Cartas al Director
Diario de Noticias de Navarra
Con el verano, es habitual en la diócesis hacer públicos los nuevos nombramientos de párrocos. Para la presidencia de nuestra comunidad ha sido designado un nuevo presbítero y diseñada una nueva configuración la unidad parroquial.
En todo el proceso hemos constatado con dolor que no se ha tenido en cuenta a los laicos de la parroquia; no se nos ha preguntado, ni siquiera para pulsar la situación, las necesidades y o el estado de los proyectos pastorales. Debemos creer que se ha hecho todo por nosotros, pero sin nosotros.
No nos consideramos más importantes que otras parroquias navarras, pero suponemos que nuestra experiencia es similar a la de muchas otras. Tampoco estamos exentos de responsabilidad en cuanto acontece y por eso reflexionamos. ¿Puede el Espíritu Santo iluminar a todos, independientemente de su función dentro de la Iglesia? ¿Pedimos demasiado al solicitar que se nos consulte o considere a la hora de tomas decisiones? Los laicos, ¿Hacemos bien al callar lo que podemos aportar a una evangelización para el siglo XXI?