* DOMINGO XXXIV. T.O.-B– Noviembre 22 de 2015
*JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO.
* La celebración de Cristo Rey, al final del año litúrgico, nos mueve a fijar la mirada en Jesucristo como cabeza o líder de una comunidad con un proyecto de vida muy claro: Ser semilla o fermento de un mundo donde reinen LA VERDAD Y LA VIDA, LA JUSTICIA, EL AMOR Y LA PAZ.
* Esta gran fiesta además de cerrar el ciclo del año litúrgico apunta al horizonte escatológico del Reinado de Jesús como Señor de la historia. Acostumbrados a vivir la monotonía de los días, nos parece increíble que todo lo que llevamos en nuestra cabeza y en las manos tenga un final definitivo. Que al final de la historia encontrarán
Es curioso que sean los más pobres los que “sueñan” que al final encontrarán “ese trabajo, ese pan de cada día, la sanidad, la vivienda… su dignidad humana.
- ¿DE QUE REY HABLAMOS EN ESTA FIESTA?
* Sencillamente dentro de la historia de Jesucristo, glorificado, muerto y resucitado, vuelto al Padre como Dios. Es el mismo Jesús de Nazaret que curó a los enfermos, limpió a los leprosos, acogió a los pobres, dio de comer a los hambrientos, perdonó a los pecadores… a lo largo de su misión entre nosotros. Es el crucificado y expulsado por los poderes interesados de nuestro mundo, sean religiosos, políticos o económicos. Y así lo proclama ante Pilato: “YO PARA ESTO HE NACIDO Y PARA ESTO HE VENIDO AL MUNDO; PARA SER TESTIGO DE LA VERDAD”. Pilato le pregunta ¿Qué es eso de la verdad?… su “ceguera” (a veces puede ser la nuestra) no le dejó descubrir que tenía delante a la VERDAD, JESUCRISTO. Qué difícil entenderlo en este mundo, en esta sociedad en la que vivimos…
* Pues sí, el reinado del amor, de la justicia y de la paz…es EL REINADO DE DIOS y el compromiso de la propia misión de todo cristiano que se confiese seguidor de Cristo y sigue su proyecto de humanidad y humanización. Esa es nuestra responsabilidad como cristianos. Así, otra sociedad, otro mundo, ciertamente es posible.
Si nos planteamos cómo queremos vivir y qué mundo queremos construir lo tenemos ya en la respuesta de Jesús cuando nos proclama las BIENAVENTURANZAS. Él nos ofrece un modelo muy claro sobre qué es ser persona humana, sobre el modo de relacionarnos con los demás, con el mundo y con Dios.
* La fiesta de hoy nos invita a ver a Cristo como el centro de la vida cristiana y como Señor del mundo. Pero su señorío no es como el de la tierra. Es SERVIDOR, SALVADOR Y REY. A Él, la gloria y el poder por los siglos.
ORACIÓN
En este día grande, y en todo momento, es bueno darte gracias Dios nuestro y reconocerte como el origen de todo lo bueno y noble que hay en la vida de las personas… en este día, al final del ciclo litúrgico, muestras tu Realeza en denunciar la injusticia, en consolar a los más tristes.
Este es el Reino que quieres que hagamos presente cada día: el Reino de la VERDAD, de la PAZ, de la ENTREGA, el Reino cuya semilla tú Jesús de Nazaret dejaste plantada entre nosotros y que nosotros hemos de hacer crecer en nuestra vida y en la historia, el Reino que un día Tú harás realidad en toda su plenitud, al final de los tiempos.
La realeza de Jesús consiste en darnos a conocer al Padre y su Amor a todos nosotros, un conocimiento que nos lleva a la ENTREGA PERSONAL A LOS DEMÁS.
Que cada vez que le pedimos al Padre en la oración “Venga a nosotros tu Reino” nos convirtamos también en sus testigos. AMÉN. ZURIÑE