Seglares para la Iglesia del futuro

Pedro Miguel Ansó Esarte

Mucho antes de que se hablara de la actual crisis, gran parte de la humanidad había entrado ya en crisis. En los dos últimos siglos han ido dándose, por primera vez en la Historia, una serie de cambios que irían transformando y  condicionando la manera de ver el mundo y también la de vernos a nosotros mismos. Citemos alguno de ellos: la revolución que en el campo del pensamiento han significado las aportaciones de científicos y filósofos como  Darwin, Marx, Nietzsche  o Freud, entre otros; el imparable avance del conocimiento empírico y sus implicaciones tecnológicas que están provocando un cambio profundo de paradigma científico; el avance lento pero inexorable en la universalización de los Derechos Humanos; el triunfo romántico de la libertad y de la subjetividad (con sus consecuencias individuales y estatales); el progreso en el campo de la crítica textual y hermenéutica; la alfabetización en las nuevas redes de la información, etc. Todos estos factores, y otros que nos dejamos en el tintero para no aburrir, revisten a la crisis actual –que no es sólo económica-  de un nuevo cariz ante el que no valen ya falsas consolaciones del tipo “si hubo crisis en otras épocas y se superaron, también ésta se superará”. Somos cada día más consciente de que el mundo está en nuestras manos, pero también de que sólo saldremos del túnel si hoy nos ponemos manos a la obra con todas nuestras capacidades intelectivas y emocionales. Leer más

Lo humano y lo divino

José Mª Castillo

Atrio

Una de las equivocaciones más torpes, que ha cometido la teología cristiana, ha sido presentar la relación del ser humano con Dios de tal manera que, para que esa relación sea correcta, al ser humano no le basta ser plenamente humano, sino que, además de eso, necesita divinizarse. Es decir, al hombre no le basta la “condición humana”, sino que, además de eso, necesita también la “condición divina”. Por eso y para eso, el ser humano necesita eso que los entendidos en los asuntos de la religión cristiana llaman la “gracia santificante”.

Se discute en qué consiste esta “gracia santificante”. En cualquier caso, y se entienda como se entienda, los teólogos insisten en que, mediante la gracia divina, es como se obtiene su propia divinización.

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¿Por qué no estalla este país con 5.273.600 parados?

RG Almazán
Kabila

Esa es una pregunta que se hacen en otros países. Parece incomprensible que con esa cantidad de parados –casi el 23%—haya una calma chicha como si hubiera pleno empleo. Sólo preocupación, pero ninguna acción.

Unos datos que como dice Cayo Lara, chorrean sangre. Y sin embargo no movilizan a casi nadie.

Que hay mucho parados, muchas familias que están sufriendo esta plaga no me cabe la menor duda, que gran parte de la clase media ha pasado a ser clase baja y que de ésta muchos han pasado a la indigencia, tampoco. Y ¿cómo se aguanta tanto, sin hacer una revolución?

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Buxarrais: «La Humanidad ha cambiado tanto que se debería pensar en un nuevo concilio»

«La Iglesia, como institución humana, va hacia atrás y pierde ‘adeptos'»

«El temor al cambio va contra el Espíritu de Dios, siempre creativo y novedoso»

Enrique Delgado, en “Religion Digital ” :

 

No podemos andar por los caminos de la historia con el paso cambiado

.- Cada mes de septiembre, los sacerdotes que comparte la misma promoción del Seminario Conciliar de Barcelona, se reúnen en la capital catalana. Entre ese grupo que celebró el 56 aniversario de su ordenación presbiteral, estaba y está el obispo emérito de Málaga- Melilla Monseñor Ramón Buxarrais. ( Es oportuno recordar que Mons. Buxarrais renunció al ministerio episcopal en 1991 cuando tenia 62 años  y optó por trabajar pastoralmente  en Melilla en un Centro Asistencial regentado por Hijas de la Caridad. donde continua al día de oy)

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El diablo lleva gafas

PEPE LAGUNA PARLA (MADRID).

ECLESALIA,

De vez en cuando, el mercado editorial nos sorprende con libros de exorcismo. Relatos espeluznantes en los que el exorcista de turno cuenta con pelos y señales los síntomas de la posesión diabólica. Sin desmerecer el trabajo de los sacerdotes dedicados a estos menesteres demoniacos, creo que sus diagnósticos no entrañan ninguna dificultad; que la persona habla lenguas extrañas, hecha espuma por la boca, levita sobre la cama y gira la cabeza ciento ochenta grados, pues. ¡posesión habemos! Los que hemos vivido nuestra adolescencia bajo la impresión imborrable de la película de El Exorcista, no necesitamos masters en demonología para reconocer al diablo en cuanto asoma la cola.

Sabedores de nuestra perspicacia los demonios del siglo XXI son más discretos y sutiles, ya no huelen a azufre, apenas se adivinan sus cuernos y de tridentes y ollas hirviendo. ni rastro. Hoy en día huelen a Chanel, visten Armani y viajan en Ferrari. Sin ir más lejos, ayer mismo vi a uno de ellos en el telediario de las tres. Escondía su rostro de tras de unas gafas y en el rótulo sobreimpreso en pantalla no se leía Lucifer sino «Guilhem Costes, director financiero de Fitch Ratings» -un apodo para pasar desapercibido-. Confieso que me pasó inadvertido hasta que comenzó a lanzar improperios demoniacos delante del micrófono: «España debe reducir drásticamente las partidas dedicadas a educación obligatoria, sanidad y universidad».. Hablaba sin acompañarse del aparato pirotécnico de manifestaciones antiguas, pero con el mismo objetivo de siempre: tomar posesión de nuestras vidas y haciendas. Leer más

“Dios mío ¿Dónde estás? No me oyes para remedio de tus pobres” [Homenaje a Gustavo Gutiérrez]

José I. González Faus, teólogo
Cristianismo y justicia

Sin muchos preámbulos quisiera, en este homenaje, señalar cuatro rasgos que pueden resumir la aportación teológica de Gustavo Gutiérrez.

1.- No hay salvación sin trabajo por la liberación.

El primer rasgo es haber planteado desde el principio el problema de las relaciones entre liberación histórica y salvación ultrahistórica.

Un cristianismo desfigurado había reducido la fe a una esperanza en el más allá, donde el más-acá de nuestra historia sólo servía para merecer o comprar el billete de ese más allá. Semejante cristianismo chocaba con la pregunta central
de Gustavo: “¿cómo hablar de un Dios Padre a aquél que ni siquiera es hombre?”, volviendo casi imposible la evangelización de los pobres que es distintivo de la misión de Jesús (Mt 11,5; Lc 4,18).

Y además, desfiguraba y desvalorizaba la  Resurrección de Jesús cuya enseñanza es que la salvación escatológica ha de ir gestándose y anticipándose ya en esta historia. De este tema que Gustavo planteó ya en su primera Teología de la liberación, brotó después el lema tan extendido en una América Latina asolada por la injusticia:
“sin in-surrección no ha re-surrección”. Leer más

MARIPOSAS

Rosa Montero

El País

Ya saben que, según la teoría del caos, el aleteo de una mariposa en Pekín puede llegar a producir un huracán al otro lado del mundo. De igual modo, la crisis económica puede generar una carambola de consecuencias fatales. Y así, en un hospital español está ingresada una joven marroquí, sola, analfabeta y con una vida muy dura, que ahora además padece una enfermedad gravísima. Su única posibilidad es un trasplante de médula; tras meses de peripecias, los médicos consiguieron analizar a un hermano adolescente que vive en un pueblecito del Magreb y descubrieron que era compatible como donante. Mil gestiones más tarde se logró que pudiera venir en avión desde una ciudad marroquí. Tenía que llegar a España el 30 de enero, pero su vuelo no salió porque dos horas antes cerró Spanair. Y allí quedó tirado el muchacho, sin dinero, sin otra opción de viaje, porque Spanair era la única compañía aérea de la ciudad, y sin más expectativas que el frenético esfuerzo de los médicos para intentar traerlo a tiempo (al parecer hay ciertas esperanzas). Siempre terminan pagando los más débiles y la desgracia rebota hasta muy lejos

Pero quizá podamos rebotar otras cosas. Veo en Madrid las colas ante los puntos de reparto de alimentos y recuerdo que, tras las pasadas elecciones, el dueño de un caro restaurante madrileño me contó que los políticos salientes se estaban dando un sinfín de comilonas de despedida a cargo del Estado.

No quiero ser demagógica: solo pretendo señalar, una vez más, la falta de respeto a la cosa pública que padecemos los españoles, la precariedad de nuestra conciencia civil y colectiva. Si fuéramos capaces de ser corresponsables y austeros de verdad, tal vez pudiéramos generar un aleteo que acabara por sacarnos volando del agujero.

“Sólo un Dios nos puede salvar”

Leonardo Boff, teólogo

Redes Cristianas

Esta frase no viene de ningún papa, es de Martin Heidegger (1889-1976), uno de los más profundos filósofos alemanes del siglo XX, en una entrevista concedida al semanario Der Spiegel el 23 de septiembre de 1966, pero solamente publicada el 31 de mayo de 1976, una semana después de su muerte. Heidegger siempre fue un atento observador de los destinos amenazadores de nuestra civilización tecnológica. Leer más

Lo humano y lo divino

Lo humano y lo divino

José Mª Castillo
Atrio

Una de las equivocaciones más torpes, que ha cometido la teología cristiana, ha sido presentar la relación del ser humano con Dios de tal manera que, para que esa relación sea correcta, al ser humano no le basta ser plenamente humano, sino que, además de eso, necesita divinizarse. Es decir, al hombre no le basta la “condición humana”, sino que, además de eso, necesita también la “condición divina”. Por eso y para eso, el ser humano necesita eso que los entendidos en los asuntos de la religión cristiana llaman la “gracia santificante”.

Se discute en qué consiste esta “gracia santificante”. En cualquier caso, y se entienda como se entienda, los teólogos insisten en que, mediante la gracia divina, es como se obtiene su propia divinización.

Es verdad que, para los teólogos antiguos y medievales, “divinizar” al hombre no es lo contrario de “humanizarlo”, sino hacer que alcance su plenitud y su destino definitivo. Pero también es cierto que, al explicar este complicado asunto, los teólogos daban a entender, que si el hombre no alcanza se propia “divinización”, por eso mismo queda frustrado en su ser. Leer más

¿Por qué no estalla este país con 5.273.600 parados?

RG Almazán

Kabila

Esa es una pregunta que se hacen en otros países. Parece incomprensible que con esa cantidad de parados –casi el 23%—haya una calma chicha como si hubiera pleno empleo. Sólo preocupación, pero ninguna acción.

Unos datos que como dice Cayo Lara, chorrean sangre. Y sin embargo no movilizan a casi nadie.

Que hay mucho parados, muchas familias que están sufriendo esta plaga no me cabe la menor duda, que gran parte de la clase media ha pasado a ser clase baja y que de ésta muchos han pasado a la indigencia, tampoco. Y ¿cómo se aguanta tanto, sin hacer una revolución?

Las razones son varias, a mi modo de ver:

Nos han ido inoculando en vena la complacencia ante situaciones más desfavorables, de tal forma que nos preparan para tiempos peores sin que nos demos cuenta. El miedo a empeorar más, es una de las causas. Ahí juegan un papel fundamental, los políticos, economistas e intelectuales que pertenecen al neoliberalismo y que están empeñados en que este país convierta a los trabajadores en esclavos.

Otra es la complacencia, el pasotismo, la aceptación de la situación como algo inevitable y que al no tener solución, no vale la pena luchar por cambiarla. Totalmente falso. Leer más