La Paradoja de Barrabás, cuando el humilde elige a su verdugo

Redes Cristianas

Lo ocurrido este domingo ante la parroquia Mare de Déu de Montserrat, en el barrio de Sant Crist de Badalona, no es sólo un conflicto vecinal por el uso de un espacio público. Es la radiografía de una quiebra moral profunda. Ver a un grupo de vecinos —gente humilde, de barrio trabajador— bloqueando el paso a una furgoneta de la Cruz Roja y negando el techo de una iglesia a quince personas sin hogar, es un espectáculo que debería estremecer los cimientos de cualquier conciencia que se pretenda cristiana.

La caridad bajo llave

Resulta dolorosamente irónico que la oposición a socorrer al desvalido ocurra en el umbral de una parroquia. La fe cristiana, en su esencia más pura, es una religión de hospitalidad: “Fui forastero y me acogisteis”. Sin embargo, parece que para ciertos sectores, el Evangelio es un libro que se cierra al salir del templo. La actitud insolidaria de estos vecinos no sólo ignora la problemática humana de los migrantes desalojados, sino que traiciona la tradición de acogida que históricamente definió a los barrios populares.

Esta “insensibilidad sagrada” es el síntoma de una patología social mayor: el miedo al penúltimo. El sistema ha logrado que quien tiene poco tema que aquel que no tiene nada venga a quitárselo, instalando una narrativa de “inseguridad” que sirve de excusa para la crueldad… Leer más (Faustino Castaño, miembro de los grupos de Redes Cristianas de Asturias)