Pasión y Muerte de Jesús / I. Ellacuría

 Pasión y Muerte de Jesús / I. EllacuríaReflexión y liberación

El intento de poner en relación a Jesús con la historia y, consiguientemente, a la Iglesia con la historia, es esencial para la comprensión y realización del cristianismo, así como para la realización y la comprensión de la historia. Si no se llega a tener clara esta ‘relación’, se cae en posturas religiosistas o en posturas secularistas, con menoscabo de lo que es realmente la salvación histórica.

Los autores evangélicos presentan la vida de Jesús como una creciente oposición entre él y quienes van a ser los causantes de su muerte. Pocas dudas pueden caber sobre este punto, léase la vida de Jesús según Marcos o, en el otro extremo, según Juan . Jesús y sus enemigos representan dos totalidades distintas, que pretenden dirigir contrapuestamente la vida humana; se trata de dos totalidades prácticas, que llevan la contradicción al campo de la existencia cotidiana. Ya en el pasaje de la curación del hombre con la mano paralizada (Mc 3,1-6; Lc 6, 6-11) aparecen sus enemigos espiándole para acusarle y condenarle y Jesús encolerizado, con el resultado de que los fariseos y herodianos salieran dispuestos a deshacerse de él.

A Jesús le mataron por la vida que llevó y por la misión que cumplió

Circunscritos a lo que sucedió al Jesús histórico y, por tanto, dejando sólo metódicamente de lado el resto del Nuevo Testamento y las formulaciones ulteriores de la Iglesia, podemos decir que el por qué murió Jesús no se explica con independencia del por qué le mataron; más aún, la prioridad histórica ha de buscarse en el por qué le mataron. A Jesús le mataron por la vida que llevó y por la misión que cumplió. Sobre este por qué de su muerte puede plantearse el para qué de su muerte… Leer más (Ignacio Ellacuría)

La Semana Santa en tiempos de nueva espiritualidad: ¿tradición católica o fiesta «al margen de la fe»?

Imágenes de la procesión de la Hermandad de La Misión, este viernes en Sevilla.Público

«La Semana Santa es un ritual híbrido, donde la religión, la cultura, la economía y el ámbito social se encuentran», afirma Soledad Castillero, doctora en antropología social y cultural.

¿Qué significado tiene hoy la Semana Santa en tiempos de secularización y de avance de espiritualidades híbridas? ¿Es una celebración católica? ¿Una celebración total, como se ha definido desde la antropología? ¿Favorece la expansión del catolicismo? ¿Se puede desligar de su base religiosa y vivirse secularmente, al margen de la fe? Para Soledad Castillero, doctora en antropología social y cultural, profesora en la Universidad de Sevilla, «tradición y fe son dos conceptos centrales para explicar los significantes de la Semana Santa».

«Pero [estos] —añade Castillero— no se comprenden sin la inclusión de los patrones sociales de las sociedades contemporáneas. Por tanto los significantes pueden ir desde una tradición familiar, a un consumo estético, a la cercanía de la identidad cultural, a una experiencia social o a la huída de esta. Precisamente es un ritual que ha sobrevivido porque se ha ido adaptando a contextos más seculares. Definiríamos así la Semana Santa como un ritual híbrido, donde la religión, la cultura, la economía y el ámbito social se encuentran.»… Leer más (Raúl Bocanegra)

La Eutanasia más allá del dolor físico

Redes Cristianas

DMD nº 94 de 9 de marzo de 2026
Esta es la historia de Amparo Avilés, un relato lleno de lucidez, dignidad y sobre todo decisión por elegir morir antes de que la enfermedad se apodere del cuerpo. Pero es también un ejemplo de la importancia de reconocer el sufrimiento más allá del dolor meramente físico y respetar el deseo de aquellas personas que no quieren ver cómo día a día pierden todas esas cosas que para ellas configuran una vida digna.

1. Coraza
Avanza a traición, en una maniobra envolvente, con la aviesa intención de apoderarse de su pecho y su espalda. Pero ella no se dejará atrapar. Es el único abrazo que rechaza Amparo, el único al que no permitirá rodear su cuerpo: tan ligero, tan vivo. Antes de que eso ocurra, antes de que el cáncer en coraza la envuelva, llamará a la muerte y evitará la asfixia, las úlceras, las infecciones. Será ella la que decida cuándo se apaga esa risa sincera, contagiosa, con la que acompaña los pormenores de su relato.

2. Peculiar
Amparo Avilés Izquierdo —69 años, cuerpo menudo, sonrisa abierta, pasión en cada palabra, carácter fuerte, genio cada vez más sosegado— es un caso peculiar en la aplicación de la Ley de Eutanasia. Se le concedió su derecho a recibir la ayuda para morir cuando, en el momento de solicitarla, aún no experimentaba el «sufrimiento intolerable» del que habla la LORE, aunque era evidente el enorme sufrimiento que pronosticaba la evolución de su enfermedad. Ella estaba convencida de que no era necesario llegar a tal extremo… Leer más (Rafael Quintana)

La ronda de la noche

ECLESALIA INFORMATIVO

Hay una Siracusa que despierta cuando las luces comienzan a apagarse y el ritmo de la ciudad se vuelve más lento. Una Siracusa menos visible, más silenciosa, casi secreta. No es la de los paseos iluminados ni la de las terrazas abiertas al mar. Es la de las esquinas discretas, de los portales donde alguien busca resguardarse del frío, de los bancos que se convierten en refugio improvisado. Seguramente, también en tu ciudad podrías reconocer estos rincones. Lugares donde la vida queda a la intemperie y donde la noche se hace más larga.

En esa otra ciudad -la que a menudo preferimos no mirar- comienza cada noche “la ronda”. Un pequeño grupo de voluntarios se reúne para organizar la salida: termos de comida caliente -unas veces pasta, otras un plato de menestra, uno de lentejas…-, pan, agua, algunas mantas y productos de primera necesidad. Pero lo que realmente se prepara antes de salir no cabe en ninguna caja. Es una disposición interior. Una forma distinta de mirar la ciudad y a quienes la habitan desde los márgenes… Leer más (IÑIGO GARCÍA BLANCO, Hermano Marista)

Sí, el Vaticano lo sabía

VIDA NUEVA DIGITAL

¿Qué les digo a mis hijos adolescentes que no encuentran razón alguna para creer en la Iglesia? Esta pregunta me la hizo una madre el pasado jueves, tras hacerse pública la investigación llevada a cabo por ‘Correctiv’ (Alemania), ‘Boston Glove’ (Estados Unidos), ‘El País’ (España), ‘Observador’ (Portugal), y ‘Casa Macondo’ (Colombia) y que ha dejado al descubierto el sistema para tapar abusos del Vaticano.

La pregunta de la madre es de muy difícil respuesta, lo mismo que preguntarse por cuántas víctimas nunca sabremos que lo fueron porque no pudieron hablar, cuántas se suicidaron por asco y miedo, cuántas no habrán existido porque sus casos quedaron sepultados, los expedientes quemados o sus voces silenciadas… Leer más (Cristina Inogés Sanz)

«Las víctimas no somos una molestia para la agenda institucional ni un problema contable»

Redes Cristianas

Carta abierta de una víctima superviviente ante el bloqueo de la reparación por parte de la Conferencia Episcopal Española

Me dirijo a los medios de comunicación, a la sociedad y a las instituciones como víctima y superviviente de abuso sexual infantil cometido en el seno de la Iglesia católica. Lo hago porque ya no quiero seguir viendo cómo se habla de reparación mientras, en la práctica, se bloquea. Lo hago porque detrás de cada retraso, de cada aplazamiento y de cada desacuerdo institucional hay personas concretas que seguimos esperando una respuesta justa. Y lo hago también porque el daño que sufrimos no prescribió, aunque sí prescribieran los delitos en los tribunales.

Durante años, muchas víctimas hemos vivido con secuelas profundas en la salud, en la vida afectiva, en la estabilidad emocional, en el trabajo, en la confianza y en la propia identidad. Cuando por fin se abrió la posibilidad de una reparación, pensamos que al menos llegaría una respuesta seria, rigurosa y humana. Pero en mi caso, tras pasar por el Plan PRIVA, lo que he recibido no ha sido una reparación integral, sino una resolución insuficiente, opaca y no motivada de manera verificable. No se me explicó con claridad cómo se fijó la cuantía, no se rebatieron técnicamente mis alegaciones y no se individualizó adecuadamente el daño sufrido a lo largo de décadas… Leer más (A. víctima de abusos sexuales en el seno de la Iglesia)

Trabajo premiado en la primera edición del Premio Redes Cristianas «Atrévete a soñar»

Redes Cristianas

¿Qué impide que yo sea bautizade?

Premio Redes Cristianas «Atrévete a soñar», 14 de marzo de 2026

Soy trans. Desde bien joven aprendí (me enseñaron) que la espiritualidad y lo LGTBIQ+ son incompatibles: primero en la Iglesia, y después en el Orgullo. Y sin embargo, cada vez me cuesta más ignorar esta llamada.
La siento en mi interior.
La siento en mi conexión con cada ser humano, con cada animal y planta, con cada valle y montaña, con cada río en su camino hacia el mar.
Escucho esta llamada e intento responder, pero no sé hacia dónde mirar y no encuentro las palabras.Soy el eunuco etíope (Hch 8:26-39): buscando sin encontrar, leyendo sin entender.
¿Cómo podré si alguno no me enseñare?
Sigo buscando y sigo leyendo, porque en mi hay esperanza. Porque me atrevo a soñar. Soñar que encuentro a quienes, como hizo Felipe, están dispuestos a dejar de lado sus prejuicios y sentarse conmigo a conversar. Porque Felipe vio a una persona que era miembro de una minoría sexual, extranjero y de otra raza, pero nada de eso le importó. Felipe vio a un hermano bendecido por la gloriosa diversidad de la Creación, se sentó a su lado y compartió con él la Buena Nueva. Y con ese acto Felipe declaró al mundo: la Buena Noticia de Jesucristo es para todes.

Las disciplinas, ángulos y niveles desde los que se puede analizar el presente y el futuro potencial de la Iglesia, tanto en su vertiente institucional como en su sentido comunitario, no solo son innumerables sino que están interrelacionados.
Un análisis que se circunscriba exclusivamente a un sólo ámbito, por exhaustivo que sea, nos aportará una visión necesariamente limitada y, aunque necesaria, nunca suficiente. Dicho esto, creo que ante la situación de crisis actual, no sólo en la Iglesia sino en el mundo en general, urge un análisis muy concreto:
el de la dialéctica diversidad/uniformidad… Leer más (Ene Galván)

Domingo de Ramos 2026: El burro, el misil y la bendición del imperio

Miguel de Unamuno, por Pablo García.La Opinión – El Correo de Zamora

Cuatro fantasmas ilustres conversan como si el tiempo hubiera decidido hacer un alto

Plaza Mayor de Salamanca, atardecer. Se van dorando de sol viejo las piedras de la ciudad. Cuatro fantasmas ilustres conversan como si el tiempo hubiera decidido hacer un alto.

Carmen Martín Gaite: (Sostiene un periódico en las manos) ¿Os habéis fijado? Hoy he estado leyendo el relato del Domingo de Ramos, ese que Gabriel Miró cuenta en Figuras de la Pasión con tanta ternura. Las calles de Jerusalén alfombradas de mantos, los niños corriendo con ramos de olivo, la ciudad entera vibrando como una muchacha enamorada. Y en medio, Jesús, montado en un burro. No un caballo de guerra, no un carro de victoria. Y mientras la multitud grita «¡Hosanna!», él avanza en silencio. Sabe que esos mismos que hoy lo aclaman, el viernes pedirán su sangre. Esa distancia entre el ruido de la plaza y la serenidad del que cabalga… eso es lo que me persigue hoy.

Miguel de Unamuno: (Con los ojos brillantes, como si fuera a comerse las palabras) ¡Qué imagen, Carmen, qué imagen! El burro y la multitud. La gloria efímera y la conciencia trágica. Porque Jesús sabe, y eso es lo que duele, que el triunfo es una mentira compartida. La gente necesita creer, necesita sentirse parte de algo grande. Y él, el único que ve la verdad, avanza en silencio. ¿No es eso la historia de España? ¿No es eso la historia del mundo? Multitudes aclamando caudillos, imperios, y detrás, la sombra de la cruz, la sombra de la injusticia que siempre vuelve. El alma de la multitud es el miedo a estar sola. Por eso aplaude. Por eso mata…  Leer más (Evaristo Villar)

 

la ceguera como estrategia — Evaristo Villar

Redes Cristianas

De Saramago a Gaza, pasando por Bruselas
La novela Ensayo sobre la ceguera, publicada en 1995 y escrita por quien después recibiría el Premio Nobel de Literatura en 1998, describe una epidemia ficticia. Cuando José Saramago imaginó una epidemia de ceguera blanca no estaba escribiendo sobre un virus, sino sobre la condición humana.

La historia de aquella novela nos heló la sangre porque sentíamos que, bajo las capas finas de la civilización, solo esperaba una bestia. Pero lo que vemos hoy en el tablero mundial no es una metáfora, sino su confirmación documental. Y lo más aterrador no es que nos hayamos quedado ciegos, sino que hemos decidido voluntariamente cerrar los ojos.

1. La ceguera como coartada o patología del poder
Empecemos por los que ocupan los palcos del mundo. Desde Washington hasta Moscú, pasando por Jerusalén y Bruselas, observamos un fenómeno que Saramago describió con precisión quirúrgica: la pérdida de la visión ética no como accidente, sino como estrategia… Leer más (Evaristo Villar)

La magia (antidemocrática) del relato

noticias obreras

En febrero de 2017 Deutsche Welle (DW), el servicio internacional de radiodifusión pública de Alemania publicó un artículo titulado «El mundo recurre a Hannah Arendt para explicar a Trump». El 20 de enero de 2017 Donald Trump había tomado posesión como 45º presidente de Estados Unidos. ¿Por qué esa referencia a Hannah Arendt?

Las reflexiones de Hannah Arendt sobre la verdad, la mentira y la política constituyen una de las aportaciones más penetrantes del siglo XX para comprender la fragilidad del espacio público democrático. Lejos de tratar la mentira como un simple vicio moral, Arendt la analiza como un fenómeno estructural que puede alterar las condiciones mismas de posibilidad de la acción política.

En Verdad y política (1964) Arendt distingue entre distintos tipos de verdad. Por un lado, la verdad racional o filosófica, propia del ámbito especulativo; por otro, la verdad factual, que se refiere a hechos concretos y contingentes: quién hizo qué, cuándo y cómo… Leer más (Imanol Zubero)