BORRADOR PARA UN CREDO DEL SIGLO XXI

Creo en Dios,

manantial de Vida,

principio y fin, energía universal de amor infinito.

Creo en Jesús de Nazaret, hijo de José y de María,
encarnación del Dios de la Vida,
anticipo de la Nueva Humanidad,
que pasó haciendo el bien,
curó a los enfermos, comió con pecadores y socorrió a los marginados;
que anunció la Buena Noticia
de que un Mundo Nuevo existía ya como grano de mostaza;
que padeció bajo la ocupación romana
y el poder religioso judío;
que fue crucificado injustamente por predicar el amor fraterno frente a los intereses de este mundo;
que su espíritu fue por Dios resucitado y está vivo y trabaja dentro de nosotros.

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ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 1, 26 – 38)

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO. B. (Diciembre 18.)

 

La  Iglesia quiere en este Domingo, que contemplemos el importante papel que jugó MARÍA, la madre de JESÚS, en el Adviento de los tiempos pasados, pero también en el actual.


María hace posible con su SÍ incondicional, que la espera del Mesías, del hijo de Dios, sea una realidad. La realidad de Dios para la humanidad. pero el plan de Dios, pasa por nuestra colaboración, que aunque  sea o parezca pequeña, Dios ha querido que sea necesaria, imprescindible.

María, dejó a Dios, que saliese a su paso hasta hacerse ESPERANZA. Dios le revela el misterio oculto.

María pregunta, entra en diálogo. ¿”Cómo será eso”? Y brota su disponibilidad aunque descubre el conflicto.

(“HÁGASE EN MI, SEGÚN TU PALABRA”).
De una vida de sencilla aldeana, Dios la lanza a una vida incomprensible, agitada, aunque rica de afectos, sentimientos y acontecimientos, en los que MARÍA, dará su talla de MUJER Y DE CREYENTE.

La ESPERANZA, implica riesgo: el riesgo que corre el que ama, el riesgo de romper con la autoridad humana, para buscar a Dios.
Para reconocer el misterio de la ESPERANZA, necesitamos disponibilidad que es ponerse en pie, en estado de salir de nosotros/as mismos, salir de la seguridad, para ir a Alguien al Absoluto.

En la instalación, no hay esperanza porque se vive en la ilusión de que no hay conflictos y de que todo está bien como está. No me complico la vida…

La ESPERANZA  nos llevará a complicaciones como a María, Ella conoce el secreto de la esperanza: en su vientre se engendró un Niño. “Ella lo esperó con inefable amor de madre”. Por eso le decimos:

SANTA MARÍA DE LA ESPERANZA, MANTEN EL RITMO DE NUESTRA ESPERA.

 

O R A C I Ó N

 

María, Virgen de la Esperanza. Contágianos tu fuerza, acércanos el Espíritu que llena tu vida. Ayúdanos a vivir con alegría, a pesar de las pruebas y dificultades que encontramos en el seguimiento de tu Hijo.

Que no nos desaliente la lentitud de los cambios y que creamos que es posible otro mundo y otra sociedad.

María, tu creíste y te jugaste la vida. Y no te fue fácil. También pasaste por no entender  las cosas que pasaban, momentos de sufrimiento y soledad. Y saliste adelante.

Nos enseñaste que para dar vida hay que entregar la vida todos los días… Y Dios nos pide que demos lo mejor de nosotros/as para seguir su proyecto del Reino.

Enséñanos a Orar para no perder la esperanza y tener raíces sólidas. Para discernir donde poner los esfuerzos. Y descubrir nuestro lugar de misión.

Enséñanos a Orar para no desalentarnos. Fortalece nuestra esperanza para que sea el motor de nuestra entrega.  Anuda nuestra esperanza en el proyecto del Padre, en la esperanza del REINO. AMÉN

Z U R I Ñ E

 

ORAR CON EL EVANGELIO: (Jn. 1,6 – 8. 19-28)

DOMINGO III de ADVIENTO –B- (Domingo11 Diciembre)

El Evangelio del domingo pasado nos hablaba de Jesús “BUENA NOTICIA”. Hoy nos lo presenta Juan. Como “LUZ DEL MUNDO” Pero se añade a esto una nueva actitud que se une a las profundizadas en los dos domingos anteriores: VIGILANCIA Y CAMBIO DE VIDA.
“Allanad el camino del Señor”. Y allanar implica unas veces rellenar y en otras aplanar. Suplir las carencias y rebajar los salientes que estorban…Pero siempre con ALEGRÍA. Hoy se nos repite una y otra vez:
“ESTAD SIEMPRE ALEGRES EN EL SEÑOR. ESTAD ALEGRES OS LO REPITO. EL SEÑOR ESTÁ CERCA.

Y hay otra llamada importante: sed constantes en ORAR
Los/as cristianos/as debemos ser constantes en la Oración. Una Oración caracterizada por la alegría y la acción de gracias. Es una respuesta al Dios de la vida, al DIOS-CON-NOSOTROS. Con esto, iremos regando, el “débil tallo de la ESPERANZA” y a la vez nos invita al COMPROMISO por la “justicia que nace de la fe”
No podemos acoger al Señor en nuestra vida y en nuestras comunidades sin abrirnos a ese sentimiento interior que es la alegría. Una alegría que brota de un corazón agradecido.
Por la misma razón MARÍA canta la grandeza del Señor. Un gozo de MARÍA, porque la llegada del hijo que espera es de verdad la GRAN BUENA NOTICIA para los pobres.

Que sepamos unirnos a MARÍA en este tiempo con ALEGRÍA y ESPERANZA porque llega el REINO DE DIOS.

O R A C I Ó N

Que con alegría, sepamos ser luz y allanemos el camino de la SOLIDARIDAD.

Que con alegría y esperanza, allanemos  el camino de la JUSTICIA.

Que con alegría cambiemos nuestras vidas para aplanar el camino de la violencia.

Que con alegría y esperanza allanemos y aplanemos con nuestra luz los caminos del AMOR.

Y como MARÍA y con ella proclamamos y cantamos:
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se
alegra mi espíritu en Dios, mi salvador porque ha

hecho en nosotros/as, maravillas y su misericordia llega, de generación en generación.
EL ES LA LUZ DEL MUNDO.

Por eso: “estad alegres en el Señor” Estad siempre alegres. AMÉN

 

Z U R I Ñ E

ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 1, 26 – 38)

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO. B. (Diciembre 18.)

 

           

La  Iglesia quiere en este Domingo, que contemplemos el importante papel que jugó MARÍA, la madre de JESÚS, en el Adviento de los tiempos pasados, pero también en el actual.

   
María hace posible con su SÍ incondicional, que la espera del Mesías, del hijo de Dios, sea una realidad. La realidad de Dios para la humanidad. pero el plan de Dios, pasa por nuestra colaboración, que aunque  sea o parezca pequeña, Dios ha querido que sea necesaria, imprescindible. 

            María, dejó a Dios, que saliese a su paso hasta hacerse ESPERANZA. Dios le revela el misterio oculto.

       María pregunta, entra en diálogo. ¿”Cómo será eso”? Y brota su disponibilidad aunque descubre el conflicto.

(“HÁGASE EN MI, SEGÚN TU PALABRA”).
            De una vida de sencilla aldeana, Dios la lanza a una vida incomprensible, agitada, aunque rica de afectos, sentimientos y acontecimientos, en los que MARÍA, dará su talla de MUJER Y DE CREYENTE.

            La ESPERANZA, implica riesgo: el riesgo que corre el que ama, el riesgo de romper con la autoridad humana, para buscar a Dios.
            Para reconocer el misterio de la ESPERANZA, necesitamos disponibilidad que es ponerse en pie, en estado de salir de nosotros/as mismos, salir de la seguridad, para ir a Alguien al Absoluto.

            En la instalación, no hay esperanza porque se vive en la ilusión de que no hay conflictos y de que todo está bien como está. No me complico la vida…

            La ESPERANZA  nos llevará a complicaciones como a María, Ella conoce el secreto de la esperanza: en su vientre se engendró un Niño. “Ella lo esperó con inefable amor de madre”. Por eso le decimos:

SANTA MARÍA DE LA ESPERANZA, MANTEN EL RITMO DE NUESTRA ESPERA.

 

                        O R A C I Ó N

 

            María, Virgen de la Esperanza. Contágianos tu fuerza, acércanos el Espíritu que llena tu vida. Ayúdanos a vivir con alegría, a pesar de las pruebas y dificultades que encontramos en el seguimiento de tu Hijo.

            Que no nos desaliente la lentitud de los cambios y que creamos que es posible otro mundo y otra sociedad.

            María, tu creíste y te jugaste la vida. Y no te fue fácil. También pasaste por no entender  las cosas que pasaban, momentos de sufrimiento y soledad. Y saliste adelante.

            Nos enseñaste que para dar vida hay que entregar la vida todos los días… Y Dios nos pide que demos lo mejor de nosotros/as para seguir su proyecto del Reino.

            Enséñanos a Orar para no perder la esperanza y tener raíces sólidas. Para discernir donde poner los esfuerzos. Y descubrir nuestro lugar de misión.

            Enséñanos a Orar para no desalentarnos. Fortalece nuestra esperanza para que sea el motor de nuestra entrega.  Anuda nuestra esperanza en el proyecto del Padre, en la esperanza del REINO. AMÉN

                Z U R I Ñ E

 

ORAR CON EL EVANGELIO: (Jn. 1,6 – 8. 19-28)

DOMINGO III de ADVIENTO –B- (Domingo11 Diciembre)

            El Evangelio del domingo pasado nos hablaba de Jesús “BUENA NOTICIA”. Hoy nos lo presenta Juan. Como “LUZ DEL MUNDO” Pero se añade a esto una nueva actitud que se une a las profundizadas en los dos domingos anteriores: VIGILANCIA Y CAMBIO DE VIDA.
“Allanad el camino del Señor”. Y allanar implica unas veces rellenar y en otras aplanar. Suplir las carencias y rebajar los salientes que estorban…Pero siempre con ALEGRÍA. Hoy se nos repite una y otra vez:
“ESTAD SIEMPRE ALEGRES EN EL SEÑOR. ESTAD ALEGRES OS LO REPITO. EL SEÑOR ESTÁ CERCA.
 
Y hay otra llamada importante: sed constantes en ORAR
            Los/as cristianos/as debemos ser constantes en la Oración. Una Oración caracterizada por la alegría y la acción de gracias. Es una respuesta al Dios de la vida, al DIOS-CON-NOSOTROS. Con esto, iremos regando, el “débil tallo de la ESPERANZA” y a la vez nos invita al COMPROMISO por la “justicia que nace de la fe”
            No podemos acoger al Señor en nuestra vida y en nuestras comunidades sin abrirnos a ese sentimiento interior que es la alegría. Una alegría que brota de un corazón agradecido.
            Por la misma razón MARÍA canta la grandeza del Señor. Un gozo de MARÍA, porque la llegada del hijo que espera es de verdad la GRAN BUENA NOTICIA para los pobres.
 

            Que sepamos unirnos a MARÍA en este tiempo con ALEGRÍA y ESPERANZA porque llega el REINO DE DIOS.

           

                        O R A C I Ó N

            Que con alegría, sepamos ser luz y allanemos el camino de la SOLIDARIDAD.

            Que con alegría y esperanza, allanemos  el camino de la JUSTICIA.

            Que con alegría cambiemos nuestras vidas para aplanar el camino de la violencia.

            Que con alegría y esperanza allanemos y aplanemos con nuestra luz los caminos del AMOR.

            Y como MARÍA y con ella proclamamos y cantamos:
            Proclama mi alma la grandeza del Señor, se   
 alegra mi espíritu en Dios, mi salvador porque ha

 hecho en nosotros/as, maravillas y su misericordia llega, de generación en generación.
 EL ES LA LUZ DEL MUNDO.

            Por eso: “estad alegres en el Señor” Estad siempre alegres. AMÉN

 

                        Z U R I Ñ E

ORAR CON EL EVANGELIO. (Mc. 1, 1 -8 -B-)

DOMINGO II DE ADVIENTO – B –(DICIEMBRE 4 -2011)

            En este domingo estamos invitada/os a meditar el prólogo del evangelista Marcos. Que nos anuncia  la “BUENA NOTICIA” de JESÚS el CRISTO, el HIJO DE DIOS.
            “Preparad El camino del Señor”, “allanad sus senderos” y para ello tenemos que pasar por un camino de CONVERSIÓN de cambio de vida y mentalidad.

            Quizá, nos hemos acostumbrado a repetir la palabra “CONVERSIÓN”. Pero como nos dice en la 2ª lectura Pedro: “El Señor, tiene mucha “paciencia” con nosotros/as. No quiere que nadie se pierda.

La voz de Juan, se oyó en el “desierto”;
           QUE VIENE EL SEÑOR
           El desierto de la historia de Israel es una época transitoria camino de la tierra de las promesas. Pero para muchos/as personas de hoy  está creciendo su instalación en él, por una permanencia  del egoísmo y la insolidaridad. Quizá abusamos de la “Paciencia de Dios” que  dice:
 “Consolad, consolad a mi pueblo”…
            El nos pide, cambiar el desierto en tierra, en camino de bendición. El desierto es inhóspito, sin embargo estamos llamados/as  a trazar en él caminos de encuentro, fraternidad y salvación. Dejemos, al menos de momento, todo el inventario de quehaceres más o menos espirituales y que nuestra conversión nos lleve a ser voz, del Reino, del Evangelio, de la Esperanza, que es el ADVIENTO DE DIOS.

“PREPARAD EL CAMINO”.  “QUE VIENE EL SEÑOR”

                        O R A C I Ó N

            Señor, nos llamas a la conversión. Quieres que contribuyamos a la construcción de un mundo donde reine la paz y la justicia..

            Señor, gracias por los precursores como Juan que has puesto en el camino de nuestra vida.

            Gracias por las personas que nos han ayudado y nos ayudan a salir de nuestros desiertos, asumiendo las realidades y acontecimientos de nuestro vivir.
            Señor, nuestro mundo deja bastante que desear, pero Tú nos traes la Esperanza.

            Toca el corazón de las  personas que tienen en sus manos la posibilidad de ayudar a las personas en paro y otras situaciones dolorosas e ilumina a nuestros políticos para que puedan y quieran encontrar soluciones en estos momentos difíciles..

            Ayúdanos a preparar el camino y a que resuene dentro de nosotros/as las palabras del bautista:

“VIENE, EL SEÑOR”. Que sepamos vivir y ayudar a vivir:

“EL ADVIENTO DE DIOS”
           
                         
                                               Z U R I Ñ E

           

ORAR CON EL EVANGELIO. (Mc. 1, 1 – 8 -B-)

DOMINGO II DE ADVIENTO – B –(DICIEMBRE 4 -2011)

            En este domingo estamos invitada/os a meditar el prólogo del evangelista Marcos. Que nos anuncia  la “BUENA NOTICIA” de JESÚS el CRISTO, el HIJO DE DIOS.
            “Preparad El camino del Señor”, “allanad sus senderos” y para ello tenemos que pasar por un camino de CONVERSIÓN de cambio de vida y mentalidad.

            Quizá, nos hemos acostumbrado a repetir la palabra “CONVERSIÓN”. Pero como nos dice en la 2ª lectura Pedro: “El Señor, tiene mucha “paciencia” con nosotros/as. No quiere que nadie se pierda.

La voz de Juan, se oyó en el “desierto”;
           QUE VIENE EL SEÑOR
           El desierto de la historia de Israel es una época transitoria camino de la tierra de las promesas. Pero para muchos/as personas de hoy  está creciendo su instalación en él, por una permanencia  del egoísmo y la insolidaridad. Quizá abusamos de la “Paciencia de Dios” que  dice:
 “Consolad, consolad a mi pueblo”…
            El nos pide, cambiar el desierto en tierra, en camino de bendición. El desierto es inhóspito, sin embargo estamos llamados/as  a trazar en él caminos de encuentro, fraternidad y salvación. Dejemos, al menos de momento, todo el inventario de quehaceres más o menos espirituales y que nuestra conversión nos lleve a ser voz, del Reino, del Evangelio, de la Esperanza, que es el ADVIENTO DE DIOS.

“PREPARAD EL CAMINO”.  “QUE VIENE EL SEÑOR”

                        O R A C I Ó N

            Señor, nos llamas a la conversión. Quieres que contribuyamos a la construcción de un mundo donde reine la paz y la justicia..

 

            Señor, gracias por los precursores como Juan que has puesto en el camino de nuestra vida.

            Gracias por las personas que nos han ayudado y nos ayudan a salir de nuestros desiertos, asumiendo las realidades y acontecimientos de nuestro vivir.
            Señor, nuestro mundo deja bastante que desear, pero Tú nos traes la Esperanza.

            Toca el corazón de las  personas que tienen en sus manos la posibilidad de ayudar a las personas en paro y otras situaciones dolorosas e ilumina a nuestros políticos para que puedan y quieran encontrar soluciones en estos momentos difíciles..

            Ayúdanos a preparar el camino y a que resuene dentro de nosotros/as las palabras del bautista:

“VIENE, EL SEÑOR”. Que sepamos vivir y ayudar a vivir:

“EL ADVIENTO DE DIOS”
           
                         
                                               Z U R I Ñ E

 

           


ORAR CON EL EVANGELIO. (Mc. 1, 1 – 8 -B-)

DOMINGO II DE ADVIENTO – B –(DICIEMBRE 4 -2011)

            En este domingo estamos invitada/os a meditar el prólogo del evangelista Marcos. Que nos anuncia  la “BUENA NOTICIA” de JESÚS el CRISTO, el HIJO DE DIOS.
            “Preparad El camino del Señor”, “allanad sus senderos” y para ello tenemos que pasar por un camino de CONVERSIÓN de cambio de vida y mentalidad.

            Quizá, nos hemos acostumbrado a repetir la palabra “CONVERSIÓN”. Pero como nos dice en la 2ª lectura Pedro: “El Señor, tiene mucha “paciencia” con nosotros/as. No quiere que nadie se pierda.

La voz de Juan, se oyó en el “desierto”;
           QUE VIENE EL SEÑOR
           El desierto de la historia de Israel es una época transitoria camino de la tierra de las promesas. Pero para muchos/as personas de hoy  está creciendo su instalación en él, por una permanencia  del egoísmo y la insolidaridad. Quizá abusamos de la “Paciencia de Dios” que  dice:
 “Consolad, consolad a mi pueblo”…
            El nos pide, cambiar el desierto en tierra, en camino de bendición. El desierto es inhóspito, sin embargo estamos llamados/as  a trazar en él caminos de encuentro, fraternidad y salvación. Dejemos, al menos de momento, todo el inventario de quehaceres más o menos espirituales y que nuestra conversión nos lleve a ser voz, del Reino, del Evangelio, de la Esperanza, que es el ADVIENTO DE DIOS.

“PREPARAD EL CAMINO”.  “QUE VIENE EL SEÑOR”

                        O R A C I Ó N

            Señor, nos llamas a la conversión. Quieres que contribuyamos a la construcción de un mundo donde reine la paz y la justicia..

            Señor, gracias por los precursores como Juan que has puesto en el camino de nuestra vida.

            Gracias por las personas que nos han ayudado y nos ayudan a salir de nuestros desiertos, asumiendo las realidades y acontecimientos de nuestro vivir.
            Señor, nuestro mundo deja bastante que desear, pero Tú nos traes la Esperanza.

            Toca el corazón de las  personas que tienen en sus manos la posibilidad de ayudar a las personas en paro y otras situaciones dolorosas e ilumina a nuestros políticos para que puedan y quieran encontrar soluciones en estos momentos difíciles..

            Ayúdanos a preparar el camino y a que resuene dentro de nosotros/as las palabras del bautista:

“VIENE, EL SEÑOR”. Que sepamos vivir y ayudar a vivir:

“EL ADVIENTO DE DIOS”
           
                         
                                               Z U R I Ñ E

           


ORAR CON EL EVANGELIO. (Mc. 13, 33-37)

*                 A D V I E N T O

*                      DOMINGO 1º  DE  ADVIENTO -B-  (NOVIEMBRE  27 de 2011)

*           Comenzamos um nuevo ciclo litúrgico dominical, el  B.  El ADVIENTO  que solemos designarlo como “espera”  pero en realidad significa “PRESENCIA”, o mejor dicho “LLEGADA” . Presencia de Dios ya comenzada, pero también  sólo comenzada. Esto implica que el cristiano no mira solamente a lo que ya ha pasado, sino también a lo que está por venir. En medio de todas las desgracias del mundo los cristian@s tenemos la certeza de que la simiente de LUZ sigue creciendo oculta, hasta que un día el bien triunfará definitivamente: el día que CRISTO VUELVA. Sabemos que la presencia de Dios, que acaba de comenzar, será un día presencia total.
          Si esto, calase en nosotr@s, nos ayudaría a asumir con más serenidad, tantas dificultades y pesares que se nos presentan.
*           Solemos poner en este tiempo, “la corona de Adviento”  que tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas  durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas.
*           La corona, está formada por variedad de símbolos.

* La forma circular: El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del AMOR DE DIOS que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.

* Las ramas verdes: Verde es el color de esperanza y vida, y Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas.

* Las cuatro velas:
Nos hace pensar en la oscuridad  provocada por el pecado que nos ciega y aleja de Dios.
Después de la primera caída,  pero Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas de la corona. Con la llegada de CRISTO
COMO LUZ DEL MUNDO.

* Que sepamos vivir cada celebración litúrgica con su triple significado:
*   RECUERDO      PRESENCIA      ESPERA

*                  O R A C I Ó N

*           Jesús, al iniciar la andadura de un nuevo Año Litúrgico, nos pones alerta sobre la necesidad de vivir siempre en VELA, esperando que vengas en cualquier momento.

*           Nos invitas a un tiempo de ESPERA ALEGRE. Que nos llena de gozo.
             Señor, en estos momentos de crisis, creemos en que la noche dejará paso a la LUZ.  Ayúdanos a no caer en el desánimo.
*           Que sepamos estar en “VELA”  para no dejarnos llevar  por  la superficialidad.
*           Que nos ayude en este tiempo el Profeta Isaías con su mensaje de Paz. Que pregona la reconciliación  y que dicen al pueblo:
          
DIOS  ES  NUESTRO SEÑOR”:
*           Que sepamos escuchar a  l@s que defienden los derechos  de l@s oprimid@s y viven las exigencias de Dios.
*           Danos fuerza para mantenernos unid@s en el trabajo, la reflexión y la fiesta, porque Dios quiere que hagamos de  los deshechos humanos personas nuevas;  haciendo, del dolor, consuelo; y de la opresión libertad.
*           Que tu Espíritu nos ayude a romper fronteras injustas y a trabajar por la igualdad querida por Dios
*           Que la figura de MARÍA, REINA Y MADRE del ADVIENTO, nos ayude en este caminar. AMÉN
*                      Z U R I Ñ E

    

* ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt. 25, 31 -46)

*            DOMINGO XXXIV -T.O. A NOVIEMBRE20 de 2011) 

*            JESUCRISTO. REY DEL UNIVERSO. *                                                

   Todos son comentarios al anuncio de las elecciones para el 20 de Noviembre. Y como la política parece ser noticia, no faltan nombres de personajes poderosos en esta fecha:

*            A mí, ni se me ocurrió pensar en ese acontecimiento y otros que recuerdan… Me brotó, la fiesta grande que celebramos:
*            “JESUS, REY DEL UNIVERSO”.
*            Cristo, es Rey del universo y de cada un@ de nosotr@s.
*            Es una de las fiestas más importantes en laliturgia, porque celebramos que su Reino es el Reino de la VERDAD, de la VIDA, de la JUSTICIA, de la PAZ y del AMOR.
*            El Amor nos lleva a imitar, a pensar, a querer, a sentir, como Cristo, tratando de vivir una vida de entrega, de servicio, de autenticidad cristiana.
*            Cuando imitamos a Cristo, conociéndolo y siguiendo sus pasos, entonces podemos experimentar que el Reino de Cristo ha comenzado en nosotr@s.
*            Con la fiesta de Cristo Rey, se termina el año litúrgico. Comenzamos otro ciclo de profundización — 8 –

 

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