*ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn.3.14-21)

  • DOMINGO 4º CUARESMA – B – Marzo 15 de 2015
  • El tiempo de Cuaresma  se nos ofrece a los cristianos para prepararnos ante la Pascua.  Es curioso que la Gran fiesta tenga que tener una preparación de “revisión-conversión” para los que nos decimos, SEGUIDORES DE JESÚS. ¿No podríamos poner más cuidado en nuestro día a día manteniéndonos más fieles en ese seguimiento?… Pero somos así… EL lo sabe y no salva.

En medio de todo es una gracia la Cuaresma para que veamos lo que no hacemos bien.

  • El pasaje evangélico del domingo pasado, “vendedores del templo” y decir cómo tiene que ser la verdadera relación con Dios, se mete en la boca del lobo y las palabras de Jesús van a ser motivo suficiente para ser condenado a muerte.
  • Nicodemo, hombre importante, fariseo, que no quiere perder su puesto,  se ha acercado a Jesús
    “de noche”, para que nadie lo vea. Pero quiere ver a Jesús, porque ve que algo le falta en su vida y en su hacer…
  • Se nos va a hablar una vez más de la LUZ, palabra que a veces nos parece gastada.
    Cuando jesús habla de la LUZ , lo hace de una manera especial, dando a entender que su LUZ es distinta, no es la luz que nos deslumbra o nos exagera los defectos, no. Es la LUZ al final del camino oscuro, la linterna que nos guía en la montaña, la vela amigable, el fuego de la chimenea que acompaña y enriquece la conversación.

  • La LUZ DE DIOS es LUZ DE CONFIANZA, DE GUÍA, DE SEGURIDAD. Es la luz que se nos da cuando saltamos en el vacío y decimos de corazón “CREO”. La que no se puede ocultar cuando se tiene. La que a veces, por pereza, no nos esforzamos en mantener viva y esparcirla a nuestro alrededor. Dios envió a  Jesús al mundo  a salvar, lo que estaba perdido.

  • Tanto amó Dios al mundo… El Amor por delante. El de Dios, grande, ancho, infinito, gratis, para todos. Para que tengamos vida eterna. No lo manda para juzgar sino para que nos salvemos por El. Nos lo tendríamos que repetir muchas veces los cristianos: “POR PURA GRACIA ESTAMOS SALVADOS”. El amor que le debemos a CRISTO no es en pago por su Don, sino amor de gratitud, de respuesta, al que nos AMÓ primero.

  • Nos vendría bien hacernos algunas preguntas:
    ¿ Cuáles son hoy nuestras principales infidelidades como creyentes y cómo Iglesia?.
    ¿ Qué nos falta a la Iglesia y a los cristianos para “dar gratis, lo que gratis hemos recibido”?.
    ¿ Quienes son hoy los crucificados por nuestras faltas de valentía y acción?.

  • Jesús no rechaza a Nicodemo, pero terminará hablándole de acercarse a la LUZ para que se vean las obras de la VERDAD.
    En la CRUZ, Jesús es el hombre completo. Ha entregado con plena libertad su vida para que todos tengamos la posibilidad de “nacer de nuevo” y comenzar a vivir con un sentido plenamente humano, sirviendo a los demás.

  • ORACIÓN

  • Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo para que el mundo se salve por Él”
    “Cristo fue levantado en la Cruz y exaltado en la Resurrección”

*Hoy te contemplamos, a ti, Jesús de la Vida. Los detalles que conocemos, son una luz en la oscuridad: el centro de tu vida fue vivir acogiendo el Reino de Dios y su justicia”.
Soñabas con que la gente trabajara por parecerse más a Dios, actuabas y alentabas a actuar con misericordia, eras  amigo de pecadores y te sentabas a su mesa. Siempre tenías tiempo para los enfermos y marginados, los últimos del mundo eran para Ti, primeros. Dabas la cara por los más débiles.
Tu modo de vida, el Reino de Dios, fue rechazado y Crucificado.
Llénanos de tu Espíritu y valor para dar vida y luz a quienes apenas la tienen; para  proponer ideales de paz, de bien, de esperanza y alegría. Que la imagen de tu CRUZ, no sólo sea un “adorno”, sino un ejemplo de vida entregada.

Que la Iglesia y cada uno de nosotros seamos en el mundo signo de salvación, mostrando el gozo de la fraternidad, la alegría de la fe, la capacidad del perdón.

Que en este camino hacia la PASCUA nuestro vivir se vaya llenando de TU LUZ. AMÉN. ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mt.25.14-30)

  • DOMINGO 33 T.O. –A- NOVIEMBRE 16- 2014
  • DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA

*          La parábola de la que nos habla hoy el Evangelio encierra un mensaje muy positivo: La llamada a vivir con corazón abierto. Somos cada uno una vida llena de semilla y se nos llama a dar fruto trabajando nuestra tierra y cuidando la simiente. Todos podemos dar el ciento, el setenta o el treinta (Mt. 13,23) cada uno según su posibilidad.

Hoy se nos convoca a emprender este proceso. Pero para dar buenos frutos el evangelio nos da unas sugerencias.

Los cinco talentos iniciales son Don de Dios, sin embargo su desarrollo no se consigue sin nuestro esfuerzo.

La parábola nos muestra nuestra vida como un tiempo de espera; somos como un grano de trigo caído en el surco que tiene que germinar para que de espiga llena de granos. Cada uno según nuestras posibilidades, pero sin ambicionar más de lo que podemos y sin dormirnos ante lo que se puede pero  con esfuerzo.

Todo proceso de maduración (todos tenemos que seguir madurando hasta la meta final) lleva consigo un riesgo. En el proceso de nuestra vida  algo tiene que morir transformándose, de lo contrario no llegaríamos a la fecundidad. Este evangelio quiere alentar nuestra esperanza: el que arriesga, el que se compromete, el que busca, cuando venga el Señor, entrará en el gozo definitivo del Reino.
A veces, puede ocurrir que conforme vamos alcanzando metas, nos quedemos satisfechos, frenados, pero así, nos vamos paralizando.
Nos puede rondar también la actitud parecida a la de esconder los talentos, que consiste en querer que todo nos lo den hecho. Queremos que la sociedad cambie, que la Iglesia  sea reformada. Pero si no nos cambiamos a nosotros mismos, si no aceleramos el proceso de cambio de la sociedad, si no buscamos vivir el misterio de la Iglesia, seremos como un siervo inútil que escondió su talento. (Mt. 25,18)
Dios ha empezado la creación y nos ha hecho sus colaboradores en esta obra. Dios, que ama, no quiere hacer las cosas solo.
La parábola se aplica a la vida de cada uno y a la de la Iglesia. Por eso nos podemos preguntar: ¿Qué tipo de administrador soy? En breve comenzaremos de nuevo el año Litúrgico, el Adviento. Buen tiempo para que con ilusión y empuje, comencemos de nuevo.

* ORACIÓN

* Jesús de Nazaret, Tú eres la primera semilla del Reino de Dios y quieres que nosotros también hagamos fructificar las semillas de tus dones que has puesto en cada uno de nosotros.
Te damos gracias porque cuentas con nosotros para la edificación de tu Reino. Nos has regalado la vida, no para guardarla,  esconderla o disfrutarla individualmente, sino sobre todo para hacer progresar nuestro mundo, la Iglesia, la sociedad desde la justicia y el amor. Tú nos envías a dar frutos y tenemos que dar frutos propios de la luz.

Te damos gracias  por confiar en nosotros y hacernos tus colaboradores.

Ayúdanos, Jesús de Nazaret a que no escondamos nunca nuestro talento, al contrario, que sepamos trabajar con ellos y valorar los de nuestros hermanos. Que no tengamos miedo de gastar la vida poniéndola al servicio de los que más lo necesitan. Y así,  que un día nos puedas decir:
Eres un empleado fiel y cumplidor” y “Pasa al banquete de tu Señor, al reino de Dios” AMÉN.

ORACIÓN – IGLESIA DIOCESANA

EN CADA UNO EL ESPÍRITU SANTO REVELA SU PRESENCIA, DÁNDOLE ALGO QUE ES PARA EL BIEN DE TODOS”
(
I Cor. 12, 7)

Ayúdanos Jesús de Nazaret, Dios nuestro a perseverar en nuestra Iglesia, con una fe activa.
con una esperanza contagiosa . Con amor cotidiano y perseverancia en la construcción de la Iglesia.

La celebración del  “DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA” es una buena ocasión para renovar nuestra perseverancia en:Escuchar la Palabra. Agradecer el encuentro contigo en los Sacramentos. Sentirnos comunidad y colaborar de la manera que podamos en la labor Pastoral.

Por eso hoy te pedimos muy especialmente por esta comunidad parroquial.  Por la generosidad y entrega de nuestros Sacerdotes. Por las familias creyentes.  Por los que cuidan de la limpieza y con delicadeza  y esmero adornan con flores tu altar.

Por los que participan en las lecturas y otros detalles que nos ayudan a Celebrar  con alegría y respeto.

También reconocemos nuestras limitaciones pero queremos seguir caminando como Iglesia diocesana, que avanza y persevera en tu servicio, porque en servirte a Ti, Dios nuestro creador de todo bien, que nos impulsas a la entrega a los demás, consiste el gozo pleno y verdadero. AMÉN.

ZURIÑE

La Iglesia, pueblo de Dios, convocada a dar respuesta a los retos de la familia actual

Benjamín Forcano, teólogo

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Los 50 años perdidos. No se puede entender el alcance de la Asamblea Sinodal del próximo octubre –preparatoria del Sínodo del 2015- si no valoramos lo acontecido en estos 50 últimos años. El período de tiempo habría que anticiparlo a bastantes años antes del concilio Vaticano II (1962), pero abarca en especial los 50 últimos.
Digo esto por varias razones:
1. El Papa invita a todos a ser audaces y creativos. Porque cuando el Papa Francisco en la Gaudium Evangelii dice: “Abandonemos el cómodo criterio pastoral de siempre se ha hecho así. Invito a todos a ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores en las propias comunidades” (Nº 33), está retomando la primavera interrumpida del concilio Vaticano II. Leer más

Carlos Osoro será el nuevo arzobispo de Madrid

Jesús Bastante
Religión Digital

Carlos Osoro Sierra será el nuevo arzobispo de Madrid, sustituyendo al cardenal Rouco Varela, según supo saber en exclusiva RD de fuentes vaticanas, quienes confirmaron que ayer mismo, fecha del 78 cumpleaños de Rouco, la Santa Sede comunicó al interesado y al Gobierno español la designación, que se hará pública en las próximas fechas.

Con esta designación, Francisco coloca al frente de la Iglesia madrileña al prelado que, sin lugar a dudas, mejor ejemplifica la «primavera» para la Iglesia en España. Una elección que, además, respeta el sentir mayoritario de los obispos españoles, quienes el pasado mes de marzo eligieron por abrumadora mayoría al tándem Blázquez-Osoro para liderar la Conferencia Episcopal. Leer más

ACEPTA QUE HAY CIZAÑA EN TU CAMPO Fray Marcos

(Sab 12, 13-19) Obrando así nos enseñas que el justo debe ser humano.

(Rom 8, 26-27) El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad.

(Mt 13, 24-43) No la arranquéis, dejadlos crecer juntos hasta la siega.

Acepta que hay cizaña en tu campo. Si te crees perfecto, será imposible que aceptes a los demás con sus errores.

En el texto que nos propone la liturgia se narran tres parábolas. La primera es la de la cizaña, que tiene poco que ver con el grano de mostaza y la levadura. La cizaña nos habla de la inevitable convivencia del bien y del mal en la sociedad humana y en cada individuo. El grano de mostaza y la levadura muestran la grandeza del Reino, a pesar de su insignificancia aparente. El tema de lo pequeño es muy interesante, pero nos vamos a fijar solo en la cizaña porque no podemos profundizar en las tres. Jesús no habla del mal en general, sino del mal camuflado como bien en nuestro propio campo.

La parábola de la cizaña es una de las siete que Mt narra en el capítulo 13. Como decíamos el domingo pasado, se trata de un contexto artificial. Como todas las parábolas se trata de un relato anodino e inofensivo por sí mismo, pero que, descubriendo la intención del que la relata, puede llevarnos a una reflexión muy seria sobre la manera que tenemos de catalogar a las personas como buenos y malos. Mal entendida, puede dar pábulo a un maniqueísmo nefasto, que tergiversa el mensaje de Jesús. Bien y mal se encuentran inseparablemente unidos en cada uno de nosotros.

Empecemos por notar que el sembrador siembra buena semilla en su campo. La cizaña tiene un origen muy distinto. Según aquella mentalidad, hay un enemigo del hombre empeñado en que no alcance su plenitud. La hipótesis del maniqueísmo es innecesaria. Durante milenios el hombre trató de buscar una respuesta coherente al interrogante que plantea la existencia del mal. Hoy sabemos que no tiene que venir ningún maligno a sembrar mala semilla. La limitación que nos acompaña como criaturas da razón suficiente para explicar los fallos de toda vida humana.

La vida arrastra tres mil ochocientos millones de años de evolución que ha ido siempre en la dirección de asegurar la supervivencia del individuo y de su especie. A ese objetivo estaba sometido cualquier otro logro.

Al aparecer la especie humana, descubre que hay un objetivo más valioso que el de la simple supervivencia. Al intentar caminar hacia esa nueva plenitud de ser que se le abre en el horizonte, el ser humano tropieza con esa enorme inercia que le empuja al objetivo puramente egoísta. En cuanto se duerme un poco, aparece la fuerza que le arrastra en la dirección equivocada.

El objetivo de subsistencia individual y el nuevo horizonte de unidad que se le abre al ser humano no son contradictorios. En el noventa por ciento deben coincidir. Pero esa pequeña proporción que les diferencia no es fácil de apreciar. Como en el caso de la cizaña y el trigo, solo cuando llega la hora de dar fruto queda patente lo que los distingue. Es inútil todo intento de dilucidar teóricamente lo que es bueno o lo que es malo. La mayoría de las veces el hombre solo descubre lo bueno o lo malo después de innumerables errores en su intento por acertar en su caminar hacia la meta.

En el ser humano, el bien biológico individualista sería siempre bueno mientras no vaya contra el bien de los demás. Todo el esfuerzo que haga el ser humano por vivir mejor de lo que vive en una época determinada sería estupendo si toda mejora alcanzara a todos los hombres y no se consiguiera el bien de unos pocos a costa del mal de muchos. En el mundo que nos ha tocado vivir, podemos descubrir esa contradicción. El hombre, buscando su plenitud como individuo, arruina su plenitud como ser humano.

El punto de inflexión en la lógica del relato lo encontramos en las palabras del dueño del campo: “dejadlos crecer juntos hasta la siega”. Lo lógico sería que se ordenara arrancar la cizaña en cuanto se descubriera en el sembrado para que no disminuyera la cosecha. Pero resulta que, contra toda lógica, el amo ordena a los criados que no arranquen la cizaña sino que la dejen crecer con el trigo. Este quiebro es el que debe hacernos pensar. No es que el dueño del campo se haya vuelto loco, es que el que relata la parábola quiere hacernos ver que otra visión de la realidad es posible.

No les deja crecer juntos porque el señor se siente generoso y perdona la vida a los malos. Tampoco se trata de tener paciencia, porque al final la justicia de Dios separará la cizaña del trigo. No, se trata de reconocer la condición humana y dejar abierta su posibilidad de crecer. El evangelio no secunda la primera lectura cuando dice que Dios es grande cuando perdona. Para Jesús Dios no tiene nada que perdonar. Esta idea va en contra de todo lo que se nos ha enseñado durante siglos y nos va a costar mucho aceptarla tal como nos la trasmite el evangelio. Dios no puede premiar ni castigar “a posteriori”, porque se ha dado a cada uno antes de que lleguemos a la existencia.

No la arranquéis, que podríais arrancar también el trigo. Aquí encontramos la profundidad del mensaje. La cizaña es una hierba muy parecida al trigo y no se puede distinguir de él hasta que no produce el fruto. Pero aunque se distinga perfectamente una de otra al intentar arrancarla se puede arrancar, sin querer, el trigo porque las raíces de ambas plantas están completamente entrelazadas; si tiras de la cizaña, el trigo puede ser arrancado. Pretender separarla mientras están creciendo puede arruinar la posibilidad de crecimiento del trigo y malograr la cosecha.

Aplicado al ser humano, la cosa se complica hasta el infinito porque en cada uno de nosotros coexisten juntos cizaña y trigo. Esta mezcla inextricable no es un defecto de fabricación, como se ha hecho creer con mucha frecuencia; por el contrario, se trata de nuestra misma naturaleza. Dejaríamos de ser humanos si anularan nuestra posibilidad de fallar. No solo es absurdo el considerar a uno bueno y a otro malo, sino que el solo pensar que una persona se pueda considerar perfecta es descabellado. Querer arrancar la cizaña es una tentación que demuestra la falta de confianza en uno mismo.

También hoy Jesús, a petición de sus discípulos, explica la parábola. Una vez más no se trata de una explicación de Jesús sino de un añadido de la primera comunidad, que convirtió las parábolas en alegorías para poder utilizarla como instrumento moralizante. En la explicación que el evangelio da de esta parábola se ve con toda claridad la diferencia entre parábola y alegoría. Podemos apreciar cómo se desvía el acento desde la necesidad de convivir con el diferente a la preocupación por el destino de los cristianos, con la intención de que el miedo al más allá nos haga mejores

Si a través de veinte siglos la Iglesia hubiera hecho caso de esta parábola ¡cuántos atropellos se hubieran evitado! Tanto en la doctrina como en la moral se ha perseguido al que discrepaba de la oficialidad solo por el afán de conservar la pureza legal, que tanto preocupa a los dirigentes. Se ha excomulgado, se ha desterrado, se ha quemado en la hoguera a miles de cristianos que eran bellísimas personas aunque no coincidieran en todo con los cánones oficiales. Es patético que a algunos de los que han sido sacrificados sin piedad después se les haya declarado santos.

Aún tenemos pendiente un cambio en nuestra actitud ante el diferente. Hemos sido educados en el exclusivismo. Se nos ha enseñado a despreciar al diferente. Jesús sabía muy bien lo que decía a un pueblo judío que se creía elegido y superior a todos los demás. A pesar de la claridad del mensaje, muy pronto olvidaron los cristianos las enseñanzas de Jesús y reprodujeron el exclusivismo judío. Una sola frase resume esta actitud totalmente antievangélica: “fuera de la Iglesia no hay salvación”. Esta máxima (mínima) ha sido defendida por el último Catecismo de la Iglesia Católica.

 

Meditación-contemplación

Por mucho que nos empeñemos en impedirlo,

la cizaña y el trigo van a seguir creciendo juntos.

En la sociedad como personas más o menos buenas.

En cada uno de nosotros con nuestros aciertos y errores.

 

Si descubres los fallos en los que tropiezas cada día,

estarás en condiciones de aceptar a los demás con los suyos.

El objetivo del cristiano no es alcanzar la perfección,

sino descubrir al otro como hermano entrañable.

 

En contra de lo que se nos ha inculcado desde niños,

no son los fallos lo que te hacen inhumano.

La falta de comprensión y aceptación del otro con sus fallos,

es lo que te aleja de una pertenencia a Reino de Dios.

 

* ORAR CON EL EVANGELIO:(Mt. 13.24-43)

  • DOMINGO 16º. T.O. –A- JULIO 20 DE 2014

*                  LA PALABRA DE DIOS ES ESCUELA DE HUMANIDAD

En este tiempo nuestro, quizá por la oferta que recibimos de cantidad de cosas, gozos y actividades, no hay tiempo para la “espera”; en todo hay prisa y urgencia. También en la vida cristiana y en la acción pastoral parece que queremos ver pronto los resultados.

Parece que las fuerzas del mal  hacen difícil la calma, la paz y la esperanza y van en contra del Reino de Dios. Por eso es necesario acudir a la Palabra de Dios que hoy nos ilumina la vida.

Mateo nos habla en tres parábolas sobre la fragilidad y la fuerza del Reino.

Jesús utiliza la imagen de la fuerza que hay en la semilla y en su crecimiento y en los peligros que le amenaza. Y en la gran capacidad que se esconde en una pequeña cantidad de levadura.

*          La primera, con el trigo y la cizaña. Realidad de perfecta actualidad para nosotros.

También hoy, en el corazón y en la sociedad, mucha cizaña amenaza con ahogar en nuestra vida, el trigo bueno de cada día.: La rutina ahogando la fe viva, la indiferencia, suprimiendo al amor comprometido, ahogando esa cizaña, la bondad, justicia, respeto etc.
De esta forma será necesario vivir la fe, y anunciarla, en paz y a la vez, con riesgo. En la 2º lectura del día Pablo nos dice que “el Espíritu vendrá siempre en ayuda de nuestra debilidad”

*          La 2º y 3ª Parábola. “la mostaza y la levadura” tienen elementos muy parecidos. La mostaza y la levadura; dos cosas pequeñas y de las que parece no se podría esperar efecto grande. Es así la Realidad del Reino, lenta, débil sin grandes éxitos sociales, pero capaz de dar la vuelta a la vida entera.
Las dos parábolas nos invitan a una actitud de esperanza; de trabajo serio, como el que siembra o como el que amasa, pero en calma, con paz y paciencia, a la espera confiada del fruto.
Pero tenemos que tener en cuenta que la semilla no brota sola ni la levadura se mezcla por su cuenta. Se necesita trabajo bien hecho: preparar, sembrar, mezclar, acoger, hacer crecer, vigilar, abonar, defender…todas las labores que necesita cualquier semilla para que llegue a dar tallo y fruto.
Así es también hoy la fe que necesita la dedicación, la esperanza, vigilancia, el amor de cada día, el testimonio en cualquier campo de la vida. Más que quejarnos de lo negativo, será mejor sembrar continuamente las semillas del Reino, por pequeñas que sean. Jesús propone que el bien  que hacemos y nuestro testimonio de vida, tengan la fuerza y capacidad transformadora de la levadura mezclada con la harina.

ORACIÓN

(Nos sentamos en el silencio… a los pies de Jesús de Nazaret, solos o en grupo… cierro los ojos… y dejo que me hable el silencio… Me imagino a Jesús dispuesto a hablarme, a hablarnos… Le hablamos.)

*    Jesús de Nazaret, sabemos que somos poca cosa, como una semilla, como un grano de mostaza, como un puñado de levadura. Pero nos dices que tu Espíritu estará siempre con nosotros…
Te damos gracias, por la Palabra de vida que continuamente cala en nuestro corazón y en el corazón de nuestra comunidad y del mundo.
Ayúdanos para no ser sembradores de valores poco evangélicos; ni tampoco que nos creamos los mejores.
Ayúdanos a ser signos visibles de que tu Reino ya está aquí presente. A que seamos  “buena semilla” de verdad, justicia, amor, misericordia, paz… Y a no olvidarnos que lo importante es que estemos en contacto con la “masa”.
Tú, nos dices “Dejadlos crecer juntos hasta la siega”.
Que no nos alejemos  de los problemas. Que demos tiempo al tiempo, y que tengamos el corazón abierto a cada persona.
Envía sobre nosotros tu Espíritu iluminador. AMÉN
ZURIÑE

El Foro de Curas de Madrid, contra las «primas escandalosas» de La Roja

7 de Junio de 2014

Se está diciendo en estos días que cada integrante de «La Roja» va a cobrar 720.000 € si ganan el mundial de fútbol. De cuantas selecciones concurren a este campeonato es con creces la mejor pagada, superando en más de la mitad a la segunda, la brasileña (330.000) o a la misma alemana (300.000) (cfr. El País 6/6/2014). ¿Somos el país más rico del mundo? ¿No estamos en crisis? En este caso concreto de las primas escandalosas, repudiamos esta conducta y la condenamos como agravio comparativo con tantos otros españoles y españolas que también hacen la «marca España» desde la honestidad de su profesión; y, sobre todo, como un insulto a la gente de nuestros barrios que se las ven y se las desean para llegar a fin de mes desde la falta de trabajo, los engaños de las preferentes y los desahucios, el colegio y la alimentación de los niños (tenemos el triste honor de ser el país más desigual en la UE y el segundo en pobreza infantil), desde los inmigrantes tirados en nuestras calles, encerrados en los CIE o rechazados con violencia en nuestras fronteras.

 

Inmatriculaciones

Joxe Arregi,
Diario de Noticias de Navarra

Ni siquiera sabía lo que significa “inmatricular”, pero la Iglesia católica me lo ha enseñado en los últimos años. Significa registrar por primera vez algún bien en el registro de propiedad, y es lo que han hecho y siguen haciendo muchos obispos –el arzobispo de Pamplona a la cabeza–, al amparo de una ley franquista de 1946 ampliada con una cláusula introducida ad hoc por un Gobierno de Aznar en 1998.  Leer más

NUEVAS GUERRAS, VIEJOS DEMONIOS

“2013 pasará a la historia de África como el año en que murió Nelson Mandela. Sin embargo, en materia de paz y seguridad, este año que ahora acaba supone la confirmación de que el Sahel, esa enorme zona situada al sur del desierto del Sahara que atraviesa el continente de este a oeste, así como su zona de influencia, son el escenario de nuevos conflictos que protagonizan nuevos actores bélicos. Leer más