Orar con el Evangelio – Pascua

                           P A S C U A 

·                     Resucitó el Señor
               
Y vive en los que gritan la verdad.
               
Resucitó el SeñorY vive en los que construyen la paz
              
Con ladrillos de diálogo, justicia y libertad. 

·                     Resucitó el SeñorY vive en los que se dan.
               
Resucitó el Señor
               
Y vive cuando sembramos esperanzas
               
De un ser humano y  de un mundo nuevos de verdad.

·                     Resucitó el Señor
              
Y vive si amamos hasta el final.
              
Resucitó el SeñorY vive  si vivimos las Bienaventuranzas
              
Haciendo del Reino nuestro cuarto de estar. 

 *            Resucitó el Señor
       
      Y vive en la ternura, la alegría y la amistad.  
             
Resucitó el Señor
  
            
Y vive cuando creemos en Dios, en el Espíritu
 
            
Y  abrimos nuestra casa y corazón de par en par.
 

*           Resucitó el Señor 
           
Y vive en la fraternidad.
  
           
Resucitó el Señor
   
          
Y vive si extendemos nuestras manos
 
          
Para orar, trabajar, entregarnos y abrazar.
  

                  ¡GUREGAN  PIZTU  DELAKO!     
                     
¡BAZKO  ZORIONTSUAK!
       
                      
¡FELICES  PASCUAS!
                      
                               Z U R I Ñ E  

Orar con el Evangelio (Jn 19, 25-27)

           Palabra de Dios (Jn. 19, 25-27)

Estaban en pie junto a la cruz de Jesús su madre, María de Cleofás, hermana de su madre, y María Magdalena. Jesús, viendo a su Madre y al discípulo a quien amaba, dijo a su Madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu Madre”. Y desde aquel momento el discípulo se la llevó con él.   

Reflexión

Jesús nos confía a su Madre y nos la entrega como Madre nuestra. ¿Qué mejor regalo podía ofrecernos? Ella estuvo acompañando a su Hijo en los momentos de gozo y en el camino de la cruz, hasta el final. Ella también nos acom­paña como Madre en nuestras alegrías y en nuestras pe­nas

                  ORACIÓN  *  MADRE DEL DOLOR   

     *.          Madre, vengo ante ti,
                 mis hermanos están sufriendo hoy.
                 Te presento al que nunca rezó
                 porque nadie le ha hablado de ti. 
 

                 *   María, Madre del amor,
                      das tu corazón al pie de la cruz.
                      María, Madre del dolor, 
                      Llévanos siempre junto a Ti.
 

*   Madre, te quiero rezar
    con la fe del enfermo en su dolor,
    con aquel que le cuesta pensar
    pero vive la fiesta interior
 

·        Madre, quiero recordar al hambriento, 
     y al que sueña libertad,
     a aquel que es marginado sin razón
     o muere, tal vez, por sembrar la paz.
 

·        María Madre del Dolor
    
Enséñanos a llevar la cruz
    
Y ayudar a llevarla con valentía como Tú. Amén 

      ZURIÑE

Orar con el Evangelio – Pregón Pascual (Mc. 16, 1-7)

                                                      PREGÓN   PASCUAL 

·                     Que se haga la luz hasta los confines de la tierra y la alegría se desborde en el corazón de la humanidad.
·                     Que renazca la esperanza; que surja la vida y que el amor se derrame impetuoso llenando de armonía nuestras relaciones.
·                     Os lo anunciamos con fuerza y esperanza en esta noche gozosa.

 ·                     Quiere ser  nuestra vida el grito de todas las personas, el grito de la Iglesia, que proclama apasionada que  ¡CRISTO HA RESUCITADO! Y que la humanidad  está llamada a resucitar.

 ·                     Esta es la noche en la que tod@s l@s excluidos de nuestra sociedad de bienestar y opulencia pueden aspirar, como l@s publicanos y las prostitutas, a las primicias del Reino de Dios. 

·                     ¡C R I S T O    V I V E!. 

·                     Herman@, esta es la noche de PASCUA. Es el paso del Señor en medio de su pueblo, esta es la noche de la liberación. Esta es también nuestra noche, esta puede ser nuestra PASCUA, si abrimos el corazón a la fuerza de Cristo que da vida al desierto de nuestra existencia. 

·                     ¡C R I S T O   H A   R E S U C I T A D O!

 ·                     Esta es la noche de los pobres de la tierra, de quienes sufren y lloran, de quienes viven en soledad..
Esta es la noche de quienes arriesgan su vida por la paz y la justicia.
Esta es la noche de quienes sueñan el Sueño de Dios de una nueva humanidad.
De una nueva creación.
 

·                     Dios nuestro PADRE – MADRE, se dispone a reunir los jirones para tejerlos de nuevo: reúne los jirones de nuestras tristezas, las lágrimas, las frustraciones, el dolor, la ignorancia, la enfermedad, la muerte… Y reúne también los jirones del trabajo duro, el sin trabajo, la compasión de muchos corazones, las iniciativas por la paz, las luchas por la justicia y a favor de la vida,  las intuiciones sobre sendas nuevas, la fe en la otra en el otro…
Está recreando un nuevo tapiz mucho más bello que el anterior, una NUEVA VIDA
y nos invita a tomar parte en su trabajo.
 
 

·                     ¡A L E G R A O S!    ¡C R I S T O   H A   R E S U C I T A D O! §         
                                                          
Z U R I Ñ E

 

Orar con el Evangelio – Oración de la Cruz

                           ORACIÓN  DE  LA  CRUZ.  

*              Ante tu cruz, Señor Jesús
                permanecemos en silencio,
                con el corazón en suspenso.
                Te recordamos recorriendo Palestina
                y acercándote a los pobres,
                y poniendo luz en los ojos de los ciegos,
                y renovando las ilusiones,
                y llamando a cambiar la vida y el mundo
 

                Y anunciando el Amor sin medida de Dios el Padre 

                Ante tu cruz recordamos tu fidelidad hasta el fin,
                tu entrega sin reservas.
               -El mal del mundo y nuestro mal, 
               la mentira del mundo y nuestra mentira –
               han querido hacerte desaparecer y lo han logrado:
               te han detenido, te han torturado, te han crucificado.
 
*             Señor, Jesús,
              ante tu cruz, contemplando tu rostro,  que refleja
              el rostro dolorido de toda la humanidad,
              y junto a MARÍA  tu MADRE, 
             déjanos decirte nuestro agradecimiento,
             nuestro amor, nuestra fe.
             Míranos y danos tu gracia salvadora 
 

             SEÑOR  JESÚS.

            ZURIÑE

Orar con el Evangelio – Viernes Santo (Jn. 18, 1-19, 42)

                    O R A C I Ó N 

·                     Es VIERNES SANTO
cuando te alzas en la cruz astillada en tus dos tramos.

Necesitamos otear una silueta que nos hable de la esperanza,
Un madero que, al romperse, llenede leña nuestro hogar de fe.
Una cruz, que plantada en lo alto, SEA SALVACIÓN

·                     ES VIERNES SANTO.
Déjame, Señor, estar al lado de la Madre y,  así
de esa manera, cuando se desplome tu cuerpo,
Pueda con mis brazos decirte y expresarte
lo 
mucho que yo te quería.
                Permíteme permanecer con Juan al pié de la cruz
y,
al igual que tu confidente amigo, poder escuchar
tus últimas palabras de misericordia,
de vértigo y de paz. 

*              Déjame, Jesús, ser centurión en la hora nona
               y que pueda exclamar antes de que tu mueras,
               antes de que sea demasiado tarde:
                        ¡JESÚS; ERES EL HIJO DE DIOS!
                y  poder clamar a los cuatro vientos:
                     ¡ ESE QUE ESTÁ EN LA CRUZ, ES SALVACIÓN!
 

*              Conviérteme, Jesús. por un momento en un 
                carpintero y pueda, de esa manera, subir 
                hasta ese madero que te sostiene 
                y con mis débiles fuerzas desclavarte,                
              
clavo a clavo, con suavidad, en el día a día,
               y ser testigo  de tu Reino.

 ·                     ES VIERNES SANTO, SEÑOR.
¡De que modo tan impresionante nos lo haces vivir!
El amor de Dios, para que no exista duda, es clavado.
El amor de Dios, para que cunda el ejemplo, es desangrado.
El amor de Dios, pobre y humilde, es desnudado.
El amor de Dios, para que sea universal, es puesto en lo alto de un monte.
 

*             ES VIERNES SANTO, SEÑOR.
      como María, permanezco en silencio… sin tanta fe,
      pero con recogimiento.
      como Juan, aquí estoy, Señor: dame a tu MADRE
      para nunca perderla.
 
*           Como el Centurión hago profesión de fe:
    “Creo en Ti, Señor y espero en Ti.”
     No te quedes, Señor indefinidamente en el madero.
     Observa la humanidad; sus sombras y sus luces.
     su grandeza y sus cruces.
     y, después de mirarnos, no lo dudes Señor:
     baja hasta el sepulcro prestado y, al tercer día,
     resucita para que resucitemos,
     vive para que vivamos.
     Levántate para que nosotr@s nos levantemos.
    Sólo Tú, Señor, tienes Palabras de vida eterna.
    Sólo Tú, Señor, cumples lo que prometes.
            
   
Sólo tu cruz, Señor, hace que acallen los ruidos y,
     hoy, reine el silencio. AMÉN
 
                       Z U R I Ñ E

Orar con el Evangelio: Jueves Santo (Jn. 13, 1-15)

JUEVES  SANTO – (I Corintios 11, 23-26) 

*           Hoy es Jueves Santo, la fiesta del Dios que se parte y se reparte en la eucaristía. Hoy es la fiesta del sacerdocio  que se entrega en la Iglesia.

*           Hoy es la gran fiesta del Amor que nos muestra a un Dios que se queda con nosotr@s, que no se olvida de las personas y que comparte nuestro camino: 

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ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn. 13, 1-15) – B –

JUEVES  SANTO – (I Corintios 11, 23-26) *           Hoy es Jueves Santo, la fiesta del Dios que se parte y se reparte en la eucaristía. Hoy es la fiesta del sacerdocio  que se entrega en la Iglesia.*           Hoy es la gran fiesta del Amor que nos muestra a un Dios que se queda con nosotr@s, que no se olvida de las personas y que comparte nuestro camino: ·             ”JUEVES SANTO DEL AMOR Y DE LA VIDA”.·             Jueves Santo del que se extravió y del que duda.·             Jueves Santo en los rincones olvidados a los que el sol no ha llegado y aun viven en sombras de muerte.·             En este Jueves grande, la luz del sol se cuela por las rendijas y llega a todos los rincones.·             Es un amor universal, un amor eterno, un amor sin esperar nada a cambio.·             El amor es la levadura que hará que ese pan y ese vino alimente.·             “JUEVES SANTO”, fiesta de la entrega que se adelanta; de la vida que se derrama. Es una fiesta que llena de gozo el corazón de la Iglesia que en este día ha encontrado la razón de su existencia: ser “signo”, ser “sacramento de la presencia” servir al amor, el mandamiento nuevo y eterno que el Señor nos entrega en la mesa del altar y en el camino de la vida. 
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DOMINGO DE RAMOS

 

Te aclamamos queriendo unirnos a todos los que sufren.

A tantos enfermos que no pueden con el dolor,

a tantas familias deshechas por la droga,

a todas las parejas rotas por el desamor y la soledad,

a tantos niños llenos de cosas y necesitados de amor.

 

Te aclamamos pidiéndote nos ayudes acompañar la vida

de tantos inmigrantes llenos de nostalgia e inseguridad,

de todos los deprimidos, desanimados y sin ganas de vivir,

de los que no tienen valores que merezca la pena,

de los que tienen penas que nadie consuela,

de los que cumplen penas en cárceles deshumanizadas.

 

Te aclamamos contentos porque nos llenas de esperanza.

Por eso creemos que este mundo tiene remedio,

que se puede dar la vida como Tú, para crear vida,

que juntos contigo y con los otros, somos una familia,

que poco a poco vamos haciendo tu reino

y que nos juntaremos en tu abrazo final de los días.

 

Te aclamamos, te felicitamos y te admiramos,

por lo bien que nos explicaste la mejor manera de vivir,

por cómo nos contaste quién es nuestro Dios padre y madre,

porque nos abriste caminos nuevos y nos llenaste de ilusión,

porque, aunque las cosas te fueron difíciles, llegaste hasta el fin,

porque nos invitas a vivir a tu manera y a contar con tu presencia.

Y porque sentimos, que caminas a nuestro lado…

GRACIAS, JESÚS… TU PASIÓN MERECIÓ LA PENA         Z U R I Ñ E

ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc 11, 1-10; Mc.. 14, 1-15,47)

            *LA SEMANA SANTA 

·                     Éste es el tiempo de la historia, de la historia dura y pura;De la pasión de Dios desbordada y de las realidades humanas.

 ·                     Es tiempo de muerte y vida, de salvación a manos llenas;Del nosotr@s compartido, del  tod@s o ningun@,Y del silencio respetuoso y contemplativo.

 ·                     Tiempo e amor, tiempo de clamor; tiempo concentrado;Tiempo para sorberlo hasta la última gota.Tiempo de Nueva Alianza y fidelidadPor encima de lo que sabemos, queremos y podemos.Tiempo en el que Dios nos toma la delanteraY nos ofrece la vida a manos llenas. 

·                     Es el tiempo de tod@s los que han perdido,De los que han sufrido o malvivido,Y de los que han amado sin medida.

 ·                     Es el tiempo de Dios haciendo justicia y Dándonos vida.

 *                  Es LA SEMANA GRANDE  de los cristian@s.
.
                   Que el Señor mismo, nos ayude a vivirla.  
                           
      Z U R I Ñ E
  

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Domingo 5 de abril – Domingo de Ramos

Lecturas
Is 50, 4-7  
Sal 21, 8-9. 17-20. 23-24  
Flp 2, 6-11  
Mc 14, 1- 15, 47
 

COMENTARIOS PRIMEROS

            Entre semana santa y triduo pascual. Cada una de las denominaciones tiene su historia y su entorno. Parece que semana santa tiene una carga mayor de la pasión y del sufrimiento en consecuencia. Triduo pascual la tiene de vida nueva y resurrección. Conviene señalar y repetir que el triduo pascual no incluye el jueves santo, de tanta tradición en nuestra cultura. El triduo son viernes, sábado y domingo. Luego con las complicaciones de cuándo es comienzo del día, se extiende al jueves a la tarde. Viernes y sábado son días de ayuno absoluto, incluido el eucarístico, pues en la tradición de Roma, el viernes y el sábado no hay culto, hasta el domingo de madrugada con la vigilia pascual. Ya parece entre nosotros algo aceptado la anticipación de la vigilia pascual a horas del fin de la tarde, comienzo de la noche. No hemos logrado darle la vida que tenían el jueves y el viernes, y acostumbrar a los creyentes a trasnochar en la espera del resucitado. En cambio, la misa de medianoche de Navidad es más fácil mantenerla. Arrastramos cosas incongruentes, pero dificilísimas de cambiar. ¿O serán caprichos de ‘liturgistas’?

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