El Comité Cristiano de Solidaridad con América Latina
BREVE HISTORIA DEL COMITÉ

El Comité Cristiano de Solidaridad con Latinoamérica de Nafarroa nació como tal en 1981 un año después de la muerte de Monseñor Romero, debido al impulso de algunos sacerdotes navarros que trabajaban en esos momentos en El Salvador, que junto a algunos salvadoreños, vinieron a explicarnos su situación y la necesidad de un trabajo de solidaridad con ese país.

Se formó un grupo de apoyo compuestos por personas de varias parroquias. Durante los 2 primeros años fue necesario cohesionarnos como grupo, aclarar ideas, conocer la realidad centroamericana…..

Nuestro trabajo consistió fundamentalmente en elaborar información sobre la realidad de El Salvador y de su Iglesia, y repartirla entre las personas más sensibles e interesadas en el tema.

Posteriormente se amplió el trabajo a Nicaragua y Guatemala, por considerar que eran países que luchaban por su liberación y donde el aporte de la Teología de la Liberación en estos procesos era fundamental y nos iluminaba en el trabajo dándonos esperanza de que la construcción del Reino era posible.

En aquellos momentos nos considerábamos como grupo, y en alguna medida éramos reconocidos como el "Ministerio de la Solidaridad" dentro de la realidad de Iglesia Popular aquí en Navarra.

PRINCIPIOS Y OBJETIVOS

En este contexto y durante al menos 10 años, nos han guiado los siguientes principios:
– Ser parte integrante de la marcha de la Iglesia Popular aquí en Navarra.
– Como hombres y mujeres cristianos de nuestro pueblo, e inspirados en los valores de Solidaridad y Fraternidad, partimos de nuestra propia realidad para acercarnos a la Iglesia Latinoamericana y al pueblo empobrecido de ese continente.
– Análisis de la realidad histórica y coyuntural, en lo religioso, lo social y lo político, de esos países, y tomar como Comité Cristiano de Solidaridad con América Latina, las medidas necesarias para difundirla y explicarla en nuestras parroquias y comunidades, haciéndola también un poco "nuestra" y consecuentemente con ella impulsar el compromiso y el apoyo solidario.

Estos principios, anualmente, se concretaban en objetivos y tareas a realizar, señalamos a continuación los que actualmente están hoy vigentes:
– Editar una revista mensual "Milpa", con información sobre la Iglesia Popular y la realidad de los pueblos de Latinoamérica.
– En la actualidad la revista es bimestral y entre medio, documentos de análisis sobre temas actuales de interés en el campo de la solidaridad e Iglesia Popular.
– Potenciar, mantener la coordinación y las relaciones con Parroquias y grupos cristianos de Pamplona y Navarra, con otros Comités Cristianos del Estado Español, grupos que trabajan la solidaridad internacional, y la coordinación con el SICSAL.
– Programar y realizar actos, celebraciones y campañas, Celebración de la Eucaristía con motivo del Aniversario del asesinato de Mons. Romero; Jornada de Ayuno y Oración por los "Santos Inocentes" que siguen hoy sufriendo; otros momentos puntuales: Masacre de Acteal, Asesinato de Mons. Gerardi, Jesuitas…
– Responder ante realidades concretas de los pueblos de Latinoamérica: Hermanamientos, proyectos, acciones urgentes, preparación de giras…
– Vender artesanía latinoamericana no con el fin de obtener beneficios, sino para que esta expresión de la cultura llegue al mayor número de gente.
– Colaborar en pequeños proyectos promotores de conciencia que favorezcan la organización popular y contemplen mecanismos de autofinanciamiento.

Aproximadamente hace 6 años, debido a la evolución de los acontecimientos fundamentalmente respecto a la nueva realidad política y social de los países en los que estábamos centrados, así como el nuevo "orden" mundial, y el auge del neoliberalismo y la globalización, se abrió una etapa en la que realizamos una revisión de nuestra trayectoria, objetivos y espiritualidad, abriéndonos a lo que hoy se denomina la mundialización de la solidaridad y planteándonos una redefinición de los principios.

Este proceso continuó durante los siguientes años. El curso 95-96 fue determinante para el comité puesto que fue el encargado de organizar las jornadas de formación de la Coordinadora Estatal. Después de este gran esfuerzo se decidió que era el momento de hacer una parada y tomar el curso 96-97 como culminación del proceso de replanteamiento de nuestros principios, para de esta forma dejar ya asentados los ejes de trabajo sobre los que nos íbamos a mover en los próximos años.

Los ejes globales que aparecieron fueron:
– Trabajar por una solidaridad real que genere un cambio de estructuras, que luche contra las situaciones que provocan la pobreza. Entendiendo la solidaridad como un proceso de ida y vuelta, una relación entre hermanos que hace cuestionarnos nuestras vidas, nuestras estructuras sociales injustas, nuestro estar en la Iglesia, en definitiva un continuo llamado a la conversión a la fe en Jesús en la que decidimos creer.
– Estar dispuestos a mirar, escuchar, compartir y acompañar a los empobrecidos en la construcción del Reino de Dios en esta tierra y para todos.

Los ejes de trabajo concreto que salieron fueron:
– Sensibilización de los que nos rodean.
– Espiritualidad cristiana en la línea de la Teología de la Liberación.
– Denuncia profética
– Monseñor Romero como modelo de conversión
– La Fe en Jesucristo como Buena Noticia.

Entre los objetivos más operativos además de los anteriormente expuestos, que nos hemos planteado para esta nueva etapa son:
– Elaborar catálogos y materiales educativos para sensibilizar y trabajar la solidaridad en las parroquias, catequesis, clases de religión…
– Realizar una oración mensual abierta a todas las personas que quieran participar en tono solidario.
– Potenciar la formación de grupos de solidaridad o contactos en las parroquias.
– Participar en la Coordinadora de Grupos Misioneros y de Solidaridad con el Tercer Mundo/Consejo Diocesano de Pastoral
– Fomentar los hermanamientos entre parroquias
– Contactar directamente con misioneros.
– Ir definiendo la idea de Escuela de Solidaridad para trabajar con catequistas y formadores.

QUÉ SOMOS

Nuestro propio nombre nos define:
– COMITE: Grupo supraparroquial de individuos con la base en las parroquias.
– CRISTIANO: Nos motiva la fe en Jesús de los pobres y actuamos dentro de la Iglesia.
– SOLIDARIDAD: Nos relacionamos con otros y compartimos lo que vivimos.
– LATINOAMERICA: El ámbito es el continente hermano y ellos nuestros interlocutores.
– NAFARROA: Vivimos en nuestra tierra, con nuestra gente y nuestras culturas.
– OSCAR ROMERO: La figura de Monseñor Romero como modelo de conversión. Nos coordinamos con el SICSAL y con los comités