Domingo 19 de julio – XVI del ordinario

Lecturas
Jer 23, 1-6  
Sal 22 1-6  
Ef 2, 13-18   Mc 6, 30-34
 

REFLEXIONES PRIMERAS

                Lo más importante de las lecturas de hoy se estructura en torno a la figura del pastor y a su tarea de reunir lo disperso. Antes, Jesús busca descanso y tranquilidad para sus apóstoles (enviados), pero una forma peculiar de mirar a la gente por parte de Jesús hace que todo quede aplazado. ¿A cuando el pueblo esté reunido?  ¿A cuando goce ya de palabras suficientes que le alimenten? ¿Al final de todo, a la llamada escatología, al descanso eterno?

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Orar con el Evangelio ( Mc. 6, 30 – 34)

  • DOMINGO  XVI. T.O. – B  (Julio 19 de 2009)

 

  •     Hoy el Evangelio, como siempre, nos va a recordar algo que nos viene muy bien.
        Las prisas, el estrés, el deseo de resultados, nos pueden quitar la tranquilidad, nos roban la paz.
        Algo de esto les pasaba a los discípulos de Jesús eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer.

  •     Jesús no quiere esta “intranquilidad”. Se lleva a los discípulos a “un sitio tranquilo a descansar un poco”, a un lugar “tranquilo y apartado”. Sabe que las prisas y los agobios no son los mejores compañeros de viaje. Necesitamos, personal y comunitariamente, tiempo y lugar de sosiego.
        El Evangelio de hoy nos sugiere la necesidad de momentos de descanso, de tranquilidad; junto a Jesús, como los discípulos.

                                    

  •                    O R A C I Ó N

 

  • Señor, que sepamos vivir el Domingo como un día de descanso y encuentro contigo. Necesitamos parar y encontrarnos con nosotr@s mism@s.

 

  • Enséñanos, Señor, a dedicar tiempo para escuchar y compartir. Que nos sintamos felices cuando tenemos tiempo para los demás.

 

  • Que en nuestras relaciones sepamos llegar al corazón de las personas. Que como Tú, Señor demos seguridad a los que se sienten abandonad@s o poco comprendid@s.

 

  • Que estos días de descanso veraniego (si los tenemos) sirvan para renovar fuerzas y volver al trabajo con ánimos renovados y tratemos “entrañablemente” a las personas que no tienen vacaciones.

 

  • Señor, que esta semana dejemos de lado, las prisas, los miedos y pongamos nuestra confianza en Ti. AMÉN.

 

  •               Z U R I Ñ E

Domingo 12 de julio – XV del ordinario

Lecturas
Am 7, 12-15  
Sal 84, 9-14  
Ef 1, 3-14  
Mc 6, 7-13
 

PRIMERAS REFLEXIONES

                En torno a los profetas de los que hoy nos hablan o quedan alusiones en la 1ª lec y el Ev.Profeta tiene que ver con alguien que habla “en nombre de Dios”. En acepción más popular, indica una persona que prevé el futuro. Según el punto de mira, coinciden las dos cosas en unas personas con carisma a través de las cuales el creyente descubre la voluntad de Dios. En la Escritura misma reciben nombres diversos: “vidente”, “hombre de Dios” “profeta”. Los había profesionales o profesionalizados, vinculados a un lugar sagrado o a una persona importante en el ámbito político o religioso. Un cambio importante sucede en torno al profeta Amós. Figura como el primer profeta “escritor” de Israel y no porque escribiera o no, sino porque han quedado por escrito sus oráculos o profecías. Quedan sus palabras sin narración que las encuadre. Tras él, todos los grandes profetas del yavismo, los nombre luego la tradición como menores o mayores. La referencia principal del profeta siempre será la alianza entre Dios y su pueblo. Él señalará las infidelidades, o los peligros de infidelidad, que descubre en el presente.

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Orar con el Evangelio ( Mc. 6, 7 – 13)

  • DOMINGO XV   T. O.  – B – (12-7-09)
  •            O R A C I Ó N

 

  • En el Evangelio de este Domingo Jesús encomienda al grupo de los doce la primera misión apostólica:
    “ LOS ENVÍA DE DOS EN DOS”.

 

  • Hoy, Señor, quiero agradecerte y a la vez pedirte por los apóstoles que hay entre nosotr@s, en nuestro pueblo, en nuestra Parroquia.
    Son estas personas que un día u otro sintieron tu llamada:
    VENID CONMIGO”,  oían en su interior.

 

  • Y se fueron contigo: empezaron a escucharte, oían tus planteamientos de vida, les empezaron a gustar las actitudes personales, tus posiciones ante la religión, ante los necesitados, ante la justicia, ante las personas…

 

  • Y un buen día, dieron un paso adelante:
    “AQUÍ ESTOY, ENVÍAME”, te dijeron.

 

  • Y ya viven, actúan y hablan como Tú.
    Bueno… casi como Tú; al menos intentan parecerse a Ti.

 

  • Ya no les da vergüenza llamarse cristianos, se sienten Iglesia, comunidad tuya, y quieren demostrarlo aceptando responsabilidades.

 

  • Son tantos los modos de ser testigos tuyos…que tod@s tenemos trabajo en tu viña.

 

  • Sabemos,  que Tú, Señor, estás con nosotr@s siempre.
    Pero bien sabes  que a veces la vida nos prueba mucho.
    Por eso te pedimos hoy, Señor, por aquell@s que quieren comprometerse, pero las circunstancias de su vida no les dejan;
    Por aquell@s que se sienten  cansad@s,
    por los que ven flaquear su fe,
    por los que no obtienen lo que esperaban,
    por los que han enfermado y les cuesta su cruz.

 *   Ayúdales a tod@s, Señor,
     a mantenerse en el camino emprendido;  que sientan hoy  Tú presencia  
   
    cercana, que estén convencid@s que son el fermento, la sal y la luz en medio
    de nosotr@s, precisamente porque son tus testigos, o queremos serlo. Tus
    enviad@s tus apóstoles,
 

  • Gracias, Señor, porque sigues llamando y enviando a vivir y  a enseñar tu vida. AMÉN

 

  •                       Z U R I Ñ E

Orar con el Evangelio (Mt. 9, 32 – 38)

  • FESTIVIDAD  DE  SAN  FERMÍN. (7 Julio 09)

 

  • ¡VIVA  SAN  FERMÍN! ¡ GORA SAN FERMÍN!

 

  • Es el grito que va a dar comienzo a estas típicas fiestas de San Fermín.

 

  • Nos dicen que los orígenes del
     “pañuelico rojo”, son recuerdo de la muerte de este gran santo, que fue “decapitado” por defender la fe en Jesucristo.

 

  • Que esta valentía, nos ayude a nosotr@s a confesarla, sí; pero primero a vivirla y entonces…¡Que felices son las fiestas!. Porque no sólo pensaremos en nosotr@s sino también en los demás. Y así, con gozo, y con “pañuelico rojo” y vestimenta blanca, que alegra, oramos.

                                

  •         O  R A  C  I  Ó  N

 

  • Glorioso mártir San Fermín.
    Por el gran amor que has tenido a Jesús y a María, alcánzanos la gracia de conocer, amar y servir a Dios como tú lo hiciste.
    Por la confianza que tuviste en Dios, enséñanos a aceptar siempre tu voluntad.
    Por tu dichosa muerte,  alcánzanos la gracia de vivir y morir cristianamente..

 

  • Dios nuestro que nos has dado en el glorioso mártir San Fermín, un insigne defensor de la fe Católica, concédenos la gracia de predicar el evangelio como él hizo, llevando una vida intachable  de acuerdo con el mensaje de la fe y amor que anunciamos.
    Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

 

  • ¡FELICES  FIESTAS EN PAZ Y ALEGRÍA!
    Os las desea.

 

  •                     Z U R I Ñ E

EZ GUTXIETSI PROFETA

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Kontakizun honek ez du harritzeko indar-faltarik. Jesus preseski bere herrian gutxietsi zuten, beste inork ez bezala ezagutzen zutela uste zutenen artean. Nazaretera iritsi da Jesus, ikasleak lagun dituela, eta inor ez zaio bidera atera; beste toki batzuetan gertatzen den ez bezala da han. Herriko gaixorik ere ez diote aurkeztu senda ditzan. 

Hara joan denean, harridura baizik ez du sortu. Ez dakite norengandik duen hain jakintsuki agertzen ari den mezu hura. Ez diote antzeman nondik duen bere eskuak duten sendatzeko indar hura ere. Dakiten gauza bakarra, Jesus herriko familia baten jaioa den langile bat dela. Gainerako guztia «eskandalagarri gertatu zaie».

«Gutxietsia» ikusi du Jesusek bere burua: bereek ez dute aitortu Jainkoaren mezuaren eta salbazioaren emailetzat. Beren ideia egina dute bere auzoko Jesusez eta gogor egin diote Jesusek bere baitan duen misterioari irekitzeari. Hargatik, segur aski guztiek ezagutzen duten esaera hau gogorarazi die Jesusek: «Profeta bat ez dute gutxiesten bere herrian baizik, bere ahaideen eta bere etxean baizik».

Aldi berean, Jesus «harritu egin da haien fede-faltaz». Lehenengo aldiz bizi izan du talde oso baten ukoa, ez buruzagi erlijiosoena, baizik bere jaioterri osoarena. Ez zuen espero horrelakorik bereengandik. Gainera, haien sinesgabetasunak blokeatu egin du Jesusek duen sendatzeko ahalbidea bera ere: «ezin egin ahal izan zuen han miraririk, gaixo bakan batzuk bakarrik sendatu zituen».

Markosek ez dakar pasadizo hau bere irakurleen jakin-mina asetzeko. Aitzitik, honetaz jarri nahi izan ditu kristau-elkarteak jakinaren gainean: Jesusi uko egin, hobekien ezagutzen dutela uste dutenek egin diezaioketela uko: aldez aurretiko beren ideietan itxituratzen direnek, Jesusen mezuaren berritasunari eta Jesus beraren misterioari irekitzeko gai ez direlarik.

Nolako harrera ari gara egiten Jesusi «harenak» garela uste dugunok? Adindun egina den mundu honetan, ez ote da gure fedea haur-mailan gelditu, ez ote da axalekoa? Ez ote gara bizi axolagabeegi Jesusen mezuaren berritasun iraultzailearen aurrean? Ez ote da arraroa haren indar eraldatzaileaz dugun fede-falta? Ez ote gara bizi haren Espiritu itzaltzeko eta haren Profezia gutxiesteko arriskuan?

Horixe da Tartsoko Pauloren kezka: «Ez ezazue itzali Espiritua, ez gutxietsi Profezi dohaina. Aztertu guztia eta gorde on dena bakarrik» (1 Tesalonikarrei 5,19-21). Ez ote dugu horrelako zerbaiten beharra geure egunotako kristauok?

Domingo 5 de julio – XIV del ordinario

Lecturas
Ez 2, 2-5  
Sal 122, 1-4  
2Cor 12, 7b-10  
Mc 6, 1-6
 

REFLEXIONES PRIMERAS

                El texto del evangelio de hoy recoge al completo la “familia” de Jesús. Recordemos, de entrada, que familia hoy y entonces a penas coinciden en su extensión, sus componentes y la forma de relación entre ellos. Contando con eso, los famosos “hermanos” de Jesús. La mayoría de exegetas coinciden en afirmar que estos son los nombres de quienes entonces, y ahora, han de ser considerados hermanos auténticos de Jesús. Pero otros, también hoy, mantienen la diferencia entre “la madre de Jesús” y “los hermanos de Jesús”. Señalan que este texto mismo busca con sutil precisión marcar esa diferencia entre madre de Jesús y madre de los otros hermanos. Un tema de estudiosos que quizá nunca se acabe de precisar o aclarar para todos. Habrá que huir, en primer lugar, de aplicar a estas afirmaciones los esquemas de progresistas y conservadores. A estas alturas, nadie olvida la afirmación plenamente científica de que la mente del investigador y la meta que él mismo sospecha encontrará condicionan la investigación y los resultados, investiguen partículas subatómicas o cómo entender “hermanos” de Jesús. En segundo lugar, prestar mayor atención, no minusvalorar, los problemas que genera una forma de proponer la fe, unida a detalles mínimos de las narraciones. Hoy llamaríamos a ese conjunto el “imaginario” cristiano. Cuando Juan Pablo II afirmó lo de que el infierno no es ningún lugar, la reacción de muchos fue la de “si esto no era así, ¿por qué no han de ser falsas también otras cosas que nos enseñan?” El problema principal y enorme es cómo transmitir un núcleo cristiano de suficiente solidez, que no dependa de aspectos concretos que se han ido enseñando como de la fe sin ser de ella. La investigación, su progreso, llevan a descubrir como falsos detalles o partes de los relatos evangélicos. Es  importantísimo que, cuando esto suceda, no se venga abajo lo fundamental de esa misma fe.  (Y asoma las orejas por aquí el tema difícil de verdad y error en el asentimiento humano) ¿Cómo hacer saber que Jesús no nació en Belén, que no hubo magos o inocentes, que no “dijo” los largos discursos del evangelio de Juan, que las palabras en la cruz ni son textuales, ni quizá palabras, sin que todo eso arrastre la fe misma? ¿Es posible desmontar con cuidado un ensamblaje, en el que todo se ha transmitido como de la misma categoría, retirando piezas falsas, sin que pierda sentido y coherencia el conjunto, aún más, lo aumente y consolide? Era mucho más fácil de la otra manera, pero pagamos ahora las consecuencias. Es muy difícil transmitir sin detalles coloristas que le prestan realismo. Todo esto, a propósito de si tenía Jesús hermanos y eran los nombrados hoy por el evangelio.

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Orar con el Evangelio ( Mc. 6, 1 – 6 ))

  • DOMINGO  XIV . T. O. – B – (Julio 5 de 2009)

 

  • ¿No es este el carpintero, el hijo de María…?
    Así nos lo cuenta el evangelio de hoy.
    Jesús  “fue a su tierra”. Sabía que sospechaban de Él.  ¿De dónde le viene tanta sabiduría?, se preguntaban. Recuerdan su oficio humilde: obrero manual, carpintero…

 

  • Jesús, según la costumbre judía, asiste a la sinagoga a la liturgia del sábado. Después de las lecturas bíblicas, como era costumbre, comenta dichos textos, y lo hace con una sabiduría, con una profundidad, que produce admiración entre los que le escuchan. Pero esta admiración parece que no es general, hay un grupo influyente, que busca desacreditar a Jesús…

  

  •       O R A C I Ó N

 

  • Señor Jesús.
    Te contemplamos hoy en tu pueblo de Nazaret.
    Ya sabían que predicabas en los alrededores del lago de Galilea.
    Que eras un renovador religioso, no bien aceptado por  los  dirigentes. “desconfiaban de ti”…

 

  • Hoy, Jesús de la Encarnación histórica, vivimos actitudes muy similares: es eterna la resistencia al cambio, el apego a lo de siempre; permanece el miedo a la libertad, al riesgo.

 

  • En nuestra Iglesia, tu Iglesia, el miedo atenaza a much@s, prefieren la imposición, el control, la grandiosidad…
    ¿Cuándo Jesús profeta, haremos caso a tus profetas de hoy?.

 

  • Señor Jesús:
    Ayúdanos a confiar en ell@s:
    Los profetas de hoy que llaman  a las cosas por su nombre.
    que están siempre a favor de la verdad.
    que les preocupa el desprecio al pobre,
    que no busca enriquecerse,
    que lucha por el respeto y el amor entre todos,.
    Es decir, un testigo tuyo, Dios mío. Enséñanos a vivirlo así.

 

  • Una persona así, profeta de nuestro tiempo,
    es un regalo que Tú nos haces. Es como si Tú
    en persona vinieras y caminaras junto a nosotr@s, nos dieras tu aliento, tu compañía esperanzada, tu Amor que reúne y perdona, tu mano siempre abierta al diálogo. Estamos tan necesitad@s de ello…

+ Que a lo largo de esta semana, Señor, actuemos con humildad y sencillez.
Que sepamos reconocer nuestros errores y seamos conscientes, de que hay verdader@s profetas entre nosotr@s. Que los sepamos aceptar. AMÉN
                              Z U R I Ñ E

ORAR CON EL EVANGELIO –

 ·                     ESTAMOS  DE  VACACIONES.

 ·                     En oración, vamos a recordar este tiempo, para vivirlo (si lo tenemos), en plenitud. 

·                     Las vacaciones son tiempo para encontrar un tesoro. Está escondido cerca de mí. He de trabajar para que salga a la luz. ¡qué pena si me tumbo a la sombra y, mientras me tumbo, me lo quitan!. Las vacaciones son una ocasión para demostrar lo que soy. Alegría, actividad, encuentro, calor. Luz… Pero con ideal noble en mis ojos. Las vacaciones son una oportunidad para hacer algo muy grande. Tengo la vida en mis manos, sin urgencias, sin preocupaciones… con todo, hay algo que me dice en mi interior que tengo una misión grande que cumplir durante estas vacaciones que se acercan. Mis vacaciones son para descansar y mi descanso sólo merece la pena si puedo ofrecerlo a los demás.

 ·                                                  O R A C I Ó N 

·                                                             DESCANSASTE,  SEÑOR.

 ·                     Las primeras páginas de la Biblia, te presentan, Señor, como un Dios trabajador, afanado en la creación del mundo;Al séptimo día descansaste, te tomaste un respiro, una vacación bien merecida.
Desde tu ejemplo, la vacación es una mera necesidad humana, está cargada de hondura y salvación.
 ·                     Creemos que en las vacaciones se disparan  generosamente, las posibilidades de disfrutar, de gozar.
            Necesitamos la alegre compañía del placer, para se felices, para ser personas normales
para vivir con gozo nuestra fe.
            Un placer abierto a los demás, compartido
no egoísta.

·                     Creemos en las vacaciones como una oportunidad de libertad. En ellas nos libramos del ritmo obligado del trabajo, de los atascos en las grandes ciudades, que ponen a prueba nuestros nervios, del implacable sonar del despertador. 

·                     Creemos en las vacaciones como tiempo para ampliar el horizonte; podemos ver el mar y la montaña, otros países,  monumentos, obras de arte. Son una oportunidad para estrenar ojos nuevos.

 *           Creemos en las vacaciones como un lugar para el encuentro donde se traban amistades más estrechas, encuentros con tantos herman@s sin oportunidad de vacaciones.           

·                     Y sin caer en manías de un viejo predicador, también las vacaciones tienen algo de sirenas engañosas: movimientos febriles sin sentido, superficialidad hueca, vacíos disfrazados con ruidos, tristeza que aparece al no hacer nada.

 ·                     Las vacaciones pueden ser una gracia para encontrarnos contigo, Señor, no contentándonos con la misa dominical;  tiempo para “rumiar” el evangelio, conociéndolo un poco más.
Así, las vacaciones en la tierra serán un anticipo de vacaciones eternas en el cielo. AMÉN
 ·                                         Z U R I Ñ E   

 

Orar con el Evangelio (Mc. 5, 21 – 43)

*                        DOMINGO XIII DEL T. O. – B – (Junio 28 de 2009)  

  • El evangelio de hoy nos presenta cómo jesús cura a dos mujeres y rompe con los condicionamientos sociales. Les devuelve la salud y, más importante,
  • Las reintegra en el mundo social y religioso que las marginaba…
    Jesús escucha a tod@s. Acompaña y da vida a tod@s.
    En los milagros se expresa la fuerza de Dios en la debilidad nuestra.
    La fe nos llama al encuentro personal con Él,
    a su gratuidad, a la fuerza de su presencia.

 

*

  •            O R A C I Ó N

 

  • Señor, Jesús:
    Te contemplamos hoy, “apretujado por mucha gente”
    Invitando a los necesitad@s a confiar siempre en el amor de Dios.:

 

  • Hija, le dice, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud.

 

  • “No temas; basta que tengas fe”, insistes al padre de una niña muerta.
    En el fondo vemos la experiencia central de la vida de Jesús. Su relación con el Padre. Su confianza gozosa que le hacía gritar:
    ¡Bendito seas, Padre!.

 

  • “Tu Padre y nuestro Padre”.
    No viene y se va cuando oramos o salimos de la oración; Está siempre con nosotr@s, como Tú, ya resucitado; al orar nos damos cuenta de que “El da la vida, el aliento y todo, no está lejos de cada un@ de nosotr@s.
    Contigo, Jesús de la fe, queremos confiar en el amor del Padre Dios.

 

  • Queremos Cristo Jesús, acoger el Amor del Padre. Que su nombre de Padre universal, sea acogido por tod@s;

 

  • Que su proyecto de vida, su reino, nos enamore y active;
    que su voluntad de amor sea también nuestra;
    que compartamos el pan de tod@s que Él nos regala;
    que acogiendo su perdón, perdonemos a tod@s gratuitamente;
    que las limitaciones de la vida no nos hagan dudar de su Amor;
    que esperemos confiadamente en la liberación de todo mal.

 

  • Señor, que con nuestra vida hagamos que se acerquen a Ti los que no te conocen. AMÉN

       *                              Z U R I Ñ E