DOMINGO II DE ADVIENTO – B –(DICIEMBRE 4 -2011)
En este domingo estamos invitada/os a meditar el prólogo del evangelista Marcos. Que nos anuncia la “BUENA NOTICIA” de JESÚS el CRISTO, el HIJO DE DIOS.
“Preparad El camino del Señor”, “allanad sus senderos” y para ello tenemos que pasar por un camino de CONVERSIÓN de cambio de vida y mentalidad.
Quizá, nos hemos acostumbrado a repetir la palabra “CONVERSIÓN”. Pero como nos dice en la 2ª lectura Pedro: “El Señor, tiene mucha “paciencia” con nosotros/as. No quiere que nadie se pierda.
La voz de Juan, se oyó en el “desierto”;
“QUE VIENE EL SEÑOR”
El desierto de la historia de Israel es una época transitoria camino de la tierra de las promesas. Pero para muchos/as personas de hoy está creciendo su instalación en él, por una permanencia del egoísmo y la insolidaridad. Quizá abusamos de la “Paciencia de Dios” que dice:
“Consolad, consolad a mi pueblo”…
El nos pide, cambiar el desierto en tierra, en camino de bendición. El desierto es inhóspito, sin embargo estamos llamados/as a trazar en él caminos de encuentro, fraternidad y salvación. Dejemos, al menos de momento, todo el inventario de quehaceres más o menos espirituales y que nuestra conversión nos lleve a ser voz, del Reino, del Evangelio, de la Esperanza, que es el ADVIENTO DE DIOS.
“PREPARAD EL CAMINO”. “QUE VIENE EL SEÑOR”
O R A C I Ó N
Señor, nos llamas a la conversión. Quieres que contribuyamos a la construcción de un mundo donde reine la paz y la justicia..
Señor, gracias por los precursores como Juan que has puesto en el camino de nuestra vida.
Gracias por las personas que nos han ayudado y nos ayudan a salir de nuestros desiertos, asumiendo las realidades y acontecimientos de nuestro vivir.
Señor, nuestro mundo deja bastante que desear, pero Tú nos traes la Esperanza.
Toca el corazón de las personas que tienen en sus manos la posibilidad de ayudar a las personas en paro y otras situaciones dolorosas e ilumina a nuestros políticos para que puedan y quieran encontrar soluciones en estos momentos difíciles..
Ayúdanos a preparar el camino y a que resuene dentro de nosotros/as las palabras del bautista:
“VIENE, EL SEÑOR”. Que sepamos vivir y ayudar a vivir:
“EL ADVIENTO DE DIOS”
Z U R I Ñ E