*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mt.2.1-12)

  • LA EPIFANÍA DEL SEÑOR. 2015
  • La Epifanía es la segunda gran fiesta del ciclo de Navidad. Nos acerca al gran regalo que dios Padre nos hace, su Hijo, Jesús.
    “Unos magos de Oriente”. No analizamos los personajes, nos identificamos con ellos descubriendo algo importante que les mueve en sus vidas, la fe en el Hijo de dios que nace en Belén. “Hemos visto salir su estrella.
    cuando estos magos ven la estrella se remueve lo más profundo de sí mismos: llegar al encuentro de Alguien esperado que va a transformar sus vidas. No lo conocen ni saben donde está, pero ellos están con afán de búsqueda.

Inician un viaje guiados por la “estrella de Jesús”, que es una luz interior. No saben cual es la meta final. Pero se fían de esa luz de la estrella interior que les ilumina.
Sienten también dificultades en el proceso de búsqueda. A veces la estrella se oculta y necesitan indagar…

Finalmente se produce el ENCUENTRO anhelado, que les colma de alegría.
Se postran ante JESÚS  para ofrecerle lo mejor de si mismos, sus personas, entrega total al NIÑO  que es Hijo de Dios. Después de este encuentro decisivo, su vida cambia de rumbo:
“Se volvieron a su casa por otro camino”

  • Este es para nosotros un relato ejemplar que muestra el proceso de fe de cada uno.
    Hemos descubierto dentro de nosotros la estrella de Jesús. La luz interior para acudir al encuentro del Hijo de Dios, Jesús, en quien descubrimos todos los valores: bondad, alegría, fe, solidaridad, amor, paz, compromiso, libertad, esperanza, entrega… Este camino tiene dificultades. A veces la estrella se culta y viene el desencanto. Necesitamos descubrir la estrella otra vez. Volviendo a nuestro interior. Ahí, en el silencio Dios nos ofrece su Luz.
  • Al final del viaje nos postramos ante el Niño “Venimos a adorarlo” para ofrecerle nuestra persona y El nos colma de alegría. El ENCUENTRO transforma nuestra vida.
    Como los magos regresamos a las tareas cotidianas “Por otro camino”. Llenos de esperanza y compromiso.
  • “EN ESTE NUEVO AÑO 2015 SIGUE ILUMINÁNDONOS LA ESTRELLA”.

No lo olvides: “ESTÁ DENTRO DE TI Y DE MÍ, DE TODOS”

ORACIÓN.

Queridos Reyes magos: Hoy ya no os escribimos cartas, porque somos mayores; pero a pesar de todo, necesitamos de vuestros regalos. ¿Cuáles? Entre otros os pedimos:

Capacidad de ponernos en camino, buscando sin cesar a Jesús. Fe, para seguir la “estrella” del Evangelio. Constancia para no desanimarnos nunca, aunque perdamos el rumbo y nos despistemos. Humildad, para postrarnos ante las grandezas del “misterio”. Confianza, para “Seguir tu Palabra” Y fuerza para llevar tu Mensaje a los demás, como misioneros de la comunidad eclesial.

Vosotros, queridos Reyes Magos que tenéis experiencia de esta “LUZ”, ayudarnos a vivir, porque nuestro mundo lo necesita con urgencia:

Nos postramos ante Jesús:

  • Con el “Oro” (tesoro) que significa encontrar a JESÚS.
  • Aceptando y afrontando la “mirra” de la cruz y
  • Ofreciendo a Dios el “incienso” de nuestra adoración. AMÉN. ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO:(Jn.1.1-18)

* DOMINGO 2º DESPUÉS DE NAVIDAD-B-4 de ENERO

El evangelio de Juan, especialmente el que hoy leemos, nos habla del significado de la ENCARNACIÓN. Dios se comunica con nosotros de manera definitiva en la persona del Hijo, así ofreciéndonos el regalo de también nosotros ser hijos suyos, y la gracia de su Luz, la Vida, y la vocación de ser sus testigos.
Todos  andamos necesitados de un poco de alegría y esperanza. ¡A que si!. Quizás por eso mismo nos hace buscar la fiesta. Pero tenemos el riesgo al celebrar la Navidad de no descubrir lo más importante: Nuestro encuentro con Dios Salvador, que es lo que debe llenarnos de gozo y alegría.

Dentro de esa alegría, hay una frase en el Evangelio de hoy que nos puede hacer pensar.
“VINO A SU CASA Y LOS SUYOS NO LE RECIBIERON”
Palabras que deben servirnos para revisar nuestras actitudes, corregirlas si es necesario y “ENCONTRARNOS CON DIOS  QUE HA PUESTO SU TIENDA EN NOSOTROS”.
No puede haber alegría mayor  para las personas que la de encontrarse con Dios que viene a nuestro encuentro. He ahí el objetivo de la Navidad. ¿Lo vamos cumpliendo?.

Cristo pone su tienda entre nosotros. Acampa y hace un alto en el camino para reemprender la marcha junto a nosotros. Nos reconforta con su Pan, en la eucaristía, nos alienta con su esperanza, nos une con su Amor. Y así juntos en comunidad, familia, amistades, grupos, proseguir nuestro viaje por la vida, durante este nuevo año 2015, pero… CON ÉL. JESÚS DE NAZARET. Que sepamos reconocerlo en el camino. El, camina que te camina, en nuestras andanzas.

EL DIOS-CON-NOSOTROS.
ORACIÓN

Jesús de Nazaret: Eres la PALABRA que nos da vida. Nos ayuda a conocer al Padre, nos manifiesta el camino del Amor.

Eres LA LUZ que: alumbra a quien te busca.

Nos descubre LA SALVACIÓN.
Pero a veces, repetimos la historia:
“VINO A SU CASA Y LOS SUYOS NO LE RECIBIERON”…
Y esto sucede cuando nos cerramos a tu Palabra.
Cuando no te damos a conocer.
Cuando no te descubrimos en el pobre y necesitado de ayuda.
Ayúdanos Jesús de Nazaret a ser plenamente humanos como TÜ lo fuiste y que este sea el camino que nos acerque cada vez más a Ti, colaborando con los demás en la construcción del Reino en este mundo que has puesto en nuestras manos. AMÉN. ZURIÑE

1 DE ENERO Y 2º DOMINGO NAVIDAD: «TODO PASA Y TODO PERMANECE», Fray Marcos

Fray Marcos
FE ADULTA

Escrito por  Fray Marcos

Lc 2, 16-21

El texto de Lucas que acabo de leer está en línea con lo que venimos diciendo estos días: total inserción de Jesús en las tradiciones judías. Al decirnos que María rumiaba todo esto, está apuntando a la importancia de lo que estaba pasando dentro de ella y de los demás protagonistas. Importante el nombre: Jesús=Dios salva, lo dice todo.

El tema de María Madre merecería más aclaración de la que permite este pequeño comentario. ¡Claro que la maternidad de María es un dogma! Pero no se discutió en el concilio como un tema mariológico, sino cristológico. Fue definido en Éfeso en el 431. Inmediatamente fue mal entendido (hay que tener en cuenta que, en aquella ciudad, se veneraba a la «Magna Mater», diosa virgen Artemisa o Diana) y tuvo que ser aclarado veinte años después por el concilio de Calcedonia (451) matizando lo formulado en Éfeso y aclarando que María era madre de Dios «en cuanto a su humanidad».

Debemos tener en cuenta el contexto en que fue formulado este dogma. Se definió como un intento de confirmar, contra la herejía nestoriana que afirmaba dos personas en Jesús, que el fruto del parto de María fue una única persona. No olvidemos que el concilio de Éfeso lo promovió Nestóreo para condenar como hereje a Cirilo, que proclamaba una sola persona en Cristo; y por lo tanto que María era con pleno sentido, madre de Dios. A Nestóreo le salió el tiro por la culata, pero faltó el canto de un duro para que se condenara como herejía lo que se definió como dogma.

En efecto, en una primera sesión, sin la asistencia de Nestóreo, que no quería que se celebrara antes de que llegara su amigo el patriarca de Antioquia, se definió el dogma condenando a Nestóreo. Cuando a los pocos días llegó su amigo Juan de Antioquia, se celebró una sesión paralela y definieron lo contrario, condenando como hereje a Cirilo. Visto lo cual, el Emperador Teodosio depone a los dos, (Cirilo y Nestóreo) y los encarcela. Unos días más tarde, cuando llegan los delegados del Papa, convencen al emperador para que acepte lo definido en la primera sesión y libere a Cirilo. A Nestóreo le obligó a retirarse a un monasterio. Teodosio decidió qué era dogma y qué era herejía.

Este dogma es el mejor ejemplo de cómo conservando las palabras originales, tergiversamos el sentido que se le quiso dar al enunciado. Cuando se definió que María era Madre de Dios, se tenía una idea completamente distinta de la maternidad. Se creía entonces que la madre era solo el recipiente donde el varón depositaba la semilla del nuevo ser, en el que la madre no tenía mas misión que la de acogerle y alimentarle. De hecho la traducción correcta del termino griego «theotokos», sería «la que pare a Dios». Sólo desde esa concepción de la maternidad, se pudieron desarrollar las mitologías sobre seres humanos que se consideraron hijos de Dios. Hoy sabemos que tanto el padre como la madre colaboran al cincuenta por ciento en la producción del nuevo ser.

Lo que estamos celebrando es que María hace presente a Dios alumbrando a Jesús. S. Agustín dice que María fue madre de Dios, no por su relación biológica, sino por haber aceptado el proyecto de Dios. El evangelio deja bien claro lo que es importante en María. Cuando le dicen a Jesús, que su Madre y sus hermanos están fuera, contesta: ¿Quién es mi madre y quienes son mis hermanos? El que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre. ¿Por qué sentimos la necesidad de dar tanto valor a lo que el evangelio no da ninguno? Tal vez no estemos muy interesados en descubrir lo importante. Todos tenemos que engendrar a Dios y todos tenemos que dar a luz a Dios. Dios no puede venir al mundo sin nuestra colaboración.

Año Nuevo.- Estamos en el tiempo para darme cuenta de mi verdadero ser y descubrir que estoy ya en la eternidad, que mi verdadero ser no está en el chronos sino en el kairos. Seré cada año más joven si soy cada día más libre. Mi verdadero ser lo constituye lo que de divino hay en mí, y eso es eterno. No tengo que esperar nada. Soy ya la plenitud y estoy en lo eterno. Mi singularidad e individualidad es apariencia. No debemos empeñarnos en meter a Dios en el tiempo, sino en salir nosotros de él. Soy la ola que aún no se ha dado cuenta de que es océano. El océano aún no se ha reflejado en mí. Tengo que darme cuenta de que soy océano y entonces el océano me dirá que él es ola. Cuando Jesús dice: «Yo y el padre somos uno», no lo dice desde el falso yo, sino desde su verdadero ser. Lo que hay en mí de Dios es quien dice: Yo y Dios somos uno.

El tiempo en el que se desarrolla nuestra existencia tiene mucha importancia, pero solo como medio para conseguir esa toma de conciencia que me hará trascender. Nuestra reflexión de hoy tiene que estar encaminada a descubrir qué estoy haciendo yo con mi tiempo. Puedo estar malgastando o perdiendo lo que se me ha dado para que lo aproveche. Van pasando mis años y con ellos las oportunidades de dar verdadero sentido a mi vida. Esta tiene que ser mi preocupación cuando estamos pasando de un año a otro.

Día de la paz.- Creo que merece la pena hacer una denuncia de las circunstancias en las que nos encontramos y tratar de poner un poco de luz en la maraña de informaciones e intereses que nos envuelven. En nombre de la libertad, no se puede defender todo.  En nombre de la libertad religiosa no se puede propugnar ideas que vayan contra los más elementales derechos de las personas ni siquiera de una sola persona. En nombre de la libertad política no se pueden defender ideas que no respeten los derechos fundamentales de los demás. Tengo la obligación de defender mis derechos; pero mis derechos terminan donde empiezan los derechos del otro, que se convierten en obligaciones para mí.

Creo que hemos perdido toda capacidad de autocrítica. Debemos desenmascarar el fariseísmo de nuestro mundo occidental cristiano, que se atreve a celebrar un día mundial de la paz, mientras está sosteniendo, por acción o por omisión, situaciones de injusticia que claman al cielo. Nos hemos arrogado el derecho de decidir quién es el bueno y quién es el malo. Nos hemos colocado en estadios éticos anteriores a la ley del talión. En ella se decía, hace más de tres mil años, que si te rompen un diente, tienes derecho a romperle un diente al agresor, no más. Hoy estamos oyendo todos los días, que hay que romperle todos los dientes al otro, porque si no, el día de mañana me puede morder.

No es deseable la paz a cualquier precio. A nadie le interesa la paz de los cementerios. Tampoco debería interesarnos la paz sobre la que se fundaron todos los imperios, desde el egipcio hasta el que padecemos hoy. La paz que se basa en la fuerza no es verdadera paz. No se trata solo de la fuerza física; también la fuerza de una legalidad que hemos construido los poderosos basados en la ley del embudo. La norma debe ser la verdadera justicia. Hemos pasado milenios predicando la guerra justa. Yo no he encontrado esa idea en ninguna parte del evangelio. Toda violencia es inhumana. Tenemos la obligación de defendernos de las agresiones, pero nunca utilizando la violencia.

La paz no se puede conseguir por sí misma. Es un fruto y, como tal, si quiero recogerlo, tengo que plantar primero el árbol y cuidarlo para que lo produzca. El mínimo indispensable para que surja la paz es la justicia. La paz para el que tiene el poder, es que nadie se mueva. Para el que está sometido a la injusticia será algo muy distinto. Si de verdad nos interesa la paz del mundo, debemos luchar cada día por abandonar toda opresión  (el pecado del mundo) y entrar en la dinámica de la sincera preocupación por el otro. Si de verdad queremos la paz, tendremos que dar voz a los que sufren la violencia injustificada. Ellos nos indicarían cómo alcanzar la verdadera justicia.

Meditación-contemplación

María conservaba estas cosas, meditándolas en su corazón.
Aquí podemos descubrir el verdadero mensaje teológico.
No entiende nada de lo que está pasando,
pero hace un esfuerzo de penetración del misterio.
……………………

Tanto las cosas como los acontecimientos tienen varias lecturas.
Podemos quedarnos en una comprensión superficial,
o podemos profundizar en el mensaje
que toda realidad comporta, más allá de si misma.
………………

Lo trascendente está en lo inmanente.
Lo espiritual está en lo material.
Lo divino está en lo humano.
Solo hay que saber descubrirlo y vivirlo.
……………

 

Eguberri ondoko 2. Igandea: «JAINKOA ONARTU-ACOGER A DIOS» José A. Pagola

Eguberri ondoko 2. Igandea – B (Joan 1,1-8)2 Domingo después de Navidad – B (Juan 1,1-18)

Evangelio del 04/01/2015

por Coordinador Grupos de Jesús

JAINKOA ONARTU

Jesus Galilean agertu, judu-herriak krisialdi sakona bizi zuenean agertu zen. Denbora asko zeramaten Jainkoaren urruntasuna sentitzen. Zerua «itxia» zegoen. Ematen zuen murru ikusezin bezalako batek eragozten ziola Jainkoari bere herriarekin komunikatzea. Inor ez zen gai Jainkoaren ahotsa entzuteko. Jada ez zen profetarik. inork ez zuen hitz egiten espirituaren eraginez.

Gauzarik latzena, Jainkoa beraiez ahaztu egin zelako sentsazioa zen. Jada ez zitzaizkion axola Israelen arazoak. Zergatik jarraitzen zuen ezkutuan? Zergatik zegoen hain urrun? Segur aski, israeldar asko gogoratzen zen Jainkoari otoitz egiten zion antzinako profeta baten errezo suhar honetaz: «Ai, zerua urratu eta jaitsiko bazina».

Markosen ebanjelioa entzun zuten lehenengoak harriturik gelditu ziren, inondik ere. Markosen kontakizunaren arabera, Jordango uretik irten orduko, bataiatua izan zelarik, Jesusek «zerua urratzen ikusi zuen» eta «Jainkoaren espiritua bere gainera jaisten zela» sumatu. Azkenean, posible zen Jainkoarekin topo egitea. Jainkoaren espirituaz betea zen gizon bat zebilen lurrean. Jesus zuen izena eta Nazaretekoa zen.

Jesusen gainera jaitsi den espiritu hori Jainkoaren arnasa da, bizia kreatzen duena, bizidunak berritzen eta sendatzen dituen indarra, dena eraldatzen duen maitasuna. Horregatik bizi da Jesus bizitza askatzeari emanik, bizitza sendatzeari eta gizakoiago bihurtzeari emanik. Lehen kristauek ez zuten nahi bataiatzailearen ikasleekin nahastu zitzaten. Kristau haiek sentitzen zuten, Jesusek bere espirituaz bataiatu zituela.

Espiritu hori gabe, dena da itzaltzen kristautasunean. Galdu egiten da Jainkoarekiko konfiantza. Fedea ahuldu egiten da. Jesus iraganeko pertsonaia huts bilakatzen da, ebanjelioa hildako letra bihurtzen da, maitasuna hoztu egiten da eta Eliza erakunde erlijioso bat gehiago bihurtzen.

Jesusen espiritua gabe, askatasuna itorik gertatzen da, poza itzalia, ospakizuna ohitura bihurtua, elkartasuna hautsia. Espiritua gabe, misioa ahaztu egiten da, esperantza hil, ikara hazi, Jesusi jarraitzea eskastasun erlijioso bihurtzen da.

Gure arazorik handiena Jesusez ahaztea da eta haren espirituaz ardurarik ez izatea. Ikusmolde okerra da pentsatzea, Jesusen espirituarekin bakarrik lor daitekeena, antolatzearekin, lanarekin, debozioarekin edo askotariko estrategiekin lortuko dela. Sustraira itzuli beharra dugu, ebanjelioa bere freskotasun eta egiatasun betean berreskuratu beharra, Jesusen espirituaz bataiatu beharra.

Ez gaitezen engaina. Espiritu horri biziberritu eta birkreatu gaitzan uzten ez badiogu, kristauok ez dugu izango ekarpen garrantzizkorik gaur egungo gizartearentzat, eta badakigu zein egoeratan dagoen: barnetasunik gabe, maitasun solidariorako gai ez, egundoko esperantza-premian.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

2 Domingo después de Navidad – B (Juan 1,1-18)

Evangelio del 04/01/2015

por Coordinador Grupos de Jesús

ACOGER A DIOS

Jesús apareció en Galilea cuando el pueblo judío vivía una profunda crisis religiosa. Llevaban mucho tiempo sintiendo la lejanía de Dios. Los cielos estaban «cerrados». Una especie de muro invisible parecía impedir la comunicación de Dios con su pueblo. Nadie era capaz de escuchar su voz. Ya no había profetas. Nadie hablaba impulsado por su Espíritu.

Lo más duro era esa sensación de que Dios los había olvidado. Ya no le preocupaban los problemas de Israel. ¿Por qué permanecía oculto? ¿Por qué estaba tan lejos? Seguramente muchos recordaban la ardiente oración de un antiguo profeta que rezaba así a Dios: «Ojalá rasgaras el cielo y bajases».

Los primeros que escucharon el evangelio de Marcos tuvieron que quedar sorprendidos. Según su relato, al salir de las aguas del Jordán, después de ser bautizado, Jesús «vio rasgarse el cielo» y experimentó que «el Espíritu de Dios bajaba sobre él». Por fin era posible el encuentro con Dios. Sobre la tierra caminaba un hombre lleno del Espíritu de Dios. Se llamaba Jesús y venía de Nazaret.

Ese Espíritu que desciende sobre él es el aliento de Dios que crea la vida, la fuerza que renueva y cura a los vivientes, el amor que lo transforma todo. Por eso Jesús se dedica a liberar la vida, curarla y hacerla más humana. Los primeros cristianos no quisieron ser confundidos con los discípulos del Bautista. Ellos se sentían bautizados por Jesús con su Espíritu.

Sin ese Espíritu todo se apaga en el cristianismo. La confianza en Dios desaparece. La fe se debilita. Jesús queda reducido a un personaje del pasado, el Evangelio se convierte en letra muerta. El amor se enfría y la Iglesia no pasa de ser una institución religiosa más.

Sin el Espíritu de Jesús, la libertad se ahoga, la alegría se apaga, la celebración se convierte en costumbre, la comunión se resquebraja. Sin el Espíritu la misión se olvida, la esperanza muere, los miedos crecen, el seguimiento a Jesús termina en mediocridad religiosa.

Nuestro mayor problema es el olvido de Jesús y el descuido de su Espíritu. Es un error pretender lograr con organización, trabajo, devociones o estrategias diversas lo que solo puede nacer del Espíritu. Hemos de volver a la raíz, recuperar el Evangelio en toda su frescura y verdad, bautizarnos con el Espíritu de Jesús.

No nos hemos de engañar. Si no nos dejamos reavivar y recrear por ese Espíritu, los cristianos no tenemos nada importante que aportar a la sociedad actual, tan vacía de interioridad, tan incapacitada para el amor solidario y tan necesitada de esperanza.

José Antonio Pagola

 

• ORAR CON EL EVANGELIO: (Lc.2.16-21)

  • SANTA MARÍA MADRE DE DIOS. (Enero 1 de 2015)
  • PAZ PARA EL MUNDO
  • Comenzamos el año  “En el nombre del Señor” y bajo la protección de MARÍA.
    Muchos interrogantes se abren ante 2015. Pero algo podemos afirmar con fuerza los cristianos: DIOS ESTARÁ CON NOSOTROS. Y de nosotros tiene que brotar un compromiso: Vivir responsablemente durante este año como hijos de Dios y como hermanos de todos; trabajando para que el Reino de Dios crezca en intensidad en cada uno de nosotros, y en extensión para que sean más los que lo conozcan y lo vivan y así reine la PAZ.
  • María es modelo, el más completo, de discípula de Cristo. Por eso, al mismo tiempo que damos gracias a Dios por ello, nos proponemos fijarnos más en María, para conocerla mejor y descubrir en Ella el poder y el Amor de Dios.
    Si María, como Madre, nos trajo a Jesús, Ella es el camino más seguro para llegar a El. Por su medio, llegaremos a Jesús de Nazaret, nuestro Maestro, Verdad y Vida y así vivir este nuevo año 2015, recién nacido, siguiendo los planes de Dios en nosotros.
    Y uno de los planes que Dios quiere para todo el mundo es
    “LA PAZ”. Pero ¿Hay caminos para la paz?  No hay caminos para la paz. ¡La PAZ es el camino! (Gandhi).
    Sólo puede llegarse a la paz desde la paz. Sólo puede llegarse a la paz, cuando uno se ha pacificado interiormente, cuando se desarma incondicionalmente, cuando dialoga sinceramente, cuando se acerca fraternalmente, cuando se comparte generosamente, cuando se rechaza toda injusticia definitivamente.
    Las jornadas de la paz son diarias. No se trata de una celebración de un día. Se trata de un querer la paz de forma continuada, con empeño, con entusiasmo. Solo habrá paz en la tierra si reina la justicia
    Pidamos al Dios-con-nosotros, Jesús de Nazaret que nos ilumine para que a través del año que comenzamos vivamos como hijos de PAZ…

ORACIÓN

Ayúdanos, Santa Madre de Dios a caminar en La Paz.

  • Paz en cada uno.
  • Paz familiar.
  • Paz social, política, ciudadana…
  • Paz internacional.

Jesús de Nazaret, nos acercamos en oración al corazón de tu Madre.
Lucas en su evangelio nos entreabre la puerta para comprender a María:
“Conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.. Que como Ella, llevemos una vida sencilla, pero fiel, meditando en nuestro corazón La PALABRA. Viendo lo positivo o negativo interrogándonos los porqués y los para qué, buscando así la Voluntad de Dios en nuestras Vidas.
Gracias, Dios Padre nuestro, porque podemos empezar, un Nuevo año, que recibimos como regalo tuyo y como nueva oportunidad de colaborar contigo para que tu BENDICIÓN y tu PAZ llegue a todos en todos los rincones del mundo.

“VEN CON NOSOTROS AL CAMINAR, SANTA MARÍA” ¡VEN!
¡FELIZ AÑO NUEVO! ¡URTE BERRION!
AMÉN. ZURIÑE

 

 

*ORAR CON EL EVANGELIO(Lc.2.22-40)

  • LA SAGRADA FAMILIA
  • DOMINGO 28 DE DICIEMBRE de 2014

Resulta Alentador reconocer que Dios se acerca a nosotros siguiendo los cauces normales de la vida. Jesús nació de una mujer, María y creció en el seno de una familia.
Como cualquier niño, Jesús fue educado, creció, recibió amor, trabajó y adquirió unos valores en el ambiente de una familia, la familia de Nazaret. Jesús, María y José. Para Jesús la Sagrada familia fue lugar de encuentro humano. Los vínculos familiares le ayudaron en el crecimiento personal, aunque sus proyectos fueran muy distintos. Aprendió las relaciones humanas, el respeto y el perdón. La familia fue para él presencia de Dios. En ella vivió los valores de “misericordia, bondad, humildad, dulzura, comprensión, perdón, paz y amor por encima de todo”. Todos necesitamos un hogar donde encontramos el amor y seguridad que nos haga crecer como personas.
El evangelio no oculta las dificultades de la sagrada familia. Vivir al día, desplazarse, huir a Egipto porque son perseguidos: Nos muestra la realidad actual de la emigración e inmigración, que tantos problemas acarrea para las familias.
Por eso podemos decir que las familias tienen un espejo donde mirarse y un modelo que imitar:
La familia de Nazaret.
Nazaret es una escuela de Oración, de diálogo, de comprensión. Nazaret es la casa del artesano en la que Jesús vive con sus padres “creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y las personas.
`    La familia es, o debe ser, la escuela del corazón y del crecimiento en el amor donde descubrimos el valor del otro por sí mismo y lo amamos tal como es. En ella comprendemos el sentido del perdón como aceptación incondicional  y como paso del egoísmo a la comprensión.
La familia de hoy necesita de Dios para realizar mejor su función educadora y humanizadora…
Jesús, llamó siempre a Dios Padre, por eso nosotros vamos a acudir a Dios llamándole fuertemente PADRE NUESTRO.
ORACIÓN  DE LOS PADRES Y MADRES.
* PADRE NUESTRO
De todos nosotros que también somos padres, que hemos dado vida a nuestros hijos y que los amamos más que a todo.

QUE ESTÁS EN EL CIELO
Y también en la tierra entre nosotros, en las realidades de cada día.
* SANTIFICADO SEA TU NOMBRE
Que reconozcamos que Tú eres Santo y Bueno que comprendamos que sólo eres Amor.
* VENGA A NOSOTROS TU REINO
En el mundo y en nuestro hogar: que reine un clima de paz, de estima y alegría.
* HÁGASE TU VOLUNTAD
Aunque no la entendamos, porque estamos seguros de tu Amor.
* EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO.
En las cosa importantes y en las materiales y en las espirituales y en las pequeñas cosas
* DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA

Todo lo que nos tiene que dar fuerza: tu Palabra y tu presencia.  También esfuerzo, paciencia, ternura, capacidad de perdón.
PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN

Que creamos en tu perdón y que, como Tú, deseemos perdonar cada día.
*NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN.
En la tentación del desánimo, del cansancio, de la desconfianza, de la exigencia.

  • Y LÍBRANOS DEL MAL…
    Del mal y de hacer el mal, de la incomprensión y de la tristeza para que podamos vivir en tu presencia.
    Y ASÍ NO DEJEMOS NUNCA DE SER SAL Y LUZ PARA NUESTROS HIJOS. AMÉN.

SEGUIMOS DANDO GRACIAS EN ORACIÓN
Te damos gracias también Padre nuestro por la familia donde nacimos, fuimos acogidos y donde sentimos el valor de ser amados y estar al servicio de los demás;  por la fe y vida eclesial que nos transmitieron.
Te damos gracias por la comunidad cristiana, que es la familia donde cada día compartimos la fe, el Pan de la Palabra y de la eucaristía y donde nos ayudamos a vivir como seguidores de Jesús de Nazaret y servidores de los demás especialmente del que más lo necesita.
Que tu amor Padre nuestro y la fuerza del Espíritu nos ayuden a ser, como Jesús de Nazaret, constructores de vida familiar. AMÉN .ZURIÑE

DIOS ESTÁ SIEMPRE ENCARNADO – Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos

FE ADULTA

Lc 2, 1-14

El relato de Lucas no es una crónica de sucesos, sino teología narrativa que es algo muy distinto. Hoy identificamos verdadero con histórico. En tiempo de Jesús era distinto y lo importante era la verdad, no la historia. Jesús vivió en un momento y en un lugar histórico. Pero lo importante es que nos invitó a vivir la realidad de un Dios que no está atado a un tiempo ni a un espacio, sino que está siempre ahí.

Lo importante de este relato es la idea de Dios que trata de comunicarnos. Como decíamos el domingo, la profundización no es nada fácil, porque exige una actitud personal de silencio y de escucha. Desde fuera, es muy poco lo que se puede ayudar a esta tarea.

Lo que deja claro el evangelista es, que Jesús se inserta plenamente en la historia universal. Nadie puede poner en duda su condición humana. Un censo oficial al que están sujetos como cualquier mortal, sus padres. Importa poco que los datos no sean exactos. Lo que nos interesa es la intención de Lucas, es decir, conectar la buena noticia con Jesús que nace en un lugar y en un momento de la historia. A nosotros hoy lo que de verdad nos cuesta es descubrir al Jesús humano que nos puede servir de modelo.

Para Lucas, de mentalidad helenista, Dios está en el cielo. Si quiere hacerse presente, tiene que bajar. Viene a salvar a los pobres y empieza por compartir su condición. La salvación se hará desde abajo. Pero solo la encontrará el que está en camino, el que está buscando, no los que están instalados cómodamente en este mundo. No la encontrarán en el bullicio de las relaciones sociales del día, sino en el silencio de la noche.

Los dioses tienen sus intermediarios. Estos se ponen en acción y quieren anunciar el acontecimiento. ¿Quién estará preparado para escucharlo? Solo los pastores, la profesión más despreciada y marginada de la sociedad. La salvación se anuncia en primer lugar a los oprimidos. Los demás están descansando, dormidos; no necesitan ninguna salvación.

El anuncio es una buena noticia. Dios es siempre buena noticia. La noticia es que Dios viene para salvarnos. «Os ha nacido un Salvador». Los pastores salen corriendo. No será fácil encontrarlo. Alguna pista: Un niño en un pesebre (comedero) semidesnudo y entre pajas, él mismo es alimento (apuntando a la eucaristía), acompañado por sus padres que no dicen nada. ¿Qué podrían decir?

Además, cuando Dios decide enviar su Palabra a los hombres, resulta que nos envía a un niño que no sabe hablar.

La salvación es para todo el pueblo, no para los privilegiados del momento. No en Jerusalén, sino en la ciudad de David. Él viene a destronar a los poderosos, pero se presenta como uno de los pobres y oprimidos. Esto es la causa de la alegría en el cielo y de la alabanza a Dios en la tierra. Los pastores proclaman la buena noticia. Entre los que escuchan, sorpresa. Dios se encuentra lejos de las instituciones, lejos del templo.

El evangelista no está dando los primeros datos de una biografía sino poniendo los fundamentos de una teología. Desde la perspectiva de una biografía, tendríamos que decir: No sabemos nada; ni dónde nació, ni cuando, ni cómo.

Por el contrario, tenemos suficientes elementos de juicio para saber que no pasó nada extraordi­nario desde el punto de vista externo. Ni María ni José ni nadie se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo allí. Nació como todos los niños. Fue un niño normal.

Cuando Jesús empezó su vida pública, decían sus vecinos: ¿No es este el hijo de José, su madre no se llama María? ¿De donde saca todo eso? En otra ocasión su madre y sus hermanos vinieron a llevárselo porque decían que estaba loco. ¿Se habían olvidado de los prodigios de su nacimiento?

Y sin embargo, aquello era el comienzo de todo. Allí empezaba Jesús su andadura humana, que iba a ser capaz de hacer presente a Dios entre los hombres. Era Emmanuel (Dios-con-nosotros) y era Jesús (salvador).

Nacimiento, vida y muerte de Jesús, forman una unidad inseparable. Es importante su nacimiento por lo que fue su vida y su muerte. Hizo presente a Dios, amando, dándose, entregándose a los demás. Eso es lo que es Dios. Salió a su Padre. Es Hijo de Dios.

Como pasó con todos los grandes personajes anteriores a él, se hace la biografía de la infancia desde la perspectiva de su vida y milagros.

No nos quedemos en las pajas y vayamos al grano. La importancia del acontecimiento se la tengo que dar yo, aquí y ahora. Dios no tiene que venir de ninguna parte, ni puede estar en ninguna parte más que en otra. Dios está donde nosotros le descubramos y le hagamos presente.

Dios está donde hay amor. Allí donde un ser humano es capaz de superar su egoísmo y darse al otro. Allí donde hay comprensión, perdón, tolerancia, allí está Dios. Dios no será nada si yo no lo hago presente con mi postura ante los demás.

El único objetivo de esta fiesta es que aprendamos a amar. Que aprendamos a salir de nosotros mismos y seamos capaces de ir al otro. El verdadero amor es el resultado del nacimiento de Dios en mí, en todo ser humano, en todo niño recién nacido; también en aquellos que en este momento están muriendo de hambre o de cualquier enfermedad perfectamente curable. Mueren porque nosotros preferimos adorar un muñeco de cartón, antes que aceptar que cualquier recién nacido es divino porque en él reside Dios.

 

Fray Marcos

 

Jaunaren Jaiotza (Eguberri eguna) – Natividad del Señor, José A. Pagola

Jaunaren Jaiotza (Eguberri eguna) – B (Joan 1,1-18)

por Coordinador Grupos de Jesús

JAINKOAREN GIZA AURPEGIA

Laugarren ebanjelioa hitzaurre berezi batez hasten da. Gorazarre baten antzekoa da; lehen mendeez gero, biziro lagundu zien horrek kristauei Jesusen baitako misterioan sakontzen. Fede xumez hartuko bagenu, gaur ere lagunduko liguke Jesusengan era sakon eta biziagoan sinesten. Baieztapen nagusi batzuk bakarrik aipatuko ditugu.

«Jainkoaren Hitza gizon (haragi) egin da». Jainkoa ez da mutua. Ez da isilik gelditu, betiko bere Misterioan mutu hesiturik. Jainkoak bere burua komunikatu nahi izan digu. Hitz egin nahi izan digu, bere maitasuna esan, bere egitasmoa argitu. Jainkoaren Egitasmoa da Jesus, Egitasmo haragi egina.

Jainkoa ez zaigu agertu kontzeptu eta doktrina handiosen bidez, adituek bakarrik uler ditzaketenez. Jesusen bizitza bihotzetikoan haragitu da Jainkoaren Hitza, jende xumeenak ere ulertzeko eran, Jesusen bizitzari darion ontasunaren, maitasunaren eta egiaren aurrean hunkitzeko gai direnek ere ulertzeko eran.

Jainkoaren Hitz hau «gure artean kanpatu da». Urruntasunarena galdu da. Jainkoa «gizon (haragi)» egin da. Gure artean bizi da. Harekin topo egin ahal izateko, ez dugu zertan irten mundutik, Jesusengana hurbildu besterik ez. Hura ezagutzeko, ez dugu zertan teologia ikasi, Jesusekin sintonizatu besterik ez, Jesusekin bat egin besterik ez.

«Jainkoa ez du inork inoiz ikusi». Profetek, apaizek, lege-maisuek asko hitz egiten zuten Jainkoaz; haietako inork ez zuen, ordea, ikusi haren aurpegia. Beste horrenbeste gertatu ohi da gaur gure artean: Elizan asko hitz egiten dugu Jainkoaz, baina ez dugu ikusi inork. Jesusek bakarrik, «Aitaren altzoan den Jainkoaren Semeak bakarrik ezagutarazi digu».

Ez genuke ahaztu behar. Jesusek bakarrik adierazi digu nolakoa eta zer den Jainkoa. Jesus bakarrik dugu iturburua Jainkoaren Misteriora hurbildu ahal izateko. Jainkoaz ditugun zenbat eta zenbat ideia eskas eta ez-gizatar behar ditugun desegin eta ahantzi, Jesusengan agertu zaigun Jainko horrek erakar eta lilura gaitzan!

Nola aldatzen den guztia, sumatzen dugunean Jesus Jainkoaren giza aurpegia dela! Dena lauago, dena argiago gertatzen da. Orain badakigu nola begiratzen digun Jainkoak sufritzen ari garenean, nola ibiltzen den gure bila galtzen garenean, nola ulertzen eta barkatzen digun uko egiten diogunean. Jesusengan agertu zaigu Jainkoaren«onginahia eta egia».

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 

Natividad del Señor – B (Juan 1,1-18)

por Coordinador Grupos de Jesús

EL ROSTRO HUMANO DE DIOS

El cuarto evangelio comienza con un prólogo muy especial. Es una especie de himno que, desde los primeros siglos, ayudó decisivamente a los cristianos a ahondar en el misterio encerrado en Jesús. Si lo escuchamos con fe sencilla, también hoy nos puede ayudar a creer en Jesús de manera más profunda. Solo nos detenemos en algunas afirmaciones centrales.

«La Palabra de Dios se ha hecho carne». Dios no es mudo. No ha permanecido callado, encerrado para siempre en su Misterio. Dios se nos ha querido comunicar. Ha querido hablarnos, decirnos su amor, explicarnos su proyecto. Jesús es sencillamente el Proyecto de Dios hecho carne.

Dios no se nos ha comunicado por medio de conceptos y doctrinas sublimes que solo pueden entender los doctos. Su Palabra se ha encarnado en la vida entrañable de Jesús, para que lo puedan entender hasta los más sencillos, los que saben conmoverse ante la bondad, el amor y la verdad que se encierra en su vida.

Esta Palabra de Dios «ha acampado entre nosotros». Han desaparecido las distancias. Dios se ha hecho «carne». Habita entre nosotros. Para encontrarnos con él, no tenemos que salir fuera del mundo, sino acercarnos a Jesús. Para conocerlo, no hay que estudiar teología, sino sintonizar con Jesús, comulgar con él.

«A Dios nadie lo ha visto jamás». Los profetas, los sacerdotes, los maestros de la ley hablaban mucho de Dios, pero ninguno había visto su rostro. Lo mismo sucede hoy entre nosotros: en la Iglesia hablamos mucho de Dios, pero nadie lo hemos visto. Solo Jesús, «el Hijo de Dios, que está en el seno del Padre es quien lo ha dado a conocer».

No lo hemos de olvidar. Solo Jesús nos ha contado cómo es Dios. Solo él es la fuente para acercarnos a su Misterio. ¡Cuántas ideas raquíticas y poco humanas de Dios hemos de desaprender y olvidar para dejarnos atraer y seducir por ese Dios que se nos revela en Jesús!

Cómo cambia todo cuando uno capta por fin que Jesús es el rostro humano de Dios. Todo se hace más simple y más claro. Ahora sabemos cómo nos mira Dios cuando sufrimos, cómo nos busca cuando nos perdemos, cómo nos entiende y perdona cuando lo negamos. En él se nos revela «la gracia y la verdad» de Dios.

José Antonio Pagola

 

 

 

 

 

¡NAVIDAD!.ORAR CON EL EVANGELIO

  • ¡DIOS-CON-NOSOTROS!
  • ¡FELIZ NAVIDAD! ¡ZORIONAK eta URTE BERRI ON!

* Recuperemos de nuevo, como nos dice J. A. Pagola en sus mensajes, el corazón de Navidad, y detrás de tanta superficialidad, descubrir también hoy, en medio de esta sociedad, es posible abrirnos al misterio de Dios cercano, celebrando con gozo la fiesta de la llegada de un Dios Amigo y así celebrar con profundidad cristiana las fiestas navideñas.

*          Para los creyentes, el origen y la razón de estas fiestas es muy sencillo. Hacemos fiesta y celebramos nuestra alegría porque Dios ha querido compartir nuestra vida. Ya no estamos solos, perdidos en medio de nuestros problemas. Dios está con nosotros. Hay esperanza para la humanidad.
*          Estas fiestas son la celebración de aquella BUENA NOTICIA que se escuchó en Belén:
Os anuncio una gran alegría que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy en la ciudad de David un Salvador que es el Cristo Señor”(Lc. 2,10)

* Esta invitación a la alegría, dirigida a todo el pueblo y, de manera especial, a la gente sencilla, es la que debe dar su verdadero significado también hoy a nuestras fiestas navideñas.
*          La Navidad, sólo puede celebrarla desde dentro quien se atreve a creer que Dios está con nosotros y puede volver a nacer en nuestra vida diaria. Dios es cercano, comprensivo, tierno, más Amigo de lo que nosotros podemos imaginar. ¡Dios es Dios! Por eso en estos días nos debe brotar la alegría. Pero es NAVIDAD, cuando es NAVIDAD  para todos.  Y lo será cuando sepamos vivir de una manera generosa, colaborando en crear una sociedad más fraterna y solidaria. Así será NAVIDAD y podremos decir en verdad:
*                       ¡FELIZ NAVIDAD! ¡ZORIONAK eta URTE BERRI ON!
*
ZURIÑE así lo quiere vivir unida a todos vosotr@s y a vuestras familias. Que gocemos con El.

NACIDO DE UNA SENCILLA MUJER A QUIEN ORAMOS CON FE.
Señora de Belén, Señora de la noche más buena y esperada, señora del silencio y de la Luz, la Paz, la alegría y la esperanza.
Señora de la sencillez de los pastores y de la claridad de los ángeles que cantan:
“GLORIA A DIOS EN EL CIELO, PAZ EN LA TIERRA A TODOS PORQUE DIOS NOS AMA.”

Señora de los pobres y de los niños, de los que no tienen nada, de los que sufren soledad, porque no encuentran comprensión en ningún alma…

Gracias por habernos dado a Jesús en esta Noche santa, por habernos entregado el Pan que nos faltaba. Enséñanos a ser pobres y pequeños, a no tener ambición por nada. A saber desprendernos y entregarnos, a ser l@s Mensajeros de la Paz y la Esperanza. AMÉN
¡FELIZ NAVIDAD¡ZORIONAK!
ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO. (Lc. 1.26-38)

  • DOMINGO 4º DE ADVIENTO – B – DICIEMBRE 21

En este último Domingo de Adviento, la Palabra, nos centra en María y en sus actitudes.

De que nuevas energías creadoras desbloqueen nuestras rutinas y desilusiones y nos pongamos de nuevo a caminar.

La disponibilidad de María deja a dios ser Dios. Ha dejado que Dios saliese a su paso hasta

llegar a hacerse esperanza, dolor y carne en su seno.
Para reconocer el misterio de la esperanza necesitamos  disponibilidad. Estar disponible es, de alguna manera, ponerse en pie, en estado de éxodo, salir de nosotros mismos, salir hacia Alguien que es absoluto.
La esperanza implica riesgo. Pero Dios está más allá del riesgo. Pero a todo encargo que hace Dios le acompaña la garantía de su auxilio y su presencia. Así nos lo recuerda la Historia de la salvación:”He aquí que yo estoy con vosotros hasta el fin de los tiempos”. Y María escucha la Palabra que le viene dirigida a Ella. María escucha, acoge, guarda en su corazón; la Palabra de Dios complica la existencia, porque compromete  la vida. No somos autómatas. Hay que poner al servicio de la Palabra lo mejor que tenemos; inteligencia y corazón. María es un buen ejemplo: se turba, se asusta, pero mantiene esa profunda serenidad y hace las preguntas fundamentales. María es un ejemplo de madurez en la fe. Fe profunda. Ella, pregunta. No es que María no se fíe de Dios. Es todo un proceso de Fe que crea un clima: avanza, desde el susto y la turbación inicial a la entrega y disponibilidad final.

*“FIAT, HÁGASE”

La lección no termina simplemente en la grandeza de María: Como ejemplo, debe prolongarseen nosotros: todos tenemos una Palabra de Dios dirigida personalmente a cada uno. Todos tenemos una palabra que cumplir. Todos tenemos que dar vida a Jesús en nosotros por la fidelidad a su Palabra y a su Evangelio. El fiarse de Dios y el saberse colaborador/a de Dios en la tarea de acercar a las personas  a la Salvación de Dios ofrecida en Jesús. Como María.

ORAMOS A MARÍA DE LA ESPERANZA

María, Virgen de la Esperanza. Contágianos tu fuerza, acércanos el espíritu que llena tu vida. Ayúdanos a vivir con alegría, a pesar de las dificultades que encontramos en el seguimiento de tu Hijo. Que no nos desaliente la lentitud de los cambios. Que no perdamos la ilusión de creer que es posible otro mundo y otra sociedad.
María, tú creíste y te jugaste la vida. Y no te fue fácil.
Nos enseñaste con tu ejemplo que para dar vida hay que entregar la vida, todos los días.

En nuestros días, Dios nos sigue pidiendo que demos lo mejor de nosotros para realizar su proyecto.
Enséñanos a esperar en el Señor, a confiar en su Palabra.
Enséñanos a orar para no perder la esperanza y discernir donde poner los esfuerzos, nuestro lugar y misión
María, camina cerca de nuestras vidas. Acompáñanos, fortalece nuestra esperanza, para trabajar en la esperanza del Reino.
Hoy, aquí, ahora y siempre.

¡GRACIAS MADRE!, POR HABER DICHO QUE SÍ

Y cantamos con gozo:

La Virgen sueña caminos, está a la espera; la Virgen sabe que el Niño está muy cerca. De Nazaret a Belén hay una senda, por ella van los que creen en las promesas. Los que soñáis y esperáis la
Buena Nueva,
abrid las puertas al NIÑO que está muy cerca.

EL SEÑOR CERCA ESTÁ, EL VIENE CON LA PAZ. EL SEÑOR CERCA ESTÁ, EL TRAE
LA VERDAD.
AMÉN   –   ZURIÑE