Religios@s en barrios de Bilbao denuncian la matanza de Israel

Israel está realizando impunemente una matanza contra el pueblo palestino. Primero le expulsó de su tierra, luego le robó sus propiedades y ahora ha convertido Gaza en un campo de concentración y asesina a su población. Fuera de todo derecho está cometiendo un crimen continuado.

Estados Unidos es culpable directo de los asesinatos dando ayuda financiera, armas y apoyo político y militar a un Estado criminal. Otras potencias occidentales colaboran con esa injusticia descomunal manteniendo con Israel relaciones diplomáticas, comerciando, apoyando políticamente y simplemente callando cuando debieran exigir justicia.

Llama la atención que esas mismas naciones claman al cielo cuando un yihadista mata a uno solo de sus ciudadanos pero cierran la boca ante miles de muertos, heridos, refugiados, encarcelados y torturados, así como ante las ventas de armas a asesinos y el robo de los más elementales derechos humanos a poblaciones enteras.

Ante estos hechos, manifestamos:

— Un cristiano no puede permanecer callado ante tales injusticias.

— La potencias occidentales son colaboradoras y culpables de estos crímenes. No nos representan. Europa tiene muy poco de cristiana. No duda en permitir y apoyar el terror para conseguir los intereses     de sus élites.

— Llamamos a los creyentes de todas las religiones:

> a manifestarse públicamente contra esta situación.

> a exigir a sus Gobiernos que tomen medidas contra Israel.

> a exigir también a los dirigentes de sus Iglesias o Comunidades que no se callen y que condenen públicamente estos crímenes exijiendo justicia.

> y les solicitamos que apoyen en la calle las manifestaciones que se realizan en apoyo del pueblo palestino nuestro hermano.

 

Religios@s en Barrios de Bilbao, 16 de mayo de 2018

 

El Papa se lo juega todo (o casi) en el caso chileno

El cuerpo diplomático vaticano es el corazón del poder de la Curia. Su reforma es una de las asignaturas pendientes de Francisco. ¿Asistiremos al principio del fin de los clanes mafiosos en el Vaticano?

A mitad de su pontificado (aunque eso sólo lo saben Dios y el propio Papa), Francisco se topó de bruces con el ‘caso chileno’, aderezado con una serie de ingredientes, que lo convierten en paradigmático no sólo para Chile, sino también para el propio Pontífice y para toda la Iglesia.

Consciente de ello, primero ha pedido perdón personalmente (no como Wojtyla o Ratzinger que pidieron perdón por los pecados de la institución) y, después, en un gesto histórico e inédito, ha convocado, del 15 al 17 de este mes, en Roma a todo el episcopado chileno.

Para que los obispos, con el Papa al frente, hagan examen de conciencia, se arrepientan, pidan perdón y cumplan la penitencia. Y también, para encontrar colegial y democráticamente medidas «a corto, medio y largo plazo», como él mismo dice, que corrijan el rumbo de la Iglesia chilena y sirvan de pauta y patrón para las demás Iglesias del mundo. ¿Qué es lo que se juega el Papa en le caso chileno y por qué?

1/ Se juega su prestigio. Un prestigio global, mundial de máxima autoridad moral, de líder auténtico, de defensor de los pobres y de las causas justas, que se ganó a pulso durante estos cinco años. Un aura que se puede ver empañada, porque el propio Francisco defendió agria y abiertamente y en repetidas ocasiones al obispo Barros, a los que las víctimas del abusador Karadima (una especie de Marcial Maciel chileno), acusan de encubridor. De hecho, el mismo Papa reconoció que se equivocó y pidió perdón. Pero con ser mucho ese gesto inusual en un Papa, no basta. A Francisco la opinión pública y publicada le exigen más. Para recuperar su prestigio intacto ya no son suficientes las palabras. La gente espera de él actos justos, equitativos, pero también sanadores y contundentes.

2/ Se juega su credibilidad.     Leer más…

José Manuel Vidal en Religión Digital, 14 de mayo de 2018

 

Sarah Mullally se convierte en la primera mujer obispo de Londres

Será la tercera autoridad de la Iglesia de Inglaterra. Las mujeres suponen un tercio del clero anglicano en Reino Unido.

Sarah Mullally se convirtió este sábado en la primera mujer obispo de Londres, pasando a ser la tercera persona más importante de la Iglesia anglicana de Inglaterra. En la catedral de San Pablo, con ocasión del día internacional de las enfermeras, Sarah Mullally, exenfermera, se convirtió en la 133ª obispa de Londres.

Conforme dicta la tradición, tocó tres veces a la puerta del Gran Oeste de la catedral con su bastón pastoral.

En el orden jerárquico, es la tercera persona más importante de la iglesia, por detrás de los arzobispos de Canterbury y de York.

En su sermón, habló de los desafíos que enfrenta Londres, como los ataques con cuchillo, e hizo alusión a los abusos sexuales históricos dentro de la Iglesia.

«Debemos hablar en nombre del conjunto de Londres, trabajar para combatir la violencia y el crimen que han llevado a las madres a limpiar la sangre de sus hijos de nuestras aceras», declaró.

La ordenación de mujeres obispo fue aprobada por la iglesia anglicana de Inglaterra en 2014 en el marco de una reforma histórica adoptada tras áridas negociaciones entre los que se oponían a esta y los que la apoyaban.

La primera mujer obispo fue ordenada en enero de 2015 durante una histórica ceremonia en la catedral de York.

Las mujeres pueden ser ordenadas sacerdote en Inglaterra desde 1992 y en la actualidad representan un tercio del clero.

La iglesia de Inglaterra fue fundada por Enrique VIII en 1534. Considera que en la actualidad el 40% de las personas que viven en Inglaterra pertenecen a ella.

Redacción de Religión Digital, 13 de mayo de 2018

El Estado laico puede ayudar a la Iglesia a ser más fiel al Evangelio

Carta abierta al cardenal Cañizares. Por la libertad de la Iglesia y la laicidad del Estado.

Lo confieso. Yo soy uno de esos católicos que hacen campaña para que no se marque la casilla de la Declaración IRPF a favor de la Iglesia, la «crucecita X tantos». Señor Cañizares, el Papa Francisco dice que «El Estado debe ser laico».

La laicidad significa que el Estado ha de respetar y garantizar la igualdad de toda la ciudadanía, sin privilegios a ninguna confesión religiosa. Ni siquiera a la Iglesia Católica, aunque la Constitución le reconozca un «trato privilegiado».

La Iglesia Católica se propuso tender a la autofinanciación ya desde la transición. Y la realidad es que ha seguido el camino contrario, consiguiendo cada vez más financiación del Estado (ahora el 0,7% de los impuestos), además de otras muchas exenciones y privilegios. Así que resulta poco creíble su propósito de que «es preciso que caminemos hacia una cada vez mayor autofinanciación», «Ojalá fuese posible una total autofinanciación porque supondría una Iglesia más libre…»

Así que ¡ánimo! Siéntase más libre del Estado, siendo «pobre» y «en salida». El Estado laico le puede ayudar a ser más fiel al Evangelio. Que la Iglesia no se sienta perseguida por el laicismo.

Es verdad que va «hacia tiempos no fáciles». Ya no es tiempo de «Cristiandad» ni de «nacionalcatolicismo». La Iglesia ha de encontrar su sitio en una sociedad secularizada, y ser una presencia significativa del Evangelio.

No por lo mucho que hace, como si hubiera que reconocerlo y pagarlo. El «mantenimiento» de la Iglesia es asunto suyo, no de la ciudadanía ni del Estado. No puede depender de la casilla «X tantos».

Yo no la he marcado y no siento «un pecado contra la Iglesia» ni dejo de sentirme Iglesia por eso. Es más, invito a que no se marque. Por la libertad de la Iglesia y la laicidad del Estado. Quien quiera ayudar tiene otros cauces.

Fraternalmente

Demetrio Orte en Religión Digital, 6 de mayo de 2018

Monseñor Roque Paloschi apoya en una carta la creación del Consejo LGBT

Su actitud muestra la valentía de alguien que defiende el diálogo y la fraternidad en un espacio real. Frente a la cultura del odio, somos llamados a promover la cultura de la paz y de la justicia.

El Arzobispo de Porto Velho, Brasil,Monseñor Roque Paloschi, ha sorprendido a la opinión pública con una carta de apoyo a la creación e implantación del Consejo LGBT (Lesbianas, Gays, bisexuales, Travestis, Transexuales y Transgéneros) en el estado de Rondonia, de cuya capital es el actual prelado.

La actitud de Monseñor Paloschi, quetambién es el Presidente del Consejo Indigenista Misionero y forma parte del Consejo Presinodal del Sínodo de la Panamazonia, demuestra la valentía de alguien que, por encima de posible críticas y descalificaciones, inclusive dentro de la propia Iglesia católica, siente la necesidad de crear un «espacio democrático de apoyo y diálogo sobre políticas públicas que favorezca y construya en la sociedad un camino de tolerancia y fraternidad».

A pesar de ser una postura poco común, la carta del Arzobispo de Porto Velho, se sitúa en la línea del Papa Francisco, quien en 2013, en una rueda de prensa a los periodistas que le acompañaban a su vuelta de la Jornada Mundial de la Juventud en Rio de Janeiro, decía «si una persona es gay, busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo, por caridad, para juzgarla?». Estas palabras fueron reafirmadas en la Laudato Si, donde dice que la persona homosexual «debe ser respetada en su dignidad y acogida con respeto», todo ello, para evitar «cualquier marca de injusta discriminación y, particularmente, toda forma de agresión y violencia».

La postura de la Archidiócesis ha producido una reacción positiva entre los participantes de una manifestación celebrada este último viernes, 4 de mayo, donde los presentes insistían en la importancia de la creación del consejo ante «un momento en que el país vive una fase de reducción de derechos y de restricciones de conquistas democráticas», como recoge la carta. En ese sentido, el texto resalta que la postura de la Iglesia debe ser «reencender la esperanza y comprometernos cada vez más en la defensa de la vida y de los derechos de las minorías».

En una sociedad donde el rechazo y condena del diferente se impone como actitud dominante,     Leer más…

Luis Miguel Modino en Religión Digital, 6 de mayo de 2018

 

ETA, la compasión le duró un suspiro

El comunicado de su disolución es deprimente en su argumentación y silencios. Nada hacia las víctimas, nada hacia la mayoría sufriente del pueblo vasco.

Al fin ETA -dice el comunicado de este 3 de mayo de 2018- da por concluido su ciclo histórico y la función de su Organización y, por ello, desmantela todas sus estructuras y pone fin a su actividad política.

Desde luego el comunicado de este día se aleja claramente del que conocimos el pasado 8 de abril. Tenía aquel un claro fondo ético, a pesar de todas sus insuficiencias. Hablaba de dolor y de sentimientos de compasión. Cuando diferenciaba entre víctimas inocentes y culpables, era muy injusto. Cuando dejaba entrever el fundamento interesado y político en sus motivaciones de conciencia para cambiar de estrategia, provocaba desazón. Pero tomado en su conjunto, se refería a sentimientos de afecto, perdón y verdad nada despreciables en los que los escribían. ETA daba signos de humanidad muy esperanzadores.

El nuevo comunicado, el de hoy, 3 de mayo, no deja ni rastro de la ética de la compasión y la justicia con las víctimas. Es, sin más, la justificación histórica de la existencia de ETA y el respaldo incondicional a su estrategia. ETA abandona porque ha llegado a su límite en los medios violentos y juzga más favorable perseguir los mismos objetivos por medios políticos. Legitimación histórica de ETA que nace de «una Euskal Herria ahogada por las garras del franquismo y asimilada por el estado jacobino». La necesidad histórica se impone. ETA está legitimada por la historia. Y se trata -prosigue en sus argumentos- de una lucha armada (terrorismo) que ha tenido éxito pues «ahora, 60 años después, hay un pueblo vivo que quiere ser dueño de su futuro». Ningún fracaso, por tanto.

El comunicado de ETA proclama quién es su heredero: el nuevo sujeto es el pueblo vasco y ya está aquí. No hay atisbo moral ni mala conciencia en la decisión de ayer y de hoy. La tutela ha terminado. Ha sido un ciclo en un camino y ETA se disuelve en el pueblo del que nació en otro momento del mismo proceso. Todo es uno y lo mismo en el origen, desarrollo y sazón del ciclo y el proceso. La historia hegeliana del Espíritu sigue hasta su manifestación suprema en el Estado Vasco independiente, propongo pensar al lector. Hay mucho de perversa conciencia mesiánica en todo esto, ¿no es verdad?     Leer más…

José Ignacio Calleja en Religión Digital, 4 de mayo de 2018.

Sin Karl Marx no habría doctrina social de la Iglesia

El cardenal Reinhard Marx alaba al autor de “El capital”, “uno de los primeros sociólogos serios”. os derechos humanos están incompletos sin una participación en lo material

«Fascinantes», con una «gran energía» y con un «gran lenguaje». Así ha calificado los escritos de Karl Marx el cardenal Reinhard Marx, con ocasión del 200 aniversario del nacimiento del padre del comunismo. «Uno solo tiene que leer a Karl Marx sin prejuicios, y su poder sorprenderá», ha asegurado el arzobispo de Múnich y Frisinga y también presidente de los obispos germanos.

El cardenal Marx -uno de los colaboradores más estrechos del Papa Francisco- comentó a RPOnline a finales del mes pasado que «hay una inspiración, un ímpetu revolucionario» en los trabajos del filósofo con quien comparte apellido. El purpurado volvió a repetir los mismos sentimientos en una entrevista con el Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung, en la que reveló que el Manifiesto comunista en particular le «impresionó bastante», sobre todo en la manera en la que los escritos del economista -«uno de los primeros sociólogos serios»- «pueden ser muy útiles» a la hora de entender los conflictos actuales que hunden sus raíces en la injusticia económica. «Los derechos humanos están incompletos sin una participación en lo material», declaró el cardenal Marx, quien ha ejercido en el pasado como profesor de ética social.

Si bien el purpurado alemán matizó que «hay [en los escritos de Marx] aquí y allá una idea totalitaria», también aseguró no se puede poner al filósofo en una «conexión directa» con el marxismo-leninismo en el que desembocaron sus ideas, ni con el sistema de los gulags en la Unión Soviética. Más bien, la utilidad del pensador es que supo ver que «la prosperidad y el beneficio no son todo lo que debe orientar a una sociedad», sobre todo en vista de las «enormes desigualdades sociales y daños ecológicos que son resultado de las dinámicas capitalistas». Una advertencia que tampoco ha pasado desapercibida en la Iglesia como en la sociedad más ampliamente, ya que -según el cardenal- «sin [Marx] no habría ninguna doctrina social católica».

«El mercado no es tan inocente como aparece en los libros de texto de los economistas. Detrás de él hay intereses poderosos», avisó por último el cardenal Marx, precisando a la vez que la amortización de estos «intereses poderosos» no se debe al propio capitalismo, sino a «una lucha contra estos excesos».

No es la primera vez que el arzobispo de Múnich y Frisinga alaba al autor de El capital, ya que en un texto de 2007 defendió que el filósofo y economista no fue «un mero ideólogo» que propagara sin más una «revolución anárquica». Más bien, Marx llamó a una «participación social integral», un deseo de plena vigencia en el siglo XXI «y también por parte de las Iglesias».

Cameron Doody en Religión Digital, 5 de mayo de 2018

 

Sínodos locales para la elección de obispos

Hacia una verdadera renovación eclesial en Chile. Para superar la crisis, es necesario desinfantilizar la fe de la Iglesia.

Hemos escuchado reiteradas veces en canales de televisión, en la prensa escrita, por parte de denunciantes de abusos y de representantes de la Iglesia decir que lo que antecede al abuso sexual es el abuso de poder.

A esta altura, esa constatación parece innegable. La raíz de la crisis, podríamos decir entonces, radica en el modo de ejercicio del poder que vivimos en la Iglesia católica particularmente, aunque seguramente es un problema extensivo también a otras religiones. La educación religiosa en nuestro país es precaria, y eso ha permitido todo tipo de tergiversaciones, manipulaciones y abusos de parte de los líderes actuales, facilitada por la masificación -intencional tal vez- de una fe acrítica, irracional, fanática y ciega, muchas veces.

Frente a la ignorancia, no queda más que someterse a los «iluminados», a los que saben más, a quienes «están más cerca de Dios», a los que tienen autoridad, rindiéndonos ante ellos y sometiendo nuestra conciencia más profunda, poniendo a su disposición nuestra vida entera, nuestro fuero interno y toda nuestra intimidad espiritual. Más que un «abandono de sí mismos», como nos exhortan hacer en los retiros espirituales, resulta más bien ser un despojo de nuestra valía y capacidad propia para relacionarnos con Dios. Por eso, la crisis de poder en lo más profundo, es también una crisis espiritual que atraviesa y rasga a toda la Iglesia.

Para superar la crisis, es necesario desinfantilizar la fe de la Iglesia. Eso incluye a los sacerdotes y obispos, ojo. Por años se ha criticado al laicado por su pasividad e ignorancia, pero los sacerdotes no lo han hecho mucho mejor. Sin ir más lejos, 50 sacerdotes en Santiago vivían enamorados de Fernando Karadima y le rendían culto. Cuatro de ellos llegaron a ser obispos, muchos formadores en el seminario o en la Universidad. Todos ellos de élite, «gente educada», diríamos. Pero no estaban educados en una fe que libera. Por tanto, esta ignorancia no se le debe achacar sólo al laicado parroquial, de barrios bajos, poblacional; evitemos esa caricatura de clase. Para superar la crisis se requiere de un ejercicio de crecimiento de toda la Iglesia, del Pueblo de Dios en su conjunto, para que pueda discernir junto, crítica y reflexivamente, sobre su futuro.    Leer más…

Karla Huerta en Religión Digital, 5 de mayo de 2018

 

El Papa anunciará el 19 de mayo la fecha de la canonización de Pablo VI y Romero

La Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice ha informado mediante un comunicado que el sábado 19 de mayo de 2018, en el Salón del Consistorio del Palacio Apostólico Vaticano, el Santo Padre Francisco presidirá la celebración del Consistorio Público Ordinario para la Canonización de los Beatos:

– Pablo VI (Giovanni Battista Montini), Sumo Pontífice;

– Oscar Arnulfo Romero Galdámez, Arzobispo de San Salvador, Mártir;

– Francesco Spinelli, sacerdote diocesano, fundador del Instituto de las Adoratrices del Santísimo Sacramento;

– Vincenzo Romano, sacerdote diocesano;

– Maria Caterina Kasper, Virgen, Fundadora del Instituto de Pobres Siervas de Jesucristo;

– Nazaria Ignazia de Santa Teresa de Jesús (nacida: Nazaria Ignazia March Mesa), Virgen, Fundadora de la Congregación de las Hermanas Misioneras Cruzadas de la Iglesia.

Por otro lado, la misma Oficina también ha informado que el Santo Padre celebrará la Santa Misa de Pentecostés el 20 de mayo de 2018 en la basílica vaticana.

Redacción de Religión Digital, 3 de mayo de 2018