Los obispos brasileños lanzan un mensaje profético y contundente contra las políticas del gobierno

Mensaje al Pueblo brasileño de la 57ª Asamblea General de la CNBB. Los obispos brasileños parecen haber entendido la difícil situación por la que el país pasa y se han posicionado de forma clara y contundente. En un país donde cada vez son más visibles “los signos de muerte que amenazan a los hijos e hijas de Dios, especialmente, a los más vulnerables”, es necesario una actitud clara que muestre que no se pueden servir a dos señores. Los pueblos originarios, a quienes “no se respetan en sus derechos y costumbres”, lo que contraviene los derechos “asegurados en la Constitución de 1988”, son defendidos claramente por la CNBB.       Leer más (Luis Miguel Modino)

Sonó la hora de la reforma profunda del Colegio Cardenalicio

Para muchos católicos -hombres y mujeres-, cuanto se refiere a los cardenales y a la posición pastoral y canónica que con ellos sigue el papa Francisco, es –será- uno de los fiascos más importantes y sonoros de la historia de su pontificado. En el talante renovador que lo caracteriza, no hay lugar para los cardenales, ni para lo que representan y como lo presentan, dando además la impresión de que, si Dios no lo remedia, seguirán figurando, aparentando y actuando en la Iglesia como protagonistas de primer condición y orden en institución tan sagrada.   Leer más (Antonio Aradillas)

La democracia en Venezuela es del pueblo, no de la oligarquía

Óscar Fortín en Atrio

El autor hace aquí un análisis sobre la democracia venezolana y no duda en aplicar este término a la democracia popular bolivariana o chavista de Venezuela, reafirmando su esperanza de que la posición vaticana definitiva no esté tan alineada para siempre con las oligarquías conservadoras dada la brecha que a contracorriente está abriendo Francisco.

El pueblo venezolano, como poder político, nació con la llegada de Chávez en 1998, electo nuevo presidente de Venezuela. Por primera vez en la historia de ese país el pueblo fue llamado a participar a la redacción de una nueva constitución que responda a sus necesidades. Una constituyente del pueblo fue creada y una nueva constitución fue presentada a la decisión del pueblo por referéndum. Con los votos de la mayoría del pueblo esta constitución fue aceptada como Ley fundamental del país.

        En esta constitución, el pueblo habla de democracia participativa, de socialismo humano que se dedica ante todo al bien común de todos, empezando por los más pobres y humildes. Igualmente, en esta constitución, el pueblo se declara anti-imperialista, soberano e independiente.  Leer más

 

Las víctimas avalan las medidas antiabuso del Papa y exigen a los obispos españoles que las cumplan

Jesús Bastante en Religión Digital

«Es un buen primer paso. Estamos contentos. Ahora sólo falta que los obispos españoles cumplan las órdenes del Papa». Juan Cuatrecasas, presidente de Infancia Robada, saluda el Motu Proprio publicado hoy por Francisco en el que da un año de plazo a los episcopados de todo el mundo para que establezcan cauces para permitir que todas las víctimas de abusos puedan denunciar, y da un plazo de 90 días para que se realice la investigación.

«Es importante que se vayan a investigar todos los casos que lleguen, independientemente de si han prescrito o no», añade Cuatrecasas, quien observa «pasos adelante» en la intención del Papa Francisco de acabar con la pederastia en la Iglesia. La exigencia de un fondo para hacer posible estos cauces, y que sean las diócesis las que paguen la asistencia médica, espiritual o psicológica de las víctimas, también ha sido bien acogida.

«Ahora esperamos que los obispos españoles no se escondan y cumplan la norma», subraya Cuatrecasas, que el pasado 28-A consiguió acta de diputado por La Rioja y que se empeñará en que se modifique la ley para que los delitos de abusos a menores no prescriban. «Que sea de obligado cumplimiento vincula a toda la Iglesia», culmina Cuatrecasas, quien pide que «se acabe la impunidad de los encubridores». Leer más

Pazkoaldiko 4. igandea – C (Joan 10, 27-30)

JESUSI ENTZUN ETA JARRAITU

Negua zen. Jesus paseatzen zebilen Salomonen arkupean, Tenpluko zabalgune handia inguratzen zuten aire zabaleko galerietako batean. Arkupe hau, zehazki, sarritan erabiltzen zuen jendeak; izan ere, itxuraz, murru batek babesten zuen haizearen kontra.

Laster batean, judu-talde bat bildu da Jesusen inguruan. Tirabiratsua da elkarrizketa. Galde eta galde jazarri diote juduek Jesusi. Honek bere mezua eta jarduera ez onartu izana aurpegiratzen die. Zehazki, diotse: «Zuek ez duzue sinesten, ez baitzarete nire ardietarik». Zer esan nahi du, ordea, metafora honek?

Oso argi mintzo da Jesus: «Nire ardiek entzuten dute nire ahotsa, eta ezagutzen ditut nik; haiek jarraitzen didate, eta betiko bizia ematen diet nik». Jesusek ez du inor behartzen. Soilik, dei egiten du. Hari jarraitu ala ez, gutako bakoitzaren esku dago. Soilik, entzuten eta jarraitzen badiogu izango dugu modua Jesusekin betiko bizira eramaten duten harremanak izateko.

Kristau batentzat ez da ezer funtsezkoagorik, Jesusen jarraitzaile bezala bizitzea baino. Kristauen arrisku handia da beti Jesusen jarraitzaile direla esatea, zinez izan gabe. Izatez, gure elkarteetatik urrunduz joan den jende asko, Jesusen urratsei jarraituz bizitzeko erabakia hartzen inork lagundu izan ez diona da.

Alabaina, horixe da kristau baten lehen erabakia. Dena aldarazten duen erabakia da; izan ere, Kristori atxikitzea eta Elizako kide izatea modu berri batean bizitzen hastea dakar erabaki horrek: noizbait ere, kristau-erlijioaren bidea, egia, zentzua eta zergatia aurkitzea.

Eta erabaki hori hartzeko lehen gauza Jesusen deia entzutea da. Ezin ekin dio inork ere Jesusen urratsei jarraitzeari bere intuizio propioaz edo haren ideala bizitzeko bere gogo hutsaz. Hari jarraitzen, orduan hasten gara: Kristok erakartzen eta dei egiten digula sentitzen dugunean. Horregatik, fedea ez da lehenik eta behin Jesusez zerbait sinestea, baizik hari berari sinestea, harengan beragan sinestea.

Jesusi benetan jarraitzea falta denean, norberaren bihotzean eta fededunen elkartean zaintzen eta behin eta berriz baiesten ez denean, fedeak arrisku hau izaten du: mugaturik gelditzekoa sinesgai batzuk onartzera, betebehar erlijioso batzuk praktikatze hutsera eta Elizaren diziplinari obedientzia eskaintze hutsera.

Halakoetan, gauza erraza izaten da erlijioa betetzearekin konformatzea, igande bakoitzean entzuten dugun ebanjeliotik Jesusek egiten digun deiak koloka jar gaitzan utzi gabe. Erlijio horren baitan dago Jesus, bai, baina ez gaitu arrastatzen bere urratsen ondoren. Konturatu gabe, ohikeriaz eta era errepikagarrian bizitzen ohitzen gara. Sormena, berrikuntza eta poza falta ohi zaizkigu, Jesusi nola jarraituko ahalegintzen direnek izan ohi dituztenak.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 

4 Pascua – C (Jn 10,27-30)

ESCUCHAR Y SEGUIR A JESÚS

Era invierno, Jesús andaba paseando por el pórtico de Salomón, una de las galerías al aire libre, que rodeaban la gran explanada del Templo. Este pórtico, en concreto, era un lugar muy frecuentado por la gente pues, al parecer, estaba protegido contra el viento por una muralla.

Pronto, un grupo de judíos hacen corro alrededor de Jesús. El diálogo es tenso. Los judíos lo acosan con sus preguntas. Jesús les critica porque no aceptan su mensaje ni su actuación. En concreto, les dice: «Vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas». ¿Qué significa esta metáfora?

Jesús es muy claro: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco; ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna». Jesús no fuerza a nadie. Él solamente llama. La decisión de seguirlo depende de cada uno de nosotros. Solo si le escuchamos y le seguimos, establecemos con Jesús esa relación que lleva a la vida eterna.

Nada hay tan decisivo para ser cristiano como tomar la decisión de vivir como seguidor o seguidora de Jesús. El gran riesgo de los cristianos ha sido siempre pretender serlo, sin seguir a Jesús. De hecho, muchos de los que se han ido alejando de nuestras comunidades son personas a las que nadie ha ayudado a tomar la decisión de vivir siguiendo sus pasos.

Sin embargo, esa es la primera decisión de un cristiano. La decisión que lo cambia todo porque es comenzar a vivir de manera nueva la adhesión a Cristo y la pertenencia a la Iglesia: encontrar, por fin, el camino, la verdad, el sentido y la razón de la fe cristiana.

Y lo primero para tomar esa decisión es escuchar su llamada. Nadie se pone en camino tras los pasos de Jesús siguiendo su propia intuición o sus deseos de vivir un ideal. Comenzamos a seguirlo cuando nos sentimos atraídos y llamados por Cristo. Por eso, la fe no consiste primordialmente en creer algo sobre Jesús sino en creerle a él.

Cuando falta el seguimiento a Jesús, cuidado y reafirmado una y otra vez en el propio corazón y en la comunidad creyente, nuestra fe corre el riesgo de quedar reducida a una aceptación de creencias, una práctica de obligaciones religiosas y una obediencia a la disciplina de la Iglesia.

Es fácil entonces instalarnos en la práctica religiosa, sin dejarnos cuestionar por las llamadas que Jesús nos hace desde el evangelio que escuchamos cada domingo. Jesús está dentro de esa religión, pero no nos arrastra tras sus pasos. Sin darnos cuenta, nos acostumbramos a vivir de manera rutinaria y repetitiva. Nos falta la creatividad, la renovación y la alegría de quienes viven esforzándose por seguir a Jesús.

José Antonio Pagola

 

Domingo 12 de mayo – 4º de Pascua (c) Juan 10, 27-30 Koinonia

Hechos 13,14.43-52: Nos dedicaremos a los gentiles
Salmo 99: Somos su pueblo, la gente de su rebaño
Apocalipsis 7,9.14b-17: El Cordero será su pastor
Juan 10,27-30: Doy la vida a mis ovejas

Hechos de los apóstoles 13, 14. 43-52

«Sabed que nos dedicamos a los gentiles»

En aquellos días, Pablo y Bernabé desde Perge siguieron hasta Antioquía de Pisidia; el sábado entraron en la sinagoga y tomaron asiento.

Muchos judíos y prosélitos practicantes se fueron con Pablo y Bernabé, que siguieron hablando con ellos, exhortándolos a ser fieles a la gracia de Dios.

El sábado siguiente, casi toda la ciudad acudió a oír la palabra de Dios. Al ver el gentío, a los judíos les dio mucha envidia y respondían con insultos a las palabras de Pablo.

Entonces Pablo y Bernabé dijeron sin contemplaciones: «Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: «Yo te haré luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el extremo de la tierra.»»

Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y los que estaban destinados a la vida eterna creyeron.

La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región. Pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas y devotas y a los principales de la ciudad, provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron del territorio.

Ellos sacudieron el polvo de los pies, como protesta contra la ciudad, y se fueron a Iconio. Los discípulos quedaron llenos de alegría y de Espíritu Santo.

Salmo responsorial: 99

R/. Somos su pueblo y ovejas de su rebaño.

Aclama al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría, entrad en su presencia con vítores. R.

Sabed que el Señor es Dios: que él nos hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

«El Señor es bueno, su misericordia es eterna, su fidelidad por todas las edades.» R.

Apocalipsis 7, 9. 14b-17

«El Cordero será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas»

Yo, Juan, vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos.

Y uno de los ancianos me dijo:

– «Éstos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero.

Por eso están ante el trono de Dios, dándole culto día y noche en su templo.

El que se sienta en el trono acampará entre ellos.

Ya no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el sol ni el bochorno. Porque el Cordero que está delante del trono será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas.

Y Dios enjugará las lágrimas de sus ojos.»

Juan 10, 27-30

Yo doy la vida eterna a mis ovejas

En aquel tiempo, dijo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano.

Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre.

Yo y el Padre somos uno.»

COMENTARIO LITÚRGICO

La primera lectura nos presenta hoy a Pablo y Bernabé en todo su apogeo evangelizador, donde se puede comprobar el proceso que va recorriendo la expansión del Evangelio. Por una parte, el espacio físico desde donde se proclama la Buena Nueva es la misma sinagoga judía; el medio es, naturalmente, la misma Escritura antigua, desde donde se proclaman las promesas y se confirman con el anuncio de la muerte y resurrección de Jesús como cumplimiento de ellas. Esto quiere decir que los destinatarios originales son los israelitas; así lo formula Pablo y lo corroboran los demás apóstoles. Hay, ciertamente, acogida del nuevo mensaje por parte de muchos, pero también hay rechazos hasta violentos a la predicación de Pablo y, antes de él, a las Pedro y los demás. El rechazo oficial no se queda sólo en no aceptar el mensaje; incluye también la expulsión de la sinagoga y las amenazas a quienes siendo judíos se hayan convertido al nuevo camino y pretendan asistir por cualquier circunstancia a la sinagoga.

Todo esto nos sirve para hacernos una idea de las dificultades que tuvo que afrontar el anuncio del Evangelio en sus orígenes, y la forma como Pablo, llamado con tanta razón “el apóstol de los gentiles”, va abriendo paso para que el evangelio de Jesús sea anunciado y conocido por todo el mundo, sin importar fronteras, razas ni clases sociales.

Ese es otro de los efectos de la resurrección de Jesús: el conocimiento, por parte de todos los seres humanos, de la Buena Noticia del amor de Dios, que en Jesús ha rescatado a toda la humanidad y la ha puesto bajo el amparo y la guía de un solo Padre de todos, el Padre de Jesús.

En consonancia con ello, la visión apocalíptica que Juan nos describe en la segunda lectura no deja de ser una visión poético-simbólico-fantástica. Quiere dar a hacer conocer la nueva idea de Dios que Jesús nos revela en el Nuevo Testamento: su Padre es el Dios Padre de todos los hombres y mujeres, sin excepción alguna. Todos son recibidos en la nueva realidad instaurada por el Cordero, ya que en él han sido superadas todas las fronteras que los humanos fueron construyendo para vivir separados y divididos. Ya no habrá división ni rechazo, porque en Jesucristo todos hemos sido recibidos como hermanos. El Cordero inmolado será el pastor que conducirá hacia fuentes de aguas vivas a todos los elegidos… No cabe duda de que las imágenes poéticas que utiliza el texto nos quedan muy lejos (son de hace casi veinte siglos).

El evangelio nos trae apenas cuatro versículos de uno de los capítulos más elaborados de Juan. Nada de palabras directas de Jesús, ni siquiera de palabras históricas, sino pura teología joánica, en un contexto cultural y filosófico muy determinado. Leerlas, tomarlas, escucharlas en directo, sin filtros, como si fueran palabras de nuestro mismo contexto, y dichas por Jesús mismo… sería un error.

En definitiva, la homilía de este domingo podría orientarse por alguna de estas tres opciones:

a) Los pastores en la Iglesia. En ésta, como en toda comunidad humana, siempre ha habido un rol de dirigencia y/o de organización; todos los que ejercen algún “ministerio” (servicio) o alguna autoridad son de alguna manera “pastores” de los demás. Esa labor “pastoral”, lógicamente, ha de tomar ejemplo de las características del “buen pastor” Jesús: que no se sirve de las ovejas, sino que da la vida por ellas. Bastará glosar todas estas características. 

Este tema puede prolongarse –si es oportuno para el auditorio- en el tema de los ministerios en la Iglesia: su estado actual, la posibilidad de cambiar, la necesidad de encontrar nuevas formas, la crisis de algunas formas actuales, etc.

b) Las vocaciones al ministerio pastoral. Se ha escogido este domingo en muchos países para la celebración de la “Jornada mundial de oración por las vocaciones”, lo cual es muy bueno, con tal de que no se dé la impresión de que “las vocaciones” son sólo las sacerdotales o a la vida religiosa, y se aclare que «todos tenemos vocación», y que «todas las vocaciones son importantes», también la laical (y mucho), y que «para cada uno, la mejor vocación es la suya». Lo pastoral, por lo demás, no debe ser identificado como sacerdotal: todos estamos llamados a ser “pastores” de otros: en la familia, en el vecindario, en la comunidad humana… todos podemos asumir responsabilidad sobre nuestros hermanos, especialmente los más débiles, o los que está solos o necesitados, todos podemos/debemos ser pastores unos de otros.

c) Jesús, “el” buen pastor y el pastor universal. De hecho, en el evangelio de Juan el tema no es la bondad del pastor Jesús, sino su autenticidad, frente a otros “pastores” o mediadores divinos, que serían falsos… Algo así como el tema de la “unicidad” de Jesús como salvador. ¿Jesús es el “pastor único de nuestras almas”? ¿”No hay otro nombre” en el que podamos ser salvos? (Hch 4,12). Es el tema del pluralismo religioso, y la relectura del cristianismo entero que esa nueva visión teológica exige. No es un tema para cualquier auditorio, pero sí es un tema que debería estar presente en la cabeza de todo el que hable al pueblo sobre «el» buen Pastor Jesús, aunque no vaya a tocar el tema explícitamente. El amor y el entusiasmo espiritual no justifican el decir muchas cosas que no son tan ciertas, que ya no debemos seguir diciendo. Donde se pueda, será bueno abrir la visión de nuestros hermanos y hermanas respecto a la presencia y la acción salvadora de Dios, más allá de una interpretación estrecha y chauvinista del “un solo rebaño y un solo pastor”.

El evangelio de hoy está recogido en la serie «Un tal Jesús» de los hermanos López Vigil, en el capítulo 86. El guión, el audio, y un comentario bíblico-teológico puede ser encontrado y recogido en el portal http://radialistas.net/86-la-sangre-de-los-galileos/ También ahí puede recogerse el libro completo (en pdf) con todos los guiones y comentarios de los 144 episodios de la serie.

La serie «Otro Dios es posible», de los mismos autores, tiene un capítulo, el 95, que se titula «¿Dios hace milagros?», que puede ser útil para suscitar un diálogo-debate sobre el tema. Su guión y su audio puede recogerse en http://radialistas.net/95-cual-religion-fundo-jesus/ Hay varios otros varios guiones con temas relacionados, que se prestan a un debate-catequesis.

 

Domingo 4º de Pascua (C) Fray Marcos

(He 13,44-52) “Yo te haré luz de las naciones… Los gentiles se alegraron mucho.”

(Ap 7,9-17) El Cordero será su pastor y les conducirá hacia fuentes de agua viva.

(Jn 10,27-30) Mis ovejas me escuchan y les doy Vida. Yo y el Padre somos lo Uno

 A través de Jesús llega a nosotros la misma Vida de Dios. Es Vida eterna, porque traspasa el tiempo y el espacio, es definitiva.

Hemos terminado con las apariciones, pero seguimos con un texto profundamente pascual. Juan nos habla de Vida definitiva, que es la clave del tiempo pascual. Es una pena que al hablar de vida eterna sigamos pensando en una vida biológica para más allá. La verdad es que los evangelios nos hablan de una Vida que hay que vivir aquí y ahora. Parece mentira el poco caso que hacemos al evangelio cuando no está de acuerdo con nuestras expectativas. En el evangelio de Jn está muy claro: “Hay que nacer de nuevo. Hay que nacer del Espíritu”.

Para poder entender el texto hoy, hay que tener en cuenta todo el discurso que sigue a la curación del ciego de Jesús como puerta, Jesús como pastor. El pastor modelo da la Vida a las ovejas. Dar la Vida no significa dejarse matar, sino matarse por los demás. En griego hay tres palabras para decir vida: “Zoê” significa la vida transcendente inmutable, “Bios” la vida biológica concreta y “psykhê” significa la personalidad sicológica. Aquí dice psykhê. No se refiere a dar la vida biológica muriendo, sino a entregarse como persona durante la vida.

En el evangelio de Jn no habla Jesús sino la comunidad, que expresan lo que pensaba sobre Jesús. No concibo a Jesús creyéndose pastor de nadie. Jesús llega a su plenitud por las relaciones con los demás. Pero unas verdaderas relaciones humanas solo son posibles entre iguales. Porque nunca se creyó más que nadie, sino al servicio de todos, se presenta ante nuestros ojos como modelo de humanidad. Relación entrañable con los demás, de tal manera que se preocupa por todos como un pastor auténtico se preocupa por cada una de las ovejas.

Después de decir que ellos no son ovejas suyas, describe con todo detalle qué significa ser de los suyos, les está acusando de no querer seguirle, comprometiéndose con él al servicio del hombre. No se trata solo de oír a Jesús, se trata de escucharle. La mayoría de las veces oímos y aceptamos solamente lo que está de acuerdo con nuestros intereses. Escucharle significa acercarse sin prejuicios y aceptar lo que nos dice, aunque suponga cambiar nuestras conviccio­nes.  Seguirle es estar dispuesto a darse a los demás como él y como Dios se dan.       

“Y ellas me siguen”. No basta escuchar, hay que ponerse en movimien­to y entrar en la nueva dinámica. La buena noticia de Jesús consiste en manifestar que hay una nueva manera de afrontar la existencia humana, una manera de vivir que esté más de acuerdo con las exigencias profundas del ser humano. Esa será la manera de cumplir lo que Dios espera de nosotros. La voluntad de Dios está ya en lo más profundo de mí. Jesús no nos pide ser borregos, sino ser personas adultas y responsables de nosotros mismos y de los demás.

Y yo les doy Vida definitiva. Se trata de la misma Vida que Jesús ha recibido de Dios. La consecuencia primera de seguirle es alcanzar esa Vida del Espíritu. Esto es lo importante para nosotros. Lo que pasó en Jesús tiene que pasar en mí. Éste es el meollo del misterio pascual. Como modelo de pastor, defiende a los suyos con todo su ser, no pasarán a manos de ladrones y bandidos. Ponerse en las manos de Jesús equivale a estar en las manos del Padre. «No hay quien libre de mi mano; lo que yo hago, ¿quién lo deshará? (Is 43,13)

Yo y el Padre somos lo Uno. Es la frase que mejor refleja la conciencia que la comunidad de Jn tenía de Jesús. Hoy sabemos que los discursos del evangelio de Jn no son originales de Jesús, por lo tanto no tiene sentido pensar que esa frase exprese su conciencia de ser Dios. Para nosotros tiene más importancia si caemos en la cuenta de que fue la experiencia de la comunidad de Jn, la que llegó a la conclusión de que Jesús estaba en identificación con Dios. 

La Vulgata no dice “somos unus” sino unum (neutro). Esto es más importante de lo que parece, porque nos está lanzando más allá del lenguaje ordinario. Jesús dice que él y el Pare (el Origen) no se distinguen en nada, pero tampoco se distingue de su origen, ninguna otra criatura. Lo que Jesús dijo lo puede decir cualquiera que tenga conciencia de sí mismo. No se puede ir más allá. El lenguaje humano no da más de sí. Lo único que cabe es el silencio.

El Maestro Eckhart llegó a decir que Dios se aniquila para identificarse con nosotros y que el hombre tiene que anonadarse para ser uno con Dios. Buscamos la unión con Dios pero sin dejar de ser nosotros. No puede funcionar. La simplicidad de las matemáticas nos puede ayudar. 1 + 1 siempre serán 2. Pero 1 x 1 = 1. Si el resultado de 1 x 1 lo vuelvo a multiplicar por 1, seguirá resultando 1. La unidad con Dios no solo nos hace uno con Él sino con todos.

Una de las pocas palabras que podemos asegurar que pronunció Jesús es “abba”. Pero el concepto de padre que nosotros usamos no es suficiente para expresar lo que Dios es para Jesús y para cada uno de nosotros. Los padres biológicos nos han trasmitido la vida, pero esa vida sigue sus propios derroteros. En el caso de la Vida que Dios nos comunica, se trata de su única Vida, que se convierte en nuestra propia Vida sin dejar de ser la de Dios.

El ser humano Jesús había llegado a una experiencia de unidad total con Dios. Ya no había ninguna diferencia entre lo que era él y lo que era Dios en él, porque de él, de su falso yo, no quedaba nada. Para dar sentido a una adhesión a su persona, se muestra él totalmente volcado sobre el Padre. Relacionarnos con Jesús es relacionarnos con Dios. Esta es la razón por la que, el Jesús que predicó el Reino de Dios, se convirtió en objeto de predicación.

Jesús, como nuevo santuario, hace presente al Padre. El dialogo se dirige a los dirigentes del Templo. El Padre se manifiesta en Jesús que realiza su obra creadora llevando al hombre a plenitud. No hay nada en Jesús que se encuentre fuera de Dios. Todo en él es expresión del Padre. Eso excluye toda instancia superior a él. Los judíos no pueden encontrar nada en qué apoyarse para juzgarle. Solo cabe aceptación o rechazo, que es aceptar o rechazar a Dios.

Jesús, viviendo para los demás, está identificándose con lo que es Dios. Así manifiesta la verdadera Vida, que es la misma de Dios. Esa Vida es la que comunicará a los demás. Dios se la está comunicando a él y nos la está comunicando a todos. Jesús es así manifestación de Dios y modelo de Hombre. Donde hay amor hasta el límite, hay Vida sin límite. Para quien ama como Jesús amó, no hay muerte. Por eso la entrega de la vida es espontánea.

Si Jesús promete la Vida al que le escuche, quiere decir que les ofrece la misma Vida que él ha recibido del Padre. La vida que se trasmite del padre al hijo es la misma vida del padre. Por eso se puede hablar de una identificación absoluta con el Padre. Recordemos las palabras de Juan en el discurso del pan de vida: «El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre, del mismo modo el que me come vivirá por mí«. Son realidades que nos desbordan.

Me habéis oído comentar decenas de veces la frase de Schillebeeckx: “Si pudiera quitar de mí lo que hay de mí, quedaría Dios; si pudiera quitar de mí lo que hay de Dios, quedaría nada”. Hoy puedo decir: si quitara de mí lo que hay de Dios, quedaría nada y si pudiera quitar de mí lo que hay de mí, quedaría nada. Con el ejemplo matemático se entiende muy bien: 1×0=0. Ni yo puedo existir sin Dios ni Dios puede existir sin mí. Ya lo había dicho el Maestro Eckhart.     

Meditación

Se trata de participar aquí y ahora de la misma Vida de Dios.

Desde la vida biológica, en la que me encuentro,

debo acceder a la Vida Divina, que también está en mí.

A esa VIDA no le afecta la muerte,

por eso, cuando la vida biológica termina, aquella continúa.

 

¿Qué hará la Iglesia sin derechas?

Antonio Aradillas en Religión Digital

Sin paliativos de ninguna clase, y con plenas y satisfactorias garantías democráticas, puede asegurarse que las recientes elecciones –comicios generales-  celebrados en España, han sido ganados por las izquierdas… Explicaciones hay para todos los gustos, ponderaciones y medidas y a unos tal noticia les resultará reconfortante, plácida y optimista, para el presente y para el futuro, mientras que para otros les dará la impresión de que vendavales de desgracias personales y colectivas harán perder toda esperanza de la tímida e incipiente renovación que parecía atisbarse en el horizonte, sobre todo de estabilidad económica y de progreso más o menos integral.

Identificando, al menos teóricamente en nuestro caso, el concepto “izquierdas” con los de renovación, reforma e igualdad, del mismo modo que el de “derechas” con los de conservadurismo, instalación, cordura y gordura, reflexionar sobre la proyección que, en la Iglesia y sus alrededores, ha de tener la noticia de las consecuencias electorales, será de provecho y utilidad para unos y otros.

Oficialmente al menos, y con todo rigor, sin faltarle a nadie, con objetividad y con pruebas desbordantemente suficientes, huelga aseverar que la Iglesia católica, apostólica y romana como tal, y en el ámbito hispano, es y se comporta como de derechas-derechas.     Leer más…

La victoria de Jesús

Fue María la primera en reconocer que el condenado a causa de su bondad creadora y libre era, contra todas las apariencias, modelo de justicia, criterio de humanidad, profeta de un mundo digno de la vida. Y no necesitó para ello ningún “milagro sobrenatural” inexistente: ni la tumba vacía ni la aparición física del crucificado viviente. Le bastó con dejar que las lágrimas limpiaran la última mancha de sus ojos, y es seguro que no le bastaron para ello ni un día ni tres. Tuvo que aprender a no apegarse a sus recuerdos y deseos, a no sujetarse a ninguna forma, ni siquiera a la forma histórica de Jesús…  Leer más (Joxe Arregi)

El suplemento femenino del Vaticano inicia un nuevo camino con mayor pluralidad en el comité editorial

El suplemento mensual sobre Iglesia y mujer de L’Osservatore Romano, «Donne, Chiesa, Mondo», continuará siendo publicado todos los meses y enriquecerá su visión del mundo con un comité editorial de diez mujeres. La nueva etapa, que augura mayor amplitud de visiones, estará centrada en la «total libertad» que el director del diario, Andrea Monda, le aseguró a Pinci, según relató la nueva coordinadora. «Sigo a ‘Donne, Chiesa, Mondo’ desde el principio y creo que la Iglesia necesita la mirada y la voz de las mujeres que representan a más de la mitad de los fieles»…     Leer más (Hernán Reyes)