Quién es Florencio Roselló, arzobispo de Pamplona y Tudela


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Florencio Roselló Avellanas (Alcorisa, Teruel, 10 de enero de 1962) es un religioso mercedario de 61 años y actual arzobispo de Pamplona y Tudela. Roselló dedicó todo su ministerio pastoral a los presos, ya desde que era seminarista mercedario. En el momento de su nombramiento episcopal, era la cara visible del trabajo que la Iglesia española en favor de los presos, ya que desde 2015 dirigía el Departamento de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española.Leer más (María Gómez-ARAS)

Roselló, nuevo arzobispo de Pamplona: «Deseo que nadie en nuestra Iglesia se sienta discriminado»

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«Quiero escuchar al diferente, al singular, al que pueda mantener alguna diferencia conmigo, porque también a ellos me ha enviado el Señor. Deseo que nadie en nuestra Iglesia se sienta discriminado y fuera de lugar. Nadie por su origen, por su lengua, por su sexo, por su ideología política, puede quedar al margen de la Iglesia». Así, con estas palabras, se presentó ante sus nuevos fieles el que ya es el nuevo arzobispo de Pamplona, Florencio Roselló

Acompañado por una treintena de cardenales y obispos, y con la significativa y simbólica presencia de internos de algunas de las prisiones en la que este religiosos de la Orden de la Merced ha desarrollado durante muchos su ministerio pastoral, Roselló, en esa primeras palabras afirmó que «vengo a servir, pero para servir hay que escuchar. Escuchar demandas, sensibilidades, resistencias. Como nos dijo el Papa Francisco en Lisboa este verano en la JMJ, ‘en la Iglesia caben todos, todos, todos’”

«No olvides que eres arzobispo de todos los habitantes de esta Archidiócesis de Pamplona y Tudela, no solo de los católicos. No te dejes encerrar en las preocupaciones internas de la Iglesia, sino escucha atentamente los anhelos de nuestra sociedad, en particular, el clamor de los más pobres», le dijo el cardenal Omella en la homilía de ordenación episcopal…Leer más (José Lorenzo)

«Ser profetas hoy en Ecuador se convierte en riesgo, pero no debemos tener miedo»

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«La situación del país está hoy muy complicada, tenemos inseguridad, delincuencia, narcotráfico, muertes, corrupción fruto indudablemente de la negligencia judicial y corrupción judicial»

«Estaremos siempre atentos a que se cumpla las normas de seguridad en base al respeto de la vida humana. Esperemos que lo cumplan»

«Socialmente, el mundo indígena está muy dividido. Basta analizar las últimas elecciones populares, incluso en una misma familia había candidatos de diferentes partidos políticos, lo cual ha debilitado la organización indígena»

«Hoy veo que la profecía se convierte en un riesgo,  porque la realidad nos dice que todos estamos como blanco de esta pandemia, que hoy nos azota y llega a todos»

Geovanni Mauricio Paz Hurtado (Cotacachi, Ecuador, 1962) es, desde hace ocho años, el 5º obispo de la diócesis ecuatoriana de Latacunga, y está viviendo en su propia diócesis, como en todo el país, la violencia desatada, con «asaltos, secuestros, vacunas y muertes constantes». A su juicio, la situación del país es «fruto de la negligencia y de la corrupción judicial». Por eso, pide a las autoridades que cumplan «las normas de seguridad en base al respeto de la vida humana» y asegura que la jerarquía de la Iglesia seguirá ejerciendo la denuncia profética, a pesar de que «ser profetas hoy en Ecuador se convierte en riesgo, pero no debemos tener miedo»…Leer más (José Manuel Vidal)

CIENCIA Y TEOLOGÍA PARA EL SIGLO XXI

Umbrales de luz

Agradezco a Agustín Gil este libro tan clarividente y necesario para hoy. Corren tiempos difíciles y decisivos para la humanidad y la entera comunidad de los vivientes. El negacionismo y el dogmatismo –dos trastornos solo aparentemente opuestos– son el síntoma de un malestar civilizacional planetario.

Nunca nuestra especie Sapiens ha sabido tanto, pero nunca se ha sentido tan insegura. Nunca tuvimos tanto conocimiento sobre tantas cosas, pero nunca nos sentimos tan amenazados a nivel personal, social, internacional. Nunca dispusimos de tanta información instantánea y global, pero nunca la desinformación fue tan grave y universal. Nunca las ciencias estuvieron tan desarrolladas, pero nunca crearon armas tan mortíferas, ni fueron tan utilizadas por los grandes poderes asesinos. Nunca poseímos tantos medios para vivir todos holgadamente, pero nunca vivimos tan acelerados y asfixiados, tan carentes de tiempo para respirar, espirar, inspirarnos. Nunca el nombre Sapiens fue más discutible. Nunca, desde el corazón de la Tierra y de los pobres, escuchamos tan aguda y grave la Voz de la Vida: “Ante ti están la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida y viviréis tú y tus descendientes” (libro bíblico Deuteronomio 30,19).

Más que nunca necesitamos no solo conocimiento científico, sino sabiduría vital, inteligencia integral, racionalidad múltiple, consciencia profunda, para saber vivir, para ser felices siendo buenos y a la inversa, para ser libres y hermanos, para poder querer y elegir nuestro ser verdadero, nuestro verdadero bien inseparable del Bien Común de la humanidad y de todos los vivientes. No existe otra verdadera libertad…leer más (José Arregi)

DOMINGO  4 º  (B) – Fray Marcos

(Dt 18,15-20) Suscitaré un profeta de entre sus hermanos como tú.

(1 Cor 7,32-35) No para poneros una trampa, sino para ahorrar preocupaciones.

(Mc 1,21-28) No enseñaba como los letrados, sino con autoridad.

Jesús, liberado él mismo, nos marcan el camino de la liberación. Descubre que la religión es el causante de la mayor opresión.

Estamos en el primer día de actividad de Jesús. Como veremos en esto dos domingos, fue un día de plena actividad. Naturalmente es un montaje perfecto para manifestar las intenciones de Jesús al comenzar su vida pública. Su primer contacto con la gente tiene lugar en la sinagoga, lugar donde se desenvolvían las relaciones humanas en aquella época. A la sinagoga se iba para comunicarse con Dios a través de la Ley y la oración. Es un signo de que la primera intención de Jesús fue enderezar la religiosidad del pueblo. La relación con Dios y la relación con las autoridades religiosas no liberaban, sino que esclavizaban.

Por dos veces se hace referencia a la enseñanza de Jesús, pero no se dice nada de lo que enseña. El domingo pasado había dejado claro que enseñaba la buena noticia de Dios. No va solo a enseñar, sino a liberar de toda opresión. La institución no da la libertad, sino que somete a la gente por una interpretación literal de la Ley. El texto nos habla de sus obras. Lo que Jesús hace es liberar a un hombre de todo poder opresor. Jesús libera, cuando actúa. La buena noticia que anuncia Marcos es la liberación de la fuerza opresora de la Ley. Su intención en este relato es que la gente se haga la pregunta clave: ¿Quién es este hombre? Todo lo que irá desarrollando a lo largo del evangelio, será la respuesta.

Enseñaba como quien tiene autoridad. La palabra clave es “exousia”. No es nada fácil penetrar en el verdadero significado de este término. Debemos distinguirlo de “dynamis”. Esta distinción es relativamente fácil: “Dynamis” sería la fuerza bruta que se impone a otra fuerza física. “Exousía” sería la capacidad de hacer algo en el orden jurídico, político, social o moral, siempre en el ámbito interpersonal. La palabra griega significa, además de autoridad, facultad para hacer algo, libertad para obrar de una manera determinada. La “exousía” puede tenerla por sí misma la persona la o recibirla de otro que se la otorga.

¿Qué quiere decir el evangelista cuando le aplica a Jesús esa “autoridad”? Se trata de una autoridad que no se impone, de una potestad que se manifiesta en la entrega, de una facultad de acción que se pone al servicio de los demás. Sería la misma autoridad de Dios dándose a todas sus criaturas sin necesitar nada de ninguna de ellas. El concepto de Dios “Todopoderoso” que exige un sometimiento absoluto, nos impide entender la exousía de Jesús. Solo desde la experiencia del Dios-Amor de Jesús podremos entenderla. Solo cuando tomemos conciencia de lo que somos perderemos el miedo a darnos totalmente.

Jesús no potencia la autoridad de la Ley, sino que manifiesta su propia autoridad. No se limita a repetir lo dicho por otros sino a decir algo nuevo.  Jesús enseñaba con autoridad, porque hablaba de su experiencia. Trataba de comunicar a los demás sus descubri­mientos sobres Dios y sobre el hombre. Los letrados del tiempo de Jesús enseñaban lo que habían aprendido en la Torá. De ella tenían un conocimiento perfecto y explicaciones para todo, pero el objetivo de la enseñanza era la misma Ley, no el bien del hombre. Se quería hacer ver que el objetivo de Dios al exigir cumplirla, era que le dieran gloria a Él.

Les llamó la atención ver que Jesús hablaba con la mayor sencillez de las cosas de Dios tal como él las vivía. Su experiencia le decía que lo único que Dios quería, era el bien del hombre. Que Dios no pretendía nada del ser humano, sino que se ponía al servicio del hombre sin esperar nada a cambio. Esta manera de ver a Dios y la Ley no tenía nada que ver con lo que los rabinos enseñaban. Todos los problemas que tuvo Jesús con las autorida­des religiosas se debieron a esto. Todos los problemas que tienen los místicos y profetas de todos los tiempos con la autoridad jerárquica, responden a lo mismo.

Cállate y sal de él. Jesús despierta la voz de los sometidos que antes estaban en silencio. La expulsión del “espíritu inmundo” refleja el planteamiento del evangelio como una lucha entre el bien y el mal.  “Mal” es todo lo que impide al hombre ser él mismo. Nadie se asombra del “exorcismo”, que era corriente en aquella época. Lo que les llama la atención es la superioridad que manifiesta Jesús al hacerlo. Jesús no pronuncia fórmulas mágicas ni hace ningún signo estrafalario. Simplemente con su palabra obra la curación.

Hablar con autoridad hoy sería hablar desde la experiencia personal y no de oídas. Lo que hacemos, también hoy, es aprender de memoria una doctrina y unas normas morales, que después repetimos como papagayos. Eso no puede funcionar. En religión, la única manera válida de enseñar es la vivencia que se trasmite por ósmosis, no por aprendizaje. Esta es la causa de que nuestra religión sea hoy completamente artificial y vacía, que no nos compromete a nada porque la hemos vaciado de todo contenido vivencial. Esta es la razón también de que los jóvenes no nos hagan puñetero caso cuando les hablamos de Dios.

Espíritu inmundo sería hoy todo lo que impide una auténtica relación con Dios y con los demás. Para los rabinos, impuro el que no cumple la Ley, para Jesús impuro es el que está oprimido. Fijaros hasta qué punto estamos todos poseídos por espíritu inhumano. Esas fuerzas las encontramos tanto en nuestro interior como en el exterior. Nunca, a través de la historia, ha habido tantas ofertas falsas de salvación. La tarea más acuciante del ser humano, es descubrir sus propios demonios. Solo cuando se desenmascara esa fuerza maléfica, se estará en condiciones de vencerla. Muchas de las fuerzas que actúan hoy en nombre de Dios también oprimen, reprimen, comprimen y deprimen al ser humano.

Una importante tarea sería descubrir nuestras ataduras y tratar de desembarazarnos de ellas. Todos estamos poseídos por fuerzas que no nos dejan ser lo que somos. Hoy sigue habiendo mucho diablo suelto que tratan por todos los medios de que el hombre no alcance su plenitud. La manera de conseguirlo es la manipulación para que no consiga alcanzar la libertad que le permitiría alcanzar plena humanidad. En el lugar más sagrado para los judíos, Jesús descubre la impureza. No en mercado, no en las plazas púbicas. Es muy clara la intención del evangelista al poner de manifiesto la realidad de la religión.

Nuestra vida debía ser no un acopio de poder sino de autoridad para ayudar al hombre al liberarse de sus demonios. Jesús emplea su autoridad, no contra hombre alguno sino contra las fuerzas que los oprimen. Como individuos, como comunidad y como Iglesia, estamos siempre tratando de aumentar nuestra autoridad, pero no la que desplegó Jesús sino la que nos permite dominar a los demás. Si utilizamos la autoridad para someterlos, aunque sea bajo pretexto de buscar su propio bien, estamos en la antípoda del evangelio.

Todos los seres humanos necesitamos ayuda para superar nuestros demonios, y todos podemos ayudar a los demás a superarlos. Es verdad que existen mucho dolor que no podemos evitar, pero debíamos distinguir entre el dolor y el sufrimiento que ese dolor puede infligir. Soportar el dolor antes de que alcance la categoría de sufrimiento sería la tarea decisiva de cada uno. Aquí tenemos un margen increíble para la maduración personal, pero también para desplegar cauces de ayuda a los demás. Estoy seguro que las curaciones de Jesús fueron encaminadas a suprimir el sufrimiento no el dolor.

Urteko 4. igandea – B José A. Pagola

(Marcos 1,21b-28)

IRAKATSI JESUSEK IRAKASTEN ZUEN BEZALA

Jesusen irakasteko moduak inpresio hau eragiten zuen jendeagan: zerbait ezezagun eta miresgarria zutela begi aurrean. Horixe adierazi du ebanjelio zaharrenak, eta ikertzaileek uste dute halaxe izan zela egiaz. Jesusek ez du irakasten Legearen garaiko «jende letratuak» bezala. «Aginpidez» egiten du: haren hitzak liberatu egiten du pertsona «espiritu gaiztoetatik».

«Aginpidea» ez da nahasi behar «boterearekin». Markos ebanjelaria zehatza da bere hizkuntzan. Jesusen hitza ez dator boteretik. Jesusek ez du bere gogoa gainerakoen gainetik ezartzeko asmorik. Ez du irakasten jendearen portaera kontrolatzeko. Ez da bortxaz baliatzen.

Beraren hitza ez da judu-erlijioko letratuena bezalakoa. Ez da ageri erakunde-botereaz horniturik. Beraren «aginpidea» Espirituaren indarretik jaio da. Jendeari dion maitasunetik dario. Sufrimendua arintzea du bere nahia, zauriak sendatzea, bizitza osasuntsuago bat sustatzea. Jesusek ez du eragiten mendekotasunik, haurkeriarik edota pasibotasunik. Beldurretik liberatu egiten du, Jainkoarekiko konfiantza eragiten du, jendea mundu berri baten bila jartzera animatzen du.

Inori ez zaio ezkutukoa bizi dugun aginpideaz bizi dugun krisiaren larritasuna. Erakunde-hitzaren konfiantza ere gutxienekoen azpitik dago. Elizaren baitan ere, «irakaspenaren debaluazio» bortitzaz hitz egiten da. Homiliak aspergarri dira. Hitza higaturik dago.

Ez ote da Jesusengana itzuli eta irakasten ikasteko ordua, berak egiten zuen bezala? Elizaren hitzak jaio, pertsonari izan behar dion benetako maitasunetik jaio behar du. Hitz hori esan, munduan den sufrimendua arretatsu aditu ondoren, eta ez lehenago, esan behar da. Hurbilekoa izan behar du Ekizaren hitzak, hartzailea, gizakiaren sufrimen-bizitzari lagun egiteko gai dena.

Botere-nahikundetik liberatua den hitza behar dugu, Espirituaren indarrez beteagoa. Irakaspen bat, pertsonaren begirunetik eta estimutik sortua, esperantza eragiten eta zauriak sendatzen dituena. Larria izango litzateke Elizan «letratuen irakaspena» entzun behar izatea eta ez Jesusen hitz sendatzailea, gaurko jendeak esperantzaz bizitzeko hain beharrezkoa duena.

José Antonio Pagola

Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 4 Tiempo ordinario – B

(Marcos 1,21b-28)

ENSEÑAR COMO ENSEÑABA JESÚS

El modo de enseñar de Jesús provocó en la gente la impresión de que estaban ante algo desconocido y admirable. Lo señala el evangelio más antiguo y los investigadores piensan que fue así realmente. Jesús no enseña como los «letrados» de la Ley. Lo hace con «autoridad»: su palabra libera a las personas de «espíritus malignos».

No hay que confundir «autoridad» con «poder». El evangelista Marcos es preciso en su lenguaje. La palabra de Jesús no proviene del poder. Jesús no trata de imponer su propia voluntad sobre los demás. No enseña para controlar el comportamiento de la gente. No utiliza la coacción.

Su palabra no es como la de los letrados de la religión judía. No está revestida de poder institucional. Su «autoridad» nace de la fuerza del Espíritu. Proviene del amor a la gente. Busca aliviar el sufrimiento, curar heridas, promover una vida más sana. Jesús no genera sumisión, infantilismo o pasividad. Libera de miedos, infunde confianza en Dios, anima a las personas a buscar un mundo nuevo.

A nadie se le oculta que estamos viviendo una grave crisis de autoridad. La confianza en la palabra institucional está bajo mínimos. Dentro de la Iglesia se habla de una fuerte «devaluación del magisterio». Las homilías aburren. Las palabras están desgastadas.

¿No es el momento de volver a Jesús y aprender a enseñar como lo hacía él? La palabra de la Iglesia ha de nacer del amor real a las personas. Ha de ser dicha después de una atenta escucha del sufrimiento que hay en el mundo, no antes. Ha de ser cercana, acogedora, capaz de acompañar la vida doliente del ser humano.

Necesitamos una palabra más liberada de la seducción del poder y más llena de la fuerza del Espíritu. Una enseñanza nacida del respeto y la estima de las personas, que genere esperanza y cure heridas. Sería grave que, dentro de la Iglesia, se escuchara una «doctrina de letrados» y no la palabra curadora de Jesús que tanto necesita hoy la gente para vivir con esperanza.

José Antonio Pagola

4º domingo T.O.- Koinonía

Deuteronomio 18,15-20

Suscitaré un profeta y pondré mis palabras en su boca

Moisés habló al pueblo, diciendo: «Un profeta, de entre los tuyos, de entre tus hermanos, como yo, te suscitará el Señor, tu Dios. A él lo escucharéis. Es lo que pediste al Señor, tu Dios, en el Horeb, el día de la asamblea: «No quiero volver a escuchar la voz del Señor, mi Dios, ni quiero ver más ese terrible incendio; no quiero morir.» El Señor me respondió: «Tienen razón; suscitaré un profeta de entre sus hermanos, como tú. Pondré mis palabras en su boca, y les dirá lo que yo le mande. A quien no escuche las palabras que pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas. Y el profeta que tenga la arrogancia de decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de dioses extranjeros, ese profeta morirá.»»

Salmo responsorial: 94

Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»

Venid, aclamemos al Señor, / demos vítores a la Roca que nos salva; / entremos a su presencia dándole gracias, / aclamándolo con cantos. R.

Entrad, postrémonos por tierra, / bendiciendo al Señor, creador nuestro. / Porque él es nuestro Dios, / y nosotros su pueblo, / el rebaño que él guía. R.

Ojalá escuchéis hoy su voz: / «No endurezcáis el corazón como en Meribá, / como el día de Masá en el desierto; / cuando vuestros padres me pusieron a prueba / y me tentaron, aunque habían visto mis obras.» R.

1Corintios 7,32-35

La soltera se preocupa de los asuntos del Señor, consagrándose a ellos

Hermanos: Quiero que os ahorréis preocupaciones: el soltero se preocupa de los asuntos del Señor, buscando contentar al Señor; en cambio, el casado se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su mujer, y anda dividido. Lo mismo, la mujer sin marido y la soltera se preocupan de los asuntos del Señor, consagrándose a ellos en cuerpo y alma; en cambio, la casada se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su marido. Os digo todo esto para vuestro bien, no para poneros una trampa, sino para induciros a una cosa noble y al trato con el Señor sin preocupaciones.

Marcos 1,21-28

Enseñaba con autoridad

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.» Jesús le increpó: «Cállate y sal de él.» El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen.» Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

COMENTARIO A LOS TEXTOS BÍBLICOS:

La palabra Deuteronomio viene de Deuteros = segundo, y Nomos = ley. Es la segunda versión de la legislación mosaica. El Deuteronomio fue elaborado a partir de pequeños fragmentos que fueron compilados por el autor o los autores a lo largo de más de seiscientos años. El material que conocemos tuvo un origen muy diverso. Una parte pertenece a la gran tradición oral que la confederación de tribus empleó para regular la aplicación de la justicia al interior de la comunidad y entre las tribus durante el tiempo de los Jueces. Otra parte proviene de las tradiciones del reino del Norte, elaborada por grupos que se oponían a la monarquía y proponían legislaciones alternativas para tratar de cambiar el despótico gobierno instalado en Samaría. Otra parte, es elaboración de tradiciones orales del reino del Sur vigentes en tiempos del rey Josías. Esta diversidad fue re-elaborada después del destierro por los sacerdotes y los sabios, hasta alcanzar la forma que hoy conocemos.

El documento tuvo varias ediciones en las que fue sucesivamente ampliado. Insiste en la necesidad de vivir unas relaciones interhumanas justas. La ley no es, en este documento, un fárrago de decretos aislados. Cada precepto está en función de defender la vida y la dignidad de cada persona en la comunidad. La ley expresa la vida íntima de la comunidad, la necesidad de que cada persona tenga lo mínimo para sobrevivir y nadie viva en una situación oprobiosa y miserable. De este modo, la ley deja de ser una ominosa obligación y pasa a ser un «don» que otorga Dios a todo el pueblo. Este don o alianza se fundamenta en el derecho de cada familia a poseer lo mínimo necesario, esto es, un pedazo de tierra donde pueda cultivar y donde pueda vivir sin ser una carga para los demás: “Como Yavé ha hecho don de este país su pueblo, nadie puede apropiarse de la tierra” (Dt 15, 4).

Para este autor la alianza, la ley o «don» debe ser interiorizada. La convivencia en el país que Dios ha dado al Pueblo peregrino exige un cambio de mentalidad que se traduce en una organización social donde el derecho divino prevalece sobre todas las instituciones. Lo central de este derecho es la justicia interhumana, entendida como fundamento de la convivencia social. “El rey debe ser hermano y recortar ventajas e intereses personales. Este abrirse generosamente a los otros es lo que demuestra la pertenencia a Yavé y lo que permite la pertenencia a este pueblo”.

En esta misma línea se ubica la promesa acerca del profeta venidero. Ese profeta se compara con Moisés. No viene a recordar al pueblo una u otra cosa. Viene para indicar cuál es el rumbo que el pueblo debe seguir. El profeta se preocupará por mantener vivo el Espíritu de la Ley, tema en el que insiste el Deuteronomio, de modo que no se convierta en una mera formalidad, sino que exprese las necesidades vitales de la comunidad y de cada ser humano.

El Deuteronomio da inicio a una tendencia que Jesús llevará adelante. Para Jesús, y en general para todos los profetas, lo fundamental de la ley es preservar la dignidad, la intimidad y el valor de cada ser humano, el derecho a vivir en una comunidad donde sea valorado por lo que es y no por lo que tiene. De este modo, la legislación deja de ser un precepto que rige alguna cosa en particular, y se convierte en expresión de las necesidades vitales del ser humano. A esto llama la Biblia “llevar la Ley en el corazón”.

Esta nueva manera de ver la ley es la que aplica Pablo en la carta a los corintios. Él aconseja, sugiere, opina, exhorta y amonesta teniendo en cuenta la situación de la comunidad, en el marco social, y la situación de la persona, en el marco de la comunidad. No impone criterios rígidos que agobien la conciencia de las personas, sino que busca que cada persona esté a gusto con su situación.

La comunidad, preocupada por opiniones adversas al matrimonio, le pregunta al apóstol Pablo: ¿sería preferible no casarse? Para Pablo lo importante es que cada persona de la comunidad cristiana se sienta a gusto y motivada para servir. Por eso su mensaje no orienta a los que están casados, sino que se preocupa por los judíos y por los esclavos. Los judíos para que no renieguen de su cultura y tradiciones, pero para que tampoco se la impongan a los demás. A los esclavos los anima a no desanimarse por su condición y a buscar una oportunidad para liberarse. De este modo, ninguno se puede sentir ni inferior ni superior a los otros. Todos son iguales porque al interior de la comunidad se respeta la diferencia. Este es el principio de igualdad.

En todos los casos, situaciones, estados civiles, posiciones sociales… Pablo insiste en la urgencia de buscarse un camino para vivir la libertad que nos dejó Cristo y, siendo libres, preparar la irrupción del Reino. El Señor vuelve cuando la comunidad, libre ya de trabas sociales, culturales o ideológicas, da testimonio de un modo de vivir alternativo y liberador.

Esta capacidad, para discernir cada situación en particular, fue una de las cosas que más admiró la multitud en Jesús. Mientras otros maestros y líderes respondían con exhaustivas explicaciones y citando códigos, preceptos y doctrinas, Jesús respondía con la verdad simple y llana.

Jesús estaba interesado en la situación particular de cada ser humano: en sus sufrimientos, en las ideas que lo atormentaban, en aquellas cosas que le impedían ser libre y espontáneo. Este interés no obedecía a un interés político encubierto, sino a una genuina valoración de cada persona que encontraba en el camino. Muchos movimientos y grupos muestran interés por los individuos mientras estos sirven a sus intereses proselitistas, mientras son sus adeptos, luego, si disienten, los ignoran o los marginan. Jesús se manifestó abiertamente contra este modo de actuar y lo declaró abiertamente: el sábado, o sea la ley, las costumbres, todo lo prescrito, está al servicio de cada ser humano y no al contrario.

Precisamente, su lucha contra los demonios fue una lucha contra las ideologías instaladas en las sinagogas, que buscaban un mesías glorioso, un militar implacable, un reformador religioso. Jesús nunca se identificó con estos propósitos. Por esta razón, conmina a los “espíritus inmundos” o ideologías opresoras a guardar silencio y a no tratar de seducirlo con falsas aclamaciones y reconocimientos.

El pueblo sencillo reconocía esta lucha contra el formalismo de la ley la ideología que la sustentaba. La propuesta de Jesús los liberaba de la pesada carga moral, económica y cultural que suponía cumplir los más de seis mil preceptos que estaban vigentes para regular todos los aspectos de la vida personal y comunitaria. Mucha gente se preguntaba: ¿no será este hombre el nuevo legislador? ¿No será el hombre prometido como reemplazo del profeta Moisés? ¿No será la propuesta de Jesús, el Reinado de Dios, la “nueva Ley?” ¿Por qué sus acciones liberadoras y su lucha contra el mal es tan eficaz?

Hoy debemos preguntarnos: ¿hemos seguido la propuesta de Jesús de que cada ser humano tenga un valor inalienable? ¿Creemos que nuestra tarea, como anunciadores de la buena nueva, es ayudar a todos los seres humanos a liberarse de las trabas que nos les permiten crecer con libertad y espontaneidad? ¿Tiene carácter normativo la Buena Nueva de Jesús, o la tomamos a la ligera como las noticias de cada día?

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 18 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. El audio, el guión, y su comentario bíblico-teológico, pueden ser tomados de aquí: https://radialistas.net/18-un-loco-quiere-entrar/

La serie «Otro Dios es posible», de los mismos autores, aborda el tema «¿Endemoniados?»: es su entrevista número 46, cuyo guión y/o audio puede recogerse en https://radialistas.net/46-endemoniados/

Si se quiere abordar el tema del celibato o del voto de castidad (segunda lectura de hoy), la misma serie tiene dos capítulos, el 38, titulado «¿Voto de castidad?» ( https://radialistas.net/38-voto-de-castidad/), y el 67 (https://radialistas.net/67-celibato-sacerdotal/), titulado «¿Celibato sacerdotal?», que, sin duda, pueden suscitar un diálogo-debate sobre el tema.

UN PROFETA ENTRE NOSOTROS

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El Papa Francisco es un profeta, y como tal perseguido cada vez con menos miramientos. Es significativo que escogiera el nombre de Francisco de Asís por lo que este significó para la Iglesia de su tiempo. Quizá el comienzo de todo estuvo en la elección del lema al ser nombrado arzobispo de Buenos Aires: Miserando atque eligendo (‘Lo miró con misericordia y lo eligió’). El rechazo actual que soporta tiene que ver con mantener dicho lema y seguir fiel al mismo siendo Papa.

La frase se refiere a Mateo 9, cuando Jesús se fija ¡en un publicano! y le dice: «sígueme». Elige a una persona odiada por su labor extorsionadora que trabajaba para los romanos invasores y luego extorsionaban todavía más para vivir bien de ello. Recaudador y pecador era sinónimo entre los judíos.

Este papa predica con el ejemplo una Iglesia más humilde que lleve el mensaje cristiano al mundo. Lo que escandaliza a sus detractores es que ha entendido bien la actitud que recuerdan los tres evangelios sinópticos, de que “no necesitan médico los sanos, sino los enfermos”. Porque sus enemigos actúan al revés: se centran en los sanos, en los afines, y condenan a quienes deberían acoger con actitud evangelizadora.

Mantiene un compromiso firme por el diálogo con personas de diferentes ideologías y credos. Se esfuerza por una cercanía empática y respetuosa que acerca corazones y desarma por su sencillez y veracidad.

Francisco ha hecho de los pobres una prioridad. Pobres en sentido amplio, como principio que abarca a los sufrientes de distinta extracción: los marginados, los inmigrantes, los refugiados, los excluidos, los que padecen soledad y desamor…Leer más (Gabriel Mª Otalora)

Los Informes sobre la pederastia eclesial en España (y II)

Blog Foro de curas de Vizcaya

El Informe “Para dar luz II” de la Conferencia Episcopal Española – Cuatro reacciones y tres preguntas (y II)

Pero, como he indicado más arriba, a la par que el 21 de diciembre de 2023 se publica la Auditoría, popularmente denominada Cremades, el mismo día, la Conferencia Episcopal Española da a conocer otro Informe -continuación del fechado el 31 de mayo de 2023 y publicado en junio- titulado “Para dar luz II” (1039 páginas).

3.- El Informe “Para dar luz II” de la Conferencia Episcopal Española

En dicho Informe -realizado por un equipo interdisciplinar de la Conferencia Episcopal Española- se cuantifican los casos, los obispos ofrecen su radiografía de la pederastia eclesial y proponen una hoja de ruta, indicando la existencia de otro volumen, que no se publicará, en el que se recogen todos y cada uno de los casos registrados hasta la fecha a partir de los “datos facilitados por diversos organismos de la Conferencia Episcopal Española: el Servicio de Asesoramiento a las Oficinas de protección de menores y prevención de abusos; los casos conocidos en las Oficinas diocesanas; la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales; la Oficina de Estadística y Sociología y la Oficina de Transparencia.

También se ha contado, indican en otra ocasión, con los datos facilitados por el despacho Cremades & Calvo-Sotelo e instituciones y poderes públicos del Estado (Consejo General del Poder Judicial, Fiscalía General del Estado, Ministerio del Interior, Defensor del Pueblo, el Instituto Nacional de Estadística y la Administración de Comunidades Autónomas como el Gobierno de Navarra). Y, por supuesto, con las aportaciones de organizaciones civiles o sociales especializadas o no lucrativas (como “Save the Children” o la Fundación ANAR) o con datos facilitados por ciertos medios de comunicación social (como el diario El País)” y “diversas investigaciones sociológicas realizadas en el ámbito académico sobre los abusos sexuales”…Leer más (Jesús Martínez Gordo)

DOMINGO   3 º T.O.  (B) – Fray Marcos

(Jon 3,1-10) Los ninivitas creyeron en Dios… tuvo piedad de ellos el Señor.

(Cor 7,29-31) El momento es apremiante; las apariencias se terminan.

(Mc 1,14-20) Cambiad de manera de pensar. Dejando las redes lo siguieron.

Para vivir como Jesús primero debemos pensar como él. Aceptar su mensaje consistirá en poner la plenitud donde él la puso.

Comenzamos el evangelio de Marcos que vamos a leer durante todo este año. Es el primero que se escribió y tiene aún la frescura de los comienzos. Es el más conciso. No tiene grandes discursos de Jesús ni cuenta muchas parábolas. Le interesa sobre todo la vida cotidiana de Jesús. Su actitud vital para con los pobres y oprimidos es la verdadera salvación. Las curaciones y la expulsión de demonios, entendidos como liberación, son la clave para comprender el mensaje de salvación de este evangelio.

Cuando arrestaron a Juan. Quiere resaltar el evangelista que Jesús va a continuar la tarea del Bautista, pero a la vez, deja clara la diferencia. ¡Recordad! Los datos cronológicos no tienen importancia en la elaboración de un “evangelio”. En el evangelio de Juan, después de haber narrado el seguimiento de los primeros discípulos. Después de contarnos la boda en Caná, la purificación del templo y el encuentro con Nicodemo, nos dice que Jesús fue con sus discípulos a la región de Judea y bautizaba allí, a la vez que Juan estaba bautizando en otro lugar.

 Llegó Jesús a Galilea. Está claro que el evangelista quiere desligar la predicación de Jesús de toda connotación oficial. Lejos de las autoridades religiosas, lejos del templo y de lo que significaba la institución. Galilea era tierra en gran parte habitada por gentiles. Esto para un judío era, de entrada, una descalificación, pero tenía la ventaja de menor control y mayores posibilidades de que la gente le entendiese.

Se puso a proclamar la “buena noticia” de parte de Dios. Había empezado él su evangelio diciendo que se trataba de exponer los orígenes de la “buena noticia de Jesús”. Estos textos son los que dieron origen a la palabra “evangelio”, cuyo género literario se inaugura con este escrito. No debemos confundir el concepto de buena noticia con el que hoy tenemos de evangelio. Por extraño que parezca, “euangelio” no significa “evangelio”. Hemos caído en un monumental fraude. Hemos confundido el estuche con la joya que debía contener. Aquí “euangelio” significa esa estupenda noticia que Jesús descubrió y nos comunicó de parte de Dios.

Se ha cumplido (colmado) el kairos. En la fiesta de Año Nuevo, hablamos del significado de “Cronos” y “kairos”. Aquí el texto dice kairos, es decir, se trata del tiempo oportuno para hacer algo definitivo. No hay un cronos especial. Cualquier cronos lo podemos convertir en kairos si nuestra actitud vital es adecuada. Nos está recordando que todo los Kairos se han concentrado en el que ahora está presente.

Está despuntando el Reino de Dios. Esta expresión es la clave. No se trata de que Dios reine. Se trata de que Dios se haga presente entre nosotros, gracias a las actitudes de los seres humanos. Jesús hace presente ese Reino, que es Dios, porque sus relaciones, basadas en el amor y la entrega, hacen presente en cada instante a Dios. Dios es amor, de modo que está allí donde exista una verdadera compasión. Ese Reino está ya presente en Jesús porque fue capaz de eliminar toda opresión.

¡Cambiad de mentalidad! “Convertíos” no expresa bien el sentido del texto griego. ‘metanoeite’ no significa hacer penitencia ni arrepentirse sino cambiar de mentalidad, pensar de otra manera y afrontar la vida desde otra perspectiva. Lo que pide Jesús es una manera nueva de ver la realidad que no tiene por qué partir de una situación depravada. Exige una actitud que no debe abandonarse nunca.

La llamada de los discípulos a continuación les obliga a hacer su personal cambio de rumbo (metanoia): “Dejan la barca y a su padre y le siguieron”. Debemos hacer todos, un serio examen de conciencia. Cuantas veces hemos descubierto nuestros fallos y nos hemos conformado con confesarlos, pero no hemos cambiado el rumbo. ¿De qué sirve esa parafernalia, si continuamos con la misma actitud?

      Confiad en la buena noticia. La traducción oficial del griego “pisteuete” nos puede llevar a engaño. No se trata de creer la noticia, sino de confiar en que es buena noticia. Tanto en el AT como en el nuevo, la fe no es el asentimiento a unas verdades, sino la confianza en una persona. Si la buena noticia que Jesús predica, viene de parte de Dios, podemos tener confianza plena en que es buena.

A la llamada de Jesús que acabamos de comentar, corresponden las primeras respuestas personales, de parte de unos simples pescadores sin preparación alguna, que se fiaron y fueron detrás de Jesús. Es muy significativo que el primer instante de su andadura pública, Jesús cuenta con personas que le siguen de cerca y están dispuestas a compartir con él su manera de entender la vida. La comunidad, por reducida que sea es clave para emprender una vida cristiana.

Darse cuenta de que estamos en un camino equivocado es la única manera de evitarlo. Cada vez que rechazamos un camino falso, nos estamos acercando al verdadero. Convertirse es rectificar la dirección para apuntar mejor a la meta. Pecado en el AT era errar el blanco. Da por supuesto que intentas dar en el blanco, pero te has desviado. Somos flechas disparadas que tienden a desviase del blanco y que tienen que estar contrarrestando esa fuerza que nos distorsiona.

Convertirse no es abandonar el mal por el bien, porque el mal y el bien en el ser humano no se pueden separar nunca del todo. Para el maniqueísmo está todo demasiado claro: Son realidades opuestas que deben estar separadas. La realidad es muy distinta: ni el bien ni el mal se pueden dar químicamente puros. Siempre que trazamos una línea divisoria entre el bien y el mal, nos estamos equivocando. Lo que llamamos mal no tiene entidad propia, es solo ausencia de bien.

El mal (ausencia de perfección) no es un accidente, sino que pertenece a la misma estructura del hombre. Sin esa limitación, que hace posible el error, pero que también hace posible el crecimiento, no habría persona humana. La hondura del misterio del mal está precisamente ahí. Del mismo mal surge el bien, y el mal acompaña siempre al bien. El afán maniqueo de eliminar el mal no tiene nada de evangélico. “Si te empeñas en eliminar todos los errores dejaras fuera la verdad”.

Siempre necesitaremos la advertencia de alguien para salir del error. Aún con la mejor voluntad, podemos estar equivocados. Las mayores barbaridades de la historia de la humanidad se hicieron en nombre de Dios. Aún con la mejor intención de caminar hacia la meta, siempre estaremos necesitados de rectificar.