Religión Digital
El mundo es malo y, por eso, ataca a la Iglesia, que es buena. O dicho a lo Omella: “El afeo sistemático de esta gran familia por parte de algunos medios de comunicación y de diversos agentes sociales y políticos contribuye a que no se conozca el verdadero rostro y misión de la Iglesia”. No nos quieren, nos atacan y nos desprestigian: es la eterna cantinela bajo la que intenta taparse la jerarquía eclesiástica cada vez que la opinión pública y publicada intenta servirle de espejo a sus errores, incoherencias y pecados.
La estrategia de la Iglesia como roca asediada por los ‘enemigos’ parecía exclusiva de los tiempos del cardenal Rouco Varela y del Papa Benedicto, pero, en la era del cardenal Omella y del Papa Francisco ha revivido. Y la fortaleza eclesial sitiada se defiende atacando y desautorizando así, en general y globalmente, a los medios de comunicación y a los actores socio-políticos como una especie de malvados y perversos enemigos, cuya misión es perseguir y “afear” el rostro y la misión de la Iglesia. Nada más y nada menos. ¡Cómo si no tuviesen otra cosa que hacer y en qué pensar!.. Leer más (José Manuel Vidal)