¿Qué aporta la religión?

Carlos F. Barberá

ATRIO

Consciente de que se trata de un título demasiado pretencioso para las posibilidades de un artículo, trataré de reducir su horizonte. Sin duda cada religión aporta a sus fieles un conjunto de certidumbres y promesas, que otros muchos califican de ilusorias. Pero la intención de la pregunta inicial es distinta. En una sociedad avanzada –secularizada, por tanto– ¿es la religión un fenómeno marginal, una de tantas dedicaciones de los humanos, como la astrología, el culturismo o la devoción a Elvis Presley? Aun siendo la sociedad moderna fundamentalmente homogeneizadora, genera en su seno movimientos y modos de vivir especiales, que afectan sobre todo a sus adeptos ¿Es la religión únicamente uno más entre ellos? Leer más

Crítica a los obispos y Doctrina Social de la Iglesia

Redacción de Atrio,

José María García Mauriño, en una artículo que nos envía directamente, tras el publicado hace una semanaDualismo fe y política-, vuelve a la carga, intentando precisar mejor sus ideas, por las que lleva militando en Cristianos por Socialismo desde hace muchos años. Leer más

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.7,1-8;14-15;21-22)

    • DOMINGO XXII. T.O-B-. AGOSTO 30 de 2015

    Retomamos de nuevo  El evangelio de Marcos y la reflexión la comienzo con unas palabras de

    Santiago en la 2ª lectura, que siempre me llaman la atención:

    “Aceptad dócilmente la Palabra que ha sido plantada y es capaz de salvaros. Llevadla a la práctica y no os limitéis a escucharla”…

    Dios ha sembrado en nosotros su Mensaje, su Palabra; lo ha hecho a lo largo de nuestra historia personal a través de diferentes medios: nuestra familia, un amigo, un maestro, un catequista, un sacerdote. A veces esa Palabra hemos podido descubrirla en momentos difíciles, en acontecimientos gozosos, o en momentos de reflexión y profundización. Nuestro bautismo puso en nosotros la semilla de la fe. Es un regalo de Dios que se ha ocupado de plantar su Palabra en nuestras personas en nuestro corazón. La fe es una gracia, no cabe duda, pero a su vez, la encuentra el que la busca.

    En efecto, la fe es una gracia pero que hay que llevarla a la práctica, a la vida. Si sólo la manifestamos en ritos, fórmulas, normas, nos estamos engañando.

    Jesús, en el evangelio de hoy denuncia el no dar la prioridad al mandamiento divino a sus valores. El no practicar lo que sólo queda en palabras…

    A veces hemos podido pensar y de hecho así parece que ser cristiano se manifiesta en unos ritos, en signos externos que se han convertido en acontecimientos sociales. Y nos olvidamos de sus raíces fundamentales, esos valores evangélicos que son los valores humanos, que nacen del interior, son los predicados, enseñados y vividos por Jesús, que luchó contra leyes, normas, imposiciones. La persona es la que da valor al “signo religioso”.

    Jesús, no va por el camino de los fariseos, cumplir la ley al pie de la letra. El va por otro camino, es “bueno”, el que actúa movido por amor y busca el bien de las personas. El camino de honrar a Dios con los labios o con un cumplimiento exterior de normas, Jesús lo tacha como hipocresía  o fingimiento.

    La religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre está en los valores que Jesús vivió, como ya hemos dicho: vivir la justicia, el perdón, ayudar al necesitado,  dar alegría, esperanza. Siempre debemos preguntarnos si ponemos en práctica lo que creemos o se queda en palabras y gestos externos.

    Todos podemos caer en esa tentación de la que nos habla el Evangelio y creernos nosotros “los Buenos”, los otros “los malos”… Por eso necesitamos de la oración, reflexión, confrontación para como nos dice Santiago:

    LLEVAD LA PALABRA QUE OS HA SIDO PLANTADA, A LA PRÁCTICA  Y NO OS LIMITÉIS A ESCUCHARLA”…

    ORACIÓN

     

    Jesús de Nazaret, tu Palabra hoy nos invita a la sinceridad más profunda.

    Necesitamos a nivel personal: entrar en nuestro interior y repasar nuestras convicciones profundas y desde dentro preguntarnos ¿qué sentimos ante la vida?, ante las situaciones de las personas. Cómo entendemos de verdad tu evangelio, tu Buena Noticia.

    Necesitamos, pararnos y meditar tu vida, tu comportamiento religioso, tu compromiso social…

    Tú Jesús nuestro animabas a la conversión. Ayúdanos a dar ese paso, no para quedar bien, sino para dejar que florezca en nuestro interior tu Palabra en nosotros “plantada”.

    Que sepamos regarla para entre todos seguir construyendo tu Reino de:
    Verdad, Justicia, bondad, solidaridad, Paz, alegría y esperanza.

    Que no dejemos crecer las malas hierbas de las apariencias, el éxito, el culto por quedar bien.

    Que trabajemos para impulsar que nuestra Iglesia, tu Iglesia, sea de verdad
    de “puertas abiertas a todos”.

    Ayúdanos a tener un corazón capaz de actuar, imitándote a Ti;

    No nos dejes caer en la rutina, ni en el culto de apariencias.

    Si te dejamos actuar a Ti, en nosotros, llegaremos a esto y más. AMÉN. ZURIÑE

    El modelo sacerdotal, la separación entre lo sagrado y lo profano, y la ley del Celibato

    José Comblin
    Reflexión y Liberación

    La separación entre lo sagrado y lo profano

    Constituido en el siglo XVII,el modelo sacerdotal tendió a exasperar la separación entre el clero y el pueblo. Se multiplicaron  los signos visibles de la separación: ropa diferente, casa aislada, no participación de los padres en el trabajo manual, en el comercio, en las actividades profanas. El padre se reserva exclusivamente  para  actividades sagradas. El lenguaje es propio. El  padre no puede aparecer en los lugares públicos de encuentro de personas: teatros, estadios, circos, lugares de diversión, playas y cines. No puede ver espectáculos profanos. Su conversación debe ser muy reservada.  Leer más

    «DE LOS LABIOS AL CORAZÓN, DE LA RELIGIÓN A LA ESPIRITUALIDAD», Enrique Martínez Lozano

    Escrito por  Enrique Martínez Lozano
    RELIGIÓN DIGITAL

    Mc 7, 1-23

    El conflicto de los fariseos con Jesús se centró en cuestiones relativas a la imagen de Dios, al carácter absoluto o no de las normas religiosas y descendió incluso hasta las llamadas normas de pureza.

    De un modo esquemático, podría resumirse en estas contraposiciones: la gratuidad frente al mérito; el valor de la persona por encima de la ley; y el cuidado de la interioridad frente a la absolutización de las tradiciones.

    En el texto que leemos hoy, Jesús trae un texto del profeta Isaías, que desnuda radicalmente cualquier pretensión de absolutismo religioso: “La doctrina que enseña son preceptos humanos”.

    Las religiones han sido (son) muy reacias a reconocer algo que, sin embargo, resulta obvio: todas ellas son construcciones humanas. Nacidas a partir de la enseñanza de algún personaje especialmente carismático, a quien le fue dado “ver” más allá de lo habitual, no son otra cosa que el intento de plasmar aquellas intuiciones místicas.

    Dicho de un modo más amplio: toda religión es una construcción humana, con la que se trata de vehicular el anhelo espiritual que habita al ser humano y que constituye una de sus dimensiones fundamentales y, por tanto, irrenunciable. El humano es un ser habitado por un misterio mayor que él mismo. A la capacidad para reconocer esa dimensión profunda se la empieza a nombrar ahora como “inteligencia espiritual”.

    El problema surge cuando aquella construcción humana –cualquier religión- se absolutiza, hasta el punto de pretender identificarse con la verdad, presentarse como mediadora exclusiva con el Misterio y puerta de entrada obligada para acceder a lo que denomina “salvación”. Cuando ello ocurre, por decirlo en palabras del propio Jesús, los responsables religiosos ni “entran a la vida” ni dejan entrar (Mt 23,13).

    Una religión absolutizada se hace indigesta y provoca automáticamente rechazo en las personas más libres, lúcidas y abiertas, que se rebelan contra la imposición, el autoritarismo y cualquier pretensión exclusivista (y, por tanto, excluyente).

    Y en la medida en que las personas crecen en espíritu crítico, descubren con facilidad que, tras la fachada de solemnidad con la que suelen revestirse, se esconde la misma debilidad humana que con frecuencia ellas mismas condenan.

    Toda doctrina es humana, viene a decir Jesús, citando a Isaías. Y no puede ser de otro modo. Incluso lo que se proclama como “palabra de Dios” –por más que haya un modo “adecuado” de interpretar esa expresión- no son sino conceptos humanos elaborados en un contexto histórico y sociocultural que los condicionaron.

    La prioridad no corresponde, por tanto, a las doctrinas cuanto al corazón. Porque suele ocurrir algo que resulta llamativo: a mayor insistencia en las doctrinas, más frialdad en el corazón. Este parece ser el reproche que Jesús dirigía a los fariseos, es decir, a las personas que tienden a absolutizar la religión: se “honra a Dios con los labios” (los rezos), pero el corazón está apagado.

    La invitación a “tener el corazón cerca de Dios” podría traducirse de este modo: vivir conscientes de nuestra verdadera identidad, en conexión con lo que realmente somos –esa es la dimensión específicamente espiritual-, lo cual nos abrirá a una vivencia abierta e inclusiva, humilde y tolerante, gozosa y compasiva…, a partir de la Unidad radical en la que nos reconocemos.

    Enrique Martínez Lozano

    www.enriquemartinezlozano.com

     

     

    Vitalidad y pujanza de la HOAC

    José Manuel Vidal
    Religión Digital

    Quiere ser (y lo es) «Iglesia en el mundo obrero y mundo obrero en la Iglesia». La Hermandad obrera de Acción Católica (HOAC) sigue fuerte y pujante. A pesar de haber cumplido ya los 69 años, desde que, en 1946, fuese fundada, por el laico en proceso de beatificación Guillermo Rovirosa. Fuerte y pujante quizás precisamente por los años cumplidos. En plena madurez, después de pasar por diversas etapas de la vida política y eclesial no siempre favorables. Leer más

    Urteko 22. igandea-22 domingo T.O., José A. Pagola

    B (Marcos 7,1-8.14-15.21-23)
    Evangelio del 30/08/2015
    por Coordinador Grupos de Jesús

    EZ LOTU ITXUKI GIZA TRADIZIOEI- NO AFERRARNOS A TRADICIONES HUMANAS

    Ez dakigu ez non ez noiz gertatu zen liskar hau. Soilik, Jesusek bizi duen giroa iradoki nahi du ebanjelariak: lege-maisuek, tradizioen betetzaile estu diren horiek, maitasunaren Profeta den Jesusek beren bizitzan sarrarazi nahi lukeen berritasunari itsuki uko egiten dioten horiek inguraturik bizi duen giroa.

    Fariseuek haserre begi ematen dute nola ari diren jaten Jesusen ikasleak esku lohiekin. Ezin jasan dute: «zergatik ez zaizkie lotzen zure ikasleak arbasoen tradizioei?»Ikasleez mintzo badira ere, Jesusi berari eraso diote. Eta arrazoi dute. Jesus da tradizio horiekiko obedientzia itsua hausten ari dena; izan ere, bere inguruan «askatasun-eremu bat» ari da sortzen, non funtsezkoa maitasuna izango baita.

    Erlijio-maisuen talde horrek ez du ezer ulertu Jesus aldarrikatzen ari zaion Jainkoaren erreinuaz. Horien bihotzean erregea ez da Jainkoa. Legeak, arauek, tradizioek markaturiko ohiturek eta hazkundeek jarraitzen dute errege horien baitan. Horientzat, «arbasoek» ezarritakoa betetzea da funtsezkoa. Ez zaie axola jendearen ona. Ez zaie axola «Jainkoaren erreinua eta haren zuzentasuna bilatzea».

    Larria da okerra. Horregatik, gogor erantzun die Jesusek: «Jainkoaren agindua baztertu duzue, giza tradizioari itsuki lotzeko». Lege-maisuak begirunez mintzo dira «arbasoen tradizioaz», eta jainkozko aginpidea aitortzen diote. Jesusek, aldiz, «giza tradiziotzat» hartu du. Ez da nahastu behar sekula Jainkoaren nahia gizakien fruitu den zerbaitekin.

    Gaur ere oker larria izango litzateke Eliza gure aurrekoen giza tradizioen preso gelditzea, gauza guztiak Jesu Kristogana, geure Maisu eta Jaun bakarragana, sakonki itzultzeaz ari zaizkigun bitartean. Ardurazkoa ez dugu izan behar iraganeko gauzak beren hartan gordetzea, baizik honetarako gai izango liratekeen Eliza eta kristau-elkarteak sorrarazteko bideak egiten saiatzea: egungo gizartean Ebanjelioa leial berregiteko eta Jainkoaren erreinuaren egitasmoa eguneratzeko gai izango liratekeenak egiten saiatzea.

    Gure erantzukizun nagusia ez da iraganeko gauzak errepikatzea, baizik gure egunotan posible bihurtzea Jesu Kristo onartze hori, giza tradizioen bidez, beneragarrienak izanik ere, ezkutatu eta ilundu gabe.

    José Antonio Pagola
    Itzultzailea: Dionisio Amundarain

    22 Tiempo Ordinario

    B (Marcos 7,1-8.14-15.21-23)
    Evangelio del 30/08/2015
    por Coordinador Grupos de Jesús

    NO AFERRARNOS A TRADICIONES HUMANAS

    No sabemos cuándo ni dónde ocurrió el enfrentamiento. Al evangelista solo le interesa evocar la atmósfera en la que se mueve Jesús, rodeado de maestros de la ley, observantes escrupulosos de las tradiciones, que se resisten ciegamente a la novedad que el Profeta del amor quiere introducir en sus vidas.

    Los fariseos observan indignados que sus discípulos comen con manos impuras. No lo pueden tolerar: «¿Por qué tus discípulos no siguen las tradiciones de los mayores?». Aunque hablan de los discípulos, el ataque va dirigido a Jesús. Tienen razón. Es Jesús el que está rompiendo esa obediencia ciega a las tradiciones al crear en torno suyo un «espacio de libertad» donde lo decisivo es el amor.

    Aquel grupo de maestros religiosos no ha entendido nada del reino de Dios que Jesús les está anunciando. En su corazón no reina Dios. Sigue reinando la ley, las normas, los usos y las costumbres marcadas por las tradiciones. Para ellos lo importante es observar lo establecido por «los mayores». No piensan en el bien de las personas. No les preocupa «buscar el reino de Dios y su justicia».

    El error es grave. Por eso, Jesús les responde con palabras duras: «Vosotros dejáis de lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres».

    Los doctores hablan con veneración de «tradición de los mayores» y le atribuyen autoridad divina. Pero Jesús la califica de «tradición humana». No hay que confundir jamás la voluntad de Dios con lo que es fruto de los hombres.

    Sería también hoy un grave error que la Iglesia quedara prisionera de tradiciones humanas de nuestros antepasados, cuando todo nos está llamando a una conversión profunda a Jesucristo, nuestro único Maestro y Señor. Lo que nos ha de preocupar no es conservar intacto el pasado, sino hacer posible el nacimiento de una Iglesia y de unas comunidades cristianas capaces de reproducir con fidelidad el Evangelio y de actualizar el proyecto del reino de Dios en la sociedad contemporánea.

    Nuestra responsabilidad primera no es repetir el pasado, sino hacer posible en nuestros días la acogida de Jesucristo, sin ocultarlo ni oscurecerlo con tradiciones humanas, por muy venerables que nos puedan parecer.

    José Antonio Pagola

     

     

    ¿Qué podemos aprender del chantaje al gobierno de Syriza?

    Oskar Lafontaine

    Artículo publicado originalmente en la edición de fin de semana de Junge Welt. Traducción: Carmela Negrete

    Muchas personas en Europa recibieron la elección de Alexis Tsipras como primer ministro de Grecia como una noticia esperanzadora. Cuando el presidente de Syriza, después de semanas de agotadoras negociaciones firmó el dictado de recortes, la decepción fue asimismo muy grande. Sería injusto y arrogante señalar a Alexis Tsipras y a Syriza con el dedo acusador de la moral. Mucho mejor sería reflexionar dentro de la izquierda europea bajo qué condiciones es posible en Europa hoy hacer una política democrática y social, es decir, de izquierdas. Leer más

    Carta al obispo de Roma

    Escrito por Redaccion de iviva,

    20 teólogos y teólogas entre quienes hay muchos de Iglesia Viva, han lanzado a través de todos los medios y redes una campaña internacional, que pretende recoger una masiva adhesión, afirmando que la propuesta de que el sínodo acepte a la comunión a los divorciados vueltos a casar está plenamente de acuerdo con el Espíritu del Evangelio y con la fe de la Iglesia. Iglesia Viva se adhiere plenamente a la campaña e invita a firmar la adhesión a este documento

    CARTA AL OBISPO DE ROMA

    Hermano Francisco, “Pedro entrevisto”: Leer más

    EL OBISPO DE BILBAO SERÁ, JUNTO A OSORO Y BLÁZQUEZ, EL REPRESENTANTE DE LA CEE EN EL SÍNODO

    El obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha afirmado que «hay que hacerse cargo de los sufrimientos» de los separados y divorciados, y ha asegurado que éstos «siguen siendo miembros de la Iglesia y en ella tienen su lugar». En declaraciones recogidas por Europa Press, Iceta -que será uno de los tres representantes de la CEE en el Sínodo, junto a Blázquez y Osoro– ha señalado que las consultas realizadas y las labores preparatorias del Sínodo de la Familia de octubre han cristalizado en el documento que sirve como base de trabajo y en el que «hay un énfasis claro en la necesidad de mejorar el acompañamiento a los matrimonios, tanto en su preparación como a lo largo de su recorrido».