*DOMINGO XXXII. T.O-C- Noviembre 10
* Cada domingo la comunidad cristiana proclama la fe en la Resurrección y en la plenitud de vida en Dios.
Jesús nos habla de la Resurrección distinguiendo entre “esta vida” y “la futura”, para indicar que no se trata de una continuidad de la vida actual en un tiempo sin límite. Se trata (si podemos hablar así) del nacimiento a la vida totalmente nueva y en plenitud que Dios nos concederá renovados y en comunión con El.
* Jesús, ante la pregunta que le hacen, los saduceos que son sus enemigos, para “atraparlo” con el fin de ridiculizar las enseñanzas de Jesús. (Los saduceos son en aquél tiempo, figura de poder, materialistas, dominadores). La respuesta que les da Jesús, sigue como dos caminos. Por un lado les dice que la vida futura de los resucitados es una vida transfigurada (son hijos de Dios) No es continuidad de esta vida.
Por otro, la respuesta de Jesús está en Dios ya dicho por Moisés con autoridad a los judíos: “Dios es un Dios de vivos no de muertos”.
* Si de las manos de Dios han brotado la vida y el ser humano, y en esas manos estamos. Si Dios es nuestro Padre misericordioso, lo normal es pensar en una vida para siempre y feliz junto a Él. Dios origen y meta de nuestra vida, es también, la garantía de nuestra esperanza. Esta esperanza de la Resurrección es parte integral y esencial de la fe cristiana y no podemos ocultarla. Hay que proclamarla.
* Por eso en todas las Eucaristía unidos decimos:
“ANUNCIAMOS TU MUERTE, PROCLAMAMOS TU RESURRECCIÓN”…
• ORACIÓN
Jesús nos dice: “YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA el que cree en mí no morirá para siempre”
¿Creemos de verdad esto?
La respuesta a esta pregunta es lo principal de nuestra fe y fe es creer, confiar, fiarnos de Jesús.
La fe en la Resurrección es causa de nuestra alegría. Él, Jesús de Nazaret es la Vida por eso nosotros la queremos vivir con entrega.
Tu Palabra, Señor es nuestra luz, nuestra vida y toda nuestra ilusión está en lo que tú nos dices.
Pase lo que pase, creemos en Ti; en tus manos nos sentimos seguros.
Queremos vivir ahora la vida con alegría y entrega, como un don a compartir y entre todos seguir construyendo el Reino que es ahora y aquí, para luego gozarlo en plenitud llegando a tus brazos al final de este camino.
Ayúdanos, Jesús de TODOS, a vivir dando gracias por tu amor gratuito con nosotros y haciendo el bien ayudándonos mutuamente. AMÉN
* SEGUIMOS ORANDO
*Jesús Resucitado, con tu vida hemos descubierto el amor pleno del Padre: para el todos estamos vivos. Cuando Tú nos hablas de “Vida y Resurrección”, sales a nuestro encuentro en lo cotidiano, nos propones un mensaje que lleva a la libertad, a la entrega desinteresada.
Necesitamos, Jesús de Nazaret, abrirnos a esa luz de participar plenamente en la resurrección, pero sabiendo que el camino es la vida presente, vivida en coherencia y fidelidad, ya que el “martirio” (sufrimientos y dificultades), nos hacen superar el materialismo y comodidad que nos impiden llegar a la vida plena que Tú nos ofreces. Tú vida, Jesús Salvador, es nuestro camino: no hay miedo al Dios que nos ama siempre; queremos como Tú, responder a ese Amor sin medida. Tú y el Padre sois uno mismo y siempre nos acompañáis en el camino. La confianza en vuestro Amor a todos. Queremos que nos mantengan firmes en la lucha de cada día; sólo al final nos vendrá, la perfección, la resurrección y la vida plena.
AYÚDANOS, JESÚS RESUCITADO. AMÉN
* ZURIÑE