Redes Cristianas
Las decisiones que Trump va tomando desvelan el proyecto de los grandes oligopolios que pretenden configurar, a su imagen y beneficio, la sociedad norteamericana y la economía global en el siglo XXI.
Ha planteado unas medidas arancelarias para lograr —dice— que las grandes corporaciones reenvíen sus compañías y reconstruyan sus fábricas en EE. UU. Pretende también que sus socios compren más armas y energía a EE. UU. y regulen menos sus plataformas digitales. Pero la voluntad de someter a sus competidores y aliados, más que negociar con ellos, hace que la incertidumbre y el caos empiecen a adueñarse de la economía mundial.
Con China, Trump se ha visto obligado a negociar para solucionar el abultado déficit comercial entre Washington y Pekín, y a crear un mecanismo de diálogo para buscar fórmulas distintas a la imposición de tasas abusivas a las importaciones chinas. “El acuerdo es un paso importante hacia la solución de las diferencias mediante el diálogo y la consulta en igualdad de condiciones” (viceprimer ministro He Lifeng)… Leer más (Editorial de Redes Cristianas)