Orar con el Evangelio (Mc. 7, 31 – 37)

  DOMINGO  XXIII T. O.  – B – Septiembre  6 de 2009. 

*           Hoy, le presentan a Jesús un “sordo”. Jesús
lo toma consigo . Con su saliva humedece aquella lengua paralizada para dar fluidez a su palabra. No es fácil. El sordomudo no colabora y Jesús hace un último esfuerzo. Respira profundamente, lanza un fuerte suspiro  mirando al cielo en busca de la fuerza de Dios y, luego, grita al enfermo:  “¡EFFETÁ! “ ¡ÁBRETE!”.

            Aquel hombre sale de su aislamiento y, por vez primera, descubre lo que es vivir escuchando a los demás y conversando abiertamente con tod@s.
            Si vivimos sord@s al mensaje de Jesús, si no entendemos su proyecto, ni captamos su amor  a los que sufren, nos encerraremos en nuestros problemas y no escucharemos los de la gente. Pero, entonces, no sabremos anunciar el mensaje de Jesús. A muchos se les hará difícil entender nuestro “evangelio”
            Es urgente que tod@s escuchemos a Jesús: “ABRETE

                                      O R A C I Ó N

 *           Jesús, Tú, haces oír a los “sord@s” y “hablar” a l@s mud@s..
             Jesús de los oídos atentos y de la palabra creadora.: Tu evangelio nos acerca al proyecto de vida que Dios quiere, al oído siempre abierto, como el Padre Dios:
He oído el clamor de mi pueblo” (Ex. 3, 7)
 .

*         Jesús, ayúdanos a dar prioridad en nuestra actividad pastoral, al encuentro, a la escucha…
*          Te contemplamos hoy, Jesús de la “escucha” y la “palabra”,
por territorio pagano: como “uno de tantos”, pasando inadvertido, hablando con cualquiera… conectando con la gente, abriendo tu corazón.
 

*        Jesús de la “escucha” y del habla sincera:
Que tu Espíritu nos inspire las palabras y los gestos adecuados:
*         Para escuchar y hablar contigo y con el Padre.
           para saber hacer “compañía, escucha” 
          
a los que están sol@s, en malos momentos…
           Para aclararnos y animarnos a nosotr@s
mism@s en tu seguimiento.
           Para que nuestras palabras, se acerquen a l@s 
demás y a Dios.

*         Hoy nos haces una invitación a abrirnos.
*         Dios nos quiere “ABIERT@S”,  “SOLIDARI@S”

*        Ayúdanos, Tú, Jesús de la “ESCUCHA”  y de la “PALABRA”.
         Que nos dices con ternura:
                       “¡EFFETÁ!”.  ¡ABRETE!.  AMÉN.

                       Z U R I Ñ E