¿A quién oramos? I – (Errores en la oración)

No es verdadero el «dios pasivo y juez» al que hay que mover constantemente con nuestras oraciones, sacrificios y súplicas de perdón.

La práctica religiosa esencial es la oración. Para eso son las capillas, iglesias y catedrales. Para eso hay curas al frente de ellas. Curas devenidos en meros «tiralevitas» y «repartidores de ritos y rogativas» como principal actividad, con poco sueldo y enorme sacrificio. ¿Será por eso que escasean?

Inexplicablemente, en vez de enseñarnos a orar y caminar a la luz del verdadero rostro de Dios, nos confunden y pretenden alimentar nuestra natural religiosidad con ritos y rutinas equívocos.

Convierten la oración en soga de campana y a nosotros en meros papagayos que todo lo fían a un «dios pasivo y falso» al que hay que sacar de su sordera y conseguir que se movilice. ¡Menos mal que queda a salvo nuestra buena intención y nuestra maltratada espiritualidad latente!

No es verdadero el «dios pasivo y juez» al que hay que mover constantemente con nuestras oraciones, sacrificios y súplicas de perdón.

El Abba de Jesús es una «Madre activa» que todo lo ha creado, todo lo mantiene, todo lo cuida y todo lo inunda. De ninguna manera necesita que le recordemos «sus deberes» y la empujemos a «actuar».

El Abba nos ama gratuitamente y actúa continuamente, aunque nos ha entregado la administración de este mundo por respeto a nuestra libertad. Sin ella seríamos como hormigas o lagartos que nacen, se aparean, se reproducen y mueren, sin consciencia ni decisión alguna.

¡Somos nosotros los que tenemos que movernos y administrar nuestras vidas de forma autónoma y libre! Dios no vendrá a removernos el cocido aunque nos haya regalado todos los condimentos. Y ahí entra la oración para ayudarnos a encontrar LUZ y ENERGÍA para acertar en ese «camino de maduración autónomo» que es la vida humana.

¿Y qué estamos haciendo?   Leer más…

Jairo del Agua en Religión Digital, 30 de mayo de 2018

 


Stiglitz cree “fracasado” el neoliberalismo e insta a “reescribir las reglas de juego”

El premio Nobel de Economía aboga por una mayor redistribución de la riqueza y un equilibrio entre el mercado y la sociedad.

“La economía del goteo ha fracasado, el neoliberalismo no funciona” afirmó contundente ayer Joseph Stiglitz durante su intervención en Donostia, donde abogó por “reescribir las reglas del juego” para lograr una mayor redistribución de la riqueza y recuperar el equilibrio entre el mercado, las autoridades y la sociedad, además de una mejor relación entre la población y la naturaleza.

Firme defensor de la igualdad, el premio Nobel de Economía de 2001 se reafirmó en sus convicciones durante una intervención en la que viajó a diferentes etapas históricas en las que se produjeron transiciones económicas de entidad para concluir que las más exitosas han correspondido a las impulsadas por ideas que ponen el acento en que los beneficios afecten al conjunto de la sociedad.

Stiglitz recordó que 30 años después de la aplicación de lo que denominó “economía del goteo”, se ha demostrado que sus consecuencias han sido negativas. Explicó que este modelo económico parte del hecho de que, si los más pudientes tienen riqueza, sus acciones repercutirán en la clase media y baja para reportarles mayores cotas de bienestar social.

Sin embargo, consideró que las consecuencias han sido las contrarias y para basar en datos esta afirmación mostró una serie de tablas estadísticas en las que se observa que la realidad está en que hoy día los ricos son más ricos y los pobres más pobres.

“Antes hacía falta llenar varios autobuses para transportar a las 388 personas más ricas del mundo, que tenían lo mismo que 8.000 millones de personas. Hoy bastaría con un microbús para llevar a las 42 personas que concentran la riqueza de esos 8.000 millones”, explicó gráficamente.

Stiglitz advirtió de que esta progresiva concentración de la riqueza en unas pocas personas, “el 1% tenía en 2016 el 82% de la creación de riqueza global”, no responde a razones que habitualmente se aportan como “la globalización o la digitalización”.

Muy al contrario, el experto economista atribuyó a los modelos políticos este hecho, momento que reservó un largo espacio para analizar, y criticar duramente, los movimientos de Donald Trump al que calificó de “tramposo”. En este sentido, dijo que el mandatario de Estados Unidos se define como un hombre de empresa que sabe de economía, cuando “toda su riqueza la ha conseguido robando a los demás”, lamentó el premio Nobel. Incluso señaló que, “como Hitler”, llegó al poder con una escasa mayoría pero soportado por las clases empresariales y la derecha.

Opuso esta política a la practicada en la Ilustración, ejemplo en su opinión de cómo se debe orientar el crecimiento de los estados. En esa época, la base de la creación de la riqueza se encontraba en la transmisión de conocimiento, en la razón y en una organización social empoderada e independiente de la autoridad, “y no basada en la explotación de la sociedad”.

Joseph Stiglitz consideró que ha llegado el momento de reescribir las reglas del juego. “Es una guerra de ideas con consecuencias muy graves, pero podemos ganarla si entendemos la magnitud del peligro que representa para nuestra sociedad otras políticas”, dijo.

El economista también se refirió a Euskadi, de donde dijo que “se han hecho las cosas muy bien”, y puso como ejemplo el fuerte movimiento cooperativo vasco.

Maialen Mariscal / Gorka Estrada en Diario de Noticias, 18 de Mayo de 2018


Francisco: «Predicar la pobreza no es comunismo, sino puro Evangelio»

Ay de ustedes que explotáis a la gente, que explotáis el trabajo, que pagáis en negro. ¿Vas a la Iglesia pero luego no pagas? Esta injusticia es pecado mortal.

Predicar la pobreza «no es comunismo», sino «puro Evangelio». Francisco quiso actualizar esta mañana elrelato de las Bienaventuranzas y la valentía de Jesús. «Si uno hoy hiciera un sermón como ese, en los periódicos, al día siguiente: ‘¡Ese sacerdote es comunista!’. Pero la pobreza está en el centro del Evangelio».

En su homilía en Casa Santa Marta, el Papa animó a «tomar distancia de las riquezas, porque Dios las ha ofrecido para dárselas a los otros».

«¡Ay de ustedes, ricos!», en la primera invectiva después de las Bienaventuranzas en la versión de Lucas. «¡Ay de ustedes, ricos!». Si uno hoy hiciera un sermón como ese, en los periódicos, al día siguiente: «¡Ese sacerdote es comunista!». Pero la pobreza está en el centro del Evangelio. La predicación sobre la pobreza está en el centro de la predicación de Jesús:»Bienaventurados los pobres» es la primera de las Bienaventuranzas: Es el documento de identidad, el documento identificativo con el que Jesús se presenta cuando regresa a su pueblo, en Nazaret, en la sinagoga , es: «El Espíritu está sobre mí, he sido enviado para proclamar el Evangelio, la Buena Nueva, a los pobres, la buena noticia a los pobres». Pero siempre en la historia hemos tenido la debilidad de tratar de eliminar esta predicación sobre la pobreza creyendo que es una cuestión social y política. ¡No! Es puro Evangelio, es puro Evangelio.

«Siempre en la historia hemos tenido la debilidad de tratar de eliminar esta predicación sobre la pobreza creyendo que es una cuestión social y política. ¡No! Es puro Evangelio, es puro Evangelio», clamó Bergoglio.

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Jesús Bastante en Religión Digital, 24 de mayo de 2018


 

Laicos chilenos piden la cabeza del nuncio Scapolo: «Es un elemento central en toda esta crisis eclesial»

«No tiene ninguna relación con la idea del Papa de ser ‘pastores con olor a oveja'».  Nos peocupa sobremanera que no recibiera a las víctimas de Talca.

(Red de Comunidades de Laicas/Laicos de Chile*).- Con posterioridad a la llegada de la Conferencia Episcopal chilena hemos visto y escuchado todo tipo de declaraciones y justificaciones, autodenuncias como la del canciller de la arquidiócesis de Santiago y presiones a laicas/laicos, periodistas e incluso a parlamentarios.

Claramente el encuentro con el Papa Francisco remeció los cimientos de la jerarquía de la Iglesia chilena generando mucha ansiedad y buscando responsables de semejante descalabro. A partir de esto, hemos presenciado algunas reacciones desproporcionadas que distan en demasía del discurso episcopal del arrepentimiento y la vergüenza, particularmente con nuestros/as hermanos/as Laicos/as de Osorno y el sacerdote Sergio Díaz de Villa Prat, Región del Maule.

Ante los últimos acontecimientos ocurridos en las Diócesis de Osorno y Talca manifestamos lo siguiente:

1. Valoramos y nos da mucha esperanza ver a seguidores de Jesús que van perdiendo el miedo y asumen su rol profético en medio del mundo. Sin la valentía de las víctimas de Karadima, el coraje testimonial de los laicos y laicas de Osorno, entre tantos más, este proceso de conversión eclesial y pastoral no hubiese ocurrido.

Por lo mismo, valoramos la declaración hecha por el sacerdote Sergio Dáaz de Villa Prat quien, con sentido profundo sentido eclesial, le pide al obispo de Talca -Horacio Valenzuela- que deje su cargo pues el daño producido en aquella Diócesis es enorme perdiendo, además, la credibilidad con las comunidades que el debiera acompañar.

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Red de Comunidades de Laicas/Laicos de Chile, 26 de mayo de 2018

Cáritas denuncia que «la desigualdad se está enquistando en nuestra sociedad»

Más de 600.000 hogares sin ingresos, el 70% de las familias españolas no percibe la recuperación económica. Tener un empleo no es suficiente para salir de la pobreza», pues se está fomentando «un mercado laboral que genera empleo precario, y una sociedad cada vez más desigual».

«Estamos dejando abandonados a mucha gente. Nos van a acusar de pesimistas, de insatisfechos o de manipuladores políticos. Estamos dispuestos a pagar este precio». Francisco Lorenzo, director del Área de Acción Social de Cáritas Española, trazó un crudo diagnóstico ante la tan cacareada ‘recuperación económica’. «La desigualdad se está enquistando en nuestra sociedad».

En una rueda de prensa, los responsables de Cáritas denunciaron el «riesgo de invisibilizar a las personas atrapadas en la precariedad», especialmente a los que ya vivían en la exclusión antes de la crisis.

«Existe una realidad de exclusión social de personas y familias que no está respondiendo a los cambios coyunturales, y cuya dificultad se encuentra relacionada con dificultades estructurales de nuestro modelo socioeconómico para avanzar hacia una sociedad más inclusiva y generadora de oportunidades», apunta Cáritas en un documento, donde se destaca cómo después de tres años de recuperación, según los indicadores macroeconómicos,el 70% de los hogares no están percibiendo los efectos de la misma.

«Esto es especialmente grave en los hogares bajo el umbral de la pobreza -destacó Lorenzo-, donde el 91% no ha sentido una mejora en sus condiciones de vida». Existen hogares especialmente frágiles: más de 600.000 hogares en España continúan sin ingresos.     Leer más…

Jesús Bastante en Religión Digital, 24 de mayo de 2018

Los miedos de la Iglesia

Tendría que venir Jesús el viviente resucitado, figura de todos los vivientes que resucitan sin cesar, y volver a decirnos aquello que tan insistentemente repite en los evangelios: “¡No tengáis miedo! No temáis por lo que podáis comer o beber o vestir. Ni a los que os puedan matar. Mirad a los pájaros del cielo y a los lirios del campo. No busquéis en la tumba, no os aferréis al pasado, no temáis el futuro. Id a Galilea, a la vida cotidiana, a sembrar, a crear, a vivir. Sed libres del ego y de todas las doctrinas”.

El miedo es un mecanismo biológico fundamental de defensa de la vida. Está presente en el cerebro reptil que aún llevamos los humanos en la base de los otros dos cerebros: el mamífero y el humano. El miedo nos alerta de los muchos peligros que amenazan la vida. Sin el miedo seríamos ciegos e imprudentes, incluso crueles. Sin el miedo habríamos muerto hace mucho tiempo, aunque la muerte a su vez es transformación y tampoco sin ella puede sobrevivir la vida. Si queremos vivir y que la Vida perdure en todas sus formas es, pues, necesario aprender a morir. Sí, pero también es necesario aprender a temer. Como aquel muchacho del cuento de los Hermanos Grimm que no conocía el miedo y salió al mundo para experimentarlo.

Aprender a temer significa entre otras cosas liberarnos del miedo, máxime de aquellos miedos, las fobias, que amenazan más que preservan la vida. Los estragos del miedo en nuestra vida, en nuestra sociedad, en nuestro mundo, son terribles. El miedo explica casi todos los desastres: complejos y angustias, celos y envidias, codicia, corrupción y mentira, el terrorismo y el antiterrorismo, y la guerra más terrorista y asesina de todas que es la economía de la especulación y el mercado.

También las Iglesias cristianas, la Iglesia católica en particular, se muestran presa del miedo. Así fue durante siglos desde muy pronto, desde que la Iglesia se hizo poderosa, aliada con unos poderes y enfrentada a otros. A la llegada del mundo moderno con la razón y la ciencia, la reivindicación de la libertad y de la liberación de todos los oprimidos, su miedo se volvió pánico. Mientras más temía más se atrincheraba, y mientras más se atrincheraba más débil se volvía.

En eso llegó Juan XXIII y dijo: “Abramos las ventanas. Que sople el Espíritu. Que callen los profetas de calamidades. Es hora de usar la medicina de la misericordia y no de la severidad”. Fue una bocanada de aire fresco.

Una bocanada breve y pasajera, pues muy pronto se volvieron a cerrar las ventanas y se frustraron los sueños del Vaticano II (1962-1965). Pablo VI (1963-1978) fue un hombre de grandes horizontes, pero lleno de miedos, tanto durante como después del Concilio. Y luego vino Juan Pablo II, el papa polaco dispuesto a reponer las cosas en su sitio. “No tengáis miedo” fueron sus primeras palabras desde la ventana del Vaticano en la plaza de San Pedro, y esa fue la consigna más repetida de su pontificado. Sin embargo, a lo largo de sus 27 años de mandato, en su severidad y contundencia se traslucía miedo. Sus muchas condenas revelaban mucho miedo.

Hoy todavía prevalecen los miedos: el miedo al cambio, el miedo a renunciar a la posesión de la verdad y al control de la moral, el miedo a la duda, el miedo a la herejía (siendo así que la herejía más peligrosa es el miedo), el miedo a perder el poder e incluso los dineros, el miedo a la laicidad, el miedo a la diversidad, el miedo al pluralismo tachado de relativismo, el miedo a la libertad, el miedo tan masculino a la mujer, el miedo a la perspectiva de género, el miedo a la homosexualidad y a toda identidad y orientación sexual que no sea la consagrada por la convención en nombre de la religión, el miedo al ser humano en su devenir tan abierto, el miedo al Espíritu libre, el miedo a lo nuevo, el miedo a la muerte, en una palabra, el miedo a la vida.

¿Podrá el papa Francisco abrir un nuevo tiempo a la Iglesia, si no afronta todos esos miedos con mayor decisión, si no promueve reformas mucho más radicales en el Derecho Canónico, en el modelo clerical y patriarcal de Iglesia, en tantas doctrinas teológicas incomprensibles para los hombres y mujeres de hoy?

La Iglesia se encuentra tal vez en la mayor encrucijada de su historia bimilenaria: o se libera de sus miedos o perecerá en ellos.

Joxe Arregi en Diario de Noticias de Navarra, 15 de abril de 2018

 

 

 

El clero no tiene ‘bula’ para abusar de menores y, además, ocultarlo

La conducta de este Papa es la que tenía que haber asumido el papado hace muchos años. El teólogo reivindica la “valentía y coherencia” de Francisco en este tema.

El reciente problema, que el papa Francisco ha tenido con los obispos de Chile, ha puesto al descubierto, no sólo la gravedad del problema de la pederastia en el clero, sino además la honradez del papa Bergoglio, que ha pedido perdón públicamente por lo que este escandaloso asunto ha representado para la Iglesia, para el papado y para el episcopado.

Este escándalo y tantos otros, de los que nos vamos enterando, sobre todo en los últimos años, están indignando a no pocos católicos y ya han provocado que algunos obispos pongan el grito en el cielo. Los trapos sucios se lavan en casa, pero no se airean, para que todo el mundo se entere de las debilidades humanas que se producen entre el clero, como se producen y se reproducen entre todos los mortales. ¿No sería mejor mantener esas cosas en oculto, como se ha hecho durante siglos en la Iglesia?

Los delitos de pederastia son delitos graves, que se cometen contra menores. Y sabemos que, según las Leyes, ocultar delitos graves contra seres inocentes es cometer otro delito. Y además un delito importante. El clero no tiene «bula» para abusar de menores y, además, ocultarlo. El papa Francisco está haciendo lo que tiene que hacer. Y añado que quienes se enfrentan a este papa, porque está dando a conocer este escandaloso asunto, se hacen cómplices de una de las formas más vergonzosas de delincuencia.        Leer más…

José M. Castillo en Religión Digital, 23 de mayo de 2018

Hay 15 ó 20 obispos que bloquean cualquier cambio

Un prelado destapa la estrategia de “resistencia” de un sector de la Iglesia española. Piensan que esto será un viento que pasará, y que después llegará su momento, el de la restauración.

No lo digo yo: quien lo cuenta es un obispo español, que se confiesa en una charla de café. Y que confirma lo que desde esta página llevamos meses denunciando: un sector nada desdeñable de la Iglesia española ha optado por la ‘resistencia’, por enfrentarse a los cambios que propugna el Papa Francisco no desde la oposición directa, sino desde el silencio, la inactividad y el bloqueo.

«Piensan que esto será un viento que pasará, y que después llegará su momento, el de la restauración», añade este prelado, quien no obstante se muestra convencido de que «la realidad va por otro lado, y más pronto que tarde tendrán que darse cuenta de que no hay marcha atrás». «Tiene que pasar como en la época de Tarancón y la Transición… sólo que ahora no tenemos ningún Tarancón, y sí muchos ‘aprendices de don Marcelo'», añade este obispo.

Lo cierto es que, desde que hace cinco años Francisco asumiera la cátedra de Pedro, la reacción de un grupo de prelados -minoritario, pero muy poderoso- ha sido la de esconderse en sus cuarteles de invierno. Y, lo que es peor, utilizar frases del propio Papa para justificar actuaciones que van radicalmente en contra de los postulados de Bergoglio. No son muchos, pero sí hay algunos de ellos relativamente ‘jóvenes’ y, por tanto, esperan pacientemente a que llegue su turno.

No hay que olvidar que Osoro, Omella o Blázquez (como el propio Papa), ya cuentan con una carrera dilatada, y sus años al frente de las diócesis no deberían superar los 6 o 7 años. Frente a ellos, algún arzobispo que roza los 60, y un grupo de obispos -los más reaccionarios, curiosamente los más cercanos a Rouco Varela y su delfín, Fidel Herráez-, con al menos veinte años de episcopado en el horizonte. Otros, más mayores, todavía tienen algunos años de futuro, necesarios para tomar el mando cuando, según esperan, pase ‘la gripe Bergoglio’ (así la llaman) y vengan ellos con la medicina: Involucionitis.

Jesús Sanz, Munilla, Camino, Demetrio, Zornoza, Carrasco, Reig, Herráez, Pérez… son minoría, pero una minoría muy cualificada. Muy bien organizada. Que ha optado por la resistencia y el bloqueo, aunque no se atreve a dar la cara y apuntar, directamente, a quien consideran su enemigo: el mismísimo Papa Francisco.

Jesús Bastante en Religión Digital, 18 de mayo de 2018

 

Roma propone un impuesto a las ‘offshore’ para resolver el hambre en el mundo

Durísimo documento del Vaticano contra el mercado del capitalismo salvaje. La Santa Sede abogar por crear comités éticos ante los «inmorales» productos financieros.

Durísimo documento del Vaticano contra el mercado y sus estratagemas para perpetuar su poder en el mercado económico-financiero. Especialmente, en lo tocante a las ‘offshore’ que «se han convertido en lugares de lavado de dinero ‘sucio’, es decir, fruto de ganancias ilícitas (robo, fraude, corrupción, asociación criminal, mafia, botín de guerra…)».

El documento ‘Oeconomicae et pecuniariae quaestiones‘, publicado al alimón por Doctrina de la Fe y el nuevo Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, denuncia la «elusión fiscal» de los mercados, que «representa una abominable sustracción de recursos a la economía real y un daño para toda la sociedad civil».

El texto vaticano identifica riesgos, injusticias e inmoralidades en el actual sistema. Pero sugiere también soluciones: pide mayores reglas para que todos tengan garantías, propone un impuesto mundial sobre las transacciones «offshore» (que podría resolver el problema del hambre en el mundo) e invita a llevar a cabo cambios estructurales para resolver el problema de la deuda pública de muchos países.

«Frente a la inmensidad y omnipresencia de los actuales sistemas económico-financieros, nos podemos sentir tentados a resignarnos al cinismo y a pensar que, con nuestras pobres fuerzas, no podemos hacer mucho. En realidad, cada uno de nosotros puede hacer mucho, especialmente si no se queda solo», concluye el documento, que ‘baja al barro’ y concreta problemas y soluciones ante, por ejemplo, las «burbujas especulativas», los «repentinos colapsos ruinosos» y las crisis sistémicas.     Leer más…

Jesús Bastante en Religión Digital, 17 de mayo de 2018

Los obispos invitan a los cristianos a «desenmascarar la injusticia» y «transformar las estructuras sociales»

Mensaje de la Comisión de Pastoral Social por el Día de la Caridad. Denuncian «una cultura que ignora, excluye, oculta y silencia los rostros del sufrimiento y la pobreza».

La caridad no está para dejar las cosas como están ni consiste en hacer lo que siempre se ha hecho en el campo social. La caridad denuncia la injusticia y promueve el desarrollo humano integral.

En ocasiones, los obispos españoles nos sorprenden… gratamente. Es el caso del mensaje de la Comisión Episcopal de Pastoral Social con motivo del Corpus Christi (Día de la Caridad), en el que la Iglesia española invita a los cristianos a salir al mundo para «desenmascarar la injusticia por medio de la denuncia profética, socorrer al necesitado mediante la asistencia y colaborar en la organización de estructuras más justas por medio de la transformación social».

En su mensaje, los obispos llaman a «un compromiso que sea liberador, que contribuya a mejorar el mundo y que impulse a todos los bautizados a vivir la caridad en las relación con los hermanos y en la transformación de las estructuras sociales».

Tomando como base el mensaje de la campaña institucional de Cáritas: «Tu compromiso mejora el mundo», la nota admite que «hoy no está de moda hablar del compromiso«. Frente a ello, asume el comunicado, «el compromiso en favor de los más débiles y por la transformación del mundo, es la más noble expresión de nuestra dignidad, de nuestra responsabilidad y solidaridad».

Por ello, y recordando que el compromiso caritativo y social «camina en paralelo con nuestra configuración en Cristo», los obispos proponen a los fieles «un cuádruple compromiso».   Leer más…

Jesús Bastante en Religión Digital, 16 de mayo de 2018