* DOMINGO 34. T.O.-C- NOVIEMBRE 24
*JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO”
* La solemnidad e Cristo Rey que hoy celebramos, la instituyó el papa Pío XI en 1925.
Con esta fiesta terminamos el año Litúrgico y también el “Año de la Fe” que hemos vivido queriéndola hacer más viva, más entregada, más agradecida.
Es un querer dar a Cristo el máximo título a nivel humano con el que podemos distinguir a una persona: es el rey, es lo más, (aunque en estos tiempos esa categoría no nos agrade…) está por encima de todo y de todos. Y su Reino está cerca de nosotros. En el Evangelio la palabra Reino la repite Jesús 90 veces.). Pero su realeza no pertenece a ninguna casa real de nuestro mundo, sino que viene dada por su entrega amorosa a la humanidad. Jesús es Rey porque hace presente el reino de Dios, su Padre, y lo hace con su entrega en la Cruz. En el Evangelio de hoy escuchamos un momento de su Pasión, el juicio ante Pilatos, donde Jesús confirma sus palabras con la entrega de su vida.: Jesús es Rey por su entrega en la Cruz. Pero conviene no pasar por alto la figura de Pilato, porque hay personas de las que aprendemos LO QUE NO HAY QUE HACER, y esta sería una de ellas. Pilato ha pasado a la historia por su “LAVARSE LAS MANOS” ante Jesús, símbolo de querer desentenderse de la realidad y ser indiferente e insensible ante lo que está pasando…
* En el credo decimos “Padeció bajo el poder de Poncio Pilato”, referido a Jesús, y es verdad que padeció y mucho… Y nos damos cuenta a nada que leemos o vemos noticias que hay muchos “Pilatos” por culpa de los cuales la gente sigue padeciendo, como Jesús. Pero el final de Jesús es distinto y también lo será el nuestro. La Resurrección es la gran victoria, nuestra gran victoria también. La entrega de la vida no se queda sin recompensa. Pero mientras, habrá que dar la cara como cristianos frente a tanto sufrimiento de las personas. Con alegría, así lo escuché en la Asamblea de Herrieliza este sábado 16. Muchas comunidades y personas, no quieren “lavarse las manos”, buscan el cómo y el por qué de seguir construyendo el Reino que Jesús de Nazaret comenzó y nos lo dejó en nuestras manos para continuarlo.
* Para esto, es bueno que nos preguntemos, para luego actuar, si Cristo ¿reina o no dentro de mi? ¿Quién fija los objetivos y prioridades en mi vivir?…
* Tu fuiste Jesus de Nazaret. El Rey de la paz, de la misericordia, del perdón de la bondad, de La justicia, de la fiesta, de la alegría, del AMOR. El es nuestro Camino a seguir. Con ánimo esperanzador.
• ORACIÓN
• Jesús de Nazaret, Rey nuestro, te pedimos que nos ayudes a fijar en ti la mirada y el corazón para que podamos seguir tus huellas y aprendamos de Ti a perdonar, a confiar, a compartir con los necesitados. A valorar a las personas y a trabajar por el bien y felicidad de todos y tener como un honor el ayudar a los necesitados como Tú te hiciste como servidor de todos. Y hoy con fe y esperanza, te decimos cada uno y en esta comunidad aquí reunida, recordando tu Muerte y Resurrección en esta Eucaristía, las palabras de aquel malhechor crucificado junto a Ti:
“JESÚS DE NAZARET, ACUÉRDATE DE MI, DE NOSOTROS DESDE TU REINO DONDE NOS ESPERAS”. AMÉN
• (Seguimos orando)
• LA MISIÓN DEL REINO ES ARRIESGADA
• Sabemos, Jesús de Nazaret SABEMOS que la misión de trabajar por el Reino, tu Reino es labor arriesgada.
Sembrar buena semilla en la tierra dura y limpiar las espinas y las zarzas es costoso, lo sabemos; pero Tú nos has llamado a seguir construyendo tu Reino
A veces nos cuesta hablar de Dios, defender a los pobres y oprimidos, estar con los que pierden. Cuidar y velar para repartir bien los frutos de la tierra.
Y este es el fruto de tu Reino, que es Vida y es Verdad, que es Justicia y es Amor.
Nos resulta a veces duro enseñar y vivir el evangelio con sus bienaventuranzas.
Por eso te pedimos a Ti, Jesús de Nazaret, verdadero Rey de la humanidad que estés con nosotros alentándonos con tu Espíritu, acompañándonos con tu Esperanza y así brotará un día entre nosotros tu
REINO DE VERDAD, VIDA Y AMOR. AMÉN
ZURIÑE