José Manuel Vidal
Religión Digital
Desde que fue asesinado en 1980 por un francotirador de los escuadrones de la muerte de la derecha salvadoreña, el pueblo de El Salvador y de toda Latinoamérica le elevó instantáneamente a los altares. «Romero vive», decía la gente. «San Romero de América», rezaban carteles en calles e iglesias. A pesar de la aclamación popular, la Curia vaticana «bloqueó» su proceso de beatificación durante más de 14 años. Al sector más conservador de la Iglesia le parecía un arzobispo demasiado social, excesivamente volcado con los pobres y con la denuncia profética de las injusticias. Leer más








