ORAR CON EL EVANGELIO
2 de noviembre de 2008
Señor, nuestro mundo gime, cargado de heridas.
Duele la guerra provocada entre países pobres.
Duele el hambre, la injusticia, la incultura…
Duelen los inmigrantes, refugiados, parados y excluidos
Y no cuentan en esta loca historia nuestra.
No permitas, Señor, que vivamos felices en el inconformismo, ni que nos consideremos hijos tuyos si no nos responsabilizamos de nuestros hermanos.
No consientas que anide en nuestro corazón el orgullo y la miseria de quienes buscan sólo su bienestar.