BORRADOR PARA UN CREDO DEL SIGLO XXI

Creo en Dios,

manantial de Vida,

principio y fin, energía universal de amor infinito.

Creo en Jesús de Nazaret, hijo de José y de María,
encarnación del Dios de la Vida,
anticipo de la Nueva Humanidad,
que pasó haciendo el bien,
curó a los enfermos, comió con pecadores y socorrió a los marginados;
que anunció la Buena Noticia
de que un Mundo Nuevo existía ya como grano de mostaza;
que padeció bajo la ocupación romana
y el poder religioso judío;
que fue crucificado injustamente por predicar el amor fraterno frente a los intereses de este mundo;
que su espíritu fue por Dios resucitado y está vivo y trabaja dentro de nosotros.

Creo en el Espíritu Santo que, procedente de Dios,
habló por los profetas
,
habitó el corazón de Jesús
y nos convierte en luz del mundo y sal de la tierra.

Creo en la Iglesia universal, como comunidad de creyentes,
que continúa la fe de los apóstoles,
que debe ser fiel al Evangelio
y trabajar por la dignidad humana
y la conservación de la naturaleza.

Y que este credo me compromete a ser honrado y responsable,
a vivir con espíritu evangélico,
a participar de los sacramentos,
a realizar en comunidad
una lectura de la realidad a la luz de las Escrituras;
y a vivir ya en plenitud los signos de la Vida Eterna.

Amén.

Pedro Miguel Ansó Esarte