ctxt (CONTEXTO Y ACCIÓN)
El autor, profesor en la Universidad de Nablus, Palestina, denuncia el uso sistemático de la comida como arma. “Hacer morir de hambre a todo un pueblo es una guerra contra su humanidad y contra la conciencia del mundo”
En Gaza, el pan ya no es pan, ni la sal es sal; la comida se ha convertido en un arma, y el hambre en un frente de batalla.
En este pequeño rincón de tierra sitiada, donde el cielo se cruza con el fuego y las casas se dispersan como fragmentos de un sueño roto, la comida –ese derecho básico que une a los seres humanos– se ha transformado en otro medio de guerra. No se emplean tanques ni aviones; se utiliza el asedio, el hambre. En Gaza, la comida no se consume: se retiene, se vigila, se restringe. La vida misma queda secuestrada por un horario y una cantidad que determina una mano que no ve en el ser humano más que una cifra dentro de una ecuación de seguridad.
Y como si el bienestar del pueblo palestino en Gaza se hubiera reducido a un número: las calorías permitidas por persona al día. Sin electricidad, sin agua potable, sin futuro, el único “problema” que parece importar a la mentalidad ocupante es que nadie muera de hambre –para que sigan sufriendo con vida… Leer más (Loay Abu Alsaud)