por Rafael Corres- Jueves, 27 de Septiembre de 2012
DIARIO DE NOTICIAS DE NAVARRA
EL domingo 9 de septiembre, terminó un año más la Novena a Nuestra Señora de Codés, de gran convocatoria en los pueblos de la zona, aunque venida a menos, muy a menos por los efectos devastadores de la secularización y el tradicionalismo proverbial de los responsables del santuario. Durante los ocho días anteriores, «leyó» la misa y la novena un anciano sacerdote de la residencia de Viana, a quien, una y otra tarde, alguien recogía para llevarlo a la Basílica. D. José Luis: todo buena voluntad, pero con todos los años y las ideas del siglo pasado a sus espaldas, renqueante y lector inaudible de toda la misa. El domingo presidió la misa un sacerdote congoleño, que aterrizó en Codés sin ninguna presentación y (me temo) sin ninguna preparación ni adaptación. Ha llegado para quedarse y para atender a varios pueblos de la zona. El sacerdote congoleño, alto, fuerte, con pinta de jugador de baloncesto, con un castellano aceptable, pero con una mentalidad y teología (me temo otra vez) muy alejadas de nuestros pueblos. Leer más
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