*ORAR CON EL EVANGELIO.(Lc.21.5-19)

DOMINGO XXXIII. T.O-C- NOVIEMBRE 17

* Estamos terminando el año Litúrgico y en este tiempo la Iglesia trata de recordarnos nuestras realidades últimas, antiguamente llamadas “postrimerías”; muerte, juicio, destino eterno. Se escogen en las lecturas, textos, llenos de metáforas, imágenes y símbolos. El cerca y el lejos del final de esta historia muchas veces nos sobrecoge porque no sabemos el ¿cuándo?, el ¿cómo?…. porque todos quisiéramos un final feliz.
Lo que si es cierto es que el futuro no puede apearnos de nuestras responsabilidades sino todo lo contrario. Jesús hoy nos enseña a preparar nuestro futuro, un futuro donde cada día sea más importante avanzar y profundizar en la dignidad humana, la solidaridad, la paz y la auténtica libertad.
El final de la historia, el fin del mundo a los cristianos nos debe llevar a preguntarnos no tanto el “cómo” y el “cuándo” será el final, sino qué hacer, qué debemos hacer en este momento histórico. Preparar el futuro es descubrir cada mañana, de una manera perseverante, el afán de cada día para construir una sociedad mejor y más humana.
* No es la hora de la pasividad y del temor sino del trabajo, la perseverancia y la confianza. Nuestras vidas y nuestra historia están en las manos de Dios. Dios está con nosotros. Su Espíritu está en nuestro espíritu, su voz en nuestras palabras, su poder en el poder de nuestras manos, su providencia en la justicia de nuestras decisiones. No es la hora de la pasividad sino de la implicación y entrega de la vida. Así nos dice el evangelio: “con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas”.

*ORACIÓN”

*Tu Evangelio nos invita hoy, Jesús de Nazaret a la perseverancia en la construcción del Reino.
suceda lo que suceda. Gobierne quien gobierne. Presida la Iglesia quien la presida, aunque si te damos gracias por quien la preside en el momento actual…
El reino de la vida, de la verdad, de la justicia, de la libertad, de la paz, del amor…siempre llama y hay que realizarlo.
El amor del Padre nos acompañará siempre. ¿Nos lo creemos? ¡cuánto dudamos ante los acontecimientos que se viven!… Pero. Tú mismo Jesús de Nazaret nos dijiste.
“Yo estaré con vosotros, hasta la consumación de los tiempos”.
Haznos vivir siempre atentos a tu Palabra, disponibles a hacer el bien a todos y a dar testimonio de nuestra fe. Sin amenazas ni temores, sino con plena confianza en el Padre que tanto ama al mundo que te ha enviado a ti, Jesús de todos, como hermano y salvador de la humanidad.
Ayúdanos a colaborar con todos los que trabajan por la paz y por la dignidad de las personas.
Hoy, acogemos tu Evangelio que nos pide centrarnos en lo esencial:
En el Reino de Dios y su justicia…
En la construcción de comunidades que libremente abracen tu Evangelio.
En la preocupación por los más débiles de la sociedad.
En las celebraciones sencillas, expresivas del Amor que nos reúne.
En la perseverancia del Amor que nos salva. AMÉN.
* ZURIÑE