* ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 23, 35 – 43)

* DOMINGO  XXXIV, T.O. – C  (Noviembre 21)

*                   JESUCRISTO  REY  DEL  UNIVERSO

*           Hoy la Liturgia nos invita a escuchar, leer y meditar la escena de Jesús en la Cruz. Esta es la forma  en que Jesús manifiesta su poder y su reinado, desde el sufrimiento y la Cruz. Desde el servicio a los demás hasta las últimas consecuencias, desde la búsqueda total de la voluntad del Padre… así es el reinado de Jesús

Es un reinado del AMOR. No es un reinado de personas físicas, sino de actitudes vitales. Cuando me acerco al que me necesita, hago presente al Reino de Dios.
            No podemos olvidar como manifiesta Jesús su Reinado. Cuando Pilato, le pegunta si es rey, contesta Jesús:
        
“MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO”.
“YO PARA ESTO HE VENIDO AL MUNDO, PARA SER TESTIGO DE LA VERDAD”.
       
Esto es lo que nos enseña Jesucristo con estas palabras: Ser testigos de la verdad, ser auténtic@s,
“ser verdad”.

*                  O R A C I Ó N

*           Jesucristo, Rey del universo. No se por que me cuesta llamarte así. Me voy al recuerdo de los “poderosos”. Me llena más decirte: Jesucristo, Maestro, Amigo.
*           Pero encima de la Cruz estaba el letrero que decía: “Este es el Rey de los judíos”. Y sin duda era verdad, pero no la intención con que se puso.
*           Resuenan más en mi interior las palabras  del malhechor: “Acuérdate de mi cuando llegues a tu Reino”. Este era un “malhechor” pero descubrió en Ti el poder de tu Reinado. Por eso tu respuesta es realmente esperanzadora y alentadora:
Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso”.
*           Estas palabras nos ayudan a comprender  las claves de tu Reino:
* Perdón, cuando nos convertimos.
* Libertad, cuando queremos apartarnos de ti.
* Servicio, cuando todo parece un fracaso y servimos.
* Constancia en la Voluntad del  Padre, cuando nos
  invade el sufrimiento, la dificultad, cuando a nuestro 
  alrededor, hay desprecio.
*           Tu Reino se construye en la oficina, en el hogar, en el barrio, en la escuela o la fábrica, en la comunidad parroquial, en el grupo, que se extiende cuando en la normalidad del día a día, la Palabra del rey, que es CRISTO, se encuentra con la vida.
*           Jesucristo, Maestro y amigo: Ayúdanos a construir tu Reino, aquí y ahora, imitando tú ejemplo y entrega para llegar a la plenitud de Él al final de los tiempos, donde gozaremos  y te proclamaremos como   
           “REY  DEL  UNIVERSO”. AMÉN.

                         Z U R I Ñ E

Aldi zailetarako

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 

Gure egun hauetan gertatzen ari diren kanbio sozio-kultural sakonak eta erlijio-krisia astindu gogorra ari dira ematen, mendebaldean, kristautasunaren sustraiei; horrek guztiak inoiz baino gehiago eragin beharko liguke argia eta indarra Jesusengan bilatzera, aldi hauek azti eta erantzukizunez bizi ahal izateko.

Errealismorako deia. Inoiz ez die Jesusek bere jarraitzaileei aditzera eman bide erraza, arrakastatsua eta aintzatsua izango dutenik. Ostera, jakinarazi die beren historia luzea zailtasunez eta borrokaz betea izango dutela. Beraz, Jesusen espirituaren kontra doa triunfalismoa aldarrikatzen ibiltzea edota handikeriari laineza emanez bizitzea. Benetan latza iruditzen zaigun bide hau da bere Jaunari leial izan nahi zaion Elizari egiaz dagokiona.

Xalotasunik ez. Krisialdian, duda-muda eta nahasmendu-aldian ez da harritzekoa mezuak eta agerpenak entzutea salbazio-bide berriak proposatuz. Horien aurrean, hona Jesusen erreguak. Lehenik eta behin: «ez zaitzatela inork engaina», hau da, ez jarri xaloki zeuen ustea ebanjelioa ez beste mezu batean, ez Elizaren barrukoan, ez kanpokoan. Beraz, «ez ibili halakoen ondoren». Ez uste izan Jesu Kristogandik apartarazten gaituztenengan, hura da gure fedearen oinarri eta jatorri bakarra.

Funtsezkoari atxiki. Kristau-belaunaldi bakoitzak izan ohi ditu bere arazoak, zailtasunak eta bilatu beharrak. Ez genuke galdu behar geure patxada, baizik geure erantzukizunari lotu beharko gintzaizkioke. Ez digu inork eskatuko geure indarrez gaindiko den ezer. Eskura dugu Jesusen beraren laguntza: «Neuk emango dizkizuet hitzak eta jakinduria». Ukazioa eta etsaigoa dituen kontrako ingurumenean berean, bete dezakegu ebanjelioa eta bizi gintezke kristau-zentzuz.

Testigantzaren ordua. Aldi zailak ez ditugu bihurtu behar lanturako, oroiminerako edo etsipenerako aldi. Ez dira etsitzeko, geldotzeko edo amore emateko aldi. Beste bat da Jesusen mezua: aldi zailetan «aukera izango duzue testigantza egiteko», Orduan, hain zuzen, behar dugu biziago egin geure artean Jesusen, haren mezuaren eta haren egitasmoaren testigu apal baina konbentzigarri izateko deia.

Pazientzia. Hona Jesusen erregua goiari gogor eusteko: «Zeuen iraupenez salbatuko duzue arima».Jatorrizko hitza bietara eman daiteke: «pazientzia» nahiz «iraupena». Kristauen artean gutxi mintzatu ohi gara pazientziaz, baina inoiz baino handiagoa dugu haren beharra. Kristau-bizieraren estilo hau, pazientziazkoa eta iraupenekoa, lantzeko momentua dugu gaurkoa, egoera eta erronka berriei erantzuten lagunduko diguna, bakea eta argitasuna galdu gabe.

 

 

DOMINGO XXXII del ordinario. Ciclo C. 14 de noviembre de 2010

Lecturas:
Ml 3, 19-20  
Sal 97, 5-7. 9  
2Ts 3, 7-12  
Lc 21, 5-19

PRIMERAS REFLEXIONES

            Tiempos difíciles. ¿Cuáles no lo han sido? Para todos, a lo largo de la historia, los suyos han sido tiempos difíciles. Quizá como signo de que lo difícil es la vida misma. Los nuestros no son en absoluto sencillos. El cambio cultural es evidente. También las costumbres, los usos, los ritos sociales cambian a una velocidad que resulta alarmante. Es más, puede que el cambio sea en realidad lo que llaman “paradigmático”, es decir, se modifican las referencias fundamentales, esas que damos por tan evidentes que ni las tenemos en  cuenta. Hablamos de crisis en nuestra Iglesia y en las religiones, sospechamos una confrontación con este mundo que surge. La crisis es tan profunda que puede que ni dependa de cómo se han llevado las cosas en la Iglesia, sino de unas referencias más estructurales y profundas que se han venido abajo. Es el mismo mundo de los valores fundamentales el que anda en crisis. Y entre ellos los religiosos. Hasta la palabra misma religión la matizamos de continuo, porque no todos ponemos el mismo contenido en las palabras. Dios, incluso: por ahí anda un libro “de qué Dios somos ateos”. ¿De cuál va a ser?, hubiéramos pensado antes. Tiempos difíciles en este campo de las religiones, que, entre nosotros, ya no cuentan ni con la credibilidad básica de algo a considerar como importante. Nada de persecuciones, pero sí menosprecio y descrédito. Va siendo difícil hasta decirse creyente y la fe nos convierte en bichos raros y anticuados. Se impone la sensación de que muchas cosas importantes, las más importantes para nosotros, escapan a nuestro control. Que los problemas ni tienen marcha atrás, ni se perfilan respuestas. La desazón alcanza lo más hondo de muchísimas personas. ¿Se trata de caracteres pesimistas y negativos o son sencillamente tiempos difíciles?

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DOMINGO XXXII DEL ORDINARIO. 14 de noviembre de 2010

Domingo XXXII DEL ORDINARIOMl 3, 19-20   Sal 97, 5-7. 9   2Ts 3, 7-12   Lc 21, 5-19PRIMERAS REFLEXIONESTiempos difíciles. ¿Cuáles no lo han sido? Para todos, a lo largo de la historia, los suyos han sido tiempos difíciles. Quizá como signo de que lo difícil es la vida misma. Los nuestros no son en absoluto sencillos. El cambio cultural es evidente. También las costumbres, los usos, los ritos sociales cambian a una velocidad que resulta alarmante. Es más, puede que el cambio sea en realidad lo que llaman “paradigmático”, es decir, se modifican las referencias fundamentales, esas que damos por tan evidentes que ni las tenemos en  cuenta. Hablamos de crisis en nuestra Iglesia y en las religiones, sospechamos una confrontación con este mundo que surge. La crisis es tan profunda que puede que ni dependa de cómo se han llevado las cosas en la Iglesia, sino de unas referencias más estructurales y profundas que se han venido abajo. Es el mismo mundo de los valores fundamentales el que anda en crisis. Y entre ellos los religiosos. Hasta la palabra misma religión la matizamos de continuo, porque no todos ponemos el mismo contenido en las palabras. Dios, incluso: por ahí anda un libro “de qué Dios somos ateos”. ¿De cuál va a ser?, hubiéramos pensado antes. Tiempos difíciles en este campo de las religiones, que, entre nosotros, ya no cuentan ni con la credibilidad básica de algo a considerar como importante. Nada de persecuciones, pero sí menosprecio y descrédito. Va siendo difícil hasta decirse creyente y la fe nos convierte en bichos raros y anticuados. Se impone la sensación de que muchas cosas importantes, las más importantes para nosotros, escapan a nuestro control. Que los problemas ni tienen marcha atrás, ni se perfilan respuestas. La desazón alcanza lo más hondo de muchísimas personas. ¿Se trata de caracteres pesimistas y negativos o son sencillamente tiempos difíciles?
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* ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 21, 5 – 19)

* DOMINGO  XXXIII, T.O. – C – (Noviembre 14 – 2010)

*           Estamos  terminando el  ciclo litúrgico en el que nos hemos ido llenando de la Palabra de Dios.
*           Las lecturas de este domingo, nos hablan de tiempos difíciles, complicados y así los estamos viviendo, pero no nos tenemos que dejar  hundir en el desánimo, aunque en nuestra sociedad e incluso en la Iglesia, hay situaciones injustas que se apartan  del plan,  salvífico de Dios.

*           El Mensaje de Jesús de Nazaret, es de Esperanza y resistencia, de denuncia  y es el que está dando fuerza a grupos, comunidades, que están trabajando como verdader@s profetas.
            Esta es nuestra misión, aunque esto nos traiga contrariedades e incomprensiones.
*           Como discípul@s, seguidor@s de Jesús, nos toca proclamar este mensaje de Esperanza.
*  El mismo Jesús nos dice:
   ASÍ, TENDRÉIS  OCASIÓN  DE DAR TESTIMONIO”
  
YO  OS  DARÉ PALABRAS  Y SABIDURÍA”

*              O R A C I Ó N

*           Jesús de Nazaret, amigo y Maestro:
            Fuiste tajante y cluro al afirmar: “
ESTO QUE CONTEMPLÁIS, LLEGARÁ UN DÍA EN QUE NO QUEDARÁ PIEDRA SOBRE PIEDRA: TODO SERÁ DESTRUIDO”.
*           TU MENSAJE ES UN AVISO IMPORTANTE:
* Nos avisas en no poner el corazón en las cosas, porque todo pasa…
* No buscar sólo el presente, porque también el futuro cuenta…
* No os dejéis deslumbrar por las ideologías, porque sólo el Evangelio es VIDA Y VERDAD…
* Jesús Maestro y Amigo, Nos recuerdas lo difícil  que  es actuar en coherencia  para seguirte, pero así, “tenemos ocasión de dar testimonio”.
* Y esto nos supone utilizar las cosas como medios y no como fines;
* Comprometernos, aquí  y ahora.
* Proclamar  la Buena Noticia con obras y palabras.

* Jesús, Maestro y amigo:
  Ayúdanos, a vivirlo así, para perseverar en tu Camino:
* Relativizando todo lo material.
* Esperanzados en tu Salvación.
* Comunicando tu Mensaje a l@s demás 
  Mensaje de Vida, Justicia, Solidaridad, Verdad…
*  A M É N.
*                                  Z U R I Ñ E 

DOMINGO XXXII del Ordinario. 7 de noviembre de 2010

Lecturas:
M 7, 1-2. 9-14  
Sal 16, 1.5-6.8 y 15  
2Tes 2, 16-3,5  
Lc 20, 27-38

PRIMERAS REFLEXIONES

Han cambiado la hora y oscurece muy pronto. Hemos celebrado la fiesta de los difuntos (quizá hasta el halloween) y quedan tres domingos para concluir el año litúrgico ciclo C. Todo puede conducirnos a reflexiones sobre el final. Todo final, cualquier final, nuestro propio final. Comentamos mucho la presencia o ausencia de la muerte en nuestra sociedad. Antes, a todas horas, surgían las reflexiones sobre la caducidad de la vida, vivíamos un tanto asustados por su inminencia y su carácter imprevisible. Hoy, no es así. Y sin embargo, pocas veces habrá gozado la muerte de tan continua presencia pública. Los actuales medios de comunicación le sirven de altavoces. Su notoriedad es permanente, en todas las variantes posibles. Pero sigue siendo verdad que la marginamos como si no existiera, o como si sólo existiera para los demás. Quizá su misma presencia apabullante nos lleve a intentar obviarla al máximo. La alejamos de casa, del recuerdo, de las obligaciones sociales; la marginamos en sus sitios adecuados, clínicas y hospitales, tanatorios, cementerios, paisajes abiertos en general. Con todo, también es evidente nuestra falta de preparación para la misma. Y nuestra intención de alejarnos de ella, cuando sucede, lo más y más rápido que podamos. Aprendemos muchas habilidades para la vida, casi ninguna para la vejez, la pasividad y la muerte. Por eso, siempre nos pilla sin preparación, o sin la adecuada. ¿Será imposible esa preparación hábil? Ahí está, siempre inexorable. Dicen que despegamos del ser animal por la conciencia y apropiación de la propia muerte. Y continúa en su tarea de humanizarnos y deshumanizarnos. Una manera de tenerla presente y prepararnos a ella, real y muy actual, consiste en ridiculizarla, hacer de ella chanza y juego, como algo manejable y casi divertido. Otra, acostumbrarnos a su presencia, darle muchas vueltas con la muy sana intención de desdramatizarla, asimilarla en el conjunto de la vida. Preverla y anticiparla, mostrando los pasos necesarios para hacerle frente, cuando llegue, con madurez humana (y cristiana). Entre obsesionarnos con ella y amargarnos la vida, y olvidarla y orillarla como inexistente para mí, queda todo el arte -un auténtico arte- de bien vivir y morir. La sabiduría, en su sentido más bíblico, de una buena muerte.

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* ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 20, 27 – 37)

*              DOMINGO  XXXII. T.O. – C – (Noviembre  7)

*  NO ES DIOS DE MUERTOS, SINO DE VIVOS”

*           Estas palabras dichas por Jesús como nos lo recuerda el Evangelio de hoy, nos llena de Esperanza.
            El Dios de Jesús es el Dios de la vida.  La muerte no es el fin de todo. Es el inicio de una nueva etapa, de la etapa definitiva.
           Estamos convencid@s de que la plenitud  del amor, de la vida, de la libertad, de la felicidad… sólo será posible después de la muerte, pero al mismo tiempo, fieles al mensaje de Jesús, estamos persuadid@s de que es aquí y ahora donde debemos empezar a construirlo.
          La realidad del “REINO DE DIOS”  o “REINO DE LOS CIELOS”, ha comenzado ya con Jesús. Y nosotr@s , sus seguidor@s  tenemos la responsabilidad de hacerlo presente. El “
venga a nosotr@s tu Reino”, del “Padre nuestro”, es plegaria, pero también compromiso, para la comunidad eclesial, para tod@s l@s cristian@s.

*                      O R A C I Ó N

*           Señor Jesús:
           
Nos propones hoy un Mensaje muy actual:
No es Dios de muertos, sino de vivos, porque para Él tod@s están viv@s”.

*           Cuando Tú nos hablas de “vida y resurrección”
Sales a nuestro  encuentro en lo cotidiano.
 Propones un Mensaje que lleva a la libertad.
Te entregas a l@s demás desinteresadamente.
Anuncias vida ahora y para siempre…

*          Señor, nos alienta tu ejemplo y también el de los “siete hermanos Macabeos” de la primera lectura de hoy.

*           Ayúdanos, Jesús, a abrirnos a esta mirada futura de participar  plenamente de la resurrección, pero sabiendo que el camino es la vida presente, vivida en coherencia y fidelidad, ya que la entrega y generosidad, nos permite superar el legalismo y materialismo que nos impiden la apertura a la vida abundante que nos ofreces. 
*        Que dejemos resonar en nosotr@s tus palabras:
         YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA”  “SOY  EL  CAMINO QUE LLEVA A LA VIDA ETERNA.   AMÉN.
                                           Z U R I Ñ E

 

* ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 19, 1 – 10)

* DOMINGO  XXXI , T.O. – C  (Octubre  31 – 2010)

            Hoy el protagonista de la narración del Evangelio
es un pecador, una de aquellas personas no recomendables socialmente  a las que se acerca Jesús.
            El Reino de dios no es privilegio de un@s poc@s está abierto a tod@s
            Merece la pena que nos fijemos en los detalles del pasaje  de este Evangelio.
            El protagonista es un hombre rico, jefe de publicanos. Buscaba a Jesús. Pese a su categoría no duda en subirse a un árbol para ver a Jesús (era bajo de estatura…).
           Jesús sale al encuentro de quien le busca:
… Baja enseguida, porque hoy tengo que hospedarme en tu casa”.
            Zaqueo se vuelve loco de contento por recibir a Jesús y el  ENCUENTRO CON ÉL, cambia su vida.
            La actitud de Zaqueo, a partir de su encuentro con Jesús,  es un ejemplo de lo que puede cambiar una persona que busca a Jesús y por lo tanto Jesús le busca a él.
 

*                                      O R A C I Ó N

            Señor, hospedándote en casa de Zaqueo  echaste por tierra toda tu buena reputación.
            Nos enseñas  que salvar a las personas, y ayudarlas a salir del pozo en que están metidas es más importante que todas las murmuraciones.
            Tarde o temprano Tú harás florecer la verdad.

*           Gracias, Señor: Tenemos que rendirnos  ante ti, que te acercas al equivocad@ al que pisa tu ley, sabia de verdad, al que vive extraviado, sin rumbo. Al que está lejos y perdido, pero te busca con ansiedad.

*           Gracias, Señor: nos rendimos ante un Dios que acude ante la situación perdida, que salta a la tierra, se encarna, para recoger los “cascos rotos de mi vasija” y con el barro amoroso del perdón entre sus dedos la recompone, llenándola de vida.
            Jesús, levanta tus ojos, míranos y dinos como a Zaqueo: 
           
Baja enseguida, tengo que hospedarme en tu casa”.
*           …Y que bajemos enseguida”…
*              Así poder escuchar:
           
“Hoy ha sido la salvación de esta casa”. *AMÉN

*                                  Z U R I Ñ E

Jarrera zuzena

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Jainkoaren aurrean zuzenak zirela uste zuten eta gainerakoak mespretxatzen zituzten batzuei zuzendu zien Jesusek fariseuaren eta zerga-biltzailearen parabola hau, Lukasen arabera. Tenplura otoitz egitera igo diren bi protagonistek bi jarrera erlijioso ordezkatzen dituzte, jarrera kontrajarriak eta bateraezinak. Baina zein da jarrera zuzena eta zinezkoa Jainkoaren aurrean? Hori da sakoneko galdera.

Legearen betetzaile zorrotza da fariseua, eta bere erlijioa fidelki betetzen du. Bere burua seguru sentitzen du tenpluan. Zutik egiten du otoitz eta burua tente. Otoitzik ederrena du egiten: gorespen-kanta eta esker otoitza Jainkoari. Baina ez dizkio eskerrak ematen Jainkoa handia, onbera edo errukiorra delako, baizik bera, fariseua, ona eta handia omen delako.

Berehala ikusten da zerbait faltsurik otoitz horretan. Otoitz egin baino gehiago, bere burua du kontenplatzen gizon honek. Bere historia du kontatzen, merezimenduz betea. Jainkoaren aurrean legearen arabera dagoela sentitu nahi du eta gainerakoak baino gailenago dela agertu.

Gizon honek ez daki otoitz egitea zer den. Ez du aitortzen Jainkoaren misteriozko gorentasuna, ezta bere xumetasuna ere. Jainkoaren bila ibiltzea, nork bere egintza onak zerrendatzeko eta gainerakoak mespretxatzeko, zoroarena egitea da. Gizon honen itxurazko jainkotasunaren pean otoitz «ateo» bat ageri da. Gizon honek ez du Jainkoaren premiarik. Ez dio ezer eskatzen. Aski du bere burua.

Oso bestelakoa da zerga-biltzailearen otoitza. Badaki gaizki ikusia dela bera tenpluan egotea. Honen lanbidea, zergak biltzekoa, gorrotagarria da eta mespretxatua. Baina ez da ari aitzakia bila. Aitortzen du bekatari dela. Hau bular joka ikusteak eta xuxurlatzen dituen hitz apurrek nabari dute: «Ene Jainkoa, erruki zakizkio bekatari honi!»

Gizon honek badaki ez duela zertan harrotu. Ez du ezer Jainkoari eskaintzeko; bai, ordea, hartzeko asko harengandik: barkazioa eta errukia. Jatortasuna ageri da honen otoitzean. Bekataria da gizon hau, baina egiaren bidean dabil.

Fariseuak ezin egin izan du topo Jainkoarekin. Zerga.biltzaile honek, ostera, berehala aurkitu du jarrera jatorra Jainkoaren aurrean: deusik ez duenaren eta guztiaren premia duenaren jarrera. Ez da luzatzen ere bere erruak xeheki aitortzen. Bekatari aitortzen du bere burua. Uste horretatik dario otoitza: «Erruki zakizkio bekatari honi».

Biak igo dira tenplura otoitz egitera; alabaina, Jainkoaz nork bere irudia du bihotzean eta harekin erlazionatzeko nork bere era. Fariseuak erlijio legalistan trabaturik jarraitzen du: honentzat gauzarik garrantzizkoena Jainkoaren aurrean legearen arabera egotea da eta beste guztiak baino betetzaileago izatea. Zerga.biltzaileak, ostera, Jesusek hots egiten duen Maitasunaren Jainkoari ireki dio bere bihotza: barkatua dela jakitetik bizi da, ezertaz harrotu gabe eta inor gaitzetsi gabe.

 

 

DOMINGO XXX DEL ORDINARIO. Ciclo C. 24 de octubre de 2010

Lecturas:
Si 35, 15-22  
Sal 33, 2-3. 17-19. 23  
2Tim 4, 6-8. 16-18  
Lc 18, 9-14
 

PRIMERAS REFLEXIONES

                Hoy, jornada mundial de las misiones (DOMUND). Con el título de las una de las misas para diversas circunstancias, “de la evangelización de los pueblos”. Para la celebración, pueden usarse los textos de esta misa con las lecturas del domingo correspondiente XXX del ciclo C.

                Las misiones como se entendían cuando se estableció esta jornada, incluso como se entienden ahora de forma mayoritaria tienen que ver con el anuncio del evangelio a quienes todavía no lo han escuchado. Era clara su vinculación con la presencia de pueblos poderosos en otros enclaves para  favorecer o defender sus intereses. Lo hacían acompañados de su religión que acostumbraba ser cristiana. Esa estructura básica hoy no existe, y puede decirse que no quedan pueblos o regiones que no conozcan a Cristo de alguna forma. De ahí que insistamos hoy mucho en beneficencia y cooperación humana y social con esos pueblos, a la vez que en el anuncio del evangelio. Acompaña a todo lo escrito que ahora tenemos más claro que la salvación de Dios no se atiene a las fronteras de la Iglesia (de cuál, además -recordemos que el ecumenismo nació del escándalo de las misiones-), y que sabemos que otras religiones ofrecen también elementos de revelación y vinculación respecto a Dios (Vat II “sobre relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas”).

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