Otro concepto de economía sí es posible y, aunque su desarrollo es incipiente, ha logrado aprovecharse de los últimos escándalos internacionales del sector
[Códes Morrás – Lasprovincias.es] La historia comienza cuando un ahorrador común lleva su nómina, la herencia de la abuelita o los euros obtenidos al empeñar las joyas de su ex pareja a una entidad financiera. ¿Por qué lo hace? Para que ese dinerito crezca robusto y ponerle un punto final a la aventura. Pero entre el planteamiento y el desenlace ya adelantado, ¿qué hacen estas entidades y cómo para que ese dinero crezca?Jesús Lizcano Álvarez, catedrático de Economía Financiera y presidente de Transparencia Internacional en España, da su visión. «El ciudadano medio no tiene porqué ser experto en economía o finanzas; por tanto, desconfía de sus conocimientos y prefiere creer en los consejos de su banco. Sería labor de su entidad explicarle con detalle las condiciones que ofrece, comparándolas con otras entidades y demostrándole que son las mejores. Se necesita mayor nivel de información y transparencia por parte de los bancos para con los ciudadanos y en las vinculaciones entre agentes, analistas e instituciones financieras».