ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.10.35-45)

  • DOMINGO XXIX. T.O. –B– Octubre 18 DE 2015.
  • “EL HIJO DEL HOMBRE NO HA VENIDO PARA QUE LE SIRVAN, SINO A SERVIR”
    “DOMUND”. SEAMOS MISIONEROS DE LA MISERICORDIA.
  • Merece la pena que nos queden grabadas en el corazón dos frases del evangelio de hoy:

VOSOTROS, NADA DE ESO”;  “PORQUE EL HIJO DEL HOMBRE NO HA VENIDO PARA QUE LE SIRVAN SINO A SERVIR”…

En el Mensaje de Jesús se expresa que en las relaciones humanas “los que son reconocidos como jefes de los pueblos, a veces los oprimen y nos recuerda que la “autoridad” es para el servicio. El estilo de Jesús opera una radical conversión: Cambia a los servidores en grandes y convierte a los esclavos de los otros, en los primeros.

Si se tuviera que explicar a alguien que desconoce por completo el sentido de la vida de Jesús de Nazaret, bastaría con decir: “Sirvió a todos por Amor”.

Nos dejó bien claro que no se trata de deslumbrar, sino de iluminar; no se trata de aleccionar, sino de acompañar; no se trata de adoctrinar, sino de compartir. La vida es servicio. Así lo hizo Jesús  “dar la vida en rescate (salvador) por todos”. Este es el camino, no es ninguna novedad, ha sido siempre así. Quizá habíamos perdido el camino del evangelio y hay que volver a retomarlo.

El tema del DOMUND que es este domingo, es muy ilustrativo:
“MISIONEROS DE LA MISERICORDIA”

Nosotros hemos oído y hemos creído en la Palabra; ahora nos corresponde ser pregoneros y misioneros de esta Palabra pronunciada y encarnada. Y hemos de serlo con el ejercicio de la MISERICORDIA del SERVICIO del COMPARTIR y de la ENTREGA silenciosa y humilde “por la vida del mundo” sin ansias de poder y mando. “Vosotros, nada de eso”, nos dice Jesús.

ORACIÓN

(Hoy nada mejor que ORAR con la Oración mundial del DOMUND.)

Así nos recuerda el Papa Francisco:

No es lo mismo haber conocido a Jesús que no conocerlo.

No es lo mismo caminar con Él  que caminar a tientas.

No es lo mismo poder escucharlo que ignorar su Palabra.

No es lo mismo tratar de construir el mundo con su Evangelio que hacerlo sólo con la propia razón.

Sabemos bien que la vida con Él se vuelve mucho más plena y que con Él es más fácil encontrarle un sentido a todo. (Francisco: Evangelii gaudium, 266)

ORAMOS

Padre Bueno, Dios rico en Misericordia, concédenos la gracia de seguir el camino de los misioneros y misioneras. Ellos nos enseñan a ser Iglesia “en salida” “servidora”, a vencer la comodidad y el miedo, a tomar la iniciativa, movidos por el Espíritu; a salir al encuentro del otro para mostrarle esa infinita MISERICORDIA de tu corazón que ellos mismos han conocido.

Entregados a Ti en el SERVICIO a los pobres, muestran las puertas siempre abiertas de la Iglesia: el lugar de la MISERICORDIA gratuita, donde cada persona puede sentirse acogida, amada, alegre por el perdón y alentada a vivir según la vida buena del evangelio.

Señor que aprendamos de estos hermanos nuestros a ser “discípulos misioneros”, testigos convincentes de tu MISERICORDIA .  AMÉN. ZURIÑE