Jalear la guerra

Atrio
Artículo publicado en el.diario.esel 8 de marzo, 

Primero como reportera de guerra en Afganistán, Irak y Palestina, y después como analista confundadora de elDiario.es, siempre nos ha parecido la de Olga Rodríguez una palabra a tener en cuenta. También hoy hay que leer este artículo suyo, actualizado esta misma mañana, porque nos pone en guardia contra un belicismo mediático incluso a quienes condenamos la invasión de Putin a Ucrania. Olga repite mucho de lo dicho por Chomsky sobre cómo primó después del 1991 el cerco de OTAN a Rusia en vez de las políticas de distensión, desarme y diálogo con Occidente. E insiste en que el jalear la guerra puede aumentar la rusofobia, el número de víctimas y la duración de esta nueba terrible guerra en territorio europeo. AD. 

  • Cuanto más dura un conflicto bélico, más muertes, más división, más dolor. Ucrania tiene derecho a defenderse. Pero jalear la guerra sin mencionar los riesgos de la misma sería ocultar parte de la realidad. El peligro de que se perpetúe es enorme

Detrás de las justificaciones altruistas que se exponen habitualmente en torno a las relaciones internacionales se esconden intereses económicos, políticos y geoestratégicos de potencias regionales e internacionales. La geopolítica está impregnada de hipocresía y las explicaciones oficiales que se nos ofrecen suelen esconder algunas de las causas clave por las que se adoptan posiciones en el tablero global.

Ningún país invade otro o arma a un grupo determinado solo porque cree en los unicornios azules, en la justicia y en la paz mundial. En un mundo idílico las relaciones internacionales podrían guiarse por esos principios. Pero no estamos en un mundo idílico. Rusia ha invadido Ucrania porque quiere mantener y extender su órbita de influencia más allá de sus fronteras actuales, porque el sistema autoritario de Putin se rige aún por un imperialismo que añora la extensión territorial de la federación de repúblicas durante la URSS, porque quiere marcar límites a la expansión de la OTAN y mostrar contundencia ante su propio pueblo…Leer más…(Olga Rodríguez)

La “guerra cultural” llega al seno de la Iglesia española

Religión Digital

Son las visiones de dos Iglesias en la casa común del catolicismo español, de dos modelos de fieles, de dos pontificados de cabecera, Juan Pablo II y Francisco, e incluso de dos perfiles episcopales, Fidel Herráez y Ginés García Beltrán

Esa dolorosa división se materializó durante un tiempo incluso en una especie de bicefalia espiritual, cuando la elección de Ginés García Beltrán como consiliario de la ACdP por la Permanente del Episcopado fue recurrida hasta conseguir finalmente el reconocimiento como tal de Fidel Herráez, el primero en la terna enviada por los propagandistas a Añastro, y su consiliario desde 2011

Mientras el ‘think tank’ del CEU sabe exactamente el lugar que quiere ocupar en la sociedad española –en realidad lo quiere ‘reconquistar’–, el de la Pablo VI busca establecer puentes con un mundo en cambio constante y se abre a abordar en pie de igualdad los desafíos comunes que tienen los cristianos con quienes no lo son

Una semana de diferencia y alguna década de inmersión en los signos de los tiempos. Eso es lo que, a día de hoy, separa dos recientes congresos nacidos en el seno de la Iglesia en España, pero que muestran distintas formas de servirla, vivirla y, también, mostrarla ante el mundo.

Uno, en donde se mira al pasado; el otro, donde se intenta preparar el futuro; el primero, surgido del think tank de la Fundación San Pablo CEU, que preside Alfonso Bullón de Mendoza; el segundo, desde la Fundación Pablo VI, un centro académico para el pensamiento reconvertido en los últimos años en lo más parecido al ala oeste de la Conferencia Episcopal Española (CEE), cuyo secretario general es otro laico, Jesús Avezuela…Leer más…(José Lorenzo)

El feminismo se hace más grande para intentar cambiarlo todo

ElDiario.es

Desde la huelga de 2018, el espacio feminista se ha ensanchado para dar respuesta a la precariedad y las violencias, pero también para plantar cara a los problemas de acceso a la vivienda, el racismo o la crisis climática.

Ana Requena Aguilar / Marta Borraz

6 de marzo de 2022 22:09h

En los últimos años, el feminismo se ha ensanchado. De la autoorganización de trabajadoras precarias, la defensa de la educación y de la sanidad pública, el reclamo de un sistema de dependencia fuerte y, más aún, de la necesidad de construir un sistema público de cuidados, al acceso a la vivienda, la lucha contra la crisis climática, el antirracismo o la alianza con un movimiento LGTBI que también está en el punto de mira de la extrema derecha. La eclosión vivida en 2018 con la primera huelga feminista consolidó una mirada amplia, en la que las luchas necesariamente se entrecruzan y las condiciones matriales de la existencia son el suelo que hay que asegurar para seguir construyendo.

«El espacio feminista lleva ensanchándose desde principios de los años 80. En la tercera ola, las mujeres más precarizadas, las migrantes y en Estados Unidos las chicanas y el movimiento afroamericano, ya empiezan a reclamar una lucha mucho más interseccional», explica Carolina Meloni, escritora y profesora de filosofía en la Universidad de Zaragoza. Aunque no es un fenómeno nuevo, la tendencia sí «es más patente», al menos en el contexto español, desde hace relativamente poco, señala la experta, autora del reciente Feminismos Fronterizos (Kaótica)… Leer más

Una vez más, No a la guerra

Cristianimes i Justícia

Lo decíamos hace un mes y volvemos a repetirlo: la guerra en Ucrania, como todas, tendrá graves consecuencias en la vida de la población civil. Manifestamos toda nuestra solidaridad con las víctimas de los ataques de esta madrugada, y con la población civil que ahora mismo teme por sus vidas.

Llamamos a frenar la escalada militar y al cese inmediato de las hostilidades; todos los actores implicados en el conflicto deben poner freno a los ataques y posibles respuestas armadas, e iniciar de manera inmediata un proceso real de diálogo y paz que garantice el pleno cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario. La garantía de los derechos humanos debe ser plenamente asegurada, así como la protección de la población civil, con especial atención a la infancia, de las infraestructuras civiles, las escuelas y los hospitales.

Antes de este conflicto, la situación ya era muy preocupante con casi tres millones de personas necesitadas de apoyo humanitario. Nuestras ONG en la zona y las organizaciones locales con las que trabajamos llevan semanas mostrando su preocupación ante un desenlace como el de hoy, y ante la posibilidad de un aumento drástico de las necesidades humanitarias. En cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario, debe garantizarse la asistencia que realizan las agencias de Naciones Unidas y las organizaciones que trabajan con la población local; su trabajo debe ser garantizado en condiciones de seguridad…Leer más ( Cristianisme i Justícia)

Domingo 6 de Marzo, 1º de Cuaresma. Koinonía.

Deuteronomio 26,4-10: El Señor escuchó nuestra voz
Salmo 90:
 Quédate conmigo, Señor, en mi angustia
Romanos 10,8-13:
 La palabra está cerca de ti
Lucas 4,1-13: 
No sólo de pan vive el ser humano

Comentario a los textos

El texto “mi padre era un arameo errante”, fue motivo de arduas discusiones entre los estudiosos hace muchos años. Hoy parece que las aguas se han aquietado. El gran biblista alemán G. von Rad mostró que en este texto estamos ante un “credo primitivo”, recitado en la liturgia del santuario de Guilgal, y que representa el corazón histórico de Israel. Todo el Hexateuco (los seis primeros libros del AT) se formularía a partir de este texto. Hoy tenemos muchos elementos para cuestionar su antigüedad, y podemos pensar que otros “credos” (como quizás el de Núm 20,14b-16) son más antiguos. Por otra parte, el esquema opresión-clamor-liberación es muy característico del autor deuteronomista (particularmente el del libro de los Jueces) como para pensar en una pura originalidad. La importancia de la tierra, como lugar del descanso, tierra dada por Yahvé también es muy importante en el deuteronomista por lo que no parece fácil seguir sosteniendo lo que von Rad decía.

Sin embargo, hay un elemento que es característico de los credos israelitas, y es su dimensión histórica. El Dios de Israel es un Dios que se revela en la historia de su pueblo, en la de ayer y la de hoy. En este sentido es muy importante notar, por un lado los usos de las primeras personas del singular, y los plurales: el orante se planta personalmente ante Dios (“mi padre”, “traigo”…) pero cuando debe hacer memoria de su pecado y la intervención salvadora de Dios recurre al plural: “nos maltrataron”, “nos oprimieron”, “nos impusieron servidumbre”, “clamamos”, “escuchó nuestra voz”… “nos trajo”). Ese cambio de persona puede resumirse diciendo: “mi padre era Israel, por lo tanto, nosotros somos Israel”.

Tradicionalmente esto no ha tenido dificultad, pues desde siempre la tradición cristiana ha heredado con toda naturalidad esa visión según la cual nuestra fe es una respuesta a la intervención de Dios en la historia. Siempre nos ha parecido «natural» que Dios intervenga en el mundo con hechos milagrosos para decirnos algo, o para hacer algo con su pueblo. A Dios siempre lo hemos pensado como un vecino del piso de arriba, pero como un vecino que puede bajar en cualquier momento, y que de hecho estaría siempre pendiente de nosotros.

Hoy es muy problemática esta visión, porque no forma parte ya de la cosmovisión moderna entender la realidad cósmica como de dos pisos: el nuestro y el de Dios. Como sugiere el título del libro de Lenaers, «No hay un Dios ahí arriba». El Dios altísimo, el dios en lo alto del cielo… ha pasado a ser una frase hecha, con sabor añejo, o rancio, que ya no se sabe bien qué significa, porque en nuestra visión moderna actual no hay dos pisos, ni creemos estar conviviendo con vecinos del segundo piso que puedan bajar a éste en cualquier momento.

Hay además un nuevo problema respecto a la historia. Esas intervenciones de Dios en la historia, bien registradas en la Biblia, están siendo cuestionadas por la arqueología científica. No es el lugar para exponerlo aquí, pero puede ser una buena recomendación para la propia formación el estudiar el tema del «nuevo paradigma arqueológico bíblico»: hay toda una nueva visión –documentada, científica, arqueológica– un nuevo paradigma, una nueva comprensión sobre la historicidad de hechos principales que narra la Biblia, que desde siempre los estuvimos creyendo como históricos literalmente. En realidad, no es nada nuevo, pues ya hace mucho tiempo que sabemos que Moisés no escribió el Pentateuco, o que Jesús no nació el 25 de diciembre, ni en Belén… pero hoy día hay nuevos datos muy llamativos sobre otros elementos y personajes cuya historicidad o no, es mucho más decisiva. (Véase la revista VOICES (http://eatwot.net/VOICES) y tómese su número de diciembre de 2015 –en línea, gratuito– (o tómese directamente de aquí [http://eatwot.net/VOICES/VOICES-2015-3&4.pdf]); ofrece un buen material de lectura para iniciarse en el tema, en varios idiomas).

La liturgia nos propone hoy el Salmo 91 (90) por ser, precisamente, el que utilizará el diablo en la tentación a Jesús. Quizá para que podamos ver cómo «sacar un texto de contexto puede ser diabólico»… Como escribe Eduardo de la Serna: «¿Cuándo aprenderemos que ‘un versículo’ NO ES Palabra de Dios?».

No es unánime la opinión de frente a qué tipo de salmo nos encontramos, y esto condiciona la interpretación. Unos piensan en un diálogo litúrgico, otros en una homilía sapiencial.

Luego de la sección teológica de la carta a los romanos (caps. 1-8) y antes de la sección parenética (caps. 12-15), Pablo introduce un paréntesis sobre Israel (caps. 9-11). Paréntesis que no es ajeno a la totalidad de la misma ya que desde el comienzo nos dijo que la salvación es para todos, pero “primero para los judíos” (1,16; 2,10). Sin embargo, sus “hermanos de raza” demoran en reconocer a Cristo, y Pablo manifiesta su dolor por ello; de todos modos, lo ve como un tiempo pedagógico de Dios para dar oportunidad a la conversión de los paganos. Después –quizá movidos por los celos– todo Israel se salvará (11,26). Pero esto no exime de responsabilidad a los judíos ya que miran la justicia que les viene de ellos mismos y no la que viene de Dios. La iniciativa de Dios (la gracia) es uno de los temas centrales de la teología paulina, y es grave creer que de nosotros depende. Ese es el motivo, además, por el que Pablo abunda en citas de la Escritura en esta unidad. Este es el marco del párrafo que hoy nos propone la liturgia. Es evidente, y el manejo de los textos lo confirma, que Pablo es consciente de estar polemizando.

Parece que la fuente Q –en la que el evangelio de Lucas se inspira– expresó en tres tentaciones, inspiradas en las tentaciones del pueblo en el desierto, las tentaciones que habría experimentado Jesús en su ministerio. Allí donde Israel no supo hacer la voluntad de Dios, Jesús surge fiel, verdadero “Hijo” como ya el Bautismo lo había mostrado. Esto confirma la intención cristológica del relato, y también su probable intencionalidad polémica con el Israel de su tiempo.

Dado que la primera hace referencia a la “palabra de Dios”, la segunda a lo político, y la tercera al Templo, algunos han pensado que se estaría ante una triple tentación profética, real y sacerdotal, pero no parece que eso esté en juego aquí. Sólo la tentación real aparece clara, mientras que la profética y más aún la sacerdotal no se revelan, más aún, parecen muy improbables. Las respuestas apuntan en otra dirección.

En el relato de Lucas, a diferencia del de Juan, Jesús va del desierto a la ciudad, y en la ciudad comienza su ministerio, como en la ciudad culminará todo para desde allí comenzar, siempre conducido por el Espíritu el tiempo nuevo de la Iglesia. En la primera tentación, el diablo no discute que Jesús sea el Hijo de Dios –lo da por supuesto–; lo tienta a convertir en pan una piedra ya que, lógicamente, tiene hambre tras cuarenta días ayunando. Más que un “nuevo pueblo”, Jesús es “hijo de Dios”, “el Hijo de Dios”. ¿Por qué Jesús no obra el milagro? Porque los milagros que Jesús hace son siempre para los otros, como la multiplicación de los panes: allí Jesús mismo se preocupa: “denles ustedes de comer” (9,13).

La segunda es la tentación del poder (exousía) político. En tiempos donde todo el mundo conocido está sometido al imperio romano, se puede ver de un golpe de vista todo: el imperio mismo es diabólico y perverso. E idólatra.

La tercera tentación no sólo tiene como característica que ocurre en Jerusalén, sino también que el diablo cita la Escritura. La Escritura mal citada, o mal leída, también puede ser diabólica, o idolátrica. Por otra parte, Jesús deja muy claro que su ministerio es para otros, no para él. No trata de salvarse a sí mismo, como tampoco en la cruz: “si eres… sálvate”, y no se bajó de la cruz (23,35.37.39).

Como dos rabinos, Jesús y el diablo discuten con citas bíblicas. Y nos queda claro que es falso servidor de Dios el que se sirve de su ministerio en su propio provecho, que no es propio de los fieles a Dios reclamar milagros ya que Dios puede salvar sin necesidad de estas obras “maravillosas” o “teatrales”. Jesús nos muestra -con su vida- el camino de la obediencia de hijo conducido por el espíritu.

Comentario

El evangelio de Lucas, nos pone a Jesús en paralelo con el pueblo de Israel. En las mismas circunstancias en las que el pueblo fue infiel, Jesús sale adelante; y para resaltar el paralelo entre ambas situaciones, el evangelista recurre al desierto y a citas del Deuteronomio. Allí donde Israel cayó, allí Jesús sale adelante. Más que un acontecimiento es una plataforma, un programa: unidos a Jesús nada tenemos que temer, sólo el amor cuenta. Deberíamos aprovechar la Cuaresma para revisar cuántos desencuentros, cuántas infidelidades, cuántas injusticias… Pero, al revisarlas, corregirlas; es que la Cuaresma es tiempo de conversión, y conversión significa caminar, camino de vuelta al Padre.

Mientras el pueblo de Israel, en la tentación, no fue fiel y cedió, ahora nos encontramos a Jesús en la misma situación, en la misma tentación. ¡Y triunfa! Jesús aparece en el Evangelio de hoy como el que vence la tentación. Porque es posible vencerla. Muchas voces, de dentro y de fuera buscan separarnos de Dios, de sus proyectos, de sus caminos. Pero hay una voz más fuerte, más firme, que puede vencer esas otras voces si disponemos el corazón para escucharla. Hace falta tener un oído muy fino, un silencio atento, un corazón dócil.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 9, titulado «Bajo el sol del desierto», de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. LÓPEZ VIGIL. En su página (https://radialistas.net/9-bajo-el-sol-del-desierto/) puede recogerse el audio, así como el guión, con un comentario excelente de los autores.

DOMINGO 1º DE CUARESMA (C) Fray Marcos

(Dt 26,4-10) “El Señor nos sacó de Egipto, Por eso traigo las primicias de la tierra”.

(Rom 10,8-13) “La palabra está cerca de ti, la tienes en los labios y en el corazón”.

(Lc 4,1-13) Di que esta piedra se convierta en pan. 

 Deuteronomio 26, 4-10

Profesión de fe del pueblo escogido

Dijo Moisés al pueblo: «El sacerdote tomará de tu mano la cesta con las primicias y la pondrá ante el altar del Señor, tu Dios.

Entonces tú dirás ante el Señor, tu Dios: «Mi padre fue un arameo errante, que bajó a Egipto, y se estableció allí, con unas pocas personas.

Pero luego creció, hasta convertirse en una raza grande, potente y numerosa.

Los egipcios nos maltrataron y nos oprimieron, y nos impusieron una dura esclavitud.

Entonces clamamos al Señor, Dios de nuestros padres, y el Señor escuchó nuestra voz, miró nuestra opresión, nuestro trabajo y nuestra angustia.

El Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, en medio de gran terror, con signos y portentos.

Nos introdujo en este lugar, y nos dio esta tierra, una tierra que mana leche y miel.

Por eso, ahora traigo aquí las primicias de los frutos del suelo que tú, Señor, me has dado.»

Lo pondrás ante el Señor, tu Dios, y te postrarás en presencia del Señor, tu Dios.»

 Salmo responsorial: 90

Está conmigo, Señor, en la tribulación.

Tú que habitas al amparo del Altísimo, que vives a la sombra del Omnipotente,

di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío, Dios mío, confío en ti.» R.

No se te acercará la desgracia, ni la plaga llegará hasta tu tienda, porque a sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos. R.

Te llevarán en sus palmas, para que tu pie no tropiece en la piedra; caminarás sobre áspides y víboras, pisotearás leones y dragones. R.

«Se puso junto a mí: lo libraré; lo protegeré porque conoce mi nombre, me invocará y lo escucharé. Con él estaré en la tribulación, lo defenderé, lo glorificaré.» R.

 Romanos 10, 8-13

Profesión de fe del que cree en Jesucristo

Hermanos: La Escritura dice: «La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón.»

Se refiere a la palabra de la fe que os anunciamos.

Porque, si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás.

Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación.

Dice la Escritura: «Nadie que cree en él quedará defraudado.»

Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan.

Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará.»

 Lucas 4, 1-13

El Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y, durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo.

Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre.

Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.» Jesús le contestó: «Está escrito: «No sólo de pan vive el hombre»».

Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo: «Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo.»

Jesús le contestó: «Está escrito: «Al Señor, tu Dios, adorarás y a él sólo darás culto»». Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: «Encargará a los ángeles que cuiden de ti», y también: «Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras»».

Jesús le contestó: «Está mandado: «No tentarás al Señor, tu Dios»».

Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.

 Retírate al desierto. Solo el silencio descubrirás tu Ser.

Comentario a los textos:

Debemos superar el enfoque maniqueo de la cuaresma que hemos arrastrado durante demasiado tiempo. Sin embargo, el sentido profundo de la cuaresma debemos mantenerlo e incluso potenciarlo. En efecto, en ninguna época de la historia el ser humano se había dejado llevar tan masivamente por el hedonismo. A escala mundial el hombre se ha convertido en productor-consumidor. El grito de guerra de las revueltas estudiantiles del 68 en Francia, era: “No queremos vivir peor que nuestros padres”. No querían ganar menos y consumir menos; para nada hacían alusión a la posibilidad de ser más  humanos.

La crisis económica del coronavirus nos puede ayudar a superar la trampa. ¿Queremos consumir más o nos interesa ser cada día más humanos? En teoría no hay problema para responder, pero en la práctica, nos dejamos llevar por el hedonismo, aún a costa de menor humanidad. Aquí está la razón de la cuaresma. Todos tenemos la obligación de pararnos a pensar hacia dónde nos dirigimos. Alcanzar plenitud de humanidad exige el esfuerzo de no instalarnos en la comodidad. Para crecer en humanidad debemos ir más allá de la satisfacción de los instintos. Este es el planteamiento de una cuaresma para la reflexión.

           No debemos escandalizarnos cuando los exegetas nos dicen que los relatos de las tentaciones no son historia sino teología. Marcos, que fue el primero que escribió, reduce el relato a menos de tres líneas. No son crónicas de sucesos, pero son descarnadamente reales. Empleando símbolos conocidos por todos, nos quieren hacer ver una verdad teológica fundamental: La vida humana se presenta siempre como una lucha a muerte entre los dos aspectos de nuestro ser; por una parte lo instintivo o biológico y por otra lo espiritual o trascendente. Esa lucha no hay que plantearla en el orden del obrar sino en del conocer.

           El mito del mal personificado (diablo), ha atravesado todas las culturas y religiones hasta nuestros días. No necesitamos ningún enemigo que nos tiente desde fuera. El diablo nace como necesidad de explicar el mal, que no puede venir de Dios. Lo que llamamos mal no tiene ningún misterio; es inherente a nuestra condición de criaturas. La voluntad solo es atraída por el bien, pero como nuestro conocimiento es limitado, la razón puede presentar a la voluntad un objeto como bueno, siendo en realidad malo. Todos buscamos el bien, pero nos encontramos con lo malo entre las manos, no porque lo busquemos sino por ignorancia.

El mal es consecuencia de una inteligencia limitada. Sin conocimiento, la capacidad de elección sería imposible y no podría haber mal moral. Si el conocimiento fuera perfecto, también sería imposible el mal, porque sabríamos lo que es malo, y no nos atraería. Si la voluntad va tras el mal, es siempre consecuencia de una ignorancia. Es decir, creemos que es bueno para nosotros lo que en realidad es malo. La libertad de elección solo se puede dar entre dos bienes, Plantear una lucha entre el bien y el mal, es puro maniqueísmo. La lucha se da entre el bien aparente (mal), y el bien real para mí. Esto es muy importante.

           El ser humano es un proyecto que está toda su vida desarrollándose. Para que el desarrollo humano concluya con éxito, cada etapa tiene que integrar la anterior y unificarse en una personalidad, solo que más cerca del objetivo final. Que las tentaciones sean tres, no es casual. Se trata de un resumen perfecto de las relaciones que puede desarrollar un ser humano. La tentación consiste en entrar en una relación equivocada con nosotros mismos, con los demás y con Dios. Una auténtica relación humana con los demás depende, querámoslo o no, de una adecuada relación con nosotros mismos y con Dios.

           1ª tentación: poner la parte superior de nuestro ser al servicio de la inferior. Si eres Hijo de Dios… No se debe entender desde los conceptos dogmáticos acuñados en el s. IV. No hace referencia a la segunda persona de la Trinidad. Significa hijo en el sentido semita. Si tú has hecho en todo momento la voluntad de Dios, también Él hará lo que tú quieres. Fíjate bien que la tentación de hacer la voluntad de Dios para que después Él haga lo que yo quiero, no tiene que venir ningún diablo a sugerírnosla; es lo que estamos haciendo todos, todos los días. Jesús no es fiel a Dios porque es Hijo, sino que es Hijo porque es fiel.

           Di que esta piedra se convierta en pan. La tentación permanente es dejarse llevar por el placer que dan los instintos, sentidos, apetitos. Es decir hacer en todo momento lo que te pide el cuerpo. Es negarse a seguir evolucionando y superarse a sí mismo, porque eso exige esfuerzo. Los instintos nos ayudan a garantizar nuestro ser animal. Si ese fuera nuestro objetivo, no habría nada de malo en seguirlos, como hacen los animales. En ellos los instintos nunca son malos. Pero si nuestro objetivo es ser más humanos, solo a través del esfuerzo lo podremos conseguir, porque debemos ir más allá de lo puramente biológico. El fallo está en utilizar la inteligencia para potenciar nuestro ser animal.

           No solo de pan vive el hombre. El pan es necesario, pero, ni es lo único necesario ni es lo más importante. Para el animal sí es suficiente. Nuestro hedonismo cotidiano demuestra que aún no hemos aceptado estas palabras de Jesús. El dar al cuerpo lo que me pide es para muchos lo primero y esencial, descuidando la preocupación por todo aquello que podía elevar nuestra humanidad. El antídoto de esta tentación es el ayuno. Privarnos voluntariamente de aquello que es bueno para el cuerpo, es la mejor manera de entrenarnos para no ceder, en un momento dado, a lo que es malo aunque sea apetitoso.

           2ª tentación: Si me adoras, todo será tuyo. El poder es la idolatría suprema. El poder lleva siempre consigo la opresión, que es el único pecado. Adorar no es dar incienso a un dios exterior. Se trata de descubrir que nuestro verdadero ser es Dios en nosotros. Nuestro auténtico ser no está en el ego aparente sino más a lo hondo. Si descubro mi ser profundo, no me importará desprenderme de mi falso yo y, en vez de buscar el dominio, buscaré el servicio. El antídoto es la limosna. Para superar la tentación de dominar a todos, debemos hacer ejercicios de donación voluntaria de lo que tenemos y de lo que somos.

           3ª tentación: Tírate de aquí abajo. Realiza un acto verdaderamente espectacular, que todo el mundo vea lo grande que eres. Todos te ensalzarán y tu vana-gloria llegará al límite. La respuesta: deja a Dios ser Dios. Acepta tu condición de criatura y desde esa condición alcanza la verdadera plenitud. Dios no tiene que darte nada. Ya se lo ha dado todo a todos. Eres tú el que debes descubrir las posibilidades de ser que tienes sin dejar de ser criatura. Ya es hora de que dejemos de acusar a Dios de haber hecho mal su obra y exigirle que rectifique. El antídoto es la oración. Al decir oración no queremos decir “rezos” sino meditación profunda. Descubrir al verdadero Dios, me librará de utilizar al dios ídolo.

Para llegar a tu verdadero ser, hay que atravesar tu propio desierto. Libérate de todo lo que crees ser para llegar a lo que eres de verdad. Mantente en el silencio, hasta que se derrumbe el muro que te separa de ti mismo. No confíes en milagros, nadie desde fuera de ti podrá llevarte hasta el fondo de tu ser y suplir el propio esfuerzo de encontrarte.

Fray Marcos

Garizumako 1. igandea – 1º de Cuaresma – José A. Pagola

C (Lukas 4,1-13)

DENA OGI BIHURTU

Gure tentazio handia da. Geure bizitzaren zeruertz guztia geure gurariak asetzera murriztea: dena gure gurariak aseko lituzkeen ogi bihurtzeari ekitea.

Gure atseginik handiena, eta batzuetan bakarra, produktuak digeritzea eta kontsumitzea izaten da: artikuluak, objektuak, ikuskizunak, liburuak, telebista. Maitasuna bera bihurtu izan da sarritan sexu-atsegintasun huts.

Tentazioa izaten dugu plazeraren bila ibiltzeko premiaren mugak baino harago, baita bizitzaren eta bizikidetasunaren kalterako bada ere. Geure gurariak asetzeko lehian jarraitzen dugu, gainerakoen bizkar bada ere, geure artean lehiakortasuna eta gerla eraginez.

Geure burua atzipetzen dugu baldin eta uste badugu hori dela askapenaren eta biziaren bidea. Aitzitik, ez al dugu esperimentatu izan plazeraren bila era amorratuan ibiltzeak aspertzera eramaten gaituela, nazkatzera eta bizi gabetzera? Ez al gara ikusten ari ezen kontsumoa eta atsegina lantzera eragiten duen gizarteak ez duela egiten solidaritaterik eza, erantzukizunik eza eta indarkeria sortu baizik?

Zibilizazio honek, arrazoi eta neurri ororen gainetik plazera bilatzeko «hezi» gaituen honek, beste norabide bat bilatu beharra du, bizi-arnasa ufatzen ahalko digun beste norabide bat.

Basamortura itzuli beharra dugu. Jesusengandik ikasi beharra: uko egin zion hark mirariak egiteari probetxu, apeta edo plazer hutserako. Entzun beharra dugu egia, haren hitz ahantzezin hauetan datorrena: «Gizakia ez da ogitik bakarrik bizi, baizik eta Jainkoaren ahotik irteten den Hitz orotatik».

Ez al dugu sentitzen geure gutiziatik, egoismotik eta azalkeriatik askatu beharra, geure baitan maitasuna eta eskuzabaltasuna iratzartzeko? Ez al dugu sentitzen Jainkoari entzun beharra, gozatzera gonbidatzen gaituenean solidaritatea, adiskidetasuna eta senidetasuna sortzeaz?

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

1 Cuaresma – C (Lucas 4,1-13)

CONVERTIR TODO EN PAN

Es nuestra gran tentación. Reducir todo el horizonte de nuestra vida a la mera satisfacción de nuestros deseos: empeñarnos en convertirlo todo en pan con que alimentar nuestras apetencias.

Nuestra mayor satisfacción, y a veces casi la única, es digerir y consumir productos, artículos, objetos, espectáculos, libros, televisión. Hasta el amor ha quedado convertido con frecuencia en mera satisfacción sexual.

Corremos la tentación de buscar el placer más allá de los límites de la necesidad, incluso en detrimento de la vida y la convivencia. Terminamos luchando por satisfacer nuestros deseos, aun a costa de los demás, provocando la competitividad y la guerra entre nosotros.

Nos engañamos si pensamos que es ese el camino de la liberación y de la vida. Al contrario, ¿no hemos experimentado nunca que la búsqueda exacerbada de placer lleva al aburrimiento, el hastío y el vaciamiento de la vida? ¿No estamos viendo que una sociedad que cultiva el consumo y la satisfacción no hace sino generar insolidaridad, irresponsabilidad y violencia?

Esta civilización, que nos ha «educado» para la búsqueda del placer fuera de toda razón y medida, está necesitando un cambio de dirección que nos pueda infundir nuevo aliento de vida.

Hemos de volver al desierto. Aprender de Jesús, que se negó a hacer prodigios por pura utilidad, capricho o placer. Escuchar la verdad que se encierra en sus inolvidables palabras: «No solo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios».

¿No necesitamos liberarnos de nuestra avidez, egoísmo y superficialidad, para despertar en nosotros el amor y la generosidad? ¿No necesitamos escuchar a Dios, que nos invita a gozar creando solidaridad, amistad y fraternidad?

José Antonio Pagola

La OTAN, Rusia y Ucrania: una glosa impertinente

La Haine-Carlos Taibo

Mucho me hubiera gustado que estas líneas viesen la luz en alguno de esos periódicos que, en Madrid o en Barcelona, tiempo atrás me hacían algún hueco. No es así –entiendo yo- porque nuestro panorama mediático se ha ido cerrando de tal manera que impide considerar determinadas materias y defender determinadas posiciones. De resultas, y en relación con lo que ocurre en Ucrania en estas horas, televisiones, radios y periódicos, con la inestimable colaboración de esa plaga contemporánea que son nuestros tertulianos, prefieren reproducir una vez más ese cuento de hadas que nos habla del coraje de unas potencias, las occidentales, que habrían acudido en socorro de un pequeño país para hacer frente a la barbarie moscovita.

Aunque quienes me conocen ya lo saben, dejaré claro desde el principio que no creo en las soluciones militares y que mucho me gustaría que en la Europa central y oriental, y en todo el planeta, cobrase cuerpo un rápido y profundo proceso de desmilitarización del que obtendrían franco beneficio los pueblos y que dejaría mal parados, en cambio, a los constructores de imperios. Y dejaré claro también que no siento simpatía alguna por la realidad que Vladímir Putin ha acabado por perfilar –o le han obligado a perfilar tirios y troyanos- en Rusia. Hablo de un triste amasijo en el que se dan cita un manifiesto autoritarismo, un nacionalismo que a menudo tiene ribetes étnicos, la miseria mercantil de los oligarcas, un escenario social lastrado por aberrantes desigualdades, un genocidio en toda regla en Chechenia y, por doquier, la represión de todas las disidencias…Leer más (Carlos Taibo)

Construyendo la sinodalidad en las bases

Atrio

Aportación al sínodo eclesial universal

          Supuestos: Doy por aceptado que estamos convencidos el que la Iglesia del futuro será sinodal, o no será la Iglesia que deseó Jesús de Nazaret. El camino de la Iglesia es sinodal, ha dicho el papa Francisco. Y para esto ha convocado a todo el Pueblo de Dios a que se enganche a esta tarea utópica.

          Pero va a tardar dos años en que se concreten las líneas precisas de actuación, suponiendo que todo salga bien, que exista mucha participación en todos los niveles eclesiales, y que haya un discernimiento y decisión valiente en llevar a cabo las diversas sugerencias que lleguen a los que van a tener la autoridad para decidir.

          Pongo como base fundamental, que somos personas que deseamos ser creyentes cristianos y, por lo mismo, seguidores de Jesús de Nazaret. Y que estamos en la Iglesia como camino de compromiso de fe y de ser útiles en la construcción de un mundo más humano y fraternal. Y que por lo mismo, queremos estar siempre en actitud de búsqueda y cambio para ser más fieles en esta sociedad cambiante.

          Supongo que también aceptamos la doctrina del Vaticano II, que el Pueblo de Dioses la base fundamental del toda la estructura eclesial, y que la Jerarquía está a su servicio. Por tanto que el Pueblo de Dios es, deber ser, consciente y responsable del ser y de la marcha de la Iglesia. La responsabilidad nos la da el sacramento del bautismo y confirmación. La Jerarquía tiene la gran misión de acompañar y formar a los laicos para que éstos se vayan haciendo responsables, en profundidad humana y espiritual, de la marcha y dirección de la Iglesia en todos los niveles de la misma…Leer más…(Julián Díaz Lucio)

Ucrania y el liderazgo global

Atrio

Hoy, miércoles, según las predicciones de los servicios secretos estadounidenses, podría ser el día D para la invasión rusa a Ucrania. Esperemos que no. Pero la nueva guerra fría está ahí. Hagamos un esfuerzo por entenderla. Una clave histórica y periodística detallada la ofrece en su blog Rafael Poch de Feliu. Otra visión global la ofrece nuestro especialista en temas de China, Marcelo Muñoz, que remarca el vacío de gobernanza internacional multipolar que se está descubriendo en esta crisis. AD.

Occidente ignora que China defiende las fronteras sancionadas por la ONU y rechaza, por tanto, la anexión de Crimea o el separatismo en Adjasia.  Situada en Europa, en el corazón de Eurasia, Ucrania parece un cruce de caminos de la nueva guerra fría o algo similar.  Dos grandes potencias, Estados Unidos y la Unión Europea están en el conflicto, y China, otra gran potencia, en la sombra.

Están también dos grandes potencias militares, la OTAN y el arsenal militar ruso, como dos amenazas.  Las tres “grandes” potencias, China, Unión Europea y Estados Unidos, están, pero mal avenidas.

¿Hay algún liderazgo global como posible mediador o árbitro?

SIN LIDERAZGO GLOBAL

La ONU no está, ni se la espera, aunque debería ser árbitro, por ser la institución más multilateral y representativa de la comunidad internacional, y en cuanto organismo en el que participan todas las naciones de este mundo globalizado.. ..Leer más…(Marcelo Muñoz)