*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.9.2.10)

  • DOMINGO II DE CUARESMA. – B -Marzo 1
  • LA TRANSFIGURACIÓN

  • La Cuaresma (y toda la vida cristiana) es un camino de conocimiento de Jesucristo, que nos pone en relación con Dios Padre.

*          En la montaña con los tres discípulos, Jesús nos dice que estamos llamados a ser, como Él, plenamente hijas e hijos de Dios.
*          Jesús con sus discípulos subió a una montaña alta (Tabor). Y se transfiguró delante de ellos…

Pedro, con su espontaneidad, le dijo a Jesús “Maestro, ¡qué bien se está aquí!…

Es una reacción muy corriente, y en la que se compromete poco… Jesús les da la respuesta: “Levantaos” y vámonos de la montaña al llano. Allí donde las personas viven, gozan y sufren; allí donde las personas miran a Dios buscando la respuesta de sus propios interrogantes; allí donde están los problemas y las posibles soluciones. Allí donde estamos los cristianos que queremos seguirle.
*          Levantarse y bajar del monte fueron dos exigencias de Jesús a los suyos, dos exigencias que deben seguir sonando en nuestros oídos para vencer una tentación en la que podemos caer, rezo, rezamos en comunidad, pero… nos alejamos de la realidad en la que muchos nos pueden necesitar.
*         Levantarse del “éxtasis” y bajar de la montaña a la vida cotidiana tiene sus riesgos. Riesgos que comportan valentía y decisión ante lo que otros nos puedan decir, ya está bien, que otros hagan también… Riesgos que nos hacen dejar la comodidad de nuestra “tienda” el buen ambiente en que nos movemos. Levantarse y bajar de la montaña compromete mucho, compromete a despertarse y a despertar, a no justificar lo que con el Evangelio en la mano, no se puede justificar.
*          Cristo bajó de la montaña, y ¡cómo lo hizo!. No ignoró ningún problema de su tiempo, no pasó de largo por ninguna petición que le hacían, aunque se la jugase como le pasó por tocar al leproso. No podía entrar en Jerusalén, pero a pesar de todo o por eso, le seguía mucha gente.
Hoy hay que insistir en la opción de fe que significa creer en el camino de fidelidad siguiendo a Jesús de Nazaret, Dios nuestro. La fidelidad a su camino de verdad, amor, justicia, bondad… es el único camino de Vida y de Victoria. Que sigamos en esta cuaresma profundizando el evangelio que nos muestra el CAMINO, LA VERDAD, y LA VIDA.

Que escuchemos en nuestro interior:

“ESTE ES MI HIJO AMADO”: ¡ESCUCHADLO!.

  • La PASCUA será la afirmación de este hecho.

ORACIÓN

Jesús de Nazaret, haz que sepamos “Subir a la montaña” con frecuencia, para estar contigo, escucharte y renovar las fuerzas para nuestro camino; que el encuentro frecuente contigo nos transforme y nos haga pasar Del egoísmo a la plena generosidad, de la poca fe a la confianza total, de la comodidad al pleno seguimiento a ti, Jesús Dios nuestro.

Que caminando cada día contigo, Jesús de Nazaret, aprendamos a ser una Iglesia servidora, que vive y da testimonio del gozo del evangelio, de la alegría de la vida en fraternidad, del perdón y de la reconciliación, que es la fuerza para renovar la vida con paz de las personas y de los pueblos.

Ayúdanos a subir contigo a la montaña. Y después de llenarnos de la voluntad del Padre para nosotros. Y de oír en nuestro interior:

“ESTE  ES MI HIJO AMADO”: ¡ESCUCHADLE! Bajar de nuevo contigo al llano, de cada día.

El Evangelio, nos muestra ese camino, que con frecuencia acudamos a él, como mapa en el caminar. AMÉN. ZURIÑE

GARIZUMAKO 2. Igandea – 2º Domingo de Cuaresma, de José A. Pagola

Evangelio del 01/03/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

EZ NAHASTU JESUS BESTE INOREKIN

Ebanjelariak dioenez, Jesusek Pedro, Santiago eta Joan berekin hartu eta mendi batera eraman ditu aparte, eta «antzaldatu egin da haien aurrean». Gurutzeko dolorezko bere zoriaz hitz egin izan dienean, aurka gogorkienik egin diotenak dira hiru horiek.

Gainera, ideia zoro horiek Jesusi burutik kentzen saiatu da Pedro. Santiago eta Joan anaiak Mesiasen erreinuan lehen postuen eske joan zaizkio Jesusi. Hain juxtu, hiru horien aurrean antzaldatu da Jesus. Beste inork baino premia handiagoa dute.

Pasadizoa, hainbat baliabide sinbolikoz berregina, handiosa da. Jainkoaren beraren aintzaz «jantzirik» aurkeztu zaie Jesus. Aldi berean, Elias eta Moises, tradizioaren arabera herioari harrapatuak izan eta Jainkoaren ondoan bizi diren bi horiek, Jesusekin solasean agertu zaizkie. Horrek guztiak Jesusen jainkozko izaera sumatzera gonbidatzen gaitu, arerioek gurutzean josia, baina Jainkoak berpiztua.

Berez atera zaio Pedrori erreakzioa: «Jauna, bai ondo gaudela hemen! Nahi baduzu, hiru txabola egingo ditut: bata zuretzat, bestea Moisesentzat eta hirugarrena Eliasentzat». Pedrok ez du ezer ulertu. Batetik, maila berean eta pareko ezarri ditu Jesus alde batetik eta Elias eta Moises bestetik: nori bere txabola. Bestetik, Jesusen bide latzari oztopo jarriz jarraitzen du: Tabor mendiko aintzan atxiki nahi du Jesus, nekalditik eta Kalbarioko gurutzetik urrun.

Jainkoak berak bideratuko du, ordea, handikiro: «Nire Seme maitea da hau». Ezin nahas daiteke beste inorekin.«Entzun berari», baita bere azkena piztuera izango duen gurutze-bideaz ari denean ere.

Jesusek bakarrik bidaltzen du argia. Gainerako guztiek ?profeta eta irakasle, teologo eta hierarka, doktore eta predikari? eguteran dugu aurpegia. Ez dugu nahastu behar Jesus beste inorekin. Hura bakarrik da Seme maitea. Soilik haren Hitza behar dugu entzun. Gainerakoenak harengana behar gaitu eraman.

Eta gaur berean ere hura entzun beharra dugu, aldi honetako «gurutzea lepoan hartzeaz» mintzo zaigunean. Arrakastak kalte egiten digu kristauoi. Are gehiago: gatazkarik, ukorik eta gurutzerik gabe, Jesusekiko eta haren erreinuaren egitasmoarekiko leial izatea posible dela pentsatzeraino eraman gaitu. Kristau «gurutzeratu» bezala bizitzeko ahalbide gehiago dugu gaur egun. On eginen digu horrek. Geure kristau-nortasuna berreskuratzen lagunduko digu.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

2 Cuaresma – B (Marcos 9,2-10)

Evangelio del 01/03/2015

por Coordinador Grupos de Jesús

NO CONFUNDIR A NADIE CON JESÚS

Según el evangelista, Jesús toma consigo a Pedro, Santiago y Juan, los lleva aparte a una montaña, y allí «se transfigura delante de ellos». Son los tres discípulos que, al parecer, ofrecen mayor resistencia a Jesús cuando les habla de su destino doloroso de crucifixión.

Pedro ha intentado incluso quitarle de la cabeza esas ideas absurdas. Los hermanos Santiago y Juan le andan pidiendo los primeros puestos en el reino del Mesías. Ante ellos precisamente se transfigurará Jesús. Lo necesitan más que nadie.

La escena, recreada con diversos recursos simbólicos, es grandiosa. Jesús se les presenta «revestido» de la gloria del mismo Dios. Al mismo tiempo, Elías y Moisés, que según la tradición, han sido arrebatados a la muerte y viven junto a Dios, aparecen conversando con él. Todo invita a intuir la condición divina de Jesús, crucificado por sus adversarios, pero resucitado por Dios.

Pedro reacciona con toda espontaneidad: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». No ha entendido nada. Por una parte, pone a Jesús en el mismo plano y al mismo nivel que a Elías y Moisés: a cada uno su tienda. Por otra parte, se sigue resistiendo a la dureza del camino de Jesús; lo quiere retener en la gloria del Tabor, lejos de la pasión y la cruz del Calvario.

Dios mismo le va a corregir de manera solemne: «Este es mi Hijo amado». No hay que confundirlo con nadie.«Escuchadle a él», incluso cuando os habla de un camino de cruz, que termina en resurrección.

Solo Jesús irradia luz. Todos los demás, profetas y maestros, teólogos y jerarcas, doctores y predicadores, tenemos el rostro apagado. No hemos de confundir a nadie con Jesús. Solo él es el Hijo amado. Su Palabra es la única que hemos de escuchar. Las demás nos han de llevar a él.

Y hemos de escucharla también hoy, cuando nos habla de «cargar la cruz» de estos tiempos. El éxito nos hace daño a los cristianos. Nos ha llevado incluso a pensar que era posible una Iglesia fiel a Jesús y a su proyecto del reino, sin conflictos, sin rechazo y sin cruz. Hoy se nos ofrecen más posibilidades de vivir como cristianos «crucificados». Nos hará bien. Nos ayudará a recuperar nuestra identidad cristiana.

José Antonio Pagola

 

 

 

1º Domingo Cuaresma – «SIN LUCHA NO PUEDE HABER VICTORIA», Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
Fe Adulta

Mc 1, 12-15

«Perdona a tu pueblo Señor; no estés eternamente enojado, perdónalo Señor». ¿Lo recordáis? Esta idea de Dios está en las antípodas del evangelio. Durante siglos, hemos puesto en el perdón de Dios la meta de nuestras relaciones con Él. Jesús nos dice que el perdón es el punto de partida. Nuestro concepto de pecado se basa en el mito de la ruptura. A partir de ahí, la religiosidad consistirá en una recuperación de lo perdido. Hoy tenemos datos para intentar otras explicaciones. Somos fruto de la evolución y seguimos avanzando.

Esto no quiere decir que no falle. El pecado es una de las experiencias más dolorosas y humillantes del ser humano. Lo que tenemos que superar es una explicación demasiado primitiva de fallo y descubrir un modo de afrontarlo que pueda ser útil para superarlo eficazmente. El mal no tiene nada de misterio. Es consecuencia inevitable de nuestra condición de criaturas limitadas. Una inercia de tres mil ochocientos millones de años de evolución, que nos empuja hacia el individualismo, no puede ser contrarrestada por medio millón de años de trayectoria humana, durante la cual la mayoría se limitan a vegetar.

El primer objetivo de todo ser vivo, fue mantener esa vida contra todas las agresiones externas e internas. Esta experiencia se va almacenando en el ADN. Gracias a él, la vida no solo se conservó sino que fue alcanzando cotas más altas de perfección,  hasta llegar al «homo sapiens». Su relativa perfección permite al hombre unas relaciones con lo que no es él completamente distintas; ahora fundadas en la armonía con todo ser. Pero permanece el instinto de conservación que le lleva al individualismo egoísta. La lucha está servida. La visión miope tiene que ser superado por un apropiado conocimiento de sus posibilidades.

Fijaros bien que los tres temas clásicos de la cuaresma son: Oración, ayuno, limosna. En ellos quedan resumidas todas las posibles relaciones humanas: con Dios, con uno mismo, con los demás. La calidad humana del hombre depende de la calidad de sus relaciones. Si no sobrepasan lo puramente instintivo, esas relaciones estarán basadas en un individualismo feroz, buscando el provecho biológico inmediato. Si esas relaciones están basadas en el conocimiento de tu auténtico ser, te llevarán a la armonía con todos los seres.

En los tres ciclos litúrgicos, se lee, el primer domingo de cuaresma, el relato de las tentaciones. Este año leemos a Mc. Es tan breve, que han tenido que añadir unos versículos de relleno. Sin embargo, la concisión no vacía de contenido la narración, sino todo lo contrario. Es impresionante la riqueza del mensaje encerrado en apenas dos líneas.

El hecho de que Mc sea tan breve, siendo el primero que escribió, nos está diciendo que en Mt y Lc, se trata de una elaboración progresiva, y no de un olvido de los detalles por parte de Mc. También pudiera ser que Mt y Lc encontraran ya el relato ampliado en la fuente Q, anterior a Mc. En todo caso, esas diferencias nos estarían demostrando el carácter simbólico del relato, más allá de las limitaciones de tiempo y lugar. Mc está planteando en tres líneas toda la trayectoria human de Jesús.

El objetivo del relato es muy distinto en Mt y Lc, y en Mc. Este último no pretende ponernos en guardia sobre las clases de tentaciones que podemos experimentar. En Mc no hay tres tentaciones, porque plantea toda su vida como una constante lucha contra el mal. La clase de tentaciones que sufre y el resultado de la lucha será el tema de todo el evangelio, por eso no tiene sentido adelantar acontecimientos. En el evangelio de Mc, no vuelve a aparecer Satanás. Su lugar lo van a ocupar instituciones y personas de carne y hueso, que a través de toda la obra intentarán apartar a Jesús de su misión liberadora.

Inmediatamente. Comienza la lectura de hoy con la anodina frase de siempre «en aquel tiempo». Es interesante saber que en el versículo anterior nos habló de la bajada del Espíritu sobre Jesús en el bautismo. Es muy significativo que el Espíritu se ponga a trabajar, de inmediato. Toda la actuación de Jesús se realiza bajo la fuerza del Espíritu. Este Espíritu, no es todavía el «Espíritu Santo» según la idea que nosotros tenemos; se trata de la fuerza de Dios que le capacita para actuar.

El Espíritu le empujó. El verbo griego empleado es «ekballo» = Empujar, echar fuera. No se trata de una amable invitación, sino de una acción que supone una cierta violencia. El Espíritu no abandona a Jesús, pero le arrastra a otro lugar: el desierto. Al recibir el Espíritu en el bautismo, Jesús no queda inmunizado y apartado de la lucha contra el maligno. Como todo hijo de vecino (hijo de hombre), Jesús tiene que debatirse en la vida para alcanzar su plenitud. Precisamente por haber alcanzado la meta como ser humano, está capacitado para marcarnos el camino a nosotros.

Al desierto. No hace falta resaltar la importancia que tiene la figura del desierto en la espiritualidad del AT. El desierto es el lugar teológico de la lucha, de la prueba; y, superada la prueba, del encuentro con Dios. Es imposible el recordar todo el simbolismo del desierto para el pueblo judío. La clave de su historia religiosa se encuentra en el desierto. Jesús sufre las mismas tentaciones que Israel, pero las supera. No se trata del desierto físico, sino del símbolo de la lucha. Es muy significativo que todos los evangelios nos hagan ver cómo Jesús encontrará a Satanás en su mismo pueblo.

Se quedó en el desierto cuarenta días. El número cuarenta es otra clave simbólica para entender el relato: 40 días duró el diluvio, 40 años pasó el pueblo judío en el desierto. 40 días estuvo Moisés en el Sinaí. 40 días fueron necesarios para que se conviertan los ninivitas. 40 días camina Elías por el desierto. No se trata de señalar un tiempo cronológico, sino de evocar una serie de acontecimientos salvíficos en la historia del pueblo judío, que quedarán superados por la experiencia de Jesús.

Tentado por Satanás. «Peireo» indica más bien una prueba que hay que superar. No puede haber aprobado si no hay examen. ‘Satán’ significa el que acusa en el juicio, exactamente lo contrario que ‘paráclito’, el que defiende en un juicio. En Mt y Lc, las tentaciones tienen lugar al final de los cuarenta días de ayuno. En Mc no aparece el ayuno por ninguna parte, y la tentación abarca todo el tiempo que duró el retiro en el desierto. Mc no nos habla de penitencia, sino de lucha. En Mc todo sucede a la vez y durante los cuarenta días: tentación, presencia de las fieras y servicio de los ángeles.

Estaba entre las fieras. La traducción oficial de «alimañas», condiciona la interpretación. El texto griego y el latino dice: animales salvajes concretos, conocidos por todos. Puede entenderse como que Jesús está en la vida en medio de todas las fuerzas que condicionan al hombre, unas buenas (Espíritu, ángeles), otras malas (Satanás, fieras) Pero también podría aludir a los tiempos idílicos del paraíso, donde la armonía entre seres humanos y la naturaleza entera, era total. Recordemos que el tiempo mesiánico se había anunciado como una etapa de armonía entre hombres, naturaleza y fieras.

Y los ángeles le servían. Es difícil saber qué quería decir la palabra ángel, tenemos además, el problema de verbo «servir». El verbo que emplea es «diakoneô» que significa servir, pero con un matiz de afecto personal en el servicio. En el NT «diaconía» es un término técnico que expresa la actitud vital de servicio, de los seguidores de Jesús. Su primer significado era, «servir a la mesa». Pero aquí este significado iría en contra de todo el sentido del relato, porque indicaría que en vez de ayunar era alimentado por los ángeles. Podría significar las fuerzas del bien, o expresar que Dios estaba de su parte.

 

Meditación-contemplación

Sin lucha no puede haber victoria.

Oración
La tentación fundamental es hacer un dios a mi medida,
Dejándonos llevar por una cómoda idolatría.
El antídoto es el Dios de Jesús,
El Abba que me hace vivir su misma Vida.
……………

Ayuno
Si me creo solo biología y sicología individual,
mi única meta será siempre el egoísmo.
Si descubro mi verdadero ser,
surgirá dentro de mí la armonía y la capacidad de amar.
………..

Limosna
La relación con los demás es la pantalla de mi disco duro.
Ella me dirá lo que de verdad hay dentro de mí
Si no examino con cuidado lo que aparece al exterior,
Nunca descubriré lo que tengo que cambiar dentro.

 

Fray Marcos

 

«GUZTIOK BASAMORTURA ERAGINAK-EMPUJADOS AL DESIERTO», José A. Pagola

Garizumako 1. Igandea – 1º Domingo de Cuaresma – B (Markos 1,12-15)

Evangelio del 22/02/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

GUZTIOK BASAMORTURA ERAGINAK

Basamortuko Jesusen egonaldia haren bizitzaren laburpentzat eman digu Markosek. Hona giltza batzuk. Ebanjelariaren arabera, «Espirituak basamortura eragin dio Jesusi». Ez da Jesusen beraren ekimena. Jainkoaren Espirituak eraman du basamortura: Jesusen bizitza ez da izango arrakasta errazeko bidea; aitzitik, probaldiak, segurtasunik eza, mehatxuak ditu bere zain.

Halere, «basamortua» da, aldi berean, lekurik egokiena, isiltasunean eta bakardadean, Jainkoaren ahotsa entzuteko. Krisialdietan behin eta berriz itzuli beharreko lekua, herriaren bihotzean Jaunari bidea irekitzeko. Hori uste zuten Jesusen garaian.

Basamortuan, «Satanasen tentazioa jasan du» Jesusek. Ez da adierazi zein izan den tentazioaren edukia. Bakarrik, «Satanasengandik» datorrela, Jainkoaren asmoa deseginez gizakiaren hondamena nahi duen Arerioagandik. Jadanik ez da agertuko gehiago Markosen ebanjelio guztian. Halere, bere egitekotik desbideratu nahi duten guztiengan ikusi du Jesusek tentatzaile hori, baita Pedrogan ere.

Kontakizun labur hori orpoz orpo dauden bi irudirekin bukatu du Markosek: Jesus «piztia artean bizi da», baina«aingeruak ditu zerbitzari»«Piztiek», kreazioko izakirik bortitzen horiek, Jesusek eta haren egitasmoak izango dituzten arriskuak iradokitzen dituzte. «Aingeruek», berriz, kreazioko izaki hoberen horiek, Jesus eta haren misioa bedeinkatzen, zaintzen eta babesten dituen Jainkoaren hurbiltasuna adierazten dute.

Une zailak ari da bizitzen kristautasuna gaur egun. Ikerketa soziologikoei begira, krisiaz, sekularizazioaz, mundu modernoaren ukazioaz mintzo gara. Baina fedetik ikusiz, agian, zerbait gehiago beharko genuke esan: Ez ote da Jainkoa bera guri «basamortura» eragiten ari dena? Ez ote genuen horrelako zerbaiten premia hainbat mendetan oharkabean metaturiko hainbat haizekeria, hainbat mundutar botere, hainbat harrokeria eta arrakasta faltsutik geure burua liberatzeko? Ez genuen aukeratu izango horrelako biderik guk geurez sekula.

Basamortu-esperientzia hau, ondorengo urteetan haziz joango den hau, ustekabeko grazia- eta garbitze-aldia da, Jainkoari eskertu beharrekoa. Hark aurrera jarraituko du bere asmoarekin. Hauxe bakarrik eskatzen digu: uko egin diezaiegula, azti eta argi, Jesu Kristogana bihurtzetik desbidera gaitzaketen tentazioei.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

1 Cuaresma – B (Marcos 1,12-15)

Evangelio del 22/02/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

EMPUJADOS AL DESIERTO

Marcos presenta la escena de Jesús en el desierto como un resumen de su vida. Señalo algunas claves. Según el evangelista, «el Espíritu empuja a Jesús al desierto». No es una iniciativa suya. Es el Espíritu de Dios el que lo desplaza hasta colocarlo en el desierto: la vida de Jesús no va a ser un camino de éxito fácil; más bien le esperan pruebas, inseguridad y amenazas.

Pero el «desierto» es, al mismo tiempo, el mejor lugar para escuchar, en silencio y soledad, la voz de Dios. El lugar al que hay que volver en tiempos de crisis para abrirle caminos al Señor en el corazón del pueblo. Así se pensaba en la época de Jesús.

En el desierto, Jesús «es tentado por Satanás». Nada se dice del contenido de las tentaciones. Solo que provienen de «Satanás», el Adversario que busca la ruina del ser humano destruyendo el plan de Dios. Ya no volverá a aparecer en todo el evangelio de Marcos. Jesús lo ve actuando en todos aquellos que lo quieren desviar de su misión, incluido Pedro.

El breve relato termina con dos imágenes en fuerte contraste: Jesús «vive entre fieras», pero «los ángeles le sirven». Las «fieras», los seres más violentos de la creación, evocan los peligros que amenazarán siempre a Jesús y su proyecto. Los «ángeles», los seres más buenos de la creación, evocan la cercanía de Dios que bendice, cuida y defiende a Jesús y su misión.

El cristianismo está viviendo momentos difíciles. Siguiendo los estudios sociológicos, nosotros hablamos de crisis, secularización, rechazo por parte del mundo moderno… Pero tal vez, desde una lectura de fe, hemos de decir algo más: ¿No será Dios quien nos está empujando a este «desierto»? ¿No necesitábamos algo de esto para liberarnos de tanta vanagloria, poder mundano, vanidad y falsos éxitos acumulados inconscientemente durante tantos siglos? Nunca habríamos elegido nosotros estos caminos.

Esta experiencia de desierto, que irá creciendo en los próximos años, es un tiempo inesperado de gracia y purificación que hemos de agradecer a Dios. Él seguirá cuidando su proyecto. Solo se nos pide rechazar con lucidez las tentaciones que nos pueden desviar una vez más de la conversión a Jesucristo.

José Antonio Pagola

 

ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.1.12-15)

  • CUARESMA. COMENZAMOS DE NUEVO UN CAMINO

Cuaresma, es el camino de los seguidores de Jesús. Camino que sube a Jerusalén a celebrar la PASCUA y vivir la culminación de la entrega de Jesús.
Para andar esta senda tendremos que recorrer algunas etapas: las etapas de la vida. El punto de partida será la situación vital de cada uno en el momento presente. El punto de llegada será una vida más acorde con el proyecto que Dios tiene con cada uno y con la humanidad entera.

Esto requiere CONVERSION.

El seguimiento de Jesús comienza por la CONVERSIÓN. EL Señor nos pide que dejemos nuestra manera de vivir si es necesario,  para creer  en lo que nos propone el  evangelio y cambiar de vida.

La conversión está en el centro del Mensaje Evangélico. Nos lleva a un cambio de camino, de mentalidad, quizá de forma de vivir, de pensar, de creer de amar. Para vivir la conversión a la que nos invita Jesús en su Evangelio son necesarios los cuatro pasos:
Revisar, discernir, cambiar, vivir.
Revisa
r la propia vida y la vida social que nos rodea.

Discernir por donde pasa el Evangelio en estos días.

Cambiar lo que nos aleja de Jesús y lo que impide que la sociedad se construya según los valores del Reino.

Vivir el cambio que descubrimos en la oración, en la reflexión compartida, el discernimiento comunitario. Cambiar con gestos, actitudes, decisiones concretas,

La Palabra de Dios es viva y eficaz. Transforma a aquel que la quiera escuchar y proclamar. La Palabra es cada persona en busca de un proyecto y una vida digna… Dios nos habla en la vida. Le escuchamos con más claridad, en los pobres, los necesitados de escucha, y otras necesidades.

Los textos bíblicos de Cuaresma nos introducen en la verdadera espiritualidad que Dios nos invita a seguir y para vivirlo, debemos cambiar el corazón, nuestras actitudes.
Is. 58, 1-14; Mt. 25, 31-46.

Que Dios nos dé una mirada profunda que sepa ver y celebrar su paso por nuestra historia. Que Él nos ayude a vivir atentos a todo aquello que nos aparta de su proyecto. Que su Espíritu nos haga  confesar con nuestras palabras y nuestras obras que Jesús de Nazaret es el Camino, la Verdad y la vida de nuestra historia.

Así nos dice Marcos en las primeras palabras de su Evangelio:

“El tiempo se ha cumplido: El Reino de Dios está cerca: Convertíos y creed en la Buena Noticia”.


PRIMER DOMINGO DE CUARESMA – B – (Mc. 1.12-15)

PREGÓN DE CUARESMA

Buenos días. Ongi etorri:

Los que hemos escuchado la voz del Espíritu, en este tiempo. Los que somos hijos de Dios. ¡Adentrémonos en el desierto al estilo de Jesús de Nazaret!, sin miedo.

  • CUARESMA, es un tiempo para vivirlo en CAMINO, con la esperanza siempre abierta, y la mirada siempre fija, en la PASCUA, que es definitiva.
  • En esta Cuaresma, tenemos que dejarnos llenar de la brisa del Espíritu, poniendo nuestro corazón en sintonía con los latidos de Dios y el grito de los afligidos, de los necesitados.
  • Vivamos la Cuaresma, bien despiertos, caminando en comunidad, con fe, esperanza y amor. Fijos los ojos en Jesús de Nazaret. Tenemos una nueva oportunidad de CONVERSIÓN.
    Una nueva oportunidad, para vivir la PASCUA en plenitud. Dando gracias con gozo porque somos salvados.
  • Vivamos la Cuaresma, así, en CAMINO que nos lleva a la plenitud de
    CRISTO, MUERTO Y RESUCITADO.
  • QUE ES NUESTRO CAMINO, VERDAD, VIDA Y PAZ.
  • TODO ESTO LO DESEMAOS PARA NOSOTROS, PARA LA IGLESIA PARA EL MUNDO. A
  • ORACIÓN
  • Te pedimos Jesús de Nazaret, que nos dejemos conducir por el Espíritu a tiempos de silencio interior para renovar y fortalecer nuestra fe y saber actuar en nuestro vivir con la luz de tu Evangelio construyendo tu Reino.
  • Ayúdanos a CONVERTIRNOS, a creer que el Camino de paz y reconciliación es posible y el único que lleva a la salvación.
    Que la Cuaresma que comenzamos, nos lleve a vivir en actitud PASCUAL, dejándonos transformar por la vida siempre nueva que Jesús nos ofrece. AMÉN. ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO. (Mc. 1.40-45)

  • DOMINGO 6º T.O –B– FEBRERO 15 DE 2015
  • “JESÚS CURA A UN LEPROSO”

*          La lepra en Israel era una enfermedad tabú, y el leproso el mayor marginado.
Todo leproso era excluido del pueblo para que no contaminase a la comunidad. Perdía los derechos como ciudadano y los derechos religiosos. Se le prohibía toda relación con los demás. Todo esto aumentaba el sufrimiento. La lepra era la mayor muralla social de aquel tiempo. Entrar en contacto con un leproso era quedar excluido de la relación con los demás totalmente.
En este contexto hemos de situar la acción de Jesús.
*          Un leproso se acerca a Jesús. Lo hace con confianza: “si quieres puedes limpiarme”. Jesús se compadece, es decir, hace suyos sus sufrimientos, no se aleja de él por temor. Se acerca y lo toca con la mano; arriesga su propia salud.  Aquí tenemos una buena lección los que nos decimos sus seguidores: sentir como propio el dolor del otro. Esto es ser prójimo.
Ante la petición humilde del leproso, Jesús, “sintiendo lástima” no repara en tocar lo intocable,  rompe todas las prescripciones legales, porque para el, lo primero es la persona y más, la excluida y sufriente.
Y le dice “Quiero, queda limpio” Sólo le pide que cumpla lo prescrito para que conste y sobre todo que  no comunique lo que ha hecho con él. (Curarle tocándole). Pero el leproso en su emoción publica a voces lo ocurrido. Esto le trae a Jesús  su propia marginación: “ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo”. Pero la gente sabe de donde viene la Vida, por eso siguen acudiendo a Jesús de todas partes.
*          Para Marcos en su evangelio, la curación de la lepra es un signo claro de la llegada del Reino.
Para Jesús es un signo lleno de humanidad:

Se mancha las manos con el dolor de la persona que sufre, a pesar de las consecuencias que eso le trae. Pero sólo acercándose físicamente le puede mostrar la cercanía de Dios y la invalidez de las leyes. Para Él, el Amor está por encima de las leyes religiosas, sociales y morales.
*          No abrirnos a los demás, no compadecerse del dolor de los pobres, no dar nuestra mano a los excluidos, de la manera que se pueda, es: SEGUIR SIN ENTENDER EL CAMINO DE JESÚS.
“JESÚS, DA LA MANO, LEVANTA, TOCA, CURA, SANA, DA VIDA, SALVA Y ASÍ NOS MUESTRA LA MISERICORDIA DE DIOS PADRE CON TODA LA HUMANIDAD.”

*ORACIÓN

Jesús de Nazaret. La súplica confiada del leproso encuentra en ti una respuesta admirable:

“¡Quiero, queda limpio!”

Danos valor, mucho valor, para afrontar nuestra vida de todos los días, para se testigos tuyos en este tiempo y llevar el ánimo y la esperanza a quien lo necesite sintiendo lástima como tú la tuviste por el leproso.
Abre nuestro corazón a los problemas del mundo. Haz que seamos capaces de escuchar a los demás.

Danos una actitud de humildad para servir con alegría cada día sabiendo que de esta manera, vamos construyendo tu Reino paso a paso.
Por eso te pedimos, Jesús de Nazaret que tu Palabra y tu ejemplo nos muevan a buscar siempre caminos de respuesta, aunque tengamos algún conflicto, tú también los tuviste.
Que la Oración nos haga compasivos y comprometidos ante el sufrimiento.

No queremos defraudarte, Señor, queremos que cuentes con nosotros.
Estamos seguros de tu apoyo. AMÉN.

* * * * * *

EL PRÓXIMO MIÉRCOLES DÍA 18, CELEBRAMOS EL MIÉRCOLES DE CENIZA QUE NOS ABRE LAS PUERTAS DE LA CUARESMA. CON LAS PALABRAS QUE TODOS RECORDAMOS: “CONVIÉRTETE Y CREE EN EL EVANGELIO”
CUARESMA,
es un buen tiempo para reflexionar, con paz, sobre el rumbo de nuestra vida y para prepararnos para acoger y entender la mayor prueba de Amor de Jesús de Nazaret:
SU PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN”.
La que puede cambiar y convertir una vida de forma radical.

ZURIÑE

* * * * * * *

LA COMPASIÓN POR ENCIMA DE LA LEY – 6º Domingo T.O. Enrique Martínez Lozano

Escrito por  Enrique Martínez Lozano

Mc 1, 40-45

Quien padecía de «lepra» sufría, además, la condena religiosa –según la doctrina oficial, no podía tener ningún acceso a Dios- y la más estricta marginación social.

Los humanos siempre tratamos de echar lejos aquello que tememos; los leprosos eran expulsados de la sociedad, vivían en grupos apartados, con la prohibición estricta de acercarse a las personas sanas. Igualmente, caía en la impureza quien se acercaba a ellos y se atrevía a tocarlos.

Por eso, la reacción de Jesús es insólita. Cualquier judío –mucho más, el más piadoso- se hubiera echado atrás. Jesús, por el contrario, se conmueve y, a pesar de quebrantar la Ley e incurrir en impureza legal, lo toca.

En el relato, la figura del leproso –no tiene nombre– aparece como el prototipo de toda marginación y representa a todos los marginados de Galilea. Si esto es así, la narración nos hace ver a Jesús frente a los excluidos de su pueblo, que se sienten indignos y humillados («de rodillas»).

Ante esa situación, Jesús experimenta compasión que hace brotar en él una respuesta amorosa que, naciendo de sus entrañas y venciendo las normas rituales, se transforma en una palabra eficaz que devuelve a la vida al hombre enfermo y marginado.

Entre líneas, el autor del evangelio nos dice más: la Ley no expresa la voluntad de Dios. La Ley amenazaba con la impureza a quien osara tocar a un leproso; los hechos demuestran que ocurre más bien lo contrario: el contacto lo deja limpio y purificado.

Jesús despide al hombre con un doble encargo: presentarse al sacerdote –que era quien, según la legislación mosaica, debía otorgarle el acta de curación que le permitía la integración a la vida social- y no decirle a nadie lo que había ocurrido. Esta segunda exigencia, imposible de cumplir, se entiende en el contexto del llamado «secreto mesiánico» del evangelio de Marcos: con ese artificio literario, el evangelista intentaría mantener el «suspense» acerca del mesianismo de Jesús cuyo significado se revelaría, finalmente, en la cruz.

En cierto sentido, podría decirse que toda la sabiduría y, más ampliamente, el modo de situarnos en la vida se resume y cifra en una sola actitud: la compasión, hacia uno mismo y hacia los demás.

La compasión constituye el núcleo de todas las grandes tradiciones de sabiduría, así como el corazón de la llamada «regla de oro»: «Trata a los demás como te gustaría que ellos te trataran a ti». Y en ella puede resumirse toda la sabiduría porque, como reconoce el Popol-Vuh, o Libro del Consejo, de los mayas, «cuando tengas que elegir entre dos caminos, pregúntate cuál de ellos tiene corazón. Quien elige el camino del corazón no se equivoca nunca».

Enrique Martínez Lozano

www.enriquemartinezlozano.com

 

Urteko 6. Igandea – 6º Domingo T.O. B (Markos 1,40-45) José A. Pagola

Evangelio del 15/02/2015

por Coordinador Grupos de Jesús

JAINKOAK «KUTSATUEI» HARRERA ONA – DIOS ACOGE A LOS IMPUROS

Ustekabean, lepradun bat «hurbildu zaio Jesusi». Legearen arabera, halakoak ezin du izan harremanik inorekin.«Kutsatua» da eta bakan bizi beharra du. Tenpluan ere ezin sartu da. Nolatan onartuko du Jainkok bere aurrean halako izaki nazkagarri bat? Bazterturik bizitzea du bere zoria. Hori du legearen agindua.

Halaz guztiz, lepradun hau, etsirik, ausartu da arau guztiei desafio egitera. Badaki «oker» ari dela. Horregatik jarri da belauniko. Ez da arriskatu Jesusekin aurrez aurre hitz egitera. Lurretik erregutu dio: «Nahi baduzu, garbi nazakezu». Badaki Jesusek senda dezakeela, baina nahi izango ote du? Ausartuko ote da Jesus Jainkoaren izenean ezarria dioten baztertzetik ateratzen?

Harrigarria da lepraduna hurbil ikusteak Jesusi eragin dion zirrara. Ez du nazkarik sentitu, ez du egin atzera. Gizajo haren egoera ikustean «barneraino hunkitu da». Gainez egin dio bihotz-samurtasunak. Nolatan ez du, ba, nahi izango hura garbitzea, babesik txikiena eta mespretxurik handiena jasaten duten bere seme-alabekiko Jainkoak duen errukia bera bizi duelarik?

Duda txikienik gabe, gizon harengana «eskua luzatu» eta garbiek mespretxatzen duten haren narrua ukitu du. Badaki legeak debekatua duela hori egitean eta, keinu horrekin, lepradunak hasia duen lege-haustea baiesten ari dela. Jesusek, ordea, errukia bakarrik du gogoan: «Nahi dut: izan zaitez garbi».

Hona zer nahi duen Jesusengan haragitu den Jainkoak: Aita den aldetik bizi duen errukiaren aurka doazen baztertze guztietatik mundua garbitu. Bazterketak ez dira Jainkoaren gauza, baizik gure legeena, gure erakundeena. Inor marjinatzea ez dator Jainkoagandik, gugandik baizik. Aurrerantzean, denek izan beharko dute kontuan, ezin dela inor baztertu Jesusen izenean.

Inongo kutsaturen aurrean ez nazkatzea esan nahi du Jesusi jarraitzeak. Inongo «bazterturi» gure abegi ona ez ukatzea. Lehenengo gauza, Jesusentzat, sufritzen ari den pertsona da, eta ez araua. Lehentasuna arauari ematea da modurik hoberena mespretxatuen eta ukatuen aurrean Jesusen sentiberatasuna galtzen joateko. Modurik hoberena, errukirik gabe bizitzeko.

Gune gutxitan suma daiteke Jesusen Espiritua babesgabeko prostitutei eta guztiek ahaztuak dituzten hiesdunei sostengua eta adiskidetasuna eskaintzen, eta beren izaera duintasunez ezin bizi duten homosexualak… defenditzen dituzten pertsonen baitan bezala. Jainkoaren bihotzean guztiek dutela lekua gogorarazten digute halakoek.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

6 Tiempo Ordinario – B (Marcos 1,40-45)

Evangelio del 15/02/2015

por Coordinador Grupos de Jesús

 

DIOS ACOGE A LOS «IMPUROS»

De forma inesperada, un leproso «se acerca a Jesús». Según la ley, no puede entrar en contacto con nadie. Es un «impuro» y ha de vivir aislado. Tampoco puede entrar en el templo. ¿Cómo va a acoger Dios en su presencia a un ser tan repugnante? Su destino es vivir excluido. Así lo establece la ley.

A pesar de todo, este leproso desesperado se atreve a desafiar todas las normas. Sabe que está obrando mal. Por eso se pone de rodillas. No se arriesga a hablar con Jesús de frente. Desde el suelo, le hace esta súplica: «Si quieres, puedes limpiarme». Sabe que Jesús lo puede curar, pero ¿querrá limpiarlo?, ¿se atreverá a sacarlo de la exclusión a la que está sometido en nombre de Dios?

Sorprende la emoción que le produce a Jesús la cercanía del leproso. No se horroriza ni se echa atrás. Ante la situación de aquel pobre hombre, «se conmueve hasta las entrañas». La ternura lo desborda. ¿Cómo no va a querer limpiarlo él, que solo vive movido por la compasión de Dios hacia sus hijos e hijas más indefensos y despreciados?

Sin dudarlo, «extiende la mano» hacia aquel hombre y «toca» su piel despreciada por los puros. Sabe que está prohibido por la ley y que, con este gesto, está reafirmando la trasgresión iniciada por el leproso. Solo lo mueve la compasión: «Quiero: queda limpio».

Esto es lo que quiere el Dios encarnado en Jesús: limpiar el mundo de exclusiones que van contra su compasión de Padre. No es Dios quien excluye, sino nuestras leyes e instituciones. No es Dios quien margina, sino nosotros. En adelante, todos han de tener claro que a nadie se ha de excluir en nombre de Jesús.

Seguirle a él significa no horrorizarnos ante ningún impuro ni impura. No retirar a ningún «excluido» nuestra acogida. Para Jesús, lo primero es la persona que sufre y no la norma. Poner siempre por delante la norma es la mejor manera de ir perdiendo la sensibilidad de Jesús ante los despreciados y rechazados. La mejor manera de vivir sin compasión.

En pocos lugares es más reconocible el Espíritu de Jesús que en esas personas que ofrecen apoyo y amistad gratuita a prostitutas indefensas, que acompañan a enfermos de sida olvidados por todos, que defienden a homosexuales que no pueden vivir dignamente su condición… Ellos nos recuerdan que en el corazón de Dios caben todos.

José Antonio Pagola

 

 

ORACIÓN Y ACCIÓN, CLAVES DE LA VIDA ESPIRITUAL- Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos

FE ADULTA

Mc 1, 29-39

Recuerda que los evangelios no son crónicas de sucesos. Son teología narrativa. No tiene ninguna importancia que las palabras de Jesús sean exactamente las que él pronunció; ni que los hechos narrados hayan acontecido así. Lo importante es el mensaje que quieren trasmitirnos y que seamos capaces de traducirlo a nuestro lenguaje, siempre relativo, de manera que lo podamos entender hoy. Para ello es imprescindible que nos coloquemos en el ambiente de aquella época y conozcamos las características de aquella cultura.

Seguimos en el primer día de la actuación de Jesús. Marcos intenta perfilar a grandes rasgos y con firmes trazos, la figura de Jesús. Se trata de un montaje programático para dejar muy clara la manera habitual que tenía Jesús de desarrollar su ministerio. No podemos desligar la perícopa que hemos leído hoy de la del domingo pasado. Ambas forman un todo teológico progresivo, que empieza en la sinagoga, y termina orando solo en descampado. Allí consigue reavivar la experiencia de Dios, que le permite hablar y actuar con autoridad.

El paso de la sinagoga a la casa, y después a la calle, nos dice que Jesús lleva la salvación a todos los lugares en donde se desarrolla la vida y a todas las personas que tienen necesidad de liberación. Con toda naturalidad se nos habla de la suegra de Pedro, aunque nunca se hable de la esposa. En aquella sociedad era impensable el estado de soltero, y Jesús nunca cuestionó las normas existentes con relación a la sexualidad, al matrimonio o a la familia. Los cambios que después se produjeron, no se pueden vender como mensaje evangélico.

La cogió de la mano y la levantó. La palabra ??????????para decir «estaba postrada», puede significar enfermedad o muerta, en cualquier caso, falta de vida. También para decir que la levantó, Marcos emplea hgeiren, que puede significar levantar o resucitar. Está claro que Marcos quiere dar un doble sentido a las dos palabras, más allá del sentido material.

Se le pasó la fiebre y se puso a servirlesua. Jesús cura para que la mujer pueda servir. En el mundo griego, el servicio (diakonía) se consideraba una deshumanización. En las primeras comunidades cristianas, era el signo de seguimiento de Jesús. El verbo que se utiliza en griego es ????????= servía a la mesa. Los cristianos eligieron precisamente la palabra «diakonía» para expresar el nuevo fundamento de las relaciones humanas en la comunidad. El mismo Jesús dirá que no ha venido a ser servido sino a servir.

Al anochecer… Nos está indicando que los que se admiraban de las palabras y obras de Jesús, eran judíos y no habían superado la dependencia de la Ley, que era la causa de la opresión. Al ponerse el sol terminaba el sábado y la obligación de descanso. Por lo tanto, ya podían ellos llevar a los enfermos y Jesús curarlos, sin faltar al primer precepto de la Ley.

Curó a muchos y expulsó muchos demonios. Todos buscan a Jesús para ser curados. Aquí debemos hacer una profunda reflexión. En todos los evangelios se comienza con un éxito espectacular de la predicación de Jesús. Más tarde se verá que no les interesa nada más que ese beneficio material de ser atendidos en sus necesidades.

Se marcha a descampado y allí se puso a orar. Es muy significativo que en muchos lugares de los cuatro evangelios se diga que Jesús se retiró a orar. «Se levantó de madrugada, se fue a un descampado y allí se puso a orar». «Pasó la noche en oración». «Por la mañana estaba allí sólo».  Es la clave de la vida de Jesús. Esta necesidad de la oración echa por tierra nuestra concepción mitológica de la figura de Jesús. Si era la segunda persona de la Trinidad, si era Dios entendido ontológicamente, ¿qué necesidad tenía de orar? O ¿se trataba de un paripé para enseñar a los otros lo que tenían que hacer? No, realmente lo necesitaba como verdadero ser humano que era. Descubrir lo que era su Abba para él, fue la clave de su espiritualidad. Esto solo se puede hacer en silencio.

El domingo pasado decía el evangelio que hablaba con autoridad, no como los letrados. La clave está en este descubrimiento continuado de la presencia de Dios en él. A pesar de la absorben­te actividad, encontraba tiempo para estar a solas consigo mismo y cargar las pilas. Los evangelios nos dicen que también iba a la sinagoga y al templo, pero el verdadero encuentro con Dios lo realizaba a solas y en medio de la naturaleza.

¡Todo el mundo te busca! En el relato encontramos tres exageraciones intencionadas: todo el mundo te busca; la población entera; todos los enfermos y poseídos. Los discípulos están en la misma dinámica que la gente. No quieren que su Maestro pierda la ocasión de afianzar su prestigio (poder). Jesús sabía muy bien lo que tenía que hacer: «Vámonos a otra parte». En el principio del relato se habló por dos veces de su enseñanza (??????). Ahora dice  predicar (??????, de donde viene kerigma, concepto clave de la primera comunidad). Evangelio es buena noticia, pero no siempre coincide con lo que la gente espera.

Todos los evangelios empiezan constatando la euforia con que la gente sigue a Jesús. Pero pronto, se va apoderando de ellos, primero la decepción, después el abandono, y finalmente la oposición total. En Juan este proceso se escenifica de manera genial en el capítulo 6, después de la multiplicación de los panes, cuando quieren hacerle rey y terminan abandonándole todos diciendo: «¿quién puede hacerle caso?» El porqué de esta actitud es claro: buscan ser curados, liberados, queridos. Lo malo empieza cuando descubren las exigencias del mensaje: tienes que curar al otro, tienes que servir, tienes que amar.

Si tomásemos conciencia del porqué se produjo este cambio en la gente, tal vez empezásemos a comprender dónde falla nuestro cristianismo. La respuesta está en el relato de la curación de la suegra de Pedro. Jesús cura para que seamos capaces de servir. Esto es precisamente lo que no nos gusta del mensaje. Cuando Jesús va dejando claro que Dios no es un tapagujeros, que su predicación lo que persigue es cambiar las actitudes fundamentales del ser humano y convertirle en libre servidor en vez de opresor del otro, la gente empieza a sentirse incómoda y le abandona sin contemplaciones.

El evangelio no habla de resignación ante cualquier clase de dolor, sea físico, sea psíquico, sea moral. Pero no identifica la salvación con la supresión del dolor. Todo lo contrario, afirma expresamente que la verdadera salvación puede alcanzarla todo hombre a pesar del mal que nos rodea (bienaventuranzas). Siempre que se pueda, se debe suprimir, pero la victoria contra el mal no está en suprimirlo, sino en evitar que te aniquile. Aun permaneciendo el opresor, el oprimido puede ser libre y plenamente humano.

La solución al problema vital del hombre no puede venir de fuera, la tenemos que encontrar dentro. Solo un conocimiento de lo hondo del ser nos descubrirá lo que somos. El hombre tiene que aceptar sus limitaciones. Pero solo lo conseguirá descubriendo que esas limitaciones no le impiden alcanzar su plenitud. Conocerme a mí mismo es conocer a Dios como fundamento de mi propio ser. Ser fiel a sí mismo es la única manera de ser fiel a Dios.

El fallo del cristianismo fue convertir la buena noticia del evangelio en una religión. Jesús quiso liberar al ser humano de todo lo que le impide ser él mismo, incluida la religión. El organigrama de una religión, nos da seguridades pero Jesús no ha venido a resolver los problemas materiales de los hombres, ni a liberarle de las limitaciones de su naturaleza, sino a enseñarnos cómo podemos ser libres a pesar de los problemas y aunque no se resuelvan. Hay problemas que no tienen solución, pero una vida más humana siempre es posible.

Meditación-contemplación

De madrugada, se fue a descampado y allí se puso a orar.
El mensaje no puede ser más claro.
No puede haber espiritualidad sin verdadera contemplación.
No se trata de «rezar», sino de fundirse con el Abba.
……………………

Lo que te cambiará será la contemplación,
que es la conexión con lo Absoluto que hay en ti.
Lo importante no es la cantidad,
sino la intensidad de la conexión.
………….

Si hacemos pasar una corriente por un hilo
enrollado en una barra de acero,
un instante de conexión a la corriente
es suficiente para que la barra quede imantada.
………….

El conseguir la conexión puede llevar horas, días o años.
El quedar impregnados de Dios,
es cuestión de un instante.
………..

 

Urteko 5. Igandea – 5º domingo T.O. «BAKARDADERA OTOITZ EGITEKO-RETIRARSE A ORAR»

5. Igandea Urtean Zehar – B (Marcos 1,29-39)

Evangelio del 08/02/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

BAKARDADERA OTOITZ EGITEKO

Profeta ibiltari bezala ari zuen jarduera bizian, beti arduratu zen Jesus Jainkoarekin harremanak izateaz isiltasunean eta bakardadean. Zirrara sakona eragin zuen Jesusen ohitura baten oroitzapena gorde digute ebanjelioek: gauez bakardadera joan ohi zen Jesus otoitz egiteko.

Markosek dakarren pasarteak Jesusentzat otoitza zer den ulertzen laguntzen digu. Bezperan lan gogorra izan du. «Gaixo asko sendatu zituen» Jesusek. Handia izan da arrakasta. Txunditurik dago Kafarnaum: «Herri guztiak inguratu zuen» Jesus. Hartaz mintzo dira denak.

Gau horretan berean, goizaldera, goizeko hirurak eta seiak bitartean, jaiki eta, ikasleei ezer esan gabe, eremura joan da Jesus. «Otoitz egiten hasi zen han». Aitarekin egon beharra sentitu du. Ez du nahi arrakastaren haizeak burua nahas diezaion. Aitaren gogoa nahi du soil-soilik: egin beharra duen bidea ondo ezagutu.

Jesus beren artean ez izateaz harriturik, Simon eta lagunak haren bila joan dira. Ez zaie inporta hark Jainkoarekin ari duen solasa etetea. Berekin eutsi nahi diote: «Mundu guztia zure bila dabil». Baina Jesusek ez dio inori uzten, kanpotik bera programa dezan. Bere Aitaren egitasmoa bakarrik du gogoan. Ez du ezerk, ez inork apartaraziko bere bidetik.

Ez du gogorik bere arrakastaz gozatze aldera, Kafarnaumen gelditzeko. Ez du amore emango herri gogo-bero horren aurrean. Bada artean Jainkoaren Berri Ona entzun ez duen herrixkarik: «Goazen… haietan ere hots egitera».

Gaur egungo kristautasunean hau da alderdirik baikorrenetako bat: Jainkoarekiko komunikazioa, isiltasuna eta gogoeta egin beharra esnatzen ari dela ikustea. Kristaurik argienek eta arduratsuenek era kontenplaziozkoagoan bizitzera eraman nahi dute Eliza.

Premia estukoa da hori. Kristauok, oro har, ez dakigu Aitarekin bakarrik egoten. Teologoak, predikariak eta katekistak asko mintzo gara Jainkoaz, baina gutxi mintzo gara harekin. Jesusen etsenplua aspaldi ahaztua da. Parrokietan lan-bilera asko egiten da, baina ez dakigu bakardadera jotzen, Jainkoaren aurrean atseden hartu eta geure burua bakeaz betetzeko.

Gero eta gutxiago gara gauza gehiago egiteko. Hor dago arriskua: jardun beharraren jardunean, higaduran eta barne-hustasunean erortzeko. Halere, arazoa ez datza egunbehar asko izatean, baizik haiei aurre egin ahal izateko espiritu-indarra izatean.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

5 Tiempo Ordinario – B (Marcos 1,29-39)

Evangelio del 08/02/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

RETIRARSE A ORAR

En medio de su intensa actividad de profeta itinerante, Jesús cuidó siempre su comunicación con Dios en el silencio y la soledad. Los evangelios han conservado el recuerdo de una costumbre suya que causó honda impresión: Jesús solía retirarse de noche a orar.

El episodio que narra Marcos nos ayuda a conocer lo que significaba la oración para Jesús. La víspera había sido una jornada dura. Jesús «había curado a muchos enfermos». El éxito había sido muy grande. Cafarnaúm estaba conmocionada: «La población entera se agolpaba» en torno a Jesús. Todo el mundo hablaba de él.

Esa misma noche, «de madrugada», entre las tres y las seis de la mañana, Jesús se levanta y, sin avisar a sus discípulos, se retira al descampado. «Allí se puso a orar». Necesita estar a solas con su Padre. No quiere dejarse aturdir por el éxito. Solo busca la voluntad del Padre: conocer bien el camino que ha de recorrer.

Sorprendidos por su ausencia, Simón y sus compañeros corren a buscarlo. No dudan en interrumpir su diálogo con Dios. Solo quieren retenerlo: «Todo el mundo te busca». Pero Jesús no se deja programar desde fuera. Solo piensa en el proyecto de su Padre. Nada ni nadie lo apartará de su camino.

No tiene ningún interés en quedarse a disfrutar de su éxito en Cafarnaúm. No cederá ante el entusiasmo popular. Hay aldeas que todavía no han escuchado la Buena Noticia de Dios: «Vamos… para predicar también allí».

Uno de los rasgos más positivos en el cristianismo contemporáneo es ver cómo se va despertando la necesidad de cuidar más la comunicación con Dios, el silencio y la meditación. Los cristianos más lúcidos y responsables quieren arrastrar a la Iglesia de hoy a vivir de manera más contemplativa.

Es urgente. Los cristianos, por lo general, ya no sabemos estar a solas con el Padre. Los teólogos, predicadores y catequistas hablamos mucho de Dios, pero hablamos poco con él. La costumbre de Jesús se olvidó hace mucho tiempo. En las parroquias se hacen muchas reuniones de trabajo, pero no sabemos retirarnos para descansar en la presencia de Dios y llenarnos de su paz.

Cada vez somos menos para hacer más cosas. Nuestro riesgo es caer en el activismo, el desgaste y el vacío interior. Sin embargo, nuestro problema no es tener muchos problemas, sino no tener la fuerza espiritual necesaria para enfrentarnos a ellos.

José Antonio Pagola