Palabras melifluas y puño de hierro: el Dicasterio interpela al Sínodo

Noticias Obreras

El Dicasterio para la Cultura y la Educación niega el nihil obstat a la elección como decano del profesor Martin Lintner, contradiciendo el espíritu del Sínodo pero también el de Amoris laetitia y Veritatis gaudium. Un desafío que nos permite vislumbrar escenarios irreconciliados sobre la sexualidad no menos que sobre la dinámica sinodal. Sin embargo, no puede silenciar la reflexión o hacer vana la esperanza. A menudo se me ha ocurrido señalar los temores sobre las censuras de la antigua Curia romana como fantasmas, y ahora estaba aún más convencida, con su reforma (Constitución Apostólica Praedicate evangelium)…Leer más…

Desahucios, ocupaciones y nueva Ley de la Vivienda

Redes Cristianas

La cifra acumulada de desahucios practicados por los juzgados españoles entre 2001 y 2021 habla por sí sola: 2.338.363. A ellos habría que añadir otros 174.344 por ocupación ilegal que el CGPJ registra desde 2007. Los desahucios por impago del alquiler son los más frecuentes (56% del total) y representan un problema crónico de la sociedad española, con tendencia creciente a medida que el alquiler aumenta su peso en el parque de viviendas (alrededor de 50.000 anuales en la primera década del siglo y 70.000 en la segunda). Los desahucios por impago de hipoteca suponen el 37% y tuvieron su pico a raíz de la crisis…Leer más…(Evaristo Villar)

¿La Iglesia como ‘Societas Jesu’?

Religión Digital

«La sinodalidad es el mejor remedio contra el clericalismo. Tanto contra el clericalismo de los sacerdotes como contra el de los laicos y laicas y, por cierto, también contra el de los profesores y profesoras de teología, porque también hay un clericalismo académico»

«Es importante encontrar aliados por la causa de Jesús y así también ganar nueva credibilidad mediante un valiente proceso de autoconversión eclesial, porque los que se alejan de la Iglesia se enfrentan a las patologías de su propio camino interior, y los que se quedan dentro corren el peligro de hundirse en estas patologías»

Al Camino Sinodal en Alemania le ha faltado asumir con suficiente fuerza el llamado que hiciera el Papa Francisco en la carta: «Al Pueblo de Dios en Alemania» (2019). Su petición de dar primacía a la evangelización habría dado un marco general orientador, explicitando que la reforma de la Iglesia es un acto de autoevangelización movido por Jesús. Esto significa escuchar también a las víctimas de las asimetrías del poder eclesiástico (incluidos los abusos sexuales) y emprender un camino común («syn-hodos») de conversión en el espíritu de Jesús…Leer más…(Christian Bauer)

Esta es la denuncia contra el Opus Dei

Religión Digital

«Los denunciantes queremos llevar a cabo la mayor transparencia posible y evitar protagonismos personales. En consecuencia, no haremos, en principio, declaraciones o manifestaciones relativas a la denuncia», señalan en una comunicación, a la que ha tenido acceso RD

En la denuncia se presentan los «documentos normativos secretos que el Opus Dei ha ocultado sistemáticamente a la Santa Sede»

El texto, enviado a más de 600 obispos y a los dicasterios del Clero y Doctrina de la Fe, acusa a la Obra de «doctrina que se transmite de manera ‘mesiánica'». «La estructura del grupo es teocrática, vertical y totalitaria»

‘Denuncia internacional institucional contra el Opus Dei por Fraude Normativo a la Santa Sede y a los propios Miembros’, es el título del texto, de 98 páginas (al que hay que sumar una tarjeta de memoria, con más de 700 documentos adjuntos), presentada el pasado 27 de junio en la sede de la Nunciatura Apostólica en España, y enviada el 30 de junio telemáticamente a los dicasterios del Clero y de la Doctrina de la Fe- Sección de Abusos, así como a más de 600 obispos…Leer más…(Jesús Bastante)

Claves para que la Iglesia salga renovada del incendio que la abrasa

Atrio-Religión Digital

Sobre el reciente (2022) libro de Andrea Riccardi ya se habló en Atrio el año pasado en ATRIO a partir de la presentación que hizo del Libro Bedoya en El País. Después algunas personas me han señalado lo interesante que es la recensión que del libro hace Juan José Tamayo en Religión Digital. Con expresa autorización del autor ofrecemos aquí esa reseña para poder comentarla en ATRIO. AD.

Tomando como referencia el incendio de la catedral de Notre Dame de París la noche del 15 al 16 de abril de 2019…Leer más…(Juan José Tamayo)

Atrapados en una crisis Global / Pagola 

Reflexión y Liberación

La historia de la humanidad se encuentra en estos momentos atrapada por un sistema económico-financiero generado básicamente por el capitalismo neoliberal. Este sistema ha logrado imponer su dictadura prácticamente en todo el mundo, condicionando decisivamente el futuro de la comunidad humana.

 Alimentado por el deseo insaciable de riqueza, este sistema ha pervertido la economía, pues lo que busca no es ya la producción de los bienes y servicios necesarios para la comunidad humana, sino la acumulación de riqueza en manos  de las minorías más poderosas de la Tierra. Este sistema tiene su propia lógica:

-aparta la economía del bien común de la sociedad;

 -no soporta ningún control o regulación  que trate de limitar su voracidad;

 -promueve la competitividad implacable, anulando las posibilidades de una cooperación cada vez más necesaria;

 -hace imposible echar las bases políticas y éticas de cualquier proyecto de gobernanza mundial.

Esta crisis económica se está produciendo en el seno de otras dos crisis más graves, generadas, en buena parte, por el mismo sistema…Leer más…(José A. Pagola)

DOMINGO   14º T.O.  (A) Fray Marcos

DOMINGO   14º T.O.  (A) Fray Marcos

(Zac 9,9-10) Mira a tu rey que viene, justo, victorioso, modesto en pollino.

(Rom 8,9-13) Vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu.

(Mt 11,25-30) Venid a mí todos los cansados y agobiados, y yo os aliviaré.

Dios ni esconde ni revela nada a nadie. Está siempre revelándose a todos desde la más absoluta obscuridad.

En el evangelio de hoy hay tres párrafos bien definidos. El primero se refiere a Dios. El segundo, a la interdependencia total entre Jesús y Dios. El tercero, hace referencia a la relación entre nosotros y Jesús. Los dos primeros se encuentran también en Lucas, pero en el contexto del éxito de los 72 y la intervención del Espíritu. En la primera comunidad cristiana todos eran personas sencillas, que no podían gloriarse de nada. ¿Qué hubiera dicho Jesús después de Constantino?

Te doy gracias, Padre, porque…” Lo importante no es la acción de gracias en sí sino el motivo. Jesús no puede afirmar que Dios da a algunos lo que niega a otros. Lo que quiere decir es que, el Dios de Jesús no puede ser aceptado más que por la gente sencilla y sin prejuicios. Los engreídos, los sabios tienen capacidad para crearse su propio Dios. Los “sabios y entendidos” eran los especialistas de la Ley. Su conocimiento de Dios les daba derecho a sentirse seguros, poseedores de la verdad. No tenían nada que aprender, pero eran los únicos que podían enseñar.

¿Quiénes eran los sencillos? “El “nepios” griego tiene muchos significados, pero todos van en la misma dirección: infantil, niño, menor de edad, incapaz de hablar; y también: tonto, infeliz, ingenuo, débil. No tenía capacidad de razonamientos y les faltaba la mínima preparación para desplegarla. Para la élite religiosa, los sencillos eran unos malditos, porque no conocían la Ley, y por lo tanto no podían cumplirla. Los sencillos eran los “sin voz”, “la gente de la tierra”, los descartados.

Estas cosas son las experiencias de Dios que Jesús vivió y que nos quiere transmitir. No se trata de conocimiento sino de experiencia profunda. “Todo me lo ha entregado mi Padre…” Ese conocimiento de Dios no es fruto del esfuerzo humano, sino puro don; aunque no se niegue a nadie. El error de nuestra teología, fue creer que conocíamos a Jesús porque conocíamos a Dios; si Jesús era Dios, ya sabíamos lo que era Jesús. El texto dice que la única manera de conocer a Dios es aproximarnos a Jesús, haciendo nuestra la experiencia de Dios que él tuvo.

 Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré. La imagen de yugo se aplicaba a la Ley, que, tal como la imponían los fariseos, era ciertamente insoportable. El hombre desaparecía bajo el peso de más de 600 preceptos y 5.000 prescripciones, además de las tradiciones que eran innumerables y sumían a la gente en la imposibilidad de cumplirlas. Para los fariseos, la Ley era lo único absoluto. Jesús dice lo contrario: “El sábado está hecho para el hombre…”. La principal tarea de Jesús es liberar al hombre de las ataduras religiosas.

 Mi yugo es llevadero y mi carga ligera. Jesús libera de los yugos y las cargas que oprimen al hombre y le impiden ser él mismo. No propone una vida sin esfuerzo; Sería engañar al ser humano que tiene experiencia de las dificultades de la existencia. Sin esfuerzo no hay verdadera vida humana. No es el trabajo exigente lo que malogra una vida, sino los esfuerzos que no llevan a ninguna plenitud. Lo que hagamos a favor del hombre traerá plenitud y felicidad.

Jesús propone un “yugo” pero no de opresión que vaya contra el hombre, sino para desplegar todas sus posibilidades de ser más humano. Jesús quiere ayudar al ser humano a desplegar su ser sin opresiones. El yugo y la carga serían, como el peso de las alas para el ave. Claro que las alas tienen su peso, pero si se las quitas, ¿con qué volará? El motor de un avión es una tremenda carga, pero gracias a ese peso el avión vuela. Nuestras limitaciones nos permiten avanzar.

Lo que acabamos de leer es evangelio (buena noticia). No hemos hecho caso a este mensaje. En cuanto pasaron los primeros siglos de cristianismo, se olvidó totalmente este evangelio, y se recuperó “el sentido común”. Nunca más se ha reconocido que Dios se pueda revelar a la gente sencilla. Es tan sorprendente lo que nos dice Jesús, que nunca nos lo hemos creído. Dios no comparte con el hombre el conocimiento, sino su Vida. Sin conocer la evolución pueden disfrutar de buena salud.

Si Dios se revela a la gente sencilla, ¿Qué cauces encontramos en nuestra institución para que sean escuchados? ¿No estamos haciendo el ridículo cuando seguimos siendo guiados por los “sabios y entendidos” que se escuchan más a sí mismos que a Dios? A todos los niveles estamos en manos de expertos. En religión la dependencia es absoluta, hasta el punto de prohibirnos pensar por nuestra cuenta. Recordad la frase del catecismo: “doctores tiene la Iglesia…”.

Jesús no propone una religión menos exigente. Esto sería tergiversar el mensaje. Jesús no quiere saber nada de religiones. Propone una manera de vivir la cercanía de Dios, tal como él la vivió. Esa Vida profunda, es la que puede dar sentido a la existencia, tanto del sabio como del ignorante, tanto del rico como del pobre. Todo lo que nos lleve a plenitud, será ligero. Este camino de sencillez no es fácil.

Cansados y agobiados eran los que intentaban cumplir la Ley, pero fracasaban en el intento. De esas frustración abusaban los eruditos para oprimirlos. Nada ha cambiado desde entonces. Los entendidos de todos los tiempos siguen abusando de los que no lo son y tratando de convencerles de que tienen que hacerles caso en nombre de Dios. Pío IX dijo: “solo hay dos clases de cristianos, los que tienen el derecho de mandar y los que tienen la obligación de obedecer”. Ningún jerarca repetiría esas palabras, pero en la práctica, todos actúan desde esa manera.

Descubramos en qué medida separamos la fe de la vida, la experiencia del conocimiento, el amor del culto, la conciencia de la moralidad. Los predicadores seguimos imponiendo pesadas fardos sobre las espaldas de los fieles. Nuestro anuncio no es liberador. Seguimos confiando más en los conocimientos teológicos, en el cumplimiento de normas morales y en la práctica de ritos, que en la sencillez de sabernos en Dios. Seguimos proponiendo como meta la “Ley”, no la Vida.

 La gran carencia de nuestra comunidad hoy es la falta de experiencia interior. Por esa situación nunca se podrá superar condenando a los que se atreven a discrepar de la doctrina oficial o imponiendo normas que tratan de zanjar cuestiones discutibles. Lo que hay que enseñar a los cristianos es a vivir la experiencia de Jesús. Solo ahí encontraremos la liberación de toda opresión. Solo teniendo la misma vivencia de Jesús, conseguiremos la libertad para ser nosotros mismos.

Urteko 14. igandea  José A. Pagola

A (Mateo 11,25-30)

JAINKOA JENDE XUMEARI AGERTZEN ZAIO – DIOS REVELA A LOS SENCILLOS

Behin batean, denak harriarazi zituen Jesusek Jainkoari eskerrak ematean, Galileako jende xumearen artean arrakasta lortu eta lege-maisuen, eskribauen eta apaizen artean, berriz, porrota izan zituela-eta. «Eskerrak demazkizut, Aita… gauza hauek jakintsuei eta adituei ezkutatu eta jende xumeari agertu dizkiozulako». Jesus alai ageri da. «Bai, Aita, hobeto iritzi diozu horri». Hori da «gauzak» agertzeko Jainkoak duen modua.

Jende xumea eta eskolatu gabea, ezagutza handietarako irispiderik ez duena, tenpluko erlijioan inor ez dena, Jainkoari irekitzen ari da bihotz garbiz. Prest daude Jesusek irakats diezaien uzteko. Jesusen bidez ari zaie Aita bere maitasuna agertzen. Inork ez bezala ulertzen diote Jesusi.

Alabaina, «jakintsuek eta adituek» ez dute ezer ulertzen. Ikuskera eskolatua dute Jainkoaz eta erlijioaz. Dena dakitela uste dute. Ez dute Jesusengandik ezer berririk ikasten. Beren ikuskera itxiak eta beren bihotz gogortuak eragotzi egiten diete bere Semearen bidez agertu nahi zaien Aitari irekitzea.

Bukatu du Jesusek bere otoitza, baina «jende xumeagan» pentsatzen jarraitzen du. Jende hori boteretsuek zapaldurik bizi da eta ez du topatzen tenpluko erlijioan arintzekorik ezer. Latza da beraien biziera, eta «adituek» eskaintzen dieten doktrinak are latzagoa eta zailagoa bihurtzen die. Hiru dei egin dizkie Jesusek.

«Zatozte nigana nekaturik eta estu eta larri bizi zaretenok». Lehen deia da. Erlijioa zama dela sentitzen duten guztiei doakie eta salbazioaren poza barruntatzea eragozten dieten arauek eta irakaspenek larriturik bizi direnei. Jesusekin bizi-harremanez jarduteko topo egiten badute, berehala sentituko dira arindurik: «Nik arinduko zaituztet».

«Hartu lepoan nire uztarria… eramangarria baita eta arina nire zama». Bigarren deia da. Aldatu egin behar du gizakiak uztarriz. Alde batera utzi «jakintsuena eta adituena», ez baita arina, eta leporatu Jesusena, eroangarriago egiten baitu bizitza. Ez Jesusek gutxiago eskatzen duelako. Gehiago eskatzen du, baina beste era batean. Funtsezkoa eskatzen du: liberatzen eta biziarazten duen maitasuna.

«Ikasi nigandik, otzana eta apala bainaiz bihotzez». Hirugarren deia da. Legea betetzen eta erlijioa espirituz bizitzen ikasi behar dugu. Jesusek ez du bizitza «korapilatzen», xinpleago eta apalago bihurtzen du. Ez du hertsatzen, baizik eta era duinago eta gizatiarragoan bizitzen laguntzen du. «Atsedena» da berarekin topo egitea.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 DIOS SE REVELA A LOS SENCILLOS

Un día, Jesús sorprendió a todos dando gracias a Dios por su éxito con la gente sencilla de Galilea y por su fracaso entre los maestros de la ley, escribas y sacerdotes. «Te doy gracias, Padre… porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla». A Jesús se le ve contento. «Sí, Padre, así te ha parecido mejor». Esa es la manera que tiene Dios de revelar sus «cosas».

La gente sencilla e ignorante, los que no tienen acceso a grandes conocimientos, los que no cuentan en la religión del templo, se están abriendo a Dios con corazón limpio. Están dispuestos a dejarse enseñar por Jesús. El Padre les está revelando su amor a través de él. Entienden a Jesús como nadie.

Sin embargo, los «sabios y entendidos» no entienden nada. Tienen su propia visión docta de Dios y de la religión. Creen saberlo todo. No aprenden nada nuevo de Jesús. Su visión cerrada y su corazón endurecido les impiden abrirse a la revelación del Padre a través de su Hijo.

Jesús termina su oración, pero sigue pensando en la «gente sencilla». Viven oprimidos por los poderosos y no encuentran alivio en la religión del templo. Su vida es dura, y la doctrina que les ofrecen los «entendidos» la hacen todavía más dura y difícil. Jesús les hace tres llamadas.

«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados». Es la primera llamada. Está dirigida a todos los que sienten la religión como un peso y a los que viven agobiados por normas y doctrinas que les impiden captar la alegría de la salvación. Si se encuentran vitalmente con Jesús, experimentarán un alivio inmediato: «Yo os aliviaré».

«Cargad con mi yugo… porque es llevadero y mi carga, ligera». Es la segunda llamada. Hay que cambiar de yugo. Abandonar el de los «sabios y entendidos», pues no es ligero, y cargar con el de Jesús, que hace la vida más llevadera. No porque Jesús exija menos. Exige más, pero de otra manera. Exige lo esencial: el amor que libera y hace vivir.

«Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón». Es la tercera llamada. Hay que aprender a cumplir la ley y vivir la religión con su espíritu. Jesús no «complica» la vida, la hace más simple y humilde. No oprime, ayuda a vivir de manera más digna y humana. Es un «descanso» encontrarse con él.

José Antonio Pagola

14º domingo T.O. A 9 de Julio de 2023 – Koinonía

4.2.7

Zacarías 9,9-10

Mira a tu rey que viene a ti modesto

Así dice el Señor: «Alégrate, hija de Sión; canta, hija de Jerusalén; mira a tu rey que viene a ti justo y victorioso; modesto y cabalgando en un asno, en un pollino de borrica. Destruirá los carros de Efraín, los caballos de Jerusalén, romperá los arcos guerreros, dictará la paz a las naciones; dominará de mar a mar, del Gran Río al confín de la tierra.»

Salmo responsorial: 144

Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey; / bendeciré tu nombre por siempre jamás. / Día tras día, te bendeciré / y alabaré tu nombre por siempre jamás. R.

El Señor es clemente y misericordioso, / lento a la cólera y rico en piedad; / el Señor es bueno con todos, / es cariñoso con todas sus criaturas. R.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, / que te bendigan tus fieles; / que proclamen la gloria de tu reinado, / que hablen de tus hazañas. R.

El Señor es fiel a sus palabras, / bondadoso en todas sus acciones. / El Señor sostiene a los que van a caer, / endereza a los que ya se doblan. R.

Romanos 8,9.11-13

Si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis

Hermanos: Vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros. Así, pues, hermanos, estamos en deuda, pero no con la carne para vivir carnalmente. Pues si vivís según la carne, vais a la muerte; pero si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis.

Mateo 11,25-30

Soy manso y humilde de corazón

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

COMENTARIO A LOS TEXTOS:

 La profecía de Zacarías era ‘una piedra en el zapato’ para los fanáticos que en la época de Jesús buscaban un mesías triunfante y nacionalista. Zacarías nos ofrece una reflexión que sintoniza mucho con las grandes aspiraciones de las comunidades que, después del exilio babilónico, intentaron reconstruir la identidad nacional a partir de elementos universales, pluralistas y comunitarios. La esperanza del pueblo de Dios no podía estar en un guerrero triunfador como David ni en un diplomático equilibrista como Salomón. El pueblo quería algo diferente y definitivo. Atrás quedaron los modelos militaristas, administrativos y centralistas de todos los reyes de Israel y Juda. El pueblo quería una persona que fuera capaz de encaminar la nación por los rumbos añorados de la justicia, la paz y la solidaridad. El profeta Zacarías asume esta propuesta y la lanza a todo el pueblo de Dios como una gran utopía.

Para Zacarías, el nuevo gobernante debía distinguirse por la humildad, la justicia y su carácter pacífico. La humildad entendida como la capacidad para andar en la verdad, no como sumisión y conformismo. La justicia como pilar de una organización social en la que se le da a cada persona de acuerdo con sus necesidades y no según sus ambiciones. El pacifismo como la actitud básica para solucionar los inevitables conflictos que se presentan en toda organización humana. Tres cualidades que configuran una nueva forma de ejercer el poder. Sin embargo, Israel se estrelló con la ambición de algunos grupos minoritarios y poderosos que impusieron una teocracia centralista, prepotente y uniformadora. Fueron suprimidas de manera sistemática, todas las disidencias posibles y se le negó así al pueblo de Dios la posibilidad de intentar una utopía universalista, solidaria y transformadora. Se centró todo el poder en unas pocas familias que controlaban el Templo, el gobierno y la tierra. Así, los pobres de Yahvé no tuvieron la posibilidad de dar vida a su proyecto por falta de posibilidades económicas, de apertura política y de libertad religiosa.

El evangelio de Mateo nos presenta a Jesús con las características mesiánicas de la profecía de Zacarías: una persona pacífica y humilde, apasionado por hacer realidad la Utopía de Dios. Por esta razón, Jesús no se identifica con los ideales acerca del Mesías, vigentes en su época. No hay en él el más mínimo asomo del militar aguerrido e irresistible que con un formidable despliegue eliminaría las pretensiones del imperio romano, ni del sacerdote excelso que con sus extraordinarias dotes santificadoras transformaría el Santuario de Jerusalén, ni del gobernante extraordinario que congregaría al pueblo de Israel disperso por el mundo. Jesús no comparte estos proyectos, como tampoco las extravagantes aspiraciones de los nacionalistas furibundos que veían en el imperio romano un peligro que no eran capaces de descubrir al interior de ellos mismos, la violencia incontenible.

Los ideales de Jesús estaban más cerca de las grandes tradiciones proféticas que aspiraban a que el pueblo de Dios fuera capaz de organizarse como modelo alternativo de sociedad. Por esta razón, valores como el pacifismo y la humildad eran urgentes y necesarios. El pacifismo obliga a asumir actitudes dinámicas de transformación social pero, al mismo tiempo, no se rinde a la imparable lógica de la violencia. La humildad, por su parte, exige reconocer en cada momento los propios límites de la existencia y las barreras intrínsecas de la historia. Humildad y pacifismo hacen de un proyecto tan grandioso e imponente como el reino de Dios, algo al alcance de los pobres y excluidos.

Jesús, sin embargo, sabía perfectamente que no bastaba con que el ‘rey’ o líder poseyera atributos excepcionales para que la situación cambiara. Para él, era necesario que una comunidad de hermanos y hermanas se comprometiera a vivir la alternativa, a demostrar al mundo que «otras maneras de organización eran posibles», que la lógica aparentemente inextinguible de la violencia podía ser controlada. Por esto, Jesús insiste en la necesidad de asumir el ‘suave yugo’ de la vida comunitaria y la ‘ligera carga’ de las opciones evangélicas. Pero, atención, esto no es para todo el mundo. Es necesario madurar la fe y crecer como personas antes de meterse en este proyecto. Porque para quien no ha crecido en la dinámica de la comunidad, sino que ve todo desde ‘afuera’, desde los valores sociales vigentes, los ideales de Jesús son una carga abominable y el ideal de la cruz una ideología insufrible. No podemos pedir a cualquiera que asuma la inmensa responsabilidad del pacifismo si toda su vida ha creído que la ‘ley del revólver’ es un destino inexorable. No podemos pedir mansedumbre a una persona a la que siempre le han enseñado que el control de los demás, las ambiciones de ascenso social y el arribismo son las herramientas para ‘progresar’ en la vida.

Jesús quiere una comunidad en la que los lazos de solidaridad, afecto y respeto hagan de un grupo humano una gran familia consagrada a la realización del Reino. Una comunidad en la que los sencillos, los pequeños, hallen un lugar de importancia y sean los gestores de una nueva manera de organizar las relaciones interhumanas. Porque, como dice Pablo, sólo el ser humano espiritual, o sea, el ser humano que se ha abierto a la acción del Espíritu de Dios, es capaz de vivir la vida en plenitud, es decir, en gozosa aceptación y armonía con la humanidad.

[Otro tema, muy de la espiritualidad de la liberación, sobre el que centrar la homilía, puede ser el motivo de la alabanza de Jesús al Padre: por «haberles revelado estas cosas a los pequeños…». Cfr. infra, el apartado «para la reunión de grupo»].

Juan Masiá: «La revisión del Código y del Catecismo es un tema ineludible para realizar la sinodalidad eclesial»

Religión Digital

«Abramos esos dos cajones de sastre que son el Derecho canónico (el del 83) o el Catecismo (del 94), para sacar fuera de ellos muchas cosas inservibles y hacer sitio para meter y añadir otras que hacen falta para asegurar la continuidad del camino sinodal»

» Al Nuevo Código del 83, y al Nuevo Catecismo (del 94), se les suele llamar “ratzingerianamente”  nuevos, pero no son tan nuevos, porque en muchos puntos no concuerdan con Lumen gentium ni con Gaudium et spes»…Leer más…(Juan Masiá)