Enviado a la página web de Redes Cristianas
“Es fácil prometer la luna e incluso el sol. No es lo mismo dar doctrina en un plató de televisión que defender los intereses de España en un Consejo Europeo. A los problemas difíciles no se le hace frente con planteamientos mesiánicos. Algunos confunden la política con el sermón de la montaña”. La frase no pertenece a ningún político descreído, sea ateo, agnóstico o indiferente religioso, y menos aún a una persona anticristiana. La pronunció con tono solemne y subrayando bien las palabras en el discurso de clausura de la Convención Política del PP celebrada el 25 de enero del presente año Mariano Rajoy, que no es precisamente una persona alejada de la religión, sino un político católico, apostólico, romano y devoto de Santiago, que no oculta en público sus creencias. Leer más









