ADVIENTO: caminando y acogiendo con esperanza

UIS SANDALIO, luisandalio@yahoo.es
CANTABRIA.

ECLESALIA, Las imágenes y noticias de miles y miles de solicitantes de asilo teniendo que huir de un mundo suyo (su tierra, su casa, sus cosas…) donde no se les deja vivir en paz puede que sean capaces de confundirnos y hacernos olvidar que nosotros también tenemos que estar siempre en camino.

Que no podemos conformarnos con decir: ellos son los que andan buscando, nosotros los que desde nuestro sitio y posibilidades les que tenemos que “acoger”. No basta. Tenemos que acoger no desde nuestra “comodidad” y nuestra “seguridad” (si no tenemos “estabilidad”… ¿cómo vamos a plantearnos “acoger” y “arropar”? podríamos erróneamente pensar). Tenemos que acoger desde nuestro caminar a posibilidades nuevas que aún desconocemos, desde nuestra respuesta a esa invitación de Dios (vocación) que por ser siempre nueva nos “descoloca” y nos enfrenta a lo que no podemos sospechar.

Vale la pena recordar el relato del Nacimiento de Jesús y el tremendo simbolismo de que “no había sitio para ellos” en el mundo de los que estaban establecidos en su sitio.

Pero también es importante que no nos confundamos: “su sitio” no es entre nosotros; aunque durante un tiempo y mientras “fermenta” y se transforma la situación esto sea necesario.

Tenemos que denunciar a los que les están expulsando de “su sitio” y no me refiero a los “terroristas-yihadistas” ¡por supuesto! Estos son empresas bien organizadas y asesoradas, encargadas, habilitadas y financiadas. Me estoy refiriendo a los imperialistas que quieren hacer de la tierra entera su feudo particular (EE.UU.) y a los que con ellos aliados están (siento tener que decir “estamos”; pues España lamentablemente todavía sigue dentro de la OTAN y al servicio de la política canalla norteamericana).

Desde nuestra pequeña experiencia comunitaria de más de tres décadas acogiendo personas de todo el mundo queremos compartir este adviento de camino y esperanza. Y nos unimos a todos los que participan en esta caravana de la esperanza de la que hablaba Rumí:

“Ven, ven, quienquiera que seas ven!
Infiel, religioso o pagano, poco importa.
¡Nuestra caravana no es la de la desilusión!
¡Nuestra caravana es la de la esperanza!”

Y si de algo puede servir, os invitamos a profundizar en este adviento con un cuento que nos habla del valor de ser humanos y del valor del ser humano: El valor del anillo (un viejo y regañón derviche acoge en su incesante caminar a un joven con parálisis cerebral y enamorado. Islam/vocación/acogida/comunidad desde una espiritualidad universal).  (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Lc.3,10-18)

DOMINGO III de ADVIENTO- C – Diciembre 13 de 2015

  • En este tercer Domingo de Adviento, nos viene muy bien comenzar reflexionando con la  1ª lectura de (Sofonías: 3, 14-18.). Nos invita al júbilo desbordante, nos asegura el perdón, nos promete la defensa y la fuerza de Dios y, sobre todo, nos ofrece una declaración de Amor  de parte de Dios: “Te ama, se goza y se complace en ti”, le dan ganas de bailar contigo.

*    Y san Pablo en (filipenses 4, 4-7) Hoy es domingo de gozo. Pablo nos invita a dejar preocupaciones estresantes, a vivir en alegría permanente, a llenarnos de una paz indecible. Es “la alegría en el Señor, que está cerca”. Es la confianza que nos viene de la seguridad de ser escuchados y atendidos por Dios. Es la Paz que nos regala Dios.

*    Y en el Evangelio Lc. 3, 10-18. Tres veces nos repite Lucas la misma pregunta:
¿Qué tenemos que hacer?

Que le hace la gente. No le preguntan lo que hay que pensar, ni siquiera lo que hay que creer. Es ejemplar para nosotros esa pregunta que se la hacen las personas que están dispuestas a transformar sus vidas.

Hoy se escuchan llamadas al cambio  y a la conversión, a la responsabilidad y a la solidaridad, pero… ¿Nos damos por aludidos?…

¿Qué podemos hacer? Juan Bautista nos ofrece, con claridad y sencillez una respuesta que nos pone a cada uno frente a nuestra propia verdad. Se necesita valor para acogerlas. Se necesita tiempo para dejarnos penetrar por ellas.

En estos tiempos tan duros para los pobres y marginados la llamada de Juan Bautista cobra nueva fuerza.  Es el momento del compartir,  esta es la manera de esperar al Mesías. Acoger la buena nueva de la venida del Señor requiere esa conversión y la verdadera conversión se manifiesta sobre todo en los frutos que da.

La Palabra de Dios dice que “El Señor está cerca”, tan cerca que está en medio de nosotros y nos renueva cada día con su Amor. Por eso, si sabemos agradecer todo lo que recibimos de su Amor hacia nosotros, siempre tendremos motivos para vivir en la alegría y en la Paz.

ORAMOS.  ENCENDIENDO LA 3ª VELA

Como Juan Bautista, Señor, queremos ser testigos de la luz. No permitas que apaguemos en nuestro interior el fuego del Espíritu.

Que estas tres velas encendidas sea el signo de la constancia de nuestra oración.

También nosotros como san Pablo queremos que nuestra vida sea Cristo y que sepamos extenderlo allí donde estemos. AMÉN

* * * * * *

Al Dios de la alegría, de la paz y del Amor acudimos con fe:

*Concédenos, Padre, el don de la alegría, especialmente a los que más sufren o viven en soledad y depresión.

* concédenos, Padre, el don de la paz, especialmente a los que sufren las consecuencias de la violencia o el odio o las separaciones familiares.

* concédenos, Padre, el espíritu del arrepentimiento y la conversión, especialmente a los que se creen muy instalados y seguros.

* Concédenos, Padre, la virtud de la esperanza, especialmente a los que están decaídos y desencantados.

* Concédenos, Padre, a todos la gracia de tu amor y cercanía, que en esta oración y siempre nos sintamos siempre llenos de Jesucristo y así ser testigos de tu Amor y tu alegría. AMÉN

SEGUUIMOS ORANDO

Jesús de Nazaret. Haznos una comunidad abierta, confiada y pacífica, invadida por el gozo del Espíritu Santo.

Una comunidad entusiasta, que sepa cantar a la vida, vibrar ante la belleza, estremecerse ante el misterio.

Haznos expertos en deshacer nudos y en abrir surcos y en arrojar semillas y así mantener viva la esperanza de tu Reino. AMÉN. ZURIÑE

 

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Lc.3.1-6)

  • DOMINGO 2º DE ADVIENTO. DICIEMBRE 6 DE 2015
  • TODOS VERÁN LA SALVACIÓN DE DIOS.

El Evangelio de Lucas nos centra en Juan Bautista profeta que hace eco de Isaías,  que apareció poco antes que Jesús.

Parece ser que el joven Jesús de Nazaret, inquieto por el Reino de Dios, se fue al Jordán, donde estaba Juan, por la zona de Judea,  se bautizó y se volvió a Galilea. Sintió sin duda la fuerza divina, y empezó su anuncio del Reino de Dios.

Juan tuvo gran éxito y atrajo multitud de personas. Algunos de sus discípulos se fueron después con Jesús, pero otros continuaron con Juan. Fue el último profeta del A.T. Los nuevos tiempos del Reino de Dios empiezan con Jesús, no con él.

Características de Juan: Era muy austero. Mientras que a Jesús nos lo presentan como amigo de fiestas. (Lc.7.33-34). Su mensaje es de penitencia y conversión y anuncia “el castigo de Dios”, mientras que Jesús habla de BUENA NOTICIA, del AMOR DE DIOS el PERDÓN, “EL AÑO DE GRACIA” Y LA LIBERACIÓN, LA MISERICORDIA.

Lucas sitúa a Juan en un mundo pagano y bajo la fuerza del poder  político y religioso como cúspide. Y el que anuncia  la venida del Mesías.

Lucas que tiene en sus escritos gran sentido de la historia, descubre en todos los acontecimientos humanos la mano de Dios, que teje calladamente los hilos de nuestra liberación… Por eso a Juan y a Jesús los sitúa en la historia de entonces. Es tiempo de opresión y cautividad para el pueblo, pero también signo de universalidad y liberación para el mundo entero.

Pero brota: UN NUEVO GRITO EN EL DESIERTO. PREPARAD EL CAMINO AL SEÑOR.

Un hombre que no pertenece a ninguna jerarquía y que no posee poder ni dinero ni autoridad ninguna, es el único que es capaz de escuchar la PALABRA DE DIOS. Cuando una persona sincera es capaz de aprender a mirar la vida desde el pobre y del indefenso, se siente llamado a renovar su vida.

Escuchar a la persona que nos grita desde el desierto de su pobreza  (sea la que sea) es siempre escuchar una llamada a la CONVERSIÓN. Esa voz nos habla de ALLANAR, ENDEREZAR, IGUALAR. Sólo así podremos ver todos LA SALVACIÓN DE DIOS.

Hemos olvidado quizá que la vida se nos presenta a todos como un proyecto-tarea que hay que ir resolviendo día a día. Hay muchas personas que no tienen bien planeada la vida y les falta horizonte, coherencia, alegría… Lo que caracteriza o debe caracterizar al cristiano es que al dar un sentido a su vida y vivirla, tiene como punto de referencia a JESUCRISTO. De ahí la importancia de escuchar con atención la voz del profeta: “Preparad el camino al Señor”.

No basta el cambio interior; el camino y los senderos hacen referencia a algo que tiene relación con todos, a un mundo nuevo, a una nueva sociedad, al Reino de Dios. Es fácil sentir la impotencia ante la sociedad actual, pero la voz del profeta es un reto a todos. No se puede ver la SALVACIÓN DE DIOS si no hay CONVERSIÓN, sino hay CAMBIO, si no hay práctica del compartir y la solidaridad.

El profeta cristiano, no es un adivino, es el que no habla en nombre propio sino de Dios defendiendo con la fuerza de su Espíritu  a toda persona amenazada por la necesidad. Su deseo profético es profundo y universal, (escucha a Dios de quien es vocero).

Por eso la misión de la Iglesia nunca es cómoda ni fácil. Como Juan Bautista, tenemos que proclamar que se preparen los caminos del Señor. No para que cada uno ande a su antojo y en la dirección que más le plazca, sino para que la humanidad entera  pueda caminar hacia el encuentro de Dios y el encuentro de sí mismo por todos los caminos que Dios ha proporcionado.

La luz decimos, indica el camino, aleja el miedo y favorece la comunión. La luz es símbolo del gran Profeta JESUCRISTO, LUZ DEL MUNDO.

Por eso nosotros en esta 2ª semana encendemos la segunda luz.

ORANDO

Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel nosotros como un símbolo,
encendemos dos velas.
El viejo tronco está brotando, florece el desierto…

La humanidad entera se estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra tierra. Que cada uno de nosotros, le abramos nuestra vida para que brote, para que florezca, para que nazca, y mantenga en nuestros corazones, encendida la ESPERANZA.

¡VEN PRONTO, SEÑOR! ¡VEN, SALVADOR!

SEGUIMOS  ORANDO, LO NECESITAMOS.

“PREPARAD EL CAMINO AL SEÑOR, ALLANAD SUS SENDAS”. (Lc.3,6.)

Jesús de Nazaret: De nuevo escuchamos la Palabra a través de Juan bautista, que nos dice:

“Preparad el camino al Señor”, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale.

Y todos verán:

“LA SALVACION DE DIOS”

Que no dejemos caer estas palabras en el “desierto” porque las hemos oído mucho y nuestras vidas no son camino recto por el que facilitemos Tu llegada.

Ayúdanos a no ser montes de egoísmo.

Que seamos “VALLES”  para CONVERTIRNOS cada día y recibir el “PERDÓN” y así cargarnos de frutos de justicia.

Somos responsables de que todos vean la SALVACIÓN, pero para ello tenemos necesidad cada uno de “enderezar lo torcido e igualar lo escabroso”, para crecer en ESPERANZA juntos, unidos a tu Fuerza. Y así poder decir con el salmista:

EL SEÑOR HA ESTADO GRANDE CON NOSOTROS Y ESTAMOS ALEGRES”

Ayúdanos, Jesús de Nazaret en este  Adviento, a “PONERNOS EN PIE”.

Ayúdanos para que nuestras comunidades, familias, grupos, Iglesia sigamos creciendo a pesar de nuestros fallos, pecados y omisiones y así imitando a Juan Bautista, seamos tus “precursores” en nuestro mundo. AMÉN. ZURIÑE

 

 

 

 

ORAR CON EL EVANGELIO: (Lc. 21.25-228.34-36)

  • PRIMER DOMINGO DE  ADVIENTO. (Ciclo-C-) 29 Noviembre 2015

COMIENZO DEL AÑO LITURGICO. ACOMPAÑAR A CRISTO EN SUS MISTERIOS.

  • El año Litúrgico es un tiempo sumamente fecundo para la vida de las comunidades cristianas y para el creyente.

Sintoniza bien con los ritmos del ser humano y de la naturaleza, desde el nacimiento hasta la muerte y el nacer de nuevo. Con el nacimiento de la vida y la esperanza que le precede; con el crecimiento y  la adultez; con los proyectos de vida y su realización; con la enfermedad, la vejez y la muerte; con la espera de una resurrección dichosa. Sintoniza el Año Litúrgico con la primavera y sus ilusiones, con el otoño de una vida serena y cumplida, con el invierno oscuro y frío, que desde la raíz espera un brote nuevo y una savia nueva.

Sobre todo, el año Litúrgico nos permite vivir cada año el seguimiento de Cristo y renovarlo y hacerlo crecer todos los años. Cada Adviento, cada Pascua son diferentes, abiertos a nuevas esperanzas y a una vida siempre nueva. Nos ayuda a dar pasos siempre nuevos en el camino que asciende hacia Cristo, gloria definitiva de la humanidad. Cristo es el centro y el fin del año Litúrgico.

Por ser Jesucristo el centro de todo, nos anima a ir profundizando, de nuevo, los rasgos de su persona, los pasajes de su vida, el detalle de sus palabras. Y así, dejarnos penetrar por Él en nuestro vivir y  casi sin notarlo esto nos irá transformando y Él irá formando y empapando nuestra vida.

La Iglesia en este ciclo C. nos propone seguir una lectura continuada del tercer evangelista, San Lucas. Este nos organiza su evangelio con la idea de fondo de un viaje: “Decide ir a Jerusalén” Lc. 9,51.

Instruye a sus discípulos hasta las puertas de la ciudad: (Lc. 19,28).

De los muchos rasgos propios de Lucas destacamos tres: el 1º, que Lucas es el evangelista de la Misericordia. El 2º que es el evangelista, del Espíritu Santo. El 3º Lucas es el evangelista de María.

Por eso ADVIENTO para nosotros es volverse hacia Cristo en lo que llamamos “CONVERSIÓN”;

De ver lo que tenemos que cambiar en nuestro caminar.

Con la Esperanza del Adviento, unidos, nos ponemos a recorrer este camino. La meta: CRISTO.

*PREGÓN DE ADVIENTO

Os anuncio que comienza el tiempo de Adviento. Daos cuenta del momento.

Y una vez más renace la ESPERANZA. En el horizonte: NAVIDAD.

Una navidad sosegada, íntima, pacífica…, también superficial… pero siempre llena de ESPERANZA.

Con esta Esperanza grita el profeta Isaías: Caminarán todos los pueblos hacia el monte del Señor.

Con esta esperanza pregona Juan bautista: CONVERTÍOS porque está cerca el reino de Dios.

Con la esperanza de todos los pobres del mundo, susurra MARÍA una palabra de acogida:

“Hágase en mí según tu Palabra”

Y así empieza el ADVIENTO. Empieza a preparar la NAVIDAD.

¡VIENE DIOS!

Así se aviva la esperanza la alegría y la paz en el corazón de la humanidad.

Con esa misma ESPERANZA pregonamos, comunicamos, oramos con el deseo más profundo.

¡VIENE DIOS! Y está ya a la puerta. Y llama.

Abramos la puerta de nuestro corazón  de par en par al

“DIOS CON NOSOTROS”

Que vino, viene y vendrá. AMÉN.

* * * * * * *

  • ORACION –  ENCENDIENDO LA PRIMERA LUZ.

* Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara, para salir, en la noche, al encuentro del amigo que viene.

En esta primera semana de ADVIENTO  queremos levantarnos para esperarte preparados para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Mucho consumo nos adormece. Queremos estar despiertos y vigilantes, porque Tú nos traes la LUZ más clara, la PAZ más profunda, y la ALEGRÍA más

Verdadera. ¡VEN, SEÑOR JESÚS! ¡VEN, SEÑOR JESÚS! AMÉN.

*SEGUIMOS ORANDO

Le pedimos especialmente a María, Madre de Jesús y nuestra, que durante este ADVIENTO que empezamos, vivamos las actitudes que nos ayudan a construir el Reino que Jesús nos viene a traer. Que la oración y la luz de su Palabra nos mantengan siempre atentos al bien que cada día podemos y debemos hacer. Que sigamos el camino que el Evangelio nos indica en este tiempo. Camino de: CONVERSIÓN, entrega, servicio, paz, amor, solidaridad con los más necesitados.  AMÉN. ZURIÑE

* ORAR CON ELEVANGELIO: (Jn.18.33b-37)

* DOMINGO XXXIV. T.O.-B– Noviembre 22 de 2015

*JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO.

*    La celebración de Cristo Rey, al final del año litúrgico, nos mueve a fijar la mirada en Jesucristo como cabeza o líder de una comunidad con un proyecto de vida muy claro: Ser semilla o fermento de un mundo donde reinen LA VERDAD Y LA VIDA, LA JUSTICIA, EL AMOR Y LA PAZ.

*    Esta gran fiesta además de cerrar el ciclo del año litúrgico apunta al horizonte escatológico del Reinado de Jesús como Señor de la historia. Acostumbrados a vivir la monotonía de los días, nos parece increíble  que todo lo que llevamos en nuestra cabeza y en las manos tenga un final definitivo. Que al final de la historia encontrarán

Es curioso que sean los más pobres los que “sueñan” que al final encontrarán  “ese trabajo, ese pan de cada día, la sanidad, la vivienda… su dignidad humana.

  • ¿DE QUE REY HABLAMOS EN ESTA FIESTA?

*    Sencillamente  dentro de la historia de Jesucristo, glorificado, muerto y resucitado, vuelto al Padre como Dios. Es el mismo Jesús de Nazaret que curó a los enfermos, limpió a los leprosos, acogió a los pobres, dio de comer a los hambrientos, perdonó a los pecadores… a lo largo de su misión entre nosotros. Es el crucificado y expulsado por los poderes interesados de nuestro mundo, sean religiosos, políticos o económicos. Y así lo proclama ante Pilato: “YO PARA ESTO HE NACIDO Y PARA ESTO HE VENIDO AL MUNDO; PARA SER TESTIGO  DE LA VERDAD”. Pilato le pregunta ¿Qué es eso de la verdad?… su “ceguera” (a veces puede ser la nuestra) no le dejó descubrir que tenía delante a la VERDAD, JESUCRISTO. Qué difícil entenderlo en este mundo, en esta sociedad en la que vivimos…

*    Pues sí, el reinado del amor, de la justicia y de la paz…es EL REINADO DE DIOS y el compromiso de la propia misión de todo cristiano que se confiese seguidor de Cristo y sigue su proyecto  de humanidad y humanización. Esa es nuestra responsabilidad como cristianos. Así, otra sociedad, otro mundo, ciertamente es posible.

Si nos planteamos cómo queremos vivir y qué mundo queremos construir lo tenemos ya en la respuesta de Jesús cuando nos proclama  las BIENAVENTURANZAS. Él nos ofrece un modelo muy claro sobre qué es ser persona humana, sobre el modo de relacionarnos con los demás, con el mundo y con Dios.

*    La fiesta de hoy nos invita a ver a Cristo como el centro de la vida cristiana y como Señor del mundo. Pero su señorío no es como el de la tierra. Es SERVIDOR, SALVADOR Y REY. A Él, la gloria y el poder por los siglos.

ORACIÓN

En este día grande, y en todo  momento, es bueno darte gracias Dios nuestro y reconocerte como el origen de todo lo bueno y noble que hay en la vida de las personas… en este día, al final del ciclo litúrgico, muestras tu Realeza en denunciar la injusticia, en consolar a los más tristes.

    Este es el Reino que quieres que hagamos presente cada día: el Reino de la VERDAD, de la PAZ, de la ENTREGA, el Reino cuya semilla tú Jesús de Nazaret dejaste plantada entre nosotros y que nosotros hemos de hacer crecer en nuestra vida y en la historia, el Reino que un día Tú harás realidad en toda su plenitud, al final de los tiempos.

      La realeza de Jesús consiste en darnos a conocer al Padre y su Amor a todos nosotros, un conocimiento que nos lleva a la ENTREGA PERSONAL A LOS DEMÁS.

      Que cada vez que le pedimos al Padre en la oración “Venga a nosotros tu Reino” nos convirtamos también en sus testigos. AMÉN. ZURIÑE

      *ORAR CON EL EVANGELIO. (MC. 13.24-32)

      • DOMINGO XXXIII. T.O. –B– NOVIEMBRE 15 DE 2015

      *    Cuando va terminando el año Litúrgico, las lecturas nos hablan de destrucciones. Pero Jesús no viene a meter miedo. Por el contrario, su pedagogía nos lleva a una valoración real de las cosas y los sucesos, no sea que, “construyamos graneros, amontonemos tesoros…” y dejemos de construir la “ciudad de Dios”. El Evangelio quiere que nos encarnemos en esta tierra y trabajemos en ella, pero “mirando al cielo”. “La tierra y el mundo pasarán”, pero Él volverá…
      *    ¿Qué dice el evangelio de hoy sobre todo esto?

      Que Dios es “siempre” Señor de la Historia. Cuando las cosas van bien, Dios está en nuestro interior invitándonos al gozo y alabanza dándonos una mayor capacidad de amor y servicio a los demás.

      Cuando van mal, Dios está también – no como quien las causa o permite- sino como quien las sufre con nosotros y nos da energía para superarlas. Cuando llega la prueba, Jesús nos anima a confiar en Él. Y nos pone como ejemplo:”aprended de la higuera: una parábola sobre la vigilancia”

      Árbol de hoja caduca; cuando brotan las yemas es que se acerca la primavera. Jesús vino de Dios, “viene” en todo aquello que nos hace sufrir. El futuro no está en los que hacen sufrir. El destino de Jesús y su Palabra están siempre (no pasan) como invitación a la fidelidad y confianza en sus promesas: Él salva.

      *    Las palabras del Evangelio de hoy quieren darnos ánimos. A la vista de las amenazas de la situación mundial y del miedo al futuro que lleva consigo, no vamos a resignarnos con apatía. Ni a correr tras los falsos profetas del fin del mundo, sino que en medio de dificultades e incluso angustias vamos a dar un paso en la fe con toda confianza.

      *    El Evangelio, nos ofrece una posibilidad. Cuando todo parece que se derrumba en la vida, entonces no perder el ánimo. Confiar en que precisamente en esas experiencias Dios mantiene su mano protectora sobre nosotros.

      *    Más importante que el miedo ante el futuro es el ánimo para el presente. Jesús es un ejemplo viviente de este valor para vivir. El interviene salvíficamente  donde las personas lo necesitan.

      *    El Evangelio quiere que nos encarnemos en esta tierra y trabajemos en ella, pero “mirando al cielo”. “La tierra y el mundo pasarán”, Nos dice Jesús. Pero Él volverá.

       

      • ORACIÓN

      Jesús de Nazaret: “Mis palabras no pasarán”. Nos dices. Y las hemos ido escuchando a lo largo de todo el año Litúrgico que toca a su fin, para comenzar con mucho ánimo de nuevo.

      Tus palabras escuchadas y vividas, nos hacen crecer en sabiduría, comprensión  y bondad para el crecimiento común; así lo demostró San Alberto Magno -cuya fiesta hoy celebramos – que lleno de Sabiduría y ciencia, fue sal y luz para el mundo.. Y quien ha encontrado la luz de la sabiduría, la luz de Dios por la fe, el sentido de la vida en el presente y en el más allá, debe ser testigo de esa luz para difundirla sin descanso, construyendo así el Reino.

      Y siempre aprendiendo de la parábola de la higuera que nos recuerda la necesidad de la “vigilancia”.

      Tus Palabras, Jesús de Nazaret, nos invitan a dejarnos guiar por el Espíritu de Dios:

      Espíritu de amor, de alegría, de paz, de tolerancia, de generosidad, de sencillez, de entrega y ayuda al que más lo necesita.

      Así a su tiempo, daremos frutos como la higuera.

      Ayúdanos, Jesús de Nazaret a vivirlo así construyendo el Reino en el día a día con nuestro vivir. AMÉN. ZURIÑE

       

      *ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.12.38-44)

      • DOMINGO XXXII T.O. –B– NOVIEMBRE 8 DE 2015

      *          El Dios de Jesús sabe ver el corazón, leer en lo profundo del ser humano. A Él no se le escapa nada, como no se le escapó a Jesús el “óbolo de la viuda”, muy pequeño, casi insignificante (sobre todo si se le compara con lo que echaban los ricos que “echaban” en cantidad), pero ha echado más que nadie porque era “todo lo que tenía para vivir”. También esta viuda se fió y lo dio todo, se vació a sí misma para llenarse de Dios. Ella no escucha el elogio de Jesús, se va. Los discípulos quedan asustados ante la reflexión de Jesús; por eso lo transmiten en el evangelio, que es Buena Noticia: Dios se hace presente de manera especial en Jesús y el Dios de Jesús está a favor de los pobres, de los últimos, de los pequeños.

      *          Tampoco Jesús se reserva nada para sí; se desvive por los demás, se da todo entero a la causa del Reino, la causa de los pobres, y… eso le lleva a la muerte. Porque confió y se entregó de lleno a vivir con y para los demás, sobre todo para y con los últimos de su tiempo, los pobres, los pecadores, los marginados, los despreciados, los que se creían lejos de Dios, para esos:  RESUCITÓ  JESÚS

      *          La ofrenda de la viuda es el auténtico “sacrificio”. “darse, vaciarse” a favor de los demás y así, “LLENARSE DE DIOS”.

      Los cristianos  hoy, debemos aprender a… prescindir de lo superfluo. En estos tiempos de crisis, saber compartir: tiempo, vida, ingresos. Escucha, compañía…

      *          Quizá tenemos que aprender, que para resucitar para vivir en plenitud,  hemos de darlo todo, por poco que sea, vaciarnos de nosotros mismos como hemos dicho, para dejarle a Dios ser DIOS EN NOSOTROS, y que todos los pobres, los hambrientos, los enfermos, los presos, los parados, los inmigrantes, todos, tengan vida en abundancia (Jn. 10, 10).

       

      *ORACIÓN

      Jesús de Nazaret, Dios nuestro, en cada uno de nosotros has puesto en nuestro interior, un tesoro. Cada uno somos una piedra viva que podemos entregarnos a los demás.

      Ayúdanos a descubrir lo que tenemos que cambiar  y saber actuar.

      Quizás a personas que necesitan ayuda en nuestras comunidades, o grupos.

      Haznos comprender y vivir, que la mayor riqueza de la humanidad son las personas que se dedican generosamente a amar, a hacer el bien, a aliviar el sufrimiento de los demás, a compartir gratuitamente la vida y las cualidades personales.

      Y haznos superar el miedo a ser generosos.

      Jesús, hoy en su Evangelio, nos enseña a ser auténticos, con el ejemplo de una viuda que echa todo lo que tiene, no para quedar bien ante nadie, sino para hacer lo que le pide el corazón.

      Nos podemos preguntar ante esta reflexión

      ¿Qué nos pide hoy Dios a cada uno de nosotros?

      Que sepamos escuchar en nuestro interior, y responder como lo hizo la virgen María:

      “HÁGASE EN MÍ, SEGÚN TU PALABRA”. AMÉN. ZURIÑE

       

      ORAR CON EL EVANGELIO: (Mt. 5.1-12a)

      Zuriñe en esta gran fiesta a la que todos estamos llamados a la santidad, os envía esta sencilla reflexión, sabiendo que Santo es: El que sigue fielmente el camino de Jesús de nazaret y lo transmite con su vivir y palabras a los demás. Nos animamos ¿Verdad?.

      • DOMINGO XXXI. T.O. –B– NOVIEMBRE 1 de 2015.
      • “FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS”

      *          La fiesta de hoy es optimista y esperanzadora: el proyecto del Reino, vivido y predicado por Jesús, ha sido aceptado y puesto en práctica por muchas personas y comunidades de todos los tiempos.

      Todos los Santos que hoy celebramos nos demuestran que: SEGUIR A CRISTO ES POSIBLE.

      y eso es la santidad.

      *          En un mundo como el nuestro, en que hay tanta falta de alegría y de optimismo, icluso a veces que la vida no tiene sentido, la fiesta de hoy nos invita a todos a tener ánimo.

      El misterio de los Santos está en que ellos han llegado a la PLENITUD que Dios prepara a todos.

      Lo que aquí empieza (vida, amor, felicidad, comunidad etc.) ellos ya lo experimentan. Al final está la iniciativa de Dios. El triunfo porque hemos sido hechos hijos de Dios.

      Hoy celebramos a todos esos santos anónimos, no sólo a los “canonizados” oficialmente: sino cristianos, de todos los tiempos y todos los pueblos de la tierra. De cualquier edad y vocación y esto es consolador.  Lo común de todos ellos parece indicarlo el Evangelio:
      EL CAMINO DE LAS BIENAVENTURANZAS, que cada uno en su situación ha seguido en su vivir.

      El modelo de las bienaventuranzas –para los santos que hoy celebramos y para todos nosotros-

      Es la actitud básica del cristiano: la apertura a Dios, la humildad del que sabe que de Él viene la salvación, la disponibilidad, la misericordia, los sentimientos de paz, la justicia. El ejemplo de la Virgen María es transparente: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu Palabra”

      • La fiesta de hoy es FIESTA DE FAMILIA: Hijos de Dios que han seguido el mismo camino que nosotros y ahora triunfan por haber sido fieles a su fe.
      • Pero también es LA FIESTA DE CRISTO. Es su mayor éxito: el que a lo largo de los siglos tantos millones de personas hayan creído en Él y hayan aceptado su plan de vida. Parece que fracasó, pero hoy celebramos su triunfo. El evangelio lo han vivido. Hoy es la fiesta del “CRISTO TOTAL”, de la Iglesia cuya cabeza es CRISTO.

      SANTO ¿QUIÉ ES? Santo no es necesariamente hacer milagros. Fueron  “normales”. Pero creyeron en el Evangelio y lo cumplieron. Es difícil explicar, pero esos santos de hoy nos lo dicen:
      SEGUIR A CRISTO.  Y la fiesta de hoy es:

      • UNA LLAMADA A LA SANTIDAD para todos nosotros.

      *ORACIÓN

      Vamos a dejar, que Jesús nos hable con su programa de felicidad que nos da.

      En el silencio, reposados y tranquilos, leemos el Evangelio de hoy Domingo 1 de Noviembre.

      Luego, nos situamos en el monte… Vamos escuchando.

      DICE JESÚS. Bienaventurados, dichosos, los que se sienten pobres, necesitados de los demás. Bienaventurados los que todo lo han dejado, esperando encontrar en Él una dicha mejor…

      DICEN OTROS. Dichosos los ricos. Los que nada les falta… y menudo tren de vida llevan. Bienaventurados porque ya tienen aquí abajo la felicidad… ¿Para que pensar en lo de arriba, en el Reino de la Verdad?

      * HACEMOS SILENCIO DE REFLEXIÓN

      DICE JESÚS. Bienaventurados los mansos los que trabajan por instaurar la Paz. Los que son sencillos y humildes y que ante todo buscan sembrar el amor y la amistad. Los que ante la violencia escogen la no violencia; ante el odio, devuelven amor y sinceridad. Estos si son los que ganan el corazón de todos.
      DICEN OTROS. Dichosos los que saben ganar en tiempos revueltos a costa de otros, porque saldrán ganando ante esta oportunidad…Dichosos los que son fuertes con sus puños y amenazas porque ganan por ser fuertes…
      *          HACEMOS SILENCIO DE REFLEXIÓN

      DICE JESÚS. Bienaventurados los misericordiosos y que tienen el corazón limpio, pues obtendrán misericordia y serán capaces de “ver a Dios”.
      DICEN OTROS. Dichosos los que parece que lo pasan bien y no se atan a lo que está bien o está mal aunque molesten e incluso ofendan a los demás, pues, dicen, para dos días que pasamos aquí…

      *                      HACEMOS SILENCIO DE REFLEXIÓN
      Bienaventurados aquellos que creen y confían en una vida futura, feliz, y que Tú, OH Dios, estás encontrándonos una y otra vez en nuestro caminar. Gracias, Señor, por este regalo que nos diste. AMÉN- ZURIÑE

      * ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.10.46-52)

      • DOMINGO XXX. –T.O-B- 25 Octubre 2015

      PASAR DE LA “CEGUERA” A LA VISIÓN ES SÍMBOLO DE ABRIRSE O DE CRECER EN LA FE.

      Jesús va por el camino. Desde la cuneta alguien grita su angustia. Se trata de un ciego, sentado, al borde del camino, mendigo cuya subsistencia depende de los demás. Grita:
      Hijo de David, ten compasión de mí.

      Los que acompañan a Jesús, quieren hacerle callar y el ciego grita aún más fuerte. Jesús se detiene y pide que le llamen. El ciego tiene suficiente fe como para dar un salto hasta el verdadero Camino,

      Arroja el manto y se encuentra con Jesús. Jesús le pregunta: ¿QUÉ QUIERES QUE HAGA POR TI? Bartimeo responde. ¡QUE VEA!… Jesús, no deja pasar ninguna realidad humana dolorida.

      Es un relato que habla de nosotros mismos. A menudo vamos como los amigos de Jesús tan encantados por  Él que no escuchamos los gritos del entorno, o lo que es peor, los apagamos, los mandamos callar. Jesús en cambio, nos anima a no pasar de largo: “LLAMADLE”. Y algo muy importante: Jesús nos enseña a ESCUCHAR. Pregunta Al ciego qué quiere. ¿Qué va a querer un ciego? Ver. Pero Jesús no da nada por supuesto. Da la palabra, escucha y luego actúa.
      Y este hombre con la vista ya en los ojos y en el corazón sigue a Jesús por el camino, se hace discípulo. Un ciego nos enseña a ver. Este ciego nos enseña el camino del discípulo: desear la luz, invocar a pesar de las dificultades, fiarse de la palabra, ponerse en pie, y seguir el camino de Jesús… incluido el que sube a Jerusalén.

      Nosotros quizá, tenemos mucho también del ciego del camino. No vemos, nos llegan ecos de que Jesús pasa. Hasta que tenemos el valor de gritar nuestra angustia.

      Al ciego, el encuentro personal con Jesús le transforma la vida, empieza a ver claro y descubre que debe hacerse discípulo o seguidor y compañero de Jesús. Ha pasado de estar al margen del camino, incapaz de hacer algo por su cuenta, a descubrir el sentido de su vida… Por otro lado, Jesús le invita a mirar hacia su interior, diciéndole que lo que salva es la fe que hay dentro de él. Sí, la fe debe estar bien arraigada en el corazón del creyente.

      Este pasaje nos invita a no sofocar ni hacernos sordos ante las voces que se levantan en nuestro mundo. A animar a todos los que buscan luz, dignidad y a poderse expresar. Y a descubrir el camino por el que siempre pasa Jesús. Que en todos los acontecimientos de cada día descubramos cómo podemos servir y hacer el bien.

      El Señor, cada día, nos hace a cada uno esta pregunta: ¿QUÉ QUIERES QUE TE HAGA…?

      Y nosotros, nos debemos preguntar:
      ¿Qué gritos y lamentos oímos…? ¿A qué gritos está atenta la comunidad cristiana…?

      ORACIÓN

      Escucho a Jesús que me dice: ¿QUÉ QUIERES QUE TE HAGA?…

      Jesús de Nazaret, abre mis ojos a la luz para reconocerte vivo donde menos me lo espero.

      Abre mis ojos para confesarte delante de quienes me preguntan por Ti, o de quienes no me preguntan.

      Abre mis ojos, Jesús, como abriste los ojos del ciego.

      Abre mis ojos para descubrir la semilla de tu presencia en las cosas.

      Abre mis ojos para verte en todo lo que existe y pasa a mi lado.

      Abre mis ojos, Señor, para descubrir como debo seguirte.

      Abre mis ojos, Jesús de Nazaret, para que en el camino del día a día, descubra cómo puedo, cómo podemos servir y hacer el bien.

      ¡Qué yo vea, Señor!

      AMÉN. ZURIÑE

      ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.10.35-45)

      • DOMINGO XXIX. T.O. –B– Octubre 18 DE 2015.
      • “EL HIJO DEL HOMBRE NO HA VENIDO PARA QUE LE SIRVAN, SINO A SERVIR”
        “DOMUND”. SEAMOS MISIONEROS DE LA MISERICORDIA.
      • Merece la pena que nos queden grabadas en el corazón dos frases del evangelio de hoy:

      VOSOTROS, NADA DE ESO”;  “PORQUE EL HIJO DEL HOMBRE NO HA VENIDO PARA QUE LE SIRVAN SINO A SERVIR”…

      En el Mensaje de Jesús se expresa que en las relaciones humanas “los que son reconocidos como jefes de los pueblos, a veces los oprimen y nos recuerda que la “autoridad” es para el servicio. El estilo de Jesús opera una radical conversión: Cambia a los servidores en grandes y convierte a los esclavos de los otros, en los primeros.

      Si se tuviera que explicar a alguien que desconoce por completo el sentido de la vida de Jesús de Nazaret, bastaría con decir: “Sirvió a todos por Amor”.

      Nos dejó bien claro que no se trata de deslumbrar, sino de iluminar; no se trata de aleccionar, sino de acompañar; no se trata de adoctrinar, sino de compartir. La vida es servicio. Así lo hizo Jesús  “dar la vida en rescate (salvador) por todos”. Este es el camino, no es ninguna novedad, ha sido siempre así. Quizá habíamos perdido el camino del evangelio y hay que volver a retomarlo.

      El tema del DOMUND que es este domingo, es muy ilustrativo:
      “MISIONEROS DE LA MISERICORDIA”

      Nosotros hemos oído y hemos creído en la Palabra; ahora nos corresponde ser pregoneros y misioneros de esta Palabra pronunciada y encarnada. Y hemos de serlo con el ejercicio de la MISERICORDIA del SERVICIO del COMPARTIR y de la ENTREGA silenciosa y humilde “por la vida del mundo” sin ansias de poder y mando. “Vosotros, nada de eso”, nos dice Jesús.

      ORACIÓN

      (Hoy nada mejor que ORAR con la Oración mundial del DOMUND.)

      Así nos recuerda el Papa Francisco:

      No es lo mismo haber conocido a Jesús que no conocerlo.

      No es lo mismo caminar con Él  que caminar a tientas.

      No es lo mismo poder escucharlo que ignorar su Palabra.

      No es lo mismo tratar de construir el mundo con su Evangelio que hacerlo sólo con la propia razón.

      Sabemos bien que la vida con Él se vuelve mucho más plena y que con Él es más fácil encontrarle un sentido a todo. (Francisco: Evangelii gaudium, 266)

      ORAMOS

      Padre Bueno, Dios rico en Misericordia, concédenos la gracia de seguir el camino de los misioneros y misioneras. Ellos nos enseñan a ser Iglesia “en salida” “servidora”, a vencer la comodidad y el miedo, a tomar la iniciativa, movidos por el Espíritu; a salir al encuentro del otro para mostrarle esa infinita MISERICORDIA de tu corazón que ellos mismos han conocido.

      Entregados a Ti en el SERVICIO a los pobres, muestran las puertas siempre abiertas de la Iglesia: el lugar de la MISERICORDIA gratuita, donde cada persona puede sentirse acogida, amada, alegre por el perdón y alentada a vivir según la vida buena del evangelio.

      Señor que aprendamos de estos hermanos nuestros a ser “discípulos misioneros”, testigos convincentes de tu MISERICORDIA .  AMÉN. ZURIÑE