Desde ayer, y hasta el 9 de agosto, Ávila acoge a 6.000 chicos y chicas de once países en un Encuentro Europeo de Jóvenes con motivo del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa.
Francisco: ‘Los divorciados no están excomulgados’
¡Menuda se ha armado de nuevo! Por decir lo de siempre. Pero en vísperas de un Sínodo con debate teológico sobre la indisolubilidad del matrimonio se examinan con lupa las palabras e intenciones ocultas del Papa. Creemos que las palabras papales de ayer las ha entendido bien Juan G. Bedoya. Y para quien quiera más… www.iviva.org
Un camino sobre aguas turbulentas Leer más
* ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn.6.41-51)
- DOMINGO XIX. TO –B- (Agosto 9 de 2015)
Seguimos llenándonos de Jesús en la Eucaristía, como El Pan de nuestra vida Cristiana.
La Liturgia sigue insistiendo y acercándonos esta imagen de Jesús, llamándonos a vivir en el Amor.
Siguiendo a Jesús hasta que todos seamos sus discípulos y así discípulos de Dios.
El camino puede ser superior a nuestras fuerzas, y lo sabemos bien, lo experimentamos cada día cuando no conseguimos alcanzar o vivir tal como nos lo habíamos propuesto. Pero no estamos solos, y Dios, como buen Padre, nos ofrece en Jesús de Nazaret el verdadero Pan de Vida.
Jesús habla del banquete de la Palabra, del banquete del Pan y del banquete del Espíritu que nos ha sido preparado por El que es el Pan vivo, que calma nuestra hambre de vida.
En todas las culturas, hay una especie de sentido religioso de la comida: compartir la misma mesa, comer en común. En la comida se expresa mejor la acogida, la comunicación, la hospitalidad. Comulgar, sentarnos juntos a la misma mesa, es un momento de amistad, de encuentro. De ahí que Jesús nos diga: “El que coma de este Pan, vivirá para siempre”.
Comulgar es comprometerse con el proyecto de Jesús, que no dejó marchar a aquella multitud hambrienta, sino que le dio de comer y que la solidaridad de lo que era escaso, se fue multiplicando.
La Eucaristía es el lugar privilegiado en el que se edifica la Iglesia. Nos muestra la realidad de un Amor compartido, de un compromiso de servicio. La Eucaristía nos invita a ensanchar la mesa de nuestra vida para que puedan sentarse en ella los que no caben en ningún sitio.
Que nos animemos y animemos a participar dando gracias
DEL PAN DE LA VIDA DEL MUNDO QUE ES JESÚS DE NAZARET, QUE SE ENTREGA, COMPARTE Y REPARTE.
ORACIÓN
Jesús de Nazaret, nuestro Maestro y Amigo que te das a conocer como el Pan de Vida para el mundo.
Te damos gracias porque sólo Tú podías hacernos un regalo así.
Que tu Palabra y tu Presencia sean la fuerza que nos haga seguir adelante con confianza.
Hay millones de seres humanos que mueren de hambre sin haberlo merecido.
Que mueren de sed sin haber hecho nada para morir de sed.
Que no te conocen a ti Jesús de Nazaret sin ser culpables de esta ignorancia.
Enséñanos a amar y a descubrir a aquellos que no tienen quien les ame y que no han descubierto tu AMOR. No permitas que vivamos felices en nuestro pequeño mundo.
Haznos entender la angustia y miseria universal. Y líbranos de nuestro yo, ciego.
Esta es nuestra ardiente oración que hoy te hacemos en comunidad. AMÉN. ZURIÑE
UN PROBLEMA: NUESTRAS LITURGIAS
FE ADULTA
José Agustín Cabré
FE ADULTA
Una buena parte de los católicos que acuden a los templos el día domingo son adultos mayores. Pueden recordar, por lo tanto, la sorpresa y el alivio que les significó en su experiencia religiosa, hace 50 años, los cambios que el Concilio Vaticano realizó en la liturgia de los sacramentos y de la misa: se les invitó a pasar de “asistentes” a “participantes” en los ritos y el culto. Se pasó de “oír misa” a “celebrar la misa”. Leer más
Juan Torres López: “Vivimos en una dictadura de facto”
ATTAC-ESPAÑA
Cristina S. Barbarroja – ctxt.es
REDES CRISTIANAS
Ha cambiado los rigores del verano sevillano por el indulgente clima de Gran Bretaña; la cátedra de Economía Aplicada que dirige en la Universidad de Sevilla, por una estancia académica en Oxford que le deja tiempo para pasear, escribir –en breve la prestigiosa editorial Routledge le publicará un libro sobre la crisis en Europa-, para oxigenarse y ver los problemas “con cierta lejanía”. Leer más
Urteko 19. igandea – 19º Domingo Tiempo O., José A. Pagola
Evangelio del 09/08/2015
por Coordinador Grupos de Jesús
B (Joan 6,41-51)
JESUS ERAKARGARRI- ATRACCIÓN POR JESÚS
Joan ebanjelariak behin eta berriz errepikatzen ditu indar handia duten esapideak eta irudiak, kristau-elkarteei buruan sartzeko, ezen Jesusengana hurbildu beharra dutela, hura bizi berriaren iturri dela aurkitu nahi badute. Bizi-arnasa da Jesus, lehenago ezagutu izan duten ezerekin konpara ez daitekeen modukoa.
«Zerutik jaitsi den ogia» da Jesus. Ez da beste inolako bizi-iturrirekin nahastekoa. Jesu Kristogan, janaritzat, indarra, argia, esperantza, bizi-hatsa… aurki genitzake, Jainkoaren beraren, bizi kreatu duenaren beraren, misterioari darienak.«Biziaren ogia» da Jesus.
Horregatik, hain juxtu, ezin topo egin dugu harekin edozein eratan. Geure izatearen hondoraino jo beharra dugu, geure burua Jainkoari ireki beharra eta «Aitak zer dioskun entzun beharra». Ezin senti dezake inork Jesusen erakargarritasuna, «hura bidali duen Aitak erakartzen ez badu».
Jesusen baitan gehienik erakartzen duen gauza, bizia ematen duen ahala da. Jesu Kristogan sinetsi eta harekin harremanetan hasteko gai denak: bizi desberdina ezagutzen du halakoak, nolakotasun berrikoa, hein batean dagoeneko Jainkoaren mundukoa den bizia. Hau esatera ausartu da Joan: «ogi honetatik jango duena betiko biziko da».
Geure kristau-elkarteetan, Jesusekiko harremanez elikatzen ez bagara, kristautasunak duen gauzarik funtsezkoena eta erabakitzaileena ezagutu gabe jarraituko dugu. Hargatik, pastoralki ez da gauza premiazkoagorik Jesu Kristorekiko geure harremanak zaintzea baino.
Baldin eta Elizan sentitzen eta sumatzen e badugu hain gizatarra, hain hurbila eta bihozkoia den gizon horrengan haragitu den Jainkoaren erakargarritasuna, inork ez gaitu libratuko, eskuarki gertatzen zaigun bezala, erdipurdi bizitzetik. Inork ez digu eragingo geure erakundeek arautua dutena baino harago joatera. Inork ez digu bizi-izerdiz blaituko, geure tradizioek zedarritu digutena baino aurrerago joan ahal izateko.
Bere Espirituaren sorgarritasunaz Jesusek janaritzen ez bagaitu, iraganari loturik jarraituko dugu; geureak ez diren beste aro batzuetan eta beste aro batzuetarako jaioak eta garatuak diren moldeetan, ikusmoldeetan eta sentieran hesiturik «biziko» dugu geure erlijioa. Baina, orduan, ezin izango gara Jesusen lankide, gaur egungo gizon-emakumeen bihotzean fedea piztu eta janaritzeko.
José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain
19 Tiempo Ordinario – B (Juan 6,41-51)
Evangelio del 09/08/2015
por Coordinador Grupos de Jesús
ATRACCIÓN POR JESÚS
El evangelista Juan repite una y otra vez expresiones e imágenes de gran fuerza para recordar a todos que han de acercarse a Jesús para descubrir en él una fuente de vida nueva. Un principio vital que no es comparable con nada que hayan podido conocer con anterioridad.
Jesús es «pan bajado del cielo». No ha de ser confundido con cualquier fuente de vida. En Jesucristo podemos alimentarnos de una fuerza, una luz, una esperanza, un aliento vital… que vienen del misterio mismo de Dios, el Creador de la vida. Jesús es «el pan de la vida».
Por eso, precisamente, no es posible encontrarse con él de cualquier manera. Hemos de ir a lo más hondo de nosotros mismos, abrirnos a Dios y «escuchar lo que nos dice el Padre». Nadie puede sentir verdadera atracción por Jesús, «si no lo atrae el Padre que lo ha enviado».
Lo más atractivo de Jesús es su capacidad de dar vida. El que cree en Jesucristo y sabe entrar en contacto con él, conoce una vida diferente, de calidad nueva, una vida que, de alguna manera, pertenece ya al mundo de Dios. Juan se atreve a decir que «el que coma de este pan, vivirá para siempre».
Si, en nuestras comunidades cristianas, no nos alimentamos del contacto con Jesús, seguiremos ignorando lo más esencial y decisivo del cristianismo. Por eso, nada hay pastoralmente más urgente que cuidar bien nuestra relación con Jesús el Cristo.
Si, en la Iglesia, no nos sentimos atraídos por ese Dios encarnado en un hombre tan humano, cercano y cordial, nadie nos sacará del estado de mediocridad en que vivimos sumidos de ordinario. Nadie nos estimulará para ir más lejos que lo establecido por nuestras instituciones. Nadie nos alentará para ir más adelante que lo que nos marcan nuestras tradiciones.
Si Jesús no nos alimenta con su Espíritu de creatividad, seguiremos atrapados en el pasado, viviendo nuestra religión desde formas, concepciones y sensibilidades nacidas y desarrolladas en otras épocas y para otros tiempos que no son los nuestros. Pero, entonces, Jesús no podrá contar con nuestra cooperación para engendrar y alimentar la fe en el corazón de los hombres y mujeres de hoy.
José Antonio Pagola
EN LA «CARNE» DE JESÚS DEBEMOS DESCUBRIR LO DIVINO, Fray Marcos
Escrito por Fray Marcos
FE ADULTA
Jn 6, 41-52
Seguimos en el c. 6 del evangelio de Jn. Aumenta la tensión entre los judíos y Jesús. A medida que Jesús va profundizando en la enseñanza y ellos creen entender lo que quiere decir, se hace más insoportable que los judíos estén de acuerdo. El mensaje sigue siendo el mismo, pero va apareciendo la enorme diferencia que existe entre lo que ellos han aprendido de los rabinos y lo que Jesús les quiere trasmitir. Recordemos que el balance final no puede ser más desolador; de los cinco mil quedaron doce, y uno es Judas.
Lo criticaban porque había dicho: yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. Bajar del cielo es una de las claves para comprender a Jesús en este evangelio.Siguen las alusiones al AT. “Criticaban” es el mismo verbo que los LXX utilizan para hablar de las murmuraciones en el desierto. Los israelitas murmuraron contra Moisés en el desierto por no darles de comer como comían en Egipto. Jesús les recuerda que, el pueblo estuvo en contra de él en los momentos difíciles. Aquellos no confiaron en Moisés y estos no confían en él.
¿No es este el hijo de José? En los sinópticos, hacen el mismo comentario los vecinos de su pueblo. Uno de los mayores obstáculos para acercarse al verdadero Jesús, es conocerlo demasiado. Para la mentalidad de la época, que no superaba la idea de un dios antropomórfico, su lógica es aplastante. Si es hijo de José y de María, no puede ser hijo de Dios. Hoy podemos comprender el ridículo que supone contraponer la paternidad de Dios y la de José, son realidades de naturaleza distinta. Los cristianos hemos caído en la trampa pero desde el lado contrario: Jesús no puede ser hijo de José, porque es hijo de Dios…
Nadie viene a mí si el Padre no lo atrae. Los cauces de conocimiento humano no pueden llevar al conocimiento de Jesús, Las verdaderas pautas de conocimiento las da Dios. La última realidad no se puede expresar con palabras, por eso encontramos en los evangelios tantas aparentes contradicciones. El mismo Jesús dice en otro lugar: “Nadie va al Padre si no es por mí”. Para llegar a la Verdad, tenemos que ir más allá de las dos afirmaciones. Hoy podemos entender mejor este mensaje pues sabemos que un ser vivo tiene que proceder de otro ser vivo. En la Vida trascendente pasa lo mismo. Solo la Vida divina puede producir Vida definitiva. Por desgracia nuestro dios es un ídolo que no puede llevarnos a la Vida.
Y yo lo resucitaré el último día. Debemos tener mucho cuidado con esta frase. Lo que normalmente hemos entendido por resurrección, no sirve para descubrir el sentido. Es una manera de decir que está tratando de una Vida, a la que no afecta la muerte. “Hemos pasado de la muerte a la vida, lo sabemos porque amamos a los hermanos”. La Vida definitiva tiene que tener un alimento también trascendente. Ese alimento tiene el mismo origen que tiene esa Vida: Dios. “El último día” esa Vida permanecerá idéntica a hoy.
Serán todos discípulos de Dios. También Jesús es discípulo, el mejor, por eso puede ser a la vez maestro. Ir a Jesús, ir al Padre, es conocerlos, no por vía racional, sino por vía vivencial. La fe es actitud vital y no asentimiento a verdades teóricas. “Esta es la salvación, que te conozcan a ti, único Dios verdadero y a tu enviado, Jesucristo”. Solo la persona que ha tenido experiencia de Dios, puede comprender lo que otra diga de Él. Ellos estaban incapacitados para comprender a un Dios que está al servicio del hombre. Para ellos Dios es el Soberano, el Señor. La única relación que cabe con Él, es servilismo de toma y daca.
Vuestros padres comieron el maná en el desierto, pero murieron. Una nueva referencia al maná para dejar bien clara la diferencia. El maná alimenta el cuerpo que tiene que morir. Jesús, como pan de Vida, alimenta el espíritu con una Vida a la que no afecta la muerte. Esa es la diferencia. La expresión «pan de Vida» no se encuentra en ninguna otra parte de la Biblia; eso indica la originalidad de la doctrina de Juan. La VIDA, con mayúsculas, es el tema fundamental de todo el evangelio de Juan. Se trata de la misma Vida de Dios. Más adelante nos dirá: “El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre”.No se trata de vida material ni algo parecido pero espiritual. Se trata de LA VIDA que es el mismo Dios comunicándose en cada uno de nosotros para hacernos vivir.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, el que come de este pan vivirá para siempre. Jesús es el alimento de la verdadera Vida. Este es el mensaje de Juan. Dios lo es todo para Jesús, y lo tiene que seguir siendo para todo cristiano. Jesús no puede suplantar en ningún momento a Dios. Jesús no se pone nunca como centro de su mensaje. En este capítulo, más de quince veces se hace referencia a Dios, para dejar claro que el verdadero protagonista es Él, no Jesús. Es verdad que, con el tiempo, los cristianos terminaron predicando a Cristo, pero era solo una manera de comunicar su mensaje. Ya en las primeras comunidades se pasó del Jesús que predica, al Cristo predicado. En el evangelio de Jn se ha dado ya claramente este paso. Si no lo entendemos bien podemos tergiversar el evangelio.
El pan que yo os daré es mi carne para la vida del mundo. No pueden comprender que su Dios se pueda manifestar en la carne. Recordemos que “carne” para los judíos, era el mismo ser humano pero en su aspecto más bajo; lo que le hacía limitado y contingente; aquello por lo que le venían todos sus “males”: dolor, enfermedad, muerte… Es tal vez la afirmación más rotunda sobre la encarnación en todo el NT. Para ellos, Dios era lo contrario de cualquier limitación. Para ellos un Dios-carne, un Dios ‘limitado’ es inaceptable. Jesús quiere hacerles ver que el Espíritu se manifiesta siempre en la carne. No puede haber don del Espíritu donde no hay carne. El significado de esta afirmación hay que completarlo con lo que dirá un poco más adelante: “El espíritu es el que da Vida, la carne no vale para nada”.
La grandeza de la carne consiste en que está informada y trasformada por el Espíritu, sin dejar de ser carne. Desde ahora, solo se puede encontrar a Dios en la realidad concreta y en el Hombre. Esa transformación es la que está manifestando el evangelio de Juan desde el principio. Pensemos en el diálogo con Nicodemo: “Hay que nacer de nuevo”. “Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es Espíritu”. La carne es neutral; puede ser la base de lo más bajo y de lo más sublime; depende de cada uno. Nuestro gran error consiste en seguir pensando que, para acercarse a Dios, hay que alejarse de la carne
Lo que no aguantaron aquellos judíos, seguimos sin aceptarlo nosotros. Un Dios involucrado en la carne, sigue siendo inaceptable. Por eso hemos descarnado la persona misma de Jesús. La carne sigue siendo para nosotros perversa. La Escritura dice que el Verbo se hizo carne, pero nosotros nos empeñamos en decir que la carne (Jesús) se hizo Dios. El Dios identificado con la carne (con toda carne) no interesa a los dirigentes, porque hace imposible la manipulación de los intermediarios. Pero es inaceptable también para los cristianos de “a pie”, porque nos impide la relación intimista que no pasa por el encuentro con los demás.
Hemos convertido la misma eucaristía en cosa sagrada en sí, olvidándonos de que es, sobre todo, sacramento (signo) del amor y de la entrega a los otros. El fin de la eucaristía no es tanto el consagrar un trozo de pan y un poco de vino, cuanto hacer sagrado (consagrar) a todo ser humano, identificándolo con Dios mismo y haciéndole objeto de nuestro servicio y adoración. Cada vez que nos arrodillamos ante Dios, estamos creando un ídolo. Dios no es objetivable. Cuando me arrodillo estoy poniendo a Dios de rodillas ante mi falso yo, que intento potenciar. Nos empeñamos en que, en la eucaristía, el pan se convierte en Jesús, pero la enseñanza del evangelio es lo contrario: Jesús se convierte en pan. Al celebrar la eucaristía, no tengo que convertirme yo en Jesús, sino convertirme yo en pan, como él, para que todos me coman. ¡Piénsalo bien antes de escandalizarte!
Meditación-contemplación
“El que coma de este pan vivirá para siempre”.
Entender esta promesa como prolongación de la vida biológica,
es desfigurar el mensaje de Jesús
para acomodarlo a nuestros anhelos más terrenos.
…………………
La vida biológica no tiene más remedio que acabar.
Si hago mía la misma Vida de Jesús,
ya estoy en la eternidad, en esa Vida,
Porque he entrado a formar parte de la Vida de Dios.
…………………
Mi individualidad, mi falso yo, me arrastra al error.
Si tomo conciencia de lo que soy de verdad,
descubriré que cuanto antes me despegue de mi yo,
antes alcanzaré la plenitud de ser en una Vida definitiva.
……………………
Fray Marcos
¡A DONDE TE LLEVAN, GRECIA!
España, ¿el espejo de Grecia?
Esto es lo que le exigen a Grecia la UE y el FMI, que va a soportar el pueblo griego, víctima de unos políticos anteriores a los actuales y de una UE y un FMI que, viendo lo que venía encima, siguieron endeudando más y más a Grecia:
-Comprometerse a vender activos públicos, que pasarán a manos privadas de gente con dinero que los puede comprar que luego actuarán como monopolios y oligopolios para enriquecerse aun más a costa del pueblo, como pasó y está pasando en España con las petroleras, las eléctricas, etc., privatizadas ya antes de la crisis porque a los conservadores les gusta privatizarlo todo. Ahora el gobierno prácticamente no tiene ningún control sobre las mismas, que pactan precios y condiciones a su conveniencia. Leer más

