Una fecha para Marcos / I

ATRIO

Salvador Santos

1. El primer escrito estilo evangelio

Lo que debutó como un nuevo formato literario llamado evangelio esconde aún muchas de las huellas que el protagonista principal de la obra, el Galileo, dejó al pasar.

Queda un largo trecho hasta descubrir la envergadura histórica del texto de Marcos. La búsqueda de la fecha de composición del texto no es capricho inútil de eruditos. Determinarla implica contar con una ayuda de especial importancia en orden a descubrir esas pisadas. Leer más

ABENDUALDIKO 3. IGANDEA, «ZAURIAK SENDATU-CURAR LAS HERIDAS», José A. Pagola

Mt. 11, 2-11

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

ECLESALIA.- Jesusen jarduerak nahasirik utzi zuen Joan Bataiatzailea. Honek Mesias bat espero zuen, munduan bekatua desegingo zuena Jainkoaren epai zorrotza ezarriaz, eta ez Mesias bat, zauriak sendatzera eta sufrimendua arintzera emanik biziko zena. Makeronteko presondegitik mezu bat bidali dio Jesusi: «Zu al zara etortzekoa dena ala beste baten zain bizi behar dugu?»

Profeta sendatzaile baten bere biziera kontatuz erantzun dio Jesusek «Esan Joani ikusten eta entzuten ari zaretena: itsuek ikusten dute eta ezinduak ibili dabiltza; lepradunak garbi gelditzen dira eta gorrek entzuten dute; hildakoak pizten dira eta behartsuei Berri Ona hots egiten zaie». Hauxe da egiazko Mesias: sufrimendua arintzera etorri dena, bizitza sanotzera eta behartsuei esperantzaren argia piztera.

Aita errukitsu batek bidali duela sentitu du Jesusek, gizon-emakume guztientzat mundu duinago eta zoriontsuago bat nahi duen Aitak. Horregatik, zauriak sendatzeari, oinazeak sanotzeari eta bizitza askatzeari emanik bizi da. Eta horregatik eskatu die guztiei: «Izan errukitsu, zuen Aita errukitsu den bezala».

Jesusek ez du uste Epaile zorrotz bat bezala bidalia denik, bekatariak juzgatzera eta mundua gaitzestera. Horregatik, ez da ariko jendeari beldurra nola sartuko zuzentasun zorrotz baten keinuak eginez; baizik eta bere adiskidetasuna eta barkazioa eskainiko die bekatariei eta prostituituei. Eta horregatik egin die guztiei erregu hau: «Ez epaitu eta ez zaituzte epaituko».

Jesusek ez du inor sendatu apeta hutsez edota sentsazionalismo baten bila. Errukiak eraginda sendatzen du: jende gaixo, lur jotako eta hautsi horren bizitza berregin nahi du. Horiek dira lehenak esperimentatzen, bizitza duin eta osasuntsu baten adiskidea dela Jainkoa.

Jesusek ez zuen sekula azpimarratu bere sendatzeen mirarizko izaerarik; ez zuen pentsatu sendatze horiek izango zirela munduan sufrimendua kentzeko errezeta erraz bat. Ezaugarri bezala aurkeztu zuen bere jarduera sendatzaile hori; hain juxtu, zein norabidetan jardun bere jarraitzaileei agertzeko, berak «Jainkoaren erregetza» deitzen zuen Aitaren egitasmo gizatartzaileari bideak irekitzeko.

Frantzisko aita santuak dio, zeregin premiazkoa dela «zauriak sendatzea»: «Garbi dakusat Elizak gaur egun egin behar duena zauriak sendatzeko gaitasuna agertzea dela, eta beroa, hurbiltasuna eta ondokotasuna eskaintzea bihotzei… Hau da lehenengo gauza: zauriak sendatzea, zauriak sendatzea». Ondoren dio: «jendearen kargua hartzea, bidelagun bihurturik samariar onak bezala igurtziz, garbituz eta kontsolatuz». Orobat dio: «jendearekin ibili gauez, solas egiten jakin eta, are gehiago, haien gauera eta ilunera jaitsiz bidea galdu gabe».

Bere eginkizuna ikasleei gomendatzean, Jesusek ez ditu imajinatzen doktore, hierarka, liturgia-jakitun edo teologo, baizik eta sendatzaile. Bikoitza izango dute beren egitekoa: Jainkoaren erregetza hurbil dela hots egin eta gaixoak sendatu.

3 Adviento (A) Mateo 11, 2-11

CURAR HERIDAS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA.- La actuación de Jesús dejó desconcertado al Bautista. Él esperaba un Mesías que extirparía del mundo el pecado imponiendo el juicio riguroso de Dios, no un Mesías dedicado a curar heridas y aliviar sufrimientos. Desde la prisión de Maqueronte envía un mensaje a Jesús: “¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?”.

Jesús le responde con su vida de profeta curador: “Decidle a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia la Buena Noticia”. Este es el verdadero Mesías: el que viene a aliviar el sufrimiento, curar la vida y abrir un horizonte de esperanza a los pobres.

Jesús se siente enviado por un Padre misericordioso que quiere para todos un mundo más digno y dichoso. Por eso, se entrega a curar heridas, sanar dolencias y liberar la vida. Y por eso pide a todos: “Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo”.

Jesús no se siente enviado por un Juez riguroso para juzgar a los pecadores y condenar al mundo. Por eso, no atemoriza a nadie con gestos justicieros, sino que ofrece a pecadores y prostitutas su amistad y su perdón. Y por eso pide a todos: “No juzguéis y no seréis juzgados”.

Jesús no cura nunca de manera arbitraria o por puro sensacionalismo. Cura movido por la compasión, buscando restaurar la vida de esas gentes enfermas, abatidas y rotas. Son las primeras que han de experimentar que Dios es amigo de una vida digna y sana.

Jesús no insistió nunca en el carácter prodigioso de sus curaciones ni pensó en ellas como receta fácil para suprimir el sufrimiento en el mundo. Presentó su actividad curadora como signo para mostrar a sus seguidores en qué dirección hemos de actuar para abrir caminos a ese proyecto humanizador del Padre que él llamaba “reino de Dios”.

El Papa Francisco afirma que “curar heridas” es una tarea urgente: “Veo con claridad que lo que la Iglesia necesita hoy es una capacidad de curar heridas y dar calor, cercanía y proximidad a los corazones… Esto es lo primero: curar heridas, curar heridas”. Habla luego de “hacernos cargo de las personas, acompañándolas como el buen samaritano que lava, limpia y consuela”. Habla también de “caminar con las personas en la noche, saber dialogar e incluso descender a su noche y oscuridad sin perderse”.

Al confiar su misión a los discípulos, Jesús no los imagina como doctores, jerarcas, liturgistas o teólogos, sino como curadores. Su tarea será doble: anunciar que el reino Dios está cerca y curar enfermos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

Incendiarios con audiencia

Iñaki San Sebastián

ATRIO

Han callado las armas, pero la violencia dialéctica en tertulias audiovisuales va alcanzando cotas preocupantes. ¿Es esto lo que reclaman las audiencias?. Esperas oír nuevas ideas que nos hagan ver la luz al final del oscuro túnel y te  encuentras con broncas ininteligibles entre incendiarios bien pagados. Desolador tanto peloteo del….y tu más, sin propuestas innovadoras  ni en el campo del empleo, ni en el de la normalización política.

Los brotes verdes en la macroeconomía financiera no nos hacen olvidar el crack en la microeconomía productiva. El ladrillo no levanta cabeza y ha arrastrado al agujero a la industria del electrodoméstico. Automóvil y máquina herramienta parece recuperarse, pero a base de recortes y reajustes en plantilla. El turismo ha funcionado este 2013, beneficiándose de la inestabilidad político-social en el  Mediterráneo y del empleo en precario. Las nuevas tecnologías balbucean aún. Total, millones de parados y entre ellos demasiados sin esperanza.  Leer más

3º DOMINGO DE ADVIENTO, «A JESÚS, NUNCA TERMINAREMOS DE CONOCERLO» Fray Marcos

A JESÚS, NUNCA TERMINAREMOS DE CONOCERLO

Escrito por  Fray Marcos
FE ADULTA

Mt 11, 2-11

Después de haber hablado de la vida pública de Jesús durante ocho capítulos, el evangelio de Mateo vuelve a hablar de Juan de una manera sorprendente. Mateo ya nos ha dicho quién es Jesús, pero Juan desde la cárcel no las tiene todas consigo.

La pregunta a Jesús es muy concreta, pero él responde a dos cuestiones muy distintas. De sí mismo responde de manera indirecta con lo que dice Isaías del Mesías. De Juan responde por su cuenta y riesgo, de una manera también sorprendente. La propuesta del evangelio de hoy es desconcertante. El Precursor dudando que el anunciado sea auténtico.

¡Cómo que Juan no sabía quién era Jesús! ¿No había dicho que no era digno de llevarle las sandalias? ¿No había dicho que su bautismo era sólo de agua, que él bautizaría con Espíritu Santo? ¿No había dicho que él era el que tenía que ser bautizado por Jesús? ¿No había visto al Espíritu bajar sobre él? ¿No había oído la voz del cielo: Este es mi Hijo amado? ¿A qué viene ahora la pregunta ingenua de, si es o no es, el que ha de venir? Está claro que este episodio tiene muy pocas probabilidades de ser histórico.

Una vez más recordamos que los evangelios no son crónicas de sucesos. Aunque hacen referencia a hechos que sucedieron realmente, la intención al relatarlos es aclarar problemas teológicos. El tema que se propone hoy fue muy difícil de resolver para los primeros cristianos, que eran todos judíos. Su mensaje y su manera de comportarse, nada tenía que ver con lo que los judíos de su tiempo esperaban del Mesías. No se trata de hablar de Juan, cuanto de intentar que todos se den cuenta del significado de Jesús.

Los evangelios nacen en una cultura oriental, completamente distinta de la cultura grecorromana donde se desplegó más tarde el cristianismo. En aquella cultura, la manera de comunicar verdades, era el relato. Contando una historia, se le dice al interlocutor lo que se le quiere comunicar. Nada que ver con la cultura grecorromana, que había desarrollado un lenguaje lógico, discursivo, racional, que por medio de silogismos accedía y comunicaba la verdad. Sigue siendo una catástrofe para la interpretación del evangelio que nos empeñemos en mirar como lenguaje lógico lo que no es más que un relato, y tomarlo como crónicas de sucesos históricos.

En estos días de Navidad, da verdadera pena oír hablar de los pastores, de los reyes magos, de los inocentes, de los ángeles apareciéndose a los pastores o de las apariciones a María y a José, como historias reales, cuyo objetivo es comunicarnos lo que pasó. Y todo, sin hacer puñetero caso a los exegetas que llevan más de dos siglos diciendo que esa no es la manera adecuada de entender la Biblia.

No sólo distorsionamos los textos, haciéndoles decir lo que no dicen; sino que nos quedamos sin el verdadero mensaje, y esto es mucho más grave. Podéis imaginar lo que yo siento cuando veo a una persona salirse de la iglesia por oírme decir que esos relatos no son historia.

«Contadle a Juan lo que estáis viendo». No les está diciendo que su misión sea curar a los inválidos. Lo que hace Jesús es recordar la manera de hablar de Isaías, para que Juan asocie lo visto con los tiempos mesiánicos. Ni todos los leprosos van a quedar limpios, ni todos los sordos van a oír (en realidad no llegan a una docena los milagros que nos cuentas los evangelios).

Además, también dice Isaías que el lobo habitará con el cordero y la pantera se tumbará con el cabrito, que el desierto y el yermo se regocijarán, que se alegrarán el páramo y la estepa. Estas imágenes no tenemos más remedio que entenderlas como símbolos. ¿Por qué esperamos que los ciegos vean, los sordos oigan, cuando llegue el Mesías?

¿Por qué habla de ciegos, sordos, cojos, inválidos, leprosos…? Son colectivos objeto de marginación. El texto quiere decir que la llegada del Reino tendrá consecuencias para todos, pero sobre todo para los más desfavorecidos, que habían perdido toda esperanza. Quiere decir que el que acoja el Reino, saldrá de la dinámica de la opresión y entrará en la dinámica del servicio.

Por cierto, entre los signos de la presencia del Mesías no hay ni un solo signo religioso: ni culto ni rezos ni sacrificios… Esto tenía que hacernos pensar. Los cristianos nos olvidamos con frecuencia que, para Jesús, lo primero es el hombre; incluso antes que el culto (Dios).

La buena noticia que se anuncia a los pobres (que hemos olvidado los cristianos) es la noticia de que Dios es Abba para todos.

La noticia de que la salvación viene de Dios y ya se la ha concedido a todos.

La noticia de que Dios no va a pedirnos cuenta de nuestros pecados, sino que nos ha liberado ya de todos ellos.

La noticia de que no son los sabios y entendidos los que descubrirán ese Dios sino los sencillos.

La noticia de que no son los que detentan el poder, sea civil o religioso, los que están más cerca de Dios, sino los que lo sufren y padecen.

La noticia de que no son los «buenos» los que encontrarán a Dios de cara, sino las prostitutas y los pecadores.

Ni Juan ni los apóstoles estaban capacitados para entender a Jesús. Su figura no se ajusta al Mesías que ellos esperaban. Jesús rompe todos los moldes, desbarata todas las expectativas. Lo que aporta va en la dirección contraria de lo que esperaban. No viene a imponer nada, sino a proponer una dinámica de servicio. Su actitud de no-violencia, de no defenderse de los enemigos, de no destruir al adversario, escandaliza a todos, incluido a Pedro. No sólo no viene a imponer «justicia» sino que acepta la injusticia en su propia carne. De ahí la frase final de Jesús: «y dichoso el que no se escandalice de mí».

El Reino no lo hacen presentes los ciegos o sordos o cojos curados, sino el que se preocupa de ellos. Solo los hechos en beneficio de los demás hacen presente a Dios.

Seguimos escandalizándonos, porque la salvación que Jesús nos trajo no responde a la que nosotros seguimos esperando. Seguimos sin enterarnos de que el amor que predica Jesús es absolutamente eficaz si se hace vida, pero es completamente inútil si se queda en teoría.

El amor nunca se pondrá al servicio de nuestro ego para conseguir seguridades o alcanzar provecho personal. El amor va siempre en dirección a los demás y se olvida de sí mismo. Nos empujará siempre a desprendernos de nuestro ego, potenciando la unidad con los demás. El amor compasivo es nuestra verdadera naturaleza. El egoísmo es nuestra destrucción.

En contra de lo que solemos pensar, la inmensa mayoría de las miserias humanas no están a la vista. Todos estamos rodeados de carencias, más importantes que las estrictamente vitales como pueden ser alimento y vestido. La falta de alimento me puede matar biológicamente, pero la falta de amor (activo o pasivo) me mata como ser humano, y eso es mucho más grave.

Todos necesitamos ayuda de los demás en mil aspectos, que ni siquiera queremos reconocer. Pero también yo puedo ayudar a todos los seres humanos que encuentro en mi camino. Cada uno necesitará algo distinto, pero puedo estar seguro de que todos esperan algo de mí. Entraré en la dinámica del Adviento cuando haga presente el Reino, no defraudando al que espera algo de mí.

Meditación-contemplación

¡Dichoso el que no se sienta defraudado por mí!

Todos nos sentimos de una u otra manera defraudados.

La realidad no suele ser como nosotros la imaginamos,

Y seguimos esperando que Dios arregle por fin las cosas.

………………………

La preocupación inmediata por nuestro ser biológico

puede impedir el descubrimiento de nuestro ser más profundo.

Y arruinar nuestras posibilidades como seres humanos.

La única manera de buscarla, es la meditación.

……………

Hay que nacer de nuevo, decía Jesús a Nicodemo.

Para nacer del Espíritu, hay que trascender lo puramente biológico.

La perla que hay en nuestro interior, está escondida.

Si no me pongo a buscarla con empeño, nunca la encontraré.

……………………

Fray Marcos

 

Francisco: “el sistema social y económico es injusto en su raíz”

La extraordinaria y apasionante exhortación apostólica que acaba de publicar el Papa Francisco, Evangelii Gaudium, es una nueva llamada de la Iglesia a favor de un cambio radical ( es decir en las raíces ) en el actual sistema social y económico mundial, porque es ” injusto en su raíz ” ( EG 59 ) .No son palabras de ningún marxista, ni de ningún militante altermundista o anarquista, sino de quien preside la Iglesia. Y no lo dice como una idea más a tener en cuenta, sino como una de las afirmaciones centrales de su visión de la realidad social, en línea con muchos de sus pronunciamientos anteriores, y en plena continuidad con la doctrina social de la Iglesia.

 

Evangelii Gaudium. Una lectura

Joxe Arregi,

Poco latín necesitas para traducir el título de la reciente Exhortación del papa Francisco sobre la evangelización: “El gozo del Evangelio”. Y no es fácil decir más en menos: el Evangelio es gozo.

No dice que no pueda haber gozo sin Evangelio, sino que no puede haber Evangelio sin gozo.  No dice que quien cree en el Evangelio no vaya a conocer la tristeza, sino que quien anuncia el Evangelio ha de procurar aliviar la tristeza en sí mismo y en los demás. No dice que baste sentirse contento sin luchar contra todo lo injusto, sino que a toda lucha sin gozo le falta corazón. Leer más

IV ASAMBLEA DE REDES CRISTIANAS -MANIFIESTO DEL ACTO PÚBLICO

Redes Cristianas, reunida en su IV Asamblea, en la ciudad de Compostela públicamente manifestamos a la ciudadanía que, ante la nefasta, dura e injusta situación que sufrimos en el estado español, desde hace ya demasiado tiempo, junto con otras personas y grupos nos disponemos a cambiar realidades y provocar rebeldías con Jesús de Nazaret.

En estos duros momentos, de desesperación para tantos ciudadanos y ciudadanas, la prioridad de nuestras prioridades es cambiar la realidad de los millones de personas sin trabajo, de las políticas públicas y reformas laborales que recortan recursos y, sobre todo, derechos esenciales y fundamentales que tanto tiempo y esfuerzo costó alcanzar. Leer más

ABENDUALDIKO 2. IGANDEA, «BIDE BERRIAK KORRITU-RECORRER NUEVOS CAMINOS» José A. Pagola

BIDE BERRIAK KORRITU

Lk. 1, 26-38

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

ECLESALIA,- 27 edo 28 urte inguruan, profeta berezi eta bereizi bat agertu zen Jordango basamortuan; zirrara handia eragin zuen judu-herrian: lehen kristau-belaunaldientzat, Jesusi bidea prestatu zion gizona izan zen.

Haren mezu guztia oihu honetan bil daiteke: «Prestatu Jaunaren bidea, zelaitu bidexkak». Hogei menderen ondoren, Frantzisko aita santua oihu bera ari zaigu egiten kristauei: Ireki bideak Jainkoari, itzuli Jesusengana, onartu Ebanjelioa.

Argia da Frantziskoren asmoa: «Bila dezagun bide berriak proposatuko dituen Eliza bat». Ez da gauza erraza. Azken urte hauetan beldurrak zurrundurik bizi izan gara. Aita Santua ez da harritzen: «Berritasunak beldur-apur bat ematen digu beti, zeren segurago sentitzen baikara dena eskupean baldin badugu, geu baldin bagara geure bizitza eraikitzen, programatzen eta planifikatzen dutenak». Eta erantzuna eskatzen digun galdera bat egin digu: «Prest al gaude Jainkoaren berritasunak aurkezten dizkigun bide berriak korritzeko ala egitura zaharkituetan hesiturik bizi nahi dugu, erantzuteko gaitasuna galdua dutenetan?

Elizako sektore batzuek eskaera hau egiten diote Aita Santuari: premiazkotzat jotzen dituzten hainbat erreformari ekiteko ahalik eta lehenen. Halaz guztiz, Frantziskok argiro azaldu du bere jarrera: «Batzuek erreformak espero dituzte Elizan, eta hala eskatzen didate, eta egin beharrekoak dira. Baina, aldez aurretik, jarrera-aldaketa egin behar da».

Mirestekoa iruditzen zait Frantzisko aita santuaren buruargitasun ebanjeliko hori. Ez da lehenengo gauza dekretu erreformatzaileak sinatzea. Lehenik, kristau-elkarteak konbertsio-egoeran ezarri behar dira, eta Elizaren baitan jarrera ebanjelikorik oinarrizkoenak berreskuratu. Giro horretan bakarrik ekin ahalko zaie, era eginkorrean eta espiritu ebanjelikoz, erreformei, Elizak premiaz behar dituenei.

Frantzisko bera ari zaigu adierazten egunero, zein diren beharrezko ditugun jarrera-aldaketak. Aipa ditzadan garrantzi handiko batzuk. Jesus Elizaren erdigunean jartzea: «Jesusengana ez daraman Eliza bat Eliza hila da». Eliza hesitu eta autoerreferentzial batean ez bizitzea: «iraganean hesitzen den Eliza batek saldukeria egiten dio bere nortasunari». Beti Jainkoaren errukiaren eraginpean jardutea haren seme-alaba guztiekiko: ez lantzea «kristautasun berrezargarri eta legezale bat, dena argi eta segur nahi lukeena, baina ezer aurkitu gabe». «Eliza pobre eta pobreena den bat bilatzea». Geure bizitza esperantzan ainguratzea, eta ez «geure arauetan, ez geure portaera eklesiastikoetan, ez geure klerikalismoan».

2 Adviento Lk. 1, 26-38

RECORRER CAMINOS NUEVOS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA,  Por los años 27 o 28 apareció en el desierto del Jordán un profeta original e independiente que provocó un fuerte impacto en el pueblo judío: las primeras generaciones cristianas lo vieron siempre como el hombre que preparó el camino a Jesús.

Todo su mensaje se puede concentrar en un grito: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos”. Después de veinte siglos, el Papa Francisco nos está gritando el mismo mensaje a los cristianos: Abrid caminos a Dios, volved a Jesús, acoged el Evangelio.

Su propósito es claro: “Busquemos ser una Iglesia que encuentra caminos nuevos”. No será fácil. Hemos vivido estos últimos años paralizados por el miedo. El Papa no se sorprende: “La novedad nos da siempre un poco de miedo porque nos sentimos más seguros si tenemos todo bajo control, si somos nosotros los que construimos, programamos y planificamos nuestra vida”. Y nos hace una pregunta a la que hemos de responder: “¿Estamos decididos a recorrer los caminos nuevos que la novedad de Dios nos presenta o nos atrincheramos en estructuras caducas, que han perdido capacidad de respuesta?“.

Algunos sectores de la Iglesia piden al Papa que acometa cuanto antes diferentes reformas que consideran urgentes. Sin embargo, Francisco ha manifestado su postura de manera clara: “Algunos esperan y me piden reformas en la Iglesia y debe haberlas. Pero antes es necesario un cambio de actitudes”.

Me parece admirable la clarividencia evangélica del Papa Francisco. Lo primero no es firmar decretos reformistas. Antes, es necesario poner a las comunidades cristianas en estado de conversión y recuperar en el interior de la Iglesia las actitudes evangélicas más básicas. Solo en ese clima será posible acometer de manera eficaz y con espíritu evangélico las reformas que necesita urgentemente la Iglesia.

El mismo Francisco nos esta indicando todos los días los cambios de actitudes que necesitamos. Señalaré algunos de gran importancia. Poner a Jesús en el centro de la Iglesia: “una Iglesia que no lleva a Jesús es una Iglesia muerta”. No vivir en una Iglesia cerrada y autorreferencial: “una Iglesia que se encierra en el pasado, traiciona su propia identidad”. Actuar siempre movidos por la misericordia de Dios hacia todos sus hijos: no cultivar “un cristianismo restauracionista y legalista que lo quiere todo claro y seguro, y no halla nada”. “Buscar una Iglesia pobre y de los pobres”. Anclar nuestra vida en la esperanza, no “en nuestras reglas, nuestros comportamientos eclesiásticos, nuestros clericalismos”. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

 

2º DOMINGO DE ADVIENTO, «EN TODOS HAY ALGO INMACULADO» de Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos

Lc 1, 26-38

Con preocupación y pena, descubro una y otra vez, que muchos no se han enterado de la diferencia entre «Inmaculada Concepción» y «Concepción virginal» de María.

«Inmaculada» hace referencia al momento en que María fue concebida. Es decir, María fue concebida sin ningún rastro de pecado, incluido el «pecado original», desde el primer instante.

La virginidad hace referencia a la concepción de Jesús por María. Debido a una interpretación literal de los evangelios, es tradición en la Iglesia, que María concibió a Jesús, no como los demás seres humanos, es decir, mediante el concurso de una mujer y un varón, sino que la parte que correspondía al varón la suplió el Espíritu Santo… Leer más

LAS MUJERES, ¿SACERDOTES EN LA IGLESIA?

Fe Adulta

Comprendo que haya bastantes mujeres decepcionadas con la reciente exhortación del papa Francisco. Lo mismo que, sin duda, habrá otras que ahora se sientan más seguras ante lo que ha dicho este papa innovador. Mi punto de vista representa poco en éste y en tantos otros asuntos. Pero, sea mucho sea poco, quiero dejar claro, de entrada, que estoy de acuerdo con lo que dice Francisco sobre la mujer en la exhortación «Evangelii Gaudium». Leer más