de la Paz. Esta paz está llamada a adquirir tanta importancia, que Jesús la repite dos veces (vv. 19,20) y… ¿Qué nos está pasando? Cuando el Resucitado no está presente en la vida… pasa, lo que está con dolor, pasando.

*Las apariciones del Resucitado acaban con el encargo de la MISIÓN que comporta dos realidades:

Recibir el Espíritu y el perdón de los pecados. Y esta misión confiada, sólo se puede realizar con la fuerza de su Espíritu.
Creer hoy en Jesús exige defender la vida, la paz, defendiendo los intereses de los más necesitados tanto de personas como de pueblos.
La Pascua cristiana nos invita a compartir pan y vida, esa vida del Mensaje de Jesús construyendo el Reino en el día a día.
Que todos los vivamos con la fuerza del Resucitado que nos dice a todo el grupo, a toda la comunidad, a cada uno: “NO TENGÁIS MIEDO”. VOY CON VOSOTROS.
Y que como Tomás, brote de nosotros con agradecimiento: “SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO”

ORACIÓN

Jesús de Nazaret, presente entre nosotros Resucitado. Tu presencia nos llena de alegría y es el fundamento de nuestra comunidad a la que nos ayudas a caminar y a superar los miedos, dudas y problemas que encontramos cada día. Ayúdanos jesús resucitado a reconocer la gran riqueza que tenemos en Ti, regalo tuyo y que la transformación que tuvieron tus discípulos después de pascua la conozca y tenga toda la Iglesia cada día.
Ayúdanos a ser dóciles al Espíritu y a tu Palabra que siempre nos invita a ir más allá de nuestras pobres realizaciones.

Queremos ser testigos tuyos.

Queremos compartir con todos la vida, la alegría, el amor, la esperanza que cada día recibimos de Ti.

SEGUIMOS ORANDO

Hoy ya es primavera, que es flor, que llena el aire con su fragancia; primavera que es verdor que alegra el horizonte de los campos; primavera que es vida.

Si, hoy es primavera para ti y para mí  porque la vida nueva está con nosotros:

CRISTO VIVE, CRISTO HA RESUCITADO, CRISTO CAMINA CON NOSOTROS,
EL VA A NUESTRO LADO.

Y renace en nosotros nueva ilusión, nueva canción, nuevo caminar.
Nace en nosotros el nuevo futuro por hacer.
Nace en nosotros el Reino para construir.

Es primavera, llena de flor y de ilusión a pesar de las dificultades, porque:

CRISTO HA RESUCITADO Y CAMINA A NUESTRO LADO.

Y nos dice:
NO TENGÁIS MIEDO. CAMINO A VUESTRO LADO.
AMÉN.  ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn.20,1-9)

  • DOMINGO DE PASCUA:-B- (Abril 5 de 2015)
  • CRISTO HA RESUCITADO. ¡ALELUYA! ¡ALELUYA!
  • ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive’
  • Nuestro Jesús de Nazaret ¡HA RESUCITADO! La Resurrección de Cristo, es el contenido central.

La Vigilia Pascual es la explosión de la LUZ y de la ALEGRÍA. Todo nos habla del triunfo de Jesús sobre la muerte, todo está lleno de su RESURRECCIÓN. Primero será la luz nueva de la Pascua, después la Palabra de Dios nos irá recordando como Dios se ha hecho presente en nuestra historia; el agua nos hablará de la vida nueva en el Bautismo, y por último, en esta eucaristía de pascua, el pan y vino, consagrados, serán para nosotros Cuerpo y Sangre de Jesús Resucitado.

La Pascua celebración de la Vida. Los símbolos: el fuego, la luz, el agua, nos hablan de vida.

  • La Palabra proclamada nos anuncia la Vida. Una Vida nueva y para siempre. Una vida actual

Porque celebramos al que Vive para siempre: Jesús de Nazaret.
Vida pues, diferente, nueva, para siempre, por eso lleva consigo trabajar por todo lo que es vida en nuestro mundo: vida humana, vida digna de toda persona; vida natural cuidando el entorno humano.
La Pascua es la fiesta del compromiso cristiano con la Vida. En este día deberíamos pensar seriamente cuál es nuestra colaboración diaria en la tarea de repartir vida a nuestro alrededor para que quienes se acerquen a nosotros puedan encontrar al Resucitado, para que los que nos conozcan y nos traten y estén a nuestro lado comprendan que el Dios en el que creemos y con el que nos hemos comprometido es un Dios que reparte claridad, luz a tanto nubarrón y tanto hielo como muchas veces enturbian la relaciones humanas.
Ser testigos de la Resurrección, ésta es nuestra honrosa tarea y nuestra elevada Misión.
Dichosos los que crean, sin haber visto.

  • PREGÓN PASCUAL
    ¡Aleluya!, Hoy  es la fiesta mayor de los cristianos.
    El triunfo y el regalo de la Pascua.
    El mejor obsequio que Dios hace a sus hijos. A pequeños y mayores, a todos
    ¡RESUCITASTE, SEÑOR!

Por las personas que estaban perdidas.
Por los que no tienen ganas de vivir.
Por el que se alejó de los buenos caminos.

¡RESUCITASTE, SEÑOR!
Y nos trajiste felicidad. ALELUYA.
Y nos llenas de Paz.   ALELUYA.

Y nos hiciste más hermanos. ALELUYA.

¡RESUCITASTE, SEÑOR!

Para que nos amásemos más.
Para que sepamos ayudar al necesitado.

Para que no nos olvidemos de Dios nuestro Padre.

Para que llevemos tu nombre por toda la tierra.

Has resucitado. ¡ALELUYA!. Y, contigo, todos estamos llamados a la vida. Por eso cantamos. ALELUYA  ALELUYA  ES LA FIESTA DEL SEÑOR, ALELUYA  ALELUYA  EL SEÑOR RESUCITÓ.  (2)

¡ALEGRAOS!. JESÚS HA RESUCITADO. ZORIONAK. JESUS, BERPIZTU  DA.

  • Esta es la gran noticia que, desde esta noche pasada, corre por todo el mundo allá donde hay cristianos, seguidores de Jesús. ¡JESÚS VIVE!, Dios lo ha resucitado, esta gran verdad llena nuestras vidas de alegría:
    ¡TAMBIÉN NOSOTROS RESUCITAREMOS!.
    Vamos a poner en esta celebración nuestras voces, cantando la alegría de la Resurrección.
    Vamos a poner el corazón para dejar a Jesús que entre en Él y nos llene de una vida nueva.
    Miramos con alegría el cirio Pascual encendido que representa a Jesús resucitado. CAMINO,  VERDAD  Y  VIDA. ALELUYA.
    ¡FELICES PASCUAS!. ¡ZORIONAK!
    ZURIÑE
  • DAMOS GRACIAS AL RESUCITADO
  • Jesús de Nazaret Resucitado:
    Gracias porque, como escucharon  las mujeres la mañana de Pascua, Tú vas por delante de nosotros.
  • Gracias por tantos signos de esperanza y de vida auténtica que podemos ver cada día como fruto de tu Amor y de tu presencia y la del espíritu santo en el mundo:
  • Haz que los sepamos descubrir y valorar.
  • Gracias porque con la fuerza de tu Pascua renuevas nuestra vida, nos llenas de esperanza y nos dices que vale la pena dedicar la vida a ser discípulos y anunciadores de tu evangelio.
  • Gracias por los testigos que vemos cada día y que nos hablan de Ti: mujeres y hombres, ancianos, adultos, jóvenes y niños que viven la fe con alegría y coraje, que dan sentido a la propia existencia y contagian el gozo profundo del evangelio y la Resurrección.
  • Gracias porque tu Iglesia no se cansa de fijar en ti sus ojos y de encontrar en ti y en tu Palabra las razones de su existir y de estar presente en el mundo.
  • ¡GRACIAS, JESÚS RESUCITADO!
  • SEGUIMOS  REFLEXIONANDO
    SOLO DIOS
  • Sólo Dios puede dar la fe,

Pero tú puedes dar tu testimonio.

Sólo Dios puede dar la esperanza,
pero tú puedes entregar confianza a tus hermanos.
Sólo Dios puede entregar el Amor,
pero tú puedes enseñar a otros a amar.
Sólo Dios puede dar la paz,
pero tú puedes sembrar la unión.
Sólo Dios puede dar la fuerza.
pero tú puedes sostener a un desalentado.
Sólo Dios es el Camino,
pero tú puedes indicarlo a otros.
Sólo Dios es la Luz,
pero tú puedes hacerla brillar ante los ojos de todos.
Sólo Dios es la vida,
pero tú puedes dar a otros el gusto de vivir.
Sólo Dios se basta a sí mismo,
pero El prefiere que cuentes con Él.
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¡FELICES PASCUAS!. ¡ZORIONAK!