Jesús, un profeta defensor de los pobres

REFLEXIÓN y liberación

Su primer gesto es compartir su destino. La vida humilde e itinerante de Jesús y sus discípulos, sin provisiones ni ropa de repuesto, no es austeridad. Es su manera de compartir la indefensión, la vulnerabilidad y los riesgos que sufren tantos desafortunados. Jesús vive entre los pobres, conoce su hambre y sus lágrimas.

Las diversas tradiciones evangélicas apuntan en la misma dirección: la actividad profética de Jesús se pone en marcha, motiva y dirige por la misericordia de Dios. Su pasión por Dios se traduce en compasión por la humanidad. Es la misericordia de Dios la que atrae a Jesús hacia los más desfavorecidos: las víctimas, los que sufren, los maltratados por la vida o las injusticias de los poderosos, los pecadores y los marginados, los despreciados por todos. El Dios de la ley y el orden, el Dios del culto y el sacrificio, el Dios del sábado, jamás podría haber inspirado la actividad profética de Jesús, tan sensible al sufrimiento de los inocentes y a la humillación de los excluidos… Leer más (José Antonio Pagola)

Airbus: cuando la clase trabajadora decide no agachar la cabeza

KAOSENLARED

La huelga de Airbus vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que va mucho más allá de un convenio: quién decide en los centros de trabajo y hasta dónde están dispuestos los trabajadores a luchar para defender lo que es suyo.

La historia reciente de Airbus demuestra algo que durante demasiado tiempo se ha querido presentar como imposible: cuando una plantilla se organiza, ocupa las puertas de la fábrica, sostiene los piquetes y convierte la asamblea en el verdadero centro de decisión, incluso una multinacional de dimensiones gigantescas puede verse obligada a retroceder.

La huelga ha vuelto. Y lo ha hecho porque los trabajadores han decidido que no quieren aceptar acuerdos insuficientes ni promesas vacías.

Después de semanas de conflicto, la plantilla volvió a movilizarse a finales de agosto y retomó los piquetes en centros como Getafe, Illescas y Sevilla. En Getafe, cientos de trabajadores se concentraron a las puertas de la fábrica y la asamblea llegó a reunir a más de 1.500 personas. No es una anécdota. Es una señal… Leer más (Germinal Vidal)

UN NIÑO PONE A PRUEBA NUESTRA DEMOCRACIA. Ceuta, examen de ciudadanía, humanidad y Evangelio

Redes Cristianas

Un niño de doce años llora mientras es conducido hacia Marruecos. Suplica que no lo devuelvan. Unos vecinos advierten que es menor y logran detener la marcha. La escena resume la crisis de Ceuta: la frontera veía a un extranjero; la ciudadanía tuvo que recordar que llevaba entre las manos a un niño.

Después llegaron las identificaciones, los centros desbordados, las disputas entre administraciones y el acostumbrado reparto de culpas. Todos invocaban la legalidad, la seguridad y hasta los derechos humanos. El niño, entretanto, seguía esperando protección.

Ceuta no examina solamente nuestra política migratoria. Examina la calidad de nuestra democracia, nuestra educación cívica y la humanidad que aún conservamos. España dispone de Constitución, enseñanza universal y solemnes declaraciones de derechos. Sin embargo, basta una crisis migratoria para que las personas se conviertan en “avalancha”; los menores, en “carga”; la solidaridad, en “efecto llamada”; y los derechos humanos, en asignatura optativa… Leer más (Editorial Redes Cristianas)

La solidaridad con Ceuta no puede construirse contra las personas migrantes

La solidaridad con Ceuta no puede construirse contra las personas migrantesnoticias obreras

Las concentraciones celebradas este miércoles debían testimoniar que Ceuta no está sola. Miles de personas salieron a la calle para expresar su apoyo a una ciudad que lleva más de un mes soportando una presión humana, social y económica extraordinaria. Esa solidaridad es necesaria. Ceuta necesita recursos, protección, servicios públicos reforzados y una respuesta del Estado –no solo del Gobierno– a la altura de una crisis que ha desbordado sus capacidades.

Pero el resultado de las movilizaciones obliga a preguntarnos qué solidaridad se expresó y contra quién terminó dirigiéndose una parte del malestar. Junto a las legítimas reclamaciones de ayuda, se escucharon peticiones de expulsión colectiva, se presentaron las llegadas como una “invasión”, se corearon consignas contra las personas musulmanas. También fueron increpados y agredidos profesionales de RTVE y otros periodistas que cubrían los actos.

La concentración de Madrid, convocada formalmente por la Federación Española de Municipios y Provincias, reunió a unas 50.000 personas, según la Delegación del Gobierno. La llamada institucional de apoyo a Ceuta quedó desbordada en distintos momentos por proclamas como “invasores, expulsión” y peticiones de encarcelamiento del presidente. Tras el acto se produjeron enfrentamientos que terminaron con cuatro personas detenidas y cuatro policías heridos. En Valencia también se escucharon consignas contra los musulmanes…  Leer más (Abraham Canales)

Palabras de paz y de guerra

VIDA NUEVA DIGITAL

  • Cinco mujeres reflexionan sobre el lenguaje que construye o hiere en medio de la sociedad

En un momento en que el debate público e incluso las relaciones cotidianas parecen cada vez más impregnadas de tonos agresivos, metáforas bélicas y palabras que denotan dominación, vale la pena reflexionar sobre lo que a menudo pasa desapercibido: el lenguaje que utilizamos. No solo el lenguaje político, ahora saturado de retórica confrontativa, sino también el lenguaje más íntimo que impregna las relaciones, los vínculos emocionales y las conversaciones intergeneracionales.

Palabras de poder, posesión, competencia y devaluación: fórmulas que se repiten hasta volverse invisibles, pero que siguen moldeando la forma en que nos relacionamos y nos entendemos. Por esta razón, hemos decidido dirigir nuestra mirada hacia lo que suele permanecer al margen del debate: no solo las grandes narrativas públicas, sino el vocabulario cotidiano a través del cual se construyen –o se fracturan– las relaciones.

Cinco mujeres de diversos orígenes identifican sus “palabras ‘sí’ y sus “palabras ‘no’”. Son aquellas consideradas correctas, necesarias y capaces de abrir espacios para el diálogo; y aquellas otras percibidas como tóxicas, violentas o desgastadas y que debían abandonarse o replantearse radicalmente… Leer más (Elisa Calessi)

«¿Cuál es el peor momento del ateo?»

Amerindia

«El peor momento del ateo es aquel en el que siente la necesidad de agradecer y no sabe a quién». Esta frase no es mía, sino de G. K. Chesterton (1874-1936), gran escritor inglés, considerado el «príncipe de la paradoja», admirado por Alceu Amoroso Lima, Gilberto Freyre y, principalmente, por Gustavo Corção.

Como todo ser humano, el ateo debe ser respetado en su opción. Pero en la vida se presentan situaciones, independientemente de las opciones de cada uno, en las que el sentimiento de gratitud se vuelve imperioso. No porque lo queramos o no, sino por una fuerza intrínseca al propio hecho. Para esos casos hay varias respuestas. Insuficiente resulta el azar, que para Einstein expresaba solamente nuestra ignorancia.

Otros lo atribuyen a la suerte. Pero esta resulta igualmente poco esclarecedora, pues sería como decir: «Por suerte, mi equipo favorito no descendió». Pero hay momentos más dramáticos en los que se impone una respuesta espontánea: el agradecimiento imperioso a Alguien mayor… Leer más (Leonardo Boff)

¿Dónde está la Iglesia en Ceuta?

infolibre

  • En medio de este desastre humanitario hay una ausencia clamorosa: la Iglesia Católica española no está acogiendo a esos menores

No me refiero a la Catedral de la Asunción, que desde el siglo XVIII está en el centro de la urbe. Me refiero a la institución: a la Iglesia Católica española. Ceuta está desbordada por la llegada masiva de inmigrantes. Entre ellos miles de menores no acompañados que por ley han de ser protegidos y que han llegado a la ciudad autónoma en oleadas que el sistema de acogida público no puede absorber. Niños y adolescentes duermen en la calle. La administración local pide ayuda al Estado y la sociedad civil hace lo que puede.

En medio de este desastre humanitario hay una ausencia clamorosa: la Iglesia Católica española no está acogiendo a esos menores. Cuando menos, no de forma significativa, no a la escala que su infraestructura permitiría, no, que sepamos, con la urgencia que la situación exige. ¿Por qué?… Leer más (Ramon-Jordi Moles Plaza)

¡Alerta! Mujeres con carros de la compra

BIZKAIKO ABADEEN FOROA-FORO DE CURAS DE BIZKAIA

La policía local de San Sebastián denuncia a quienes dan de comer a las personas sin recursos

Fuente: EL PAÍS

Por Pablo Ordaz

23/08/2026

La acción empieza al atardecer, de forma simultánea en tres o cuatro barrios de la ciudad, pero no es fácil verla entre tantos miles de turistas que abarrotan las calles. Una mujer mayor con un carrito de la compra camina por el bulevar y, al llegar a la altura del mercado, se cruza con cuatro jóvenes que la saludan con una sonrisa. La señora, que es de aquí de toda la vida, que vivió en este barrio los tiempos difíciles del franquismo y también del terrorismo, les devuelve el saludo, se detiene, abre su carrito de la compra, saca cuatro o cinco bocadillos envueltos en papel de plata y se los entrega, pero cuando va a reemprender el camino, dos policías municipales la paran y le piden que se identifique:

—¿He hecho algo malo?

—Enséñenos qué lleva en el carrito… Leer más (BIZKAIKO ABADEEN FOROA-FORO DE CURAS DE BIZKAIA)

Los que niegan lo innegable: Europa casi infernal

Los que niegan lo innegable: Europa casi infernalnoticias obreras

Campos desecados, jardines amarillentos, árboles color sepia, como de otoño, lechos sin agua, glaciares en retirada acelerada. Un verano con Europa en brasas

Desde mayo se habla mucho sobre un diagnóstico asfixiante que ocupa titulares urgentes de diarios y revistas, radio y televisión. La causa de este fenómeno –la estrecha relación entre el calentamiento global y veranos que arden– también es noticia, pero un poco menos.

La responsabilidad directa por el uso exagerado de los combustibles fósiles como eje de un sistema productivo dominante entra solamente en los análisis más especializados. Y en este contexto, las fuerzas políticas que minimizan el problema –y que muchas veces llegan al punto del negacionismo climático– siguen actuando como cómplices del actual desastre climático.

Poco de puntual, mucho de constante
Julio y agosto batieron récords, y todavía falta un mes para que finalice un verano norteño con cuatro olas sucesivas de canículas, casi sin respiro entre una y otra. Periodos de varios días con temperaturas superiores a las medias normales para esta época del año, con días de máximas de no menos de entre 30 y 35 grados y noches con más de 20.

Se trata de una situación térmica que produce estrés climático-sanitario al amenazar la salud de la gente, en particular las personas más vulnerables, debido a edad o a enfermedades. Aumentan las complicaciones cardíacas, circulatorias y respiratorias y, en algunos casos, el desenlace es mortal. Hacia mediados de agosto, el calor ya ha causado la muerte “prematura” de más de 25 mil personas en Europa… Leer más (Sergio Ferrari)

Cuba, vivir sin ver la luz

alandar

Desde Cuba nos llega esta crónica muy pegada a la realidad de un país que, aunque acostumbrado a inventar, está viviendo una de las peores crisis de su historia. Ahogado por la falta de suministros y por, como dice Sara Más, “problemas y pesares acumulados”, la isla caribeña, en el pasado símbolo de tantas cosas, es un país que, hoy por hoy, vive sin ver la luz.

Es 10 de julio de 2026 y Cuba se sumerge, nuevamente, en la oscuridad total. Esta es la novena caída del Sistema Electroenergético Nacional desde octubre de 2024. Solo que esta vez hay más problemas y pesares acumulados. Cuando se restablece el servicio, muchas personas no se enteran, apenas notan diferencia porque entran en apagón nuevamente. Ya no saben cuándo caen en uno u otro ciclo de oscuridad.

Hace ya tiempo que el déficit de generación eléctrica rige la vida de cubanas y cubanos, pero cada día es peor, con lapsos más cortos de alivio y electricidad generada por plantas de infraestructura crítica y desgastada, sin el mantenimiento adecuado ni el combustible idóneo para hacerlas funcionar.

Todo ha empeorado y se ha hecho más dramático desde inicios de este año: bajo las presiones y sanciones de Estados Unidos, no se ha recibido combustible desde el exterior.

Los apagones no traen solo oscuridad, desvelos y noches calurosas: falta el agua de forma crítica en los hogares, se echan a perder los alimentos, es imposible beber agua fría ni siempre refrescarse tomando un baño, hay que lavar y cocinar cuando se pueda, a cualquier hora que llegue la luz…

La gente expone su inconformidad como puede: toque de cazuelas en el apagón, desahogos digitales por Internet o en medio de la calle, donde la existencia y el desasosiego constantemente se comentan. Las redes sociales son termómetros de expresión donde dejan las trazas de sus días y reclaman mejoras que, con urgencia, sienten que tardan en llegar… Leer más (Sara Más Farias)