¿Tiempos apocalípticos, los nuestros?

ATRIO

No soy apocalíptico. Apocalípticos son los tiempos. La acumulación de tragedias en la naturaleza, las guerras de gran devastación con genocidio de miles de niños inocentes, el colapso de la ética, el ahogamiento de la decencia en las relaciones políticas, la asfixia de los valores humanos fundamentales, la oficialización de la mentira en los medios de comunicación virtual, la dictadura de la cultura materialista del capital con el consecuente exilio de la dimensión espiritual, inherente al ser humano, nos inducen a pensar: ¿No será que los profetas bíblicos tienen razón cuando escriben sobre los tiempos apocalípticos? Sabemos exegéticamente que las profecías no pretenden anticipar las desgracias futuras. Tratan de señalar las tendencias que, de no ser frenadas, traerán las desgracias anunciadas.

A mí siempre me ha impresionado un texto estremecedor, incluido en la Biblia judeocristiana. ¿Qué tipo de experiencia llevó a su autor a escribir lo que escribió? Creo que actualmente algo semejante pasa por la cabeza de muchos. Dice el texto:

“El Señor vio cuánto había crecido la maldad de los seres humanos en la tierra y cómo todos los proyectos de sus corazones tendían hacia el mal. Entonces el Señor se arrepintió de haber hecho al ser humano en la tierra y su corazón se entristeció. Y dijo el Señor: Voy a exterminar al ser humano de la faz de la tierra y a los animales, los reptiles y las aves que creé con él, pues me pesa haberlos creado” (Génesis 6, 5-8). ¿El mal que se propaga por el vasto mundo no justificaría esta valoración?… Leer más (Leonardo Boff)