“LA VIDA EN PLENITUD QUE OFRECE JESÚS ES LA META HUMANA”, Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos

FE ADULTA

Jn 6, 61-71

Estamos en el final del capítulo 6 del evangelio de Jn. Llega la hora del desenlace. La disyuntiva es clara: o acceder a la verdadera Vida o permanecer enredados en la pura materialidad. Recordar lo que decíamos el primer día: no tomar ninguna decisión es mantener el camino fácil del hedonismo, en el que estamos. ¿Qué resultado tuvo la oferta de Jesús?

Este modo de hablar es inaceptable¿Quién puede hacerle caso? Son inaceptables estas palabras, para ellos y para nosotros. Van en contra de toda lógica, pues contradicen nuestras apetencias más íntimas. Quieren llevarnos más allá de lo razonable. Todo aquél que se deje guiar por el sentido común se “escandalizará”. Lo que nos pide Jesús es salir del egoísmo y entregarse a los demás. ¡Qué disparate! Desde el punto de vista religioso, se trata de sustituir a Dios por el hombre. ¿Cómo podemos dejar de servir a Dios para dedicarnos a los demás?  ¿No es el primer deber de todo ser humano dar “gloria” a Dios?

La incapacidad de comprender es consecuencia del afán de entender desde la carne. Y ojo, que no se trata de despreciar y machacar la carne. Entendido de esa manera maniquea, tampoco tiene ninguna salida el mensaje de Jesús. Se trata de descubrir que el verdadero sentido de la vida fisiológica y terrena, para un ser humano, el verdadero sentido de la carne, está en la trascen­dencia; es decir, desplegar las posibilidades más sublimes que el ser humano tiene de crecer y ser más que simple biología. La vida terrena, caduca, transitoria no puede ser meta para el hombre. La meta es deshacerse en la entrega total.

El espíritu es el que da vida, la carne no sirve para nada. Este versículo es clave para entender todo el capítulo. Aquí, carne y espíritu no se refieren a dos realidades concretas y opuestas, sino a dos maneras de afrontar la existencia humana. Solo una actitud espiritual puede dar pleno sentido a una vida humana. Vivir desde las exigencias de la carne sola lleva consigo una limitación radical, y por lo tanto cercena la verdadera meta del ser humano. En teoría se entiende muy bien y es aceptable, pero en la práctica ¿quién de nosotros se cree, de verdad, que la carne no vale para nada? ¿Por qué luchamos? ¿Cuál es nuestra mayor preocupación? ¿Cuánto tiempo dedicamos al cuerpo y cuánto al Espíritu?

Después de remachar por activa y por pasiva que había que comer su carne, ahora nos dice que la carne no vale para nada; que lo único que vale es el espíritu. Estas palabras nos obligan a hacer un esfuerzo sobrehumano para poder comprender lo que nos quiere decir. No es ninguna contradicción. Se trata de descubrir que el valor de la “carne” le viene de estar informada por el espíritu. Con el espíritu, la carne lo es todo. Sin el espíritu, la carne no es nada. De nuevo queda claro el profundo sentido que da Jn a la encarnación.

Las palabras (propuestas) que os he dicho son espíritu y son vida. Las palabras no tienen valor por sí mismas. Debemos ir más allá de las palabras y descubrir el espíritu al que ellas hacen referencia. Como en el discurso de Nicodemo y el de la Samaritana, la referencia al espíritu es clave para entender el mensaje de Jesús. “Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del espíritu es espíritu”. “Dios es espíritu, y hay que acercarse a Él en espíritu y en verdad”. Todo el capítulo viene diciendo que él es el pan… Ahora nos dice que son sus palabras las que dan la Vida. Para un ser humano la única propuesta que le puede llevar a la plenitud es la que hace Jesús, con su Vida y con sus palabras.

Por eso os he estado diciendo que nadie puede llegar hasta mí si el Padre no se lo concede. El proyecto creador del Padre es ofrecer al hombre la plenitud de Vida. Jesús no hace más que ejecutarlo. Quién rechaza al Dios que está en su centro no aceptará nunca a Jesús. El espíritu es indispensable para entrar en la dinámica de la entrega/amor. Sin una experiencia de Dios, las palabras más sublimes se quedan en palabrería vacía. Ya decía Plotino: “Hablar de Dios sin una auténtica virtud, es pura palabrería”.

Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. En este proceso de alejamiento entre Jesús y los que le siguen se da el último paso, el abandono. Fijaros bien que hasta ahora los que le criticaban y murmuraban eran «los judíos», ahora son «los discípulos» los que deciden abandonar a Jesús. Tal vez la mayoría de los oyentes ya le habían abandonado antes. Recordemos que todo el capítulo se ha planteado como un proceso de iniciación. Terminado el proceso, hay que tomar una decisión.

¿También vosotros queréis marcharos? Qué lejos esta Jesús de la búsqueda, por todos los medios, de la aprobación general. Tanto los políticos como los medios lo condicionan todo a la audiencia. Lo importante es vender, a cualquier precio. Jesús acepta el reto que su doctrina provoca. Está dispuesto a quedarse completamente solo antes que ceder un ápice en la radicalidad de su mensaje. La pregunta manifiesta un deje de profunda amargura. Pero también deja muy clara la convicción que tiene en lo que está proponiendo.

¿Con quién nos vamos a ir? Tus exigencias comunican Vida definitiva. Pedro da la única respuesta adecuada: “Nosotros creemos”. La mayoría de los que escuchan a Jesús se sienten más seguros con el cumplimiento de la Ley que con la oferta de Jesús. En la comida eran cinco mil. Quedan doce. Más tarde demostrarían que ellos tampoco lo entendieron. Para entenderlo tuvieron que pasar por la experiencia pascual. Antes de esa experiencia ni la gente, ni los discípulos, ni los doce entendieron nada. Juan deja claro que el fundamento de la Iglesia que se empieza a organizar son los doce, y que Pedro es la cabeza que la dirige.

También en los sinópticos Jesús empieza siendo aclamado con entusiasmo por la multitud, pero termina siendo abandonado por todos, incluido sus discípulos. “Todos le abandonaron y huyeron”. Si hoy en día nos declaramos cristianos dos mil millones de personas se debe a que no se exige la radicalidad de su mensaje y estamos en el engaño de lo que nos puede dar, no en la conciencia de lo que nos exige. Si descubriéramos que la médula del mensaje de Jesús es que tenemos que dejarnos comer, ¿cuántos quedarían? Eso es precisamente lo que nos pide Jesús. Antes que morder a otro hay que dejarse comer.

En este discurso Jn intenta aclarar las condiciones de pertenencia a la comunidad de Jesús: la adhesión a Jesús y la asimilación de su propuesta de amor. Su ‘exigencia’ es una dedicación al bien del hombre a través de la entrega personal. El mesianismo triunfal queda definitivamente excluido. En contra de lo que se nos sigue diciendo, Jesús ni busca gloria humana o divina ni la promete a los que le sigan. Seguirlo significa renunciar a toda ambición y aceptar la entrega total de sí mismo en beneficio de los demás.

Hoy seguimos ignorando la propuesta de Jesús. En nombre del evangelio seguimos ofreciendo unas seguridades derivadas del cumplimiento de unas normas. No se invita a los fieles a hacer una elección de la oferta de Jesús, porque no se les presenta dicha oferta. Hemos manipulado el evangelio para salirnos con la nuestra. No nos interesa el mensaje de Jesús sino nuestros propios anhelos de salvación que no van más allá de la sola carne.

Hasta la eucaristía, que es el símbolo (sacramento) de la entrega, la hemos convertido en objeto de adoración o de devoción para evitar el compromiso de dejarnos comer. No queremos ni oír hablar de la realidad significada: el don de sí mismo. Es descorazonador seguir pensando que Dios está más presente en un trozo de pan que en el ser humano que sufre y espera nuestra comprensión y ayuda. Es decepcionante que la celebración de la eucaristía no tenga ninguna repercusión en nuestra vida real ni me exija cambiar nada.

 

Meditación-contemplación

“Tú tienes palabras de Vida eterna”.
Tú manifiestas en tu vida esa Vida plena y definitiva.
La experiencia pascual les llevó a hacer suya esa Vida.
No fue fácil superar el apego a las seguridades de su religión.
………………

Nosotros, con una religión tan anclada en la Ley como la judía,
no lo vamos a tener más fácil que ellos.
También tenemos que arriesgarnos
y perder el miedo a lo desconocido que nos desborda.
………………

La oferta es absoluta: Vida definitiva.
No me debe extrañar que la exigencia sea también absoluta.
Conozco bien la oferta. Solo falta elegir…
Si no tomo una decisión, seguiré el camino de la nada.

Fray Marcos

 

 

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Jn.6.60-69)

  • DOMINGO XXI. TO –B AGOSTO 23 de 2015

¡VOSOTROS TAMBIÉN QUERÉIS DEJARME?…

El texto evangélico de este domingo ES El final ES El final Del proceso de fe que fue  que fue dando Jesús sobre el Pan de vida durante cuatro domingos. Pero el asunto es que los discípulos encuentran “duro este lenguaje”. Jesús presenta su mensaje con toda radicalidad. Es fiel al Padre y a su misión sin miedo a quedarse solo. Sus discípulos debemos tener claro que su seguimiento se hace a contracorriente de los valores que mandan en la sociedad: dinero, comodidades, éxito, prestigio…

Hoy tenemos especial dificultad de seguir a Jesús porque padecemos mucho ruido exterior e interior. Los medios de comunicación Social dan más importancia al futbol, títulos, que a los acontecimientos que marcan el presente y futuro de nuestro mundo.

Debía estar Jesús  un poco cansado para hacer esta pregunta cargada de reproches. Y no Le falta razón. Después de tanto vivido juntos, hablando y explicando, de tanto andar y compartir, a la hora de la verdad, muchos se le echan  atrás y le abandonan. Por eso a los doce, a los incondicionales, les lanza la pregunta:

¿SERÉIS VOSOTROS COBARDES COMO LOS QUE ME HAN DEJADO?

Lo que sí es claro es que Jesús no se impone nunca. A veces se nos presenta en la vida con una claridad que no nos queda más que seguirle, pero siempre ha de ser nuestra la decisión. Sólo nos pide seriedad y firmeza en nuestra decisión. Y nos ofrece apoyo en las flaquezas.

Pedro contesta al Señor de corazón: ¿DÓNDE VAMOS A IR? Tus  palabras son las Palabras. La vida que Tú nos das es la VIDA VERDADERA. Nosotros creemos.

Nuestras palabras, frecuentemente, son vacías, interesadas. La Palabra de Jesús es diferente, era coherente con lo que decía. Brotaban de su Amor apasionado al Padre y a las personas.

También hoy la gente puede tener la misma experiencia si en nuestra vida y en nuestras palabras escuchan las suyas. Las del Padre que nos Ama y nos lo demuestra por medio de Jesús de Nazaret.

Jesús, hoy nos hace también a nosotros la misma pregunta que a los doce: ¿También vosotros queréis dejarme? Y… ¿Cuál sería en estos momentos nuestra respuesta?…

Yo, las comunidades cristianas de todos los tiempos, estamos invitados a dar una respuesta viva y verdadera a las enseñanzas de Jesús y a comunicarla con valentía.

Que como Pedro, todos seamos capaces de creer. Y de crear, con nuestro testimonio y estilo de vivir al estilo de Jesús, aunque otros, se desapunten… nos abandonen…

 

ORACIÓN

¿TAMBIÉN VOSOTROS QUERÉIS DEJARME?

(Hacemos silencio, dando nuestra respuesta interior…)

Ayúdanos, Jesús de Nazaret a dar nuestra respuesta personal y comunitaria, sabiendo que Tú, nunca impones, siempre “PROPONES”.

Danos valor, mucho valor para afrontar nuestra vida de todos los días, para ser testigos tuyos en este tiempo y llevar el ánimo y la esperanza a quien lo necesite, así, seguir construyendo el Reino paso a paso. – No queremos defraudarte; queremos que cuentes con nosotros. Estamos seguros de tu apoyo.

Sabemos que CREER ES COMPROMETERSE, pero a veces nos resulta difícil apostar por ti…

Danos tu Espíritu, para que no nos echemos atrás.

Te pedimos también, por todas las personas que viven en dificultades de fe.
¿DÓNDE VAMOS A IR? TÚ, JESÚS DE NAZARET, TIENES PALABRA DE VIDA ETERNA. AMÉN. ZURIÑE

 

El CIDH revela que el Gobierno mexicano escondió las prendas de los 43 y destruyó los videos

Los peritos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han señalado en una rueda de prensa este lunes que las pruebas vitales del caso de la desaparición de 43 normalistas fueron ocultadas y destruidas por las autoridades y que estas les obstaculizaron las labores. Unas de las pruebas clave son las prendas y varios objetos pertenecientes a algunas de las víctimas que fueron encontrados un día después de la tragedia en los dos autobuses donde se transportaban los estudiantes desaparecidos. Los expertos señalaron que las autoridades no las procesaron y ocultaron el hallazgo a las familias y sus representantes, informa el periódico ‘El Nuevo Día’ citando a EFE.

Pedro Casaldáliga sigue mejorando

El obispo claretiano sigue atento y preocupado con la situación política y eclesial. Todo indica que pueda volver en los próximos días para casa. “¡Pedro Profeta Casaldáliga, sigue mejorando!” Con estas palabras, Thiago Valentim, uno de los coordinadores de la Comisión Pastoral de la Tierra Nacional (CPT), informaba en su perfil de facebook sobre su reciente visita al obispo emérito de São Felix do Araguaia, todavía convaleciente en el hospital de Ceres, estado de Goiás, de su operación en la cabeza del fémur.

Bancos de alimentos: fábricas de mendicidad, malnutrición, enfermedades y exclusión.

Javier Sánchez Morcillo

Periodismo de siempre para tiempos nuevos

La caridad y la beneficencia más rancia ha vuelto a nuestro país, parece que para quedarse, especialmente en la España del centro y del sur. La regiones del norte invierten muchísimo más que las del sur en rentas mínimas de inserción y ayudas públicas de emergencia social, a pesar de que su pobreza y su paro es de media casi la mitad inferior. De estas dos formas de acción social en las dos últimas décadas apenas quedaba ya la corrida de toros de la Beneficencia, una vez al año, y como símbolo de algo ya superado y que jamás debería volver. Las políticas sociales vuelven a mostrar su peor cara y carta de presentación. Leer más

LA FUERZA DE LOS RITUALES (II)

Lo primero, lo más elemental, en el problema planteado a propósito de los rituales religiosos, es tener muy claro que no es lo mismo hablar de Dios que hablar de la religión. Dios es el fin último que podemos buscar o anhelar los mortales. La religión es el medio por el que (y con el que) intentamos acercarnos a Dios o relacionarnos con él. Por tanto, Dios no es un elemento más, un componente más (entre otros) de la religión. Leer más

Urteko 21. igandea-21 Tiempo Ordinario, José A. Pagola

B (Juan 6,60-69)
Evangelio del 23/08/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

ZERGATIK GELDITU ELIZAN?

Azken urte hauetan analisi eta azterketa asko egin izan da kristau-elizek gizarte modernoan bizi duten krisiaz. Irakurketa hori beharrezkoa da zenbait datu hobeto ulertzeko, baina ez da aski gure erreakzioa zein izan behar duen bereizteko. Joan ebanjelariak dakarren pasadizo honek lagundu diezaguke krisi hori ebanjelio-sakontasun handiagoz interpretatzeko eta bizitzeko.

Ebanjelariaren arabera, honela laburbildu du Jesusek taldean indartzen ari den krisia: «Esan dizkizuedan hitzak espiritu eta bizi dira. Halere, zuetako batzuek ez dute sinesten». Halaxe da. Jesusek jarraitzaileen baitan espiritu berri bat sartzen du; haren hitzek bizia ematen dute; proposatzen duen egitarauak mugimendu bat eragin dezake, mundua bizi duinago eta beteago baterantz norabidetzeko.

Halere, fedea ez dago bermaturik haren taldean egote hutsaz. Bada haren espiritua eta bizia onartzeari uko egiten dionik. Bada Jesusen inguruan itxura hutseko bizitza bizi duenik. Harekiko fedea egiazkoa ez duenik. Hau da beti kristautasunaren baitako zinezko krisia: Jesusengan sinetsi ala ez.

Narratzaileak dio ezen «askok atzera egin zuela eta harekin ibiltzeari utzi egin ziola». Krisialdian agertu ohi da zein diren Jesusen benetako jarraitzaileak. Hau da funtsezko aukera: zein dira atzera egiten dutenak eta zein harekin gelditzen direnak, haren espirituarekin eta biziarekin bat eginik? Zein da haren egitarauaren alde eta zein aurka?

Txikitzen hasi da taldea. Jesus ez da haserretu, ez du adierazi inoren kontrako iritzirik. Soilik, galdera hau egin die berarekin gelditu direnei: «Zuek ere joan egin nahi al duzue?» Elizan jarraitzen dugunoi gaur egiten digun galdera da: Zer nahi dugu? Zergatik gelditu gara? Jesusi jarraitzeko, haren espiritua geure eginez eta haren erara biziz? Haren egitasmoa aurrera eramateko?

Ereduzkoa da Pedroren erantzuna: «Jauna, zeinengana joan gintezke? Zuk betiko biziko hitzak dituzu». Gelditzekotan, Jesusengatik gelditu behar da. Jesusengatik soilik. Beste ezergatik ez. Harekin konprometituz. Haren taldean gelditzeko arrazoi bakarra Jesus da. Ez beste inor.

Mingarriena iruditu arren, gaur egungo krisialdia baikorra izango da, baldin eta Elizan jarraitzen dugunok, gutxi ala asko, Jesusen ikasle bihurtzen bagoaz, hau da, haren bizi-hitzetik biziz doazen gizon-emakume bagara.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

21 Tiempo Ordinario – B (Juan 6,60-69)
Evangelio del 23/08/2015

por Coordinador Grupos de Jesús

¿POR QUÉ NOS QUEDAMOS?

Durante estos años se han multiplicado los análisis y estudios sobre la crisis de las Iglesias cristianas en la sociedad moderna. Esta lectura es necesaria para conocer mejor algunos datos, pero resulta insuficiente para discernir cuál ha de ser nuestra reacción. El episodio narrado por Juan nos puede ayudar a interpretar y vivir la crisis con hondura más evangélica.

Según el evangelista, Jesús resume así la crisis que se está creando en su grupo: «Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y, con todo, algunos de vosotros no creen». Es cierto. Jesús introduce en quienes le siguen un espíritu nuevo; sus palabras comunican vida; el programa que propone puede generar un movimiento capaz de orientar el mundo hacia una vida más digna y plena.

Pero, no por el hecho de estar en su grupo, está garantizada la fe. Hay quienes se resisten a aceptar su espíritu y su vida. Su presencia en el entorno de Jesús es ficticia; su fe en él no es real. La verdadera crisis en el interior del cristianismo siempre es esta: ¿creemos o no creemos en Jesús?

El narrador dice que «muchos se echaron atrás y no volvieron a ir con él». En la crisis se revela quiénes son los verdaderos seguidores de Jesús. La opción decisiva siempre es esa: ¿Quiénes se echan atrás y quiénes permanecen con él, identificados con su espíritu y su vida? ¿Quién está a favor y quién está en contra de su proyecto?

El grupo comienza a disminuir. Jesús no se irrita, no pronuncia ningún juicio contra nadie. Solo hace una pregunta a los que se han quedado junto a él: «¿También vosotros queréis marcharos?». Es la pregunta que se nos hace hoy a quienes seguimos en la Iglesia: ¿Qué queremos nosotros? ¿Por qué nos hemos quedado? ¿Es para seguir a Jesús, acogiendo su espíritu y viviendo a su estilo? ¿Es para trabajar en su proyecto?

La respuesta de Pedro es ejemplar: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna». Los que se quedan, lo han de hacer por Jesús. Solo por Jesús. Por nada más. Se comprometen con él. El único motivo para permanecer en su grupo es él. Nadie más.

Por muy dolorosa que nos parezca, la crisis actual será positiva si los que nos quedamos en la Iglesia, muchos o pocos, nos vamos convirtiendo en discípulos de Jesús, es decir, en hombres y mujeres que vivimos de sus palabras de vida.

José Antonio Pagola

 

La fuerza de los rituales religiosos

José M. Castillo, teólogo

Enviado a la página web de Redes Cristianas
Fuente: Teología sin censura


Es un hecho que Jesús instituyó la eucaristía en una cena. Y es también un hecho que los cristianos celebramos la eucaristía en una misa. Una cena es una experiencia humana. Una misa es un ritual religioso. Lo que nos está diciendo, en un asunto tan central como éste, que – en el cristianismo, al menos, y sin duda alguna -, cuando está en juego nuestra relación con Dios, los rituales religiosos han tenido (y siguen teniendo) más fuerza que la experiencia humana, incluso cuando se trata de una experiencia tan importante como es la experiencia de comer y beber. Comer y beber compartiendo mesa y mantel con quienes decimos que son nuestros “hermanos”. Esto no es una teoría. Es un hecho. Leer más

ORAR CON EL EVANGELIO: «Jn. 6. 51-58»

  • DOMINGO XX. TO –B– Agosto 16
  • Jn. 6. 51-58

Ante las palabras de Jesús volviéndose a autoproclamar  el Pan vivo bajado del cielo, con el poder de comunicar la vida a quien lo coma, los judíos persisten en su incredulidad.

Pero Jesús no se deja intimidar; sabe muy bien lo que está ofreciendo como enviado del Padre.

Además, ahora no habla sólo de comer su carne, también de beber su sangre para poder tener vida.

En realidad está hablando de su Encarnación y Muerte, los dos momentos cruciales de su historia terrena. Ofrece su carne, es decir: su plena realidad humana, en una entrega personal para la vida del mundo que le lleva hasta la muerte.

La entrega de Jesús presenta dos momentos que conviene diferenciar y agradecer: La entrega que llega hasta  derramar el último aliento de la vida por las personas. La otra es la entrega en la Eucaristía, permaneciendo con los suyos en ella hasta el final de los tiempos.

El cristiano sabe muy bien que en la Eucaristía Jesús se da por completo para la vida de las personas.

La Encarnación, la Muerte y Resurrección constituyen así la realidad central del misterio de la Eucaristía.

“EL QUE COME MI CARNE Y BEBE MI SANGRE HABITA EN MÍ Y YO EN EL”

Sólo con Jesús, unidos estrechamente a Él, en comunión con El podemos desarrollar nuestra misión. No bastan nuestros esfuerzos, nuestras capacidades. Sin Él no tendríamos nada que ofrecer al mundo, porque nada es nuestro, todo es de Dios.

Cristo y esta unión con Él de todos y cada uno va estrechando también nuestra unión mutua, la unidad del Espíritu, que es la Iglesia, abierta a todos, en solidaridad con toda la humanidad que es la familia de Dios.

La Eucaristía no es una reunión de élites y cerrada de los buenos, sino una asamblea familiar, de toda la iglesia, pero abierta a toda la familia humana, a la que hay que invitar y animar para que pierdan miedos, coman el Pan de Vida y recuperen la esperanza y la alegría de vivir.
Nunca seremos más nosotros mismos que cuando hagamos de nuestras vidas “un cuerpo entregado y una sangre derramada” por los demás teniendo como  modelo a Cristo.

Trabajando por su Reino. Con fe y justicia que van unidos. Y es a seres humanos a quienes se dirige la Misión de Cristo. Los seres humanos necesitan alimento, cobijo, amor, escucha, amistad, esperanza, un futuro.  Todas estas cosas están recogidas en las imágenes con las que Jesús nos habla en el Evangelio.

La Eucaristía es la mesa del PAN y la PALABRA, sin olvidar que el PAN es Palabra de Dios y su Palabra es pan y alimento de nuestras almas. AMÉN. ZURIÑE

 

ORACIÓN

¿Qué necesito para hacer oración?, preguntó el discípulo.

El maestro contestó:

Desear de verdad orar, y, después, dejarte trabajar por el Espíritu.

Y añadió: La oración es tarea de toda la vida: tiene sus fases: “se orar; no sé orar; oro a Dios; Dios ora en mí. Estas cuatro fases coinciden con las etapas de la vida. ¡Ánimo!

* * * * * * *

 

Que los que nos reunimos cada domingo alrededor de la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, vayamos aprendiendo a vivir como hijos/as tuyos/as, sin desentendernos de la vida de los demás sino ayudándonos y comprometidos con este mundo al que Tú tanto amas.

  • Tu nos enseñas con tu ejemplo, Jesús de Nazaret que la comida y los convites, en familia o con amigos y compañeros, no es sólo medio de alimentación, lo sabemos Señor, es para nosotros signo de convivencia. En la comida es tan importante la mesa como la sobremesa, el alimento como la conversación, así lo hacías Tú, con tus discípulos y con tu gente.
    A partir de esa experiencia nos instituiste la Eucaristía Jesús de Nazaret como sacramento de unión con Dios y de los seres humanos entre si… Es tu pedagogía como Buen Maestro que nos ama. Haznos comprender que te haces nuestro alimento, para darnos a comprender la urgencia de la unidad, para convencernos de que un cristiano, siguiéndote a ti, Cristo, Maestro, tiene que vivir todo para todos. AMÉN.
  • ZURIÑE

* LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

PROCLAMAMOS, CELEBRAMOS, LA ASUNCIÓN DE MARÍA A LOS CIELOS.

* La Asunción de María es un grito de fe, es una fiesta de alegría y de victoria, es un día para crecer en el optimismo, es una invitación a la estima y valoración de nuestra cuerpo que es algo más que un organismo celular. El cuerpo es mi yo humano, por el que soy capaz de establecer relaciones con los demás, con la naturaleza, con Dios. María, en cuerpo y alma, está en la vida de Dios. María es toda y totalmente dichosa.

* María, es la Mujer para los demás. Está atenta, presente ante las necesidades de los demás.
La Asunción no es un privilegio para María, sino un adelanto que confirma nuestra esperanza. Ella anima a la Iglesia en su marcha, en su lucha constante contra el mal, empeñada en la construcción y desarrollo del Reino.

* Según nos cuenta Lucas en el evangelio de hoy, resulta sorprendente la iniciativa de María por su deseo de visitar a su prima Isabel. Supone un viaje difícil y arriesgado para una mujer joven. Sin embargo el texto de Lucas es claro:
“MARÍA SE PUSO EN CAMINO Y FUE APRISA A LA MONTAÑA Y SALUDÓ A ISABEL”.
María sirve, ayuda a su prima Isabel durante tres meses. Su visita no fue de pura cortesía; fue un gesto significativo de servicio y cercanía.

* “La fe rompe fronteras. María se puso en camino, aprisa.”  El amor no sabe de perezas ni tardanzas. Ponerse en camino es el principio de la recuperación. El hijo pródigo  “se puso en camino” y fue a la casa de su padre. Hay que ponerse en camino, salir del aislamiento. El encuentro con los demás es el único camino que nos facilita el encuentro con Dios. A Dios se llega por mediaciones como los pobres, enfermos, marginados, necesitados…

* Como María, mujer de fe, nosotros debemos creer en el proyecto de Jesús de hacer un mundo mejor, más justo y más humano, empezando por lo cercano.  Como María, somos invitados a buscar  la concordia y el diálogo entre las personas y los pueblos, a colaborar  y contribuir a poner orden en
“esta casa” que es nuestro mundo revuelto y deshumanizado.
* María habla y piensa con la Palabra de Dios, la Palabra de Dios se convierte en palabra suya. Su querer, es el querer de Dios.
MARÍA ES, EN FIN, UNA MUJER QUE AMA.

 

ORACIÓN

“Proclama mi alma la grandeza del Señor”

Dejamos que cada palabra del Magníficat cale en nuestro interior. El Señor, ha hecho en cada uno de nosotros, maravillas… Damos gracias: Engrandece mi alma al Señor.
* * * * * *

 

* Rezamos la Salve… penetrando en su sentido. Quizá, estamos acostumbrados a la rutina de su rezo.
* * * * *

*          María Madre de Jesús y nuestra. Tu que enseñaste a Jesús a “ponerse en camino”,

Enséñanos a nosotros a ponernos en camino y caminar como Tú lo hiciste,  para ser portadores de la Buena Noticia y comprometernos en la transformación del mundo según el proyecto de Dios.

Por eso te pedimos Dios Padre nuestro, la capacidad de María para escuchar, y poner en práctica todo lo que en Ella descubrimos.

Y tú, María, Madre nuestra, ayúdanos a seguir y vivir el camino de tu Hijo Jesús. AMÉN. ZURIÑE