Parábola de José Mujica

Cristianisme y Justícia

[Nota previa: José Ignacio González Faus, prolífico hasta el final, dejó escrito este texto para cuando José Mujica falleciera. Lo publicamos hoy como homenaje a estos dos hombres, que tanto aportaron en vida.]

N.B. El género literario de estas páginas es parábola, no historia. Mujica fue guerrillero tupamaro y, aunque nunca fue condenado ni se le formularon cargos oficialmente, la prensa uruguaya de la época le acusó de haber dado la orden de asesinar a dos policías. Tuvo además algunos enfrentamientos armados: de uno salió con tres heridas de bala. Y de otro, con una herida en el vientre que lo tuvo a punto de morir. El protagonista de la parábola es Jesús de Nazaret, quien decía no haber venido a llamar a justos sino a pecadores a penitencia y creía que de un publicano puede salir un evangelista. No se trata, pues, aquí de hacer un juicio histórico sobre el expresidente uruguayo (ni positivo ni negativo), sino de interpelarnos a nosotros, los que nos consideramos justos.

Caminaba Jesús de Nazaret por el paseo marítimo de Montevideo cuando los medios comenzaron a dar la noticia del fallecimiento del expresidente José Mujica. Mucha gente se acercó para comunicárselo, porque veían que no llevaba teléfono móvil ni tableta o radio pequeña.
Al oírlos, Jesús recordó su encuentro con un centurión pagano en Cafarnaúm y con una mujer pagana sirofenicia, y se le ocurrió comentar: «en verdad os digo que en toda mi Iglesia no he hallado una fe tan grande»… Leer más ( J. I. González Faus)