Miércoles de ceniza. Entre el polvo y el espectáculo 

noticias obreras

Miércoles de ceniza. Entre el polvo y el espectáculo El Miércoles de Ceniza vuelve cada año al calendario con un gesto sencillo y repetido durante siglos: una marca de ceniza en la frente y una frase que recuerda la condición mortal polvo eres y en polvo te convertirás.

Tradicionalmente, funciona como el pórtico de la Cuaresma, un periodo de preparación, contención y revisión personal que antecede a la Pascua. Sin embargo, su aparición ya no se produce en una sociedad homogéneamente creyente ni en un marco cultural compartido.

Hoy, más que una cita litúrgica, funciona como un fenómeno social donde van aflorando tensiones profundas sobre el sentido, la identidad y el lugar de lo religioso en el espacio público.

Un rito antiguo en un contexto fragmentado
El ritual de la ceniza sobrevive dentro de una institución religiosa mayoritaria pero claramente erosionada, que gestiona símbolos cada vez menos comprensibles o relevantes para amplios sectores de la población. El propio significado de este miércoles —abrir un tiempo largo de austeridad, ayuno y examen— resulta ajeno en una cultura orientada a la gratificación inmediata y a la aceleración constante. Al mismo tiempo, el rito se inscribe en un entorno marcado por la pluralidad de creencias, el crecimiento del ateísmo y del indiferentismo práctico, y la pérdida de rituales comunes que estructuren la vida colectiva… Leer más (Evaristo Villar)

Cuaresma: Ha llegado la hora

Religión Digital

CuaresmaEl próximo 18 de febrero celebraremos el Miércoles de Ceniza con el que iniciaremos la Cuaresma. Un tiempo favorable para la conversión, para volver a Dios, para dejar que él actúe en nuestra vida

El próximo 18 de febrero celebraremos el Miércoles de Ceniza con el que iniciaremos la Cuaresma. Es un tiempo favorable para la conversión, para volver a Dios, para dejar que él actúe en nuestra vida. Los tiempos litúrgicos tienen un riesgo y es que, como se repiten todos los años, sin querer nos pueden llevar a la rutina, a lo monótono. En cambio, para Dios no es “lo de siempre”; Cuaresma “es la hora”, es un tiempo en el que Dios espera un cambio, una conversión y un compromiso, y esto ya no es rutina ni monotonía, sino compromiso, vida nueva.

Es la hora, nos dice Jesús, es el tiempo, es el momento de la conversión. En varias ocasiones, Jesús manifestó que “no había llegado la hora”: en las bodas de Caná, con la samaritana…, pero en el lavatorio de los pies, en el momento de la entrega, Jesús dijo: “Ha llegado mi hora”. Era el momento de la entrega, del servicio. A todos nos llegará la hora, el gran momento, y hemos de estar preparados. La Cuaresma es la hora del cristiano, donde no puede mirar hacia otro lado, donde vuelve su mirada hacia Dios y se compromete a una nueva vida…  Leer más (Florencio Roselló, arzobispo de Pamplona)

Trasfondo de la deriva conservadora en la Iglesia

Redes Cristianas

La celebración de una misa tridentina, que tuvo lugar hace unos meses en la Basílica de San Pedro, bajo el amparo de una autorización papal que ha dejado perplejos a propios y extraños, no puede leerse como un simple gesto de apertura hacia las periferias espirituales. La imagen del celebrante de espaldas al pueblo, envuelto en una liturgia de ritos crípticos y latín distante, se erige como un símbolo inquietante de una Iglesia que parece capitular ante sus sectores más reaccionarios. Lo que se presenta como una concesión de “misericordia” es, en realidad, una peligrosa rendición a las presiones de un tradicionalismo que nunca ha aceptado la primavera del Vaticano II y que hoy se siente empoderado por el auge global de las extremas derechas y los fundamentalismos políticos.

Esta regresión no es un hecho aislado, sino la culminación de un proceso de resistencia que ha logrado estancar el Sínodo de la Sinodalidad, esa gran apuesta por una Iglesia horizontal que hoy languidece entre tecnicismos y miedos burocráticos. Figuras como los cardenales Burke y Müller, o el desafío abierto de quienes ordenan obispos al margen de Roma emulando la rebeldía lefebvriana, son sólo la punta de lanza de un modelo eclesial que busca refugio en el pasado para no tener que responder a las preguntas del presente. Para entender esta deriva, es necesario recordar que la historia de nuestra institución ha sido, a menudo, la historia de un paulatino alejamiento del frescor del Evangelio en favor de una estructura de poder corporativo… Leer más (Editorial de Redes Cristianas)

¡Ay de vosotros, los ricos!

Zuckerberg (i), Bezos (c) y Musk (d) en la toma de posesio?n de TrumpReligión Digital

«El dinero es la palanca que controla la marcha del mundo. Organiza guerras, saquea continentes, esclaviza naciones, explota a las masas»
La pobreza se vive muchas veces con vergüenza, como si fuera el fruto de un fracaso personal y no de una injusticia. La pobreza no es una catástrofe natural, sino el pecado del mundo, pues surge de la ambición desmedida de poder. Los grandes multimillonarios, como Elon Musk, Jeff Bezos o Mark Zuckerberg no acumulan dinero solo por afán de lucro, sino porque saben que es la herramienta más eficaz para ejercer una dominación real. Giovanni Papini escribió que “el oro es el estiércol del demonio” y no se equivocaba. El dinero es la palanca que controla la marcha del mundo. Organiza guerras, saquea continentes, esclaviza naciones, explota a las masas.

Siempre que vuelvo a ver El ladrón de bicicletas, la obra maestra de Vittorio De Sica, experimento una profunda conmoción interior. Estrenada en 1948, cuando el neorrealismo mostraba con crudeza la miseria de la Europa de la posguerra, la película narra la historia de Antonio Ricci, un padre de familia en paro al que le ofrecen un pequeño sueldo por pegar carteles en una Roma devastada. Como necesita una bicicleta para realizar ese trabajo y no puede pagarla, empeña las sábanas de su hogar. La escena en que acude a la casa de empeños encoge el alma. En ese momento, descubrimos que miles de familias hacen lo mismo para conseguir algo de dinero y poder comer o pagar el agua y la luz. La casa de empeños no es una pequeña tienda, sino un gigantesco almacén con grandes estanterías metálicas de varios pisos donde se acumulan las sábanas de los hogares más humildes. Vivir sin sábanas, dormir sobre un colchón áspero y desnudo, protegiéndote del frío con ropa, trapos, toallas o incluso objetos, constituye un agravio a la dignidad humana. La sensación de humillación y rechazo debe ser abrumadora… Leer más (Rafael Narbona)

La Teología de la Liberación no puede retoñar sin las mujeres

Cristianisne i Justície

La Teología y la Filosofía de la Liberación no solo deben retoñar: deben hacerlo con memoria completa. No basta con recuperar los nombres ilustres del siglo XX si seguimos repitiendo el mismo gesto patriarcal que ha acompañado a la Iglesia durante siglos: hablar de liberación sin nombrar a las mujeres.

Es verdad: sin Gustavo Gutiérrez, Ignacio Ellacuría, Jon Sobrino, Pedro Casaldáliga, Óscar Romero, Enrique Dussel o Franz Hinkelammert, no se entiende el surgimiento de una teología situada, encarnada en los pobres y crítica del sistema. Es verdad también que la Conferencia de Aparecida, guiada por el entonces cardenal Bergoglio, marcó una ruta pastoral latinoamericana que luego el papa Francisco llevaría a una dimensión global con su apuesta por una Iglesia pobre, sinodal y en salida.

Pero también es verdad que, sin las teólogas feministas, sin las mujeres bíblicas, sin las pensadoras y activistas que han hecho posible nuestra liberación, ese relato está incompleto y, por tanto, es injusto.

La teología feminista no es un «añadido» a la Teología de la Liberación. Es una de sus expresiones más radicales, porque pone en el centro no solo la pobreza económica, sino también la opresión patriarcal, simbólica, eclesial y teológica que pesa sobre los cuerpos y las voces de las mujeres… Leer más (Lucha Castro)

Carta Abierta a Monseñor Ignacio Munilla, Obispo

Redes Cristianas

Hay silencios que rezan y palabras que, aun pronunciadas en nombre de Dios, suenan a destiempo. Esta carta nace de uno de esos desajustes: de la inquietud que provoca ver a pastores abandonar el cayado para empuñar la consigna, y hacerlo, además, en contradicción con el espíritu del Evangelio que dicen custodiar.

Muchos recordamos aún la estampa de su toma de posesión como obispo de Orihuela-Alicante. Como marcaba la tradición, entró usted en la ciudad montado en un sencillo asno, cruzando sus puertas con un gesto cargado de simbolismo evangélico. Aquel animal humilde, ajeno al poder y a la ostentación, remitía inevitablemente al Jesús que entra en Jerusalén sin escoltas ni armaduras.

No fue solo el cumplimiento de un rito antiguo; fue también —o así quisimos entenderlo muchos— una declaración silenciosa de cercanía, de sobriedad y de solidaridad con los pobres. Por eso hoy sorprende, y duele, el contraste entre aquella imagen inaugural y algunas de sus declaraciones recientes sobre las personas migrantes… Leer más (Antonio Amorós Sánchez)

Pax Christi cuestiona la “Junta de Paz” de Trump en Gaza por excluir a los palestinos y debilitar a la ONU

Pax Christi cuestiona la “Junta de Paz” de Trump en Gaza por excluir a los palestinos y debilitar a la ONUnoticias obreras

Pax Christi International, movimiento católico internacional por la paz, ha expresado su “profunda preocupación” por la creación de la denominada Junta de Paz (Board of Peace), impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y presentada como un nuevo mecanismo para abordar conflictos, comenzando por Gaza.
La organización alerta de que la estructura y el mandato de este órgano privado “dan lugar a serias dudas respecto a la legitimidad política, el derecho internacional y el derecho de los pueblos a la autodeterminación”, en una de declaración difundida desde Bruselas, al tiempo que cuestiona su impacto sobre el sistema multilateral y el papel de las Naciones Unidas.

Pax Christi, fundada en 1945 como movimiento católico por la reconciliación y la paz y con estatus consultivo especial ante la ONU y la UNESCO desde 1979, sitúa su posicionamiento en una trayectoria de ocho décadas marcada por la apuesta por la no violencia y la construcción de una “paz justa” basada en la dignidad humana y el derecho internacional.

El movimiento católico global critica que “los palestinos, los principales titulares de derechos y los más afectados, están excluidos de funciones significativas en la toma de decisiones”… Leer más (Abraham Canales)

El miedo de la institución eclesial a cambiar su lenguaje

El miedo de la institución eclesial a cambiar su lenguajeCristianisme i justícia

Lo que no entiendo me deja indiferente

Hace un siglo escribía el filósofo austriaco Wittgenstein: «Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo».[1] Esos límites son cuantitativos y cualitativos. Un lenguaje estrecho, incomprensible o mágico hace referencia a un mundo estrecho, incomprensible o mágico. Quien no es capaz de adaptar los «juegos de lenguaje» (como los denomina Wittgenstein) de una época a los de otra, una de dos: u opta por «de lo que no se puede (o no se sabe) hablar, mejor es callarse»[2] o se resigna a que su lenguaje sea rechazado o ignorado, pues «el significado de una palabra es su uso en el lenguaje»[3], y si su uso ha cambiado y no sé interpretar el lenguaje antiguo, el significado se ha perdido para mí, no me dice nada, me deja indiferente. El lenguaje siempre lleva consigo una interpretación; es interpretativo, no es mecánico, necesita claves de interpretación.

El lenguaje religioso-eclesial de hoy (documentos, textos litúrgicos, homilías, etc.), salvo excepciones del papa Francisco y algunas otras, suena a patriarcal, anacrónico, hiperbólico, lejano a las personas y a la cultura actual. Resulta difícil aceptar —y sobre todo comprender— dogmas, mitos, ritos y normas que pululan por el planeta religioso cristiano, porque se muestran muy distantes de la persona y del mensaje de Jesús de Nazaret; y también es difícil comprender el lenguaje con el que se nos presentan. El lenguaje de los sacramentos huele frecuentemente a magia; el lenguaje sobre el Misterio se transforma en lenguaje misterioso, incomprensible; y el lenguaje sobre la vida real se escapa como el agua en un cesto… Leer más (Jesús Bonet)

La respuesta cristiana a la tragedia de Adamuz

Por las víctimas de AdemuzReligión Digital

Cuando en 1755 un terremoto provocó alrededor de 100.000 muertos en Lisboa, Voltaire escribió un poema que cuestionaba la providencia divina y el optimismo filosófico, asegurando que Dios no intervenía en el mundo. Solo era el creador del cosmos y sus leyes, pero nunca alteraba la marcha de la naturaleza ni de la historia. No era un Señor o un Padre, sino una especie de relojero o artífice. No sin razón, Voltaire apuntaba que solo una teología perversa podía sostener que Dios castigaba al ser humano con catástrofes como el terremoto de Lisboa o el Diluvio, pues eso significaría justificar la muerte de inocentes. Jean-Jacques Rousseau objetó que el seísmo no se había producido por voluntad divina, sino por la arrogancia del hombre, que levantaba altos edificios y se aglomeraba en núcleos urbanos. En cierta manera, la civilización prolongaba el desafío lanzado por la torre de Babel, utilizando la ciencia y la tecnología para destruir el orden natural.

¿Qué puede decir hoy el cristianismo ante un drama como el de Adamuz, donde han muerto niños y familias enteras? Ninguna de las víctimas merecía algo así. Si Dios es todopoderoso, ¿por qué permite estas calamidades?… Leer más (Rafael Narbona)

Casi 900 personas han muerto de frío este invierno: “El sinhogarismo tiene solución si hay voluntad”

Pobreza sin Hogar Madrid EL SALTO

Las personas en situación de calle son las más vulnerables frente al descenso de los termómetros, pero tener techo no siempre garantiza poder evitarlo. Unos 8 millones de personas sufren pobreza energética mientras el bono social que busca paliarla solo alcanza a 1,7 millones de beneficiarios.

La semana pasada se reportaron en medios cuatro muertes de personas en situación de calle. La tormenta perfecta causada por la conjunción de la borrasca Francis y la falta de recursos asistenciales provocó las muertes de Eusebio en Barcelona, Manuel López García en Cádiz y dos hombres sin identificar: un vecino de Badalona y otro habitante de la capital gaditana. Además de los decesos que han trascendido a los medios, la semana del 5 al 11 de enero fallecieron 384 personas por frío, según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo, la misma herramienta que calcula las muertes por calor en verano). La herramienta del Instituto de Salud Carlos III atribuye a las bajas temperaturas 879 muertes desde el 1 de diciembre de 2025 y 10.718 decesos en los últimos cinco inviernos, sin contar la estación en curso.

Gema Castilla (Hogar Sí): “Las muertes reportadas son solo la punta del iceberg porque no existe un sistema 100% fiable que monitorice el sinhogarismo”

Para Gema Castilla, directora de comunicación de la ONG Hogar Sí, la diferencia abismal entre las muertes por frío reportadas y las estimadas está relacionada con la invisibilización de las personas sin hogar, la capa de población más vulnerable cuando los termómetros caen. “Las muertes reportadas son solo la punta del iceberg porque no existe un sistema 100% fiable que monitorice el sinhogarismo y por tanto no tenemos estadísticas fiables de mortalidad”, explica la dircom, que apremia a mejorar los mecanismos de medición sobre el sinhogarismo, pero, “sobre todo”, dar respuesta “con soluciones de vivienda digna”. “Este problema tiene solución si hay voluntad social y política”, concluye Castilla… Leer más (Deva Mar Escobedo)