08-Noviembre-2008
Gabriel Sánchez
ATRIO
Aún se oyen los ecos de los festejos del triunfo, del que será el primer presidente negro de los Estados Unidos de Norteamérica, aún resuena la euforia, de lo que sin lugar a dudas fue un triunfo de los Norteamericanos de a pie, con un altísimo contenido simbólico.-Sin embargo pronto llegará el momento de las decisiones y, sea porque no pueda o no quiera, el presidente Obama se dará cuenta del cortísimo margen de maniobra que tiene en un aparato como el de Estados Unidos, que es un aparato imperial… que se diferencia del Romano, en lo tecnológico y en la eficiencia, pero no en la barbarie y el ansia de dominio, Y digo en la eficiencia, porque es fácil ver, que el Imperio Romano fue, mientras se mantuvo intacto, un aparato mucho más eficiente que el Norteamericano… Ese estrecho margen le permitirá tal vez mejorar en algo la vida de la “clase media y trabajadora” de Estados Unidos, pero para esto deberá en esta situación lograr mantener el flujo de acumulación -que es el elemento central del capitalismo- y, a la vez, cargar sobre otras espaldas lo que debería mejorar la clase media y trabajadora norteamericana.-