* DOMINGO 2º DESPUÉS DE NAVIDAD-B-4 de ENERO
El evangelio de Juan, especialmente el que hoy leemos, nos habla del significado de la ENCARNACIÓN. Dios se comunica con nosotros de manera definitiva en la persona del Hijo, así ofreciéndonos el regalo de también nosotros ser hijos suyos, y la gracia de su Luz, la Vida, y la vocación de ser sus testigos.
Todos andamos necesitados de un poco de alegría y esperanza. ¡A que si!. Quizás por eso mismo nos hace buscar la fiesta. Pero tenemos el riesgo al celebrar la Navidad de no descubrir lo más importante: Nuestro encuentro con Dios Salvador, que es lo que debe llenarnos de gozo y alegría.
Dentro de esa alegría, hay una frase en el Evangelio de hoy que nos puede hacer pensar.
“VINO A SU CASA Y LOS SUYOS NO LE RECIBIERON”
Palabras que deben servirnos para revisar nuestras actitudes, corregirlas si es necesario y “ENCONTRARNOS CON DIOS QUE HA PUESTO SU TIENDA EN NOSOTROS”.
No puede haber alegría mayor para las personas que la de encontrarse con Dios que viene a nuestro encuentro. He ahí el objetivo de la Navidad. ¿Lo vamos cumpliendo?.
Cristo pone su tienda entre nosotros. Acampa y hace un alto en el camino para reemprender la marcha junto a nosotros. Nos reconforta con su Pan, en la eucaristía, nos alienta con su esperanza, nos une con su Amor. Y así juntos en comunidad, familia, amistades, grupos, proseguir nuestro viaje por la vida, durante este nuevo año 2015, pero… CON ÉL. JESÚS DE NAZARET. Que sepamos reconocerlo en el camino. El, camina que te camina, en nuestras andanzas.
EL DIOS-CON-NOSOTROS.
ORACIÓN
Jesús de Nazaret: Eres la PALABRA que nos da vida. Nos ayuda a conocer al Padre, nos manifiesta el camino del Amor.
Eres LA LUZ que: alumbra a quien te busca.
Nos descubre LA SALVACIÓN.
Pero a veces, repetimos la historia:
“VINO A SU CASA Y LOS SUYOS NO LE RECIBIERON”…
Y esto sucede cuando nos cerramos a tu Palabra.
Cuando no te damos a conocer.
Cuando no te descubrimos en el pobre y necesitado de ayuda.
Ayúdanos Jesús de Nazaret a ser plenamente humanos como TÜ lo fuiste y que este sea el camino que nos acerque cada vez más a Ti, colaborando con los demás en la construcción del Reino en este mundo que has puesto en nuestras manos. AMÉN. ZURIÑE