Impunidad de la violencia y la muerte

Cristianisme i Justícia
Según la versión oficial y periodística disponible, había llegado a la aldea en auto propio. Se dirigió a la puerta y llamó. En cuanto alguien abrió desde dentro, sin mediar palabra, le descerrajó plomo en el pecho y también en la cabeza. Luego, salió de nuevo a la calle donde le esperaba un cómplice conduciendo una moto. Desaparecieron dejando atrás el cadáver de Santiago Contoricon, líder indígena Asháninka, y a su esposa y a sus hijos, testigos impotentes y dolientes del crimen. Un par de días después, el periódico La República de Lima hacía notar ocupando toda la primera página que más de veinte líderes indígenas habían sido asesinados en Perú en los últimos años sin que la policía o los jueces consiguieran resultados muy significativos en condenas.
En el transcurso de la misma semana, en Esmeraldas, al norte de Ecuador, nueve personas fueron asesinadas en el transcurso de una balacera que, a juicio de las autoridades, denota una lucha de bandas. Ecuador, situado entre Colombia y Perú, dos de los mayores productores de coca del mundo, desde hace unos años, pero especialmente en este último, vive cómo la actuación de las bandas multiplica el número de asesinatos… Leer más (Lucas López Pérez)